Wrong Match

Sinopsis

En un mundo donde existen tres subgéneros -alfa, beta y omega- necesitas una pareja estable a tus 25 años para que te ayude a mantener tus feromonas en orden, no solo es una necesidad, es una ley. Para que esto se cumpla existe un sistema que hace "matches" entre subgéneros, mediante resultados de análisis se determina la pareja más compatible para la persona, así cuando llegues a tus 25 tendrás una pareja indicada en caso de estar soltero. Izuku y Katsuki están cerca de cumplir 25 años. ¿Qué pasa cuando el sistema les otorga a su respectiva pareja?

Genero:
Romance
Autor/a:
Alejandra
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1

—¡Púdrete, nerd!

—Wow Kacchan, que original, es lo mismo desde secundaria, ponte a trabajar mejor.— Otro día, otra pelea con Katsuki, ¿Cuál es su problema?, ¿Tan complicado es llevarse bien conmigo?

Siempre era lo mismo, desde que pasaron a secundaria Katsuki había cambiado, no era nuevo que sus palabras fueran fuertes y que su orgullo se pudiera percibir a metros de distancia, lo que cambió fue la forma en la que convivía con Izuku; sus palabras fuertes se convirtieron en insultos y su orgullo pasó a ser algo más parecido a soberbia.

Izuku caminó a su escritorio ignorando los leves insultos que Katsuki murmuraba desde el dispensador de agua, si bien es cierto que seguían peleando diariamente, los insultos se volvieron más leves una vez entraron a preparatoria y, para cuando terminaron la universidad, eran tan simples que no afectan a Izuku en lo más mínimo. Ya no estoy seguro si me odia o simplemente no sabe convivir conmigo de otra forma, ni siquiera recuerdo qué fue lo que comenzó todo esto.

Su celular vibró sacándolo de sus pensamientos, era un mensaje del departamento de licencias.

“¡Tus resultados han llegado!, encontramos a alguien 99.6% compatible contigo, su número de teléfono se encuentra anexado a este mensaje, por favor ingresa tu solicitud de cambio de estado civil antes del finales de Julio…”

Mierda. Sabía que tenía que conseguir una pareja estable antes de cumplir 25 años o el sistema lo haría; después de alcanzar la madurez completa, tanto alfas como omegas, debían tener una pareja que los ayudara a mantener sus hormonas estables o sus feromonas comenzarían a filtrarse por los parches y ahora Izuku tenía 4 meses para encontrar a alguien o tendrían que retirarle su licencia para trabajo de campo hasta que lo haga.

¿Tal vez debería intentar con la persona que seleccionó el sistema?, es raro encontrar parejas con compatibilidades arriba de 95% y, si encontraron a alguien tan compatible con él, probablemente podrían ser solo amigos y estabilizar sus hormonas perfumándose un poco. Incluso podría encontrar una pareja romántica.

Decidido tomó su celular y agregó el contacto, antes de que pudiera arrepentirse tecleó un mensaje rápidamente y dejó el celular boca abajo en su escritorio.

“Hola, a ti también te llegó el mensaje del departamento de licencias?”

Su celular sonó, con manos temblorosas lo tomó y revisó el mensaje nuevo.

“Sí, no estoy interesado en nada romántico, si estás bien con eso nos podemos ver”

Bueno, al parecer la persona más compatible con él era un completo idiota (¿o simplemente sabe lo que quiere?). Encontrar el amor estaba fuera de la ecuación aparentemente, no es como si Izuku estuviera tan desesperado; siendo honesto consigo mismo no sabe ni cómo debería sentirse amar a alguien de esa manera y entrar en una relación podría afectar su desempeño en el trabajo, ya le costaba lo suficiente mantenerse como competencia para Katsuki y no pensaba dejarlo ganarle el puesto.

Con una nueva determinación decidió responderle al extraño.

“Seguro, podemos vernos, solo necesito mantener mi licencia”

“Bien, el próximo viernes funciona para ti?” Izuku revisó su agenda rápidamente antes de responder.

