ANTES DEL SILENCIO

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Sinopsis

"Antes del Silencio" - una novela de thriller médico y horror postapocalíptico ambientada en una Medellín colapsada por un brote infeccioso que escapa al control humano." Un proyecto encubierto en Europa del Este, una cepa de este parásito ha sido modificada genéticamente con fines militares buscando crear una versión capaz de eliminar el miedo y controlar conductas agresivas, útil para convertir soldados en armas sin emociones. Pero la ciencia se salió de control. El resultado fue una variante altamente neuro invasiva, llamada Z-Toxo, que no solo altera la conducta... sino que destruye el cerebro racional y despierta el instinto más primitivo: la violencia ciega y la necesidad de propagar. Tres estudiantes de medicina -Camila, Jesús y Summer, una chica estadounidense en intercambio- quedan atrapados en el corazón del brote. Camila está a punto de graduarse, esperando ansiosamente la publicación de su artículo de investigación. Jesús, su compañero y amigo desde que repitió Medicina Interna. Summer, recién llegada a Colombia, apenas comenzaba a adaptarse cuando el mundo comenzó a cambiar. Lo que parecía ser otro turno en el hospital se convierte en una lucha por sobrevivir, mientras el virus se expande, los hospitales colapsan y los muertos se niegan a descansar.

Genero:
Scifi/Horror
Autor/a:
ImJustNasty
Estado:
En proceso
Capítulos:
15
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

PROLOGO

Archivo recuperado: BITACORA_MED-Z_0001. Duración: 00:05:42. Estado del archivo: Dañado pero reproducible.

Fragmento transcrito por el Comité de Investigación Post-Colapso, Sección Neuroparasitaria y Eventos de Contagio Masivo.

Una grabación encontrada en las aproximaciones del “Hospital General de Medellín”.

El lente está sucio, manchado con algo que parece sangre seca o tal vez tierra, bastante difícil de distinguir con la calidad de la cinta. La iluminación es pobre: una lámpara de emergencia parpadea sobre las cabezas de las personas presentes en ella. De fondo, un conjunto de ruidos y murmullos llenaban los primeros segundos en una sinfonía de terror: pasos apresurados, respiraciones cortadas, el eco de un quejido más animal que humano.

Jesús, visiblemente agotado, con la barba medio crecida y ojeras que mostraban el agotamiento en su mirada, sostenía la cámara con la mano derecha mientras sujetaba una libreta empapada de sangre en la izquierda. Llevaba su bata blanca llena de polvo, manchada y deshilachada en un costado. El logo del hospital era apenas distinguible a la distancia. Allí, en lo que alguna vez fue la sala de descanso del personal médico, un grupo de doctores yacía disperso, pero con uno de ellos frente a la cámara. Las paredes estaban rajadas, el ventilador colgaba torcido del techo, y el aire tenía ese olor metálico que solo el miedo y la sangre pueden generar.

Habla con tono bajo, apenas por encima del murmullo de la desesperación.

—Bitácora de campo número 19, 133 días desde el primer caso confirmado... Hoy es el día veintiséis desde la ruptura total del perímetro, les habla Jesús G. Castañeda, desde el Hospital General. Medellín. —Una breve, pero tímida pausa para respirar se hizo eterna en