“Sí, lo tengo libre”

“Bien, luego vemos los detalles, necesito volver al trabajo, nuevo caso y eso”

“Claro, eres abogado o algo así?”

“Policía”

“Oh, yo también soy policía!”

Visto. Izuku dejó su celular de lado, le había emocionado saber que el chico era policía también, al menos tendrían algo en común. Se levantó de su escritorio y fue hacia la sala de descanso a prepararse un café, no dejaba de pensar en el próximo viernes y qué tipo de persona sería el chico con el que se encontraría.

Una mano extendiendo un café, con más leche que café, apareció en su campo de visión sacándolo de sus pensamientos.

—Tu café, nadie más toma café y sobró del que hice para mí. —La voz brusca de Katsuki resonó en el pequeño espacio.

—Oh, gracias Kacchan, no era necesario. —Izuku se encontraba absolutamente confundido, era lo más amigable que katsuki había hecho por él en… ¿15 años?

—Tsk, no soy tan inutil como para no poder hacer un tonto cafe. — Izuku quería decirle que no se refería a eso pero el rubio lo interrumpió. —Este año debes registrar una relación, viendo que no tienes ningún alfa cerca parece que tendrás que olvidarte del puesto de sargento. —La sonrisa burlona después de decir eso molestó bastante a Izuku.

—No te incumbe, pero SÍ tengo un alfa con el que pienso registrarme como pareja, creo que el que tendrá problemas para conseguir el puesto serás tú con esa actitud de mierda. —El rostro de Katsuki cambió completamente a molestia y un gruñido comenzaba a escucharse en la habitación, el peliverde en un movimiento rápido presentó su cuello, donde el parche anti-feromonas estaba y el gruñido cedió un poco. Dándose cuenta de lo que hizo, Izuku dio la vuelta para volver a su escritorio lo antes posible, ¿cómo se le ocurrió mostrarle su cuello a katsuki?, dios, no lo dejaría en paz jamás luego de mostrar el mayor signo de sumisión que tiene un omega.

Por otra parte, Katsuki se encontraba anclado donde Izuku lo había dejado, confuso de la ola de celos y posesividad que lo invadió por la idea de que alguien tuviera a Izuku. Habían pasado años, más de una década, desde que el rubio había decidido enterrar sus sentimientos por el ojiverde, pero ¿cómo es posible que después de todo el esfuerzo que ha hecho para eliminar esos sentimientos, estos sigan tan fuertes como la primera vez que se dio cuenta de ellos?

Desde que tiene memoria, Izuku siempre fue más brillante que el sol, irritante y dulce a más no poder. Bakugo recuerda todas esas veces que Izuku lo miraba con grandes ojos maravillados por cosas tan simples como meter un gol, hacer pequeñas figuras de arcilla con sus manos o espantar insectos que asustaban al menor. Tal vez eso fue lo que comenzó todo, la forma en la que Izuku lo miraba lo hacía sentir invencible, su admiración se convirtió a paso apresurado en la mayor fortaleza de Bakugo, no importaba lo que otros dijeran, mientras Izuku lo viera así, eso era todo lo que necesitaba. Después de notar eso, el rubio comenzó a prestarle más atención al ojiverde, memorizó sus pecas, aprendió a descifrar lo que el otro murmuraba cuando estaba muy metido en sus pensamientos, observó de primera mano la naturaleza amable y decidida de Izuku; y por esas y más razones, se había enamorado completa y absolutamente del menor. Cuando se enteró que alfas y omegas podían formar un lazo más profundo que cualquier otra dinámica, soñó con tener eso con su Izuku, un lazo eterno e inquebrantable; pero cosas en la vida pasan y Bakugo supo que Izuku no lo amaba de la misma manera cuando volvió un día a su casa llorando por una chica de su salón.

Suspiró levemente y se sentó a tomar de su café, que ni siquiera disfruta, solo comenzó a tomarlo porque quería tener más gustos en común con Izuku; sacó su celular y mandó un mensaje, no valía la pena revivir eso.

“¿Qué tal si lo movemos a mañana?”

En el escritorio de Izuku, su celular vibró mientras él seguía intentando calmarse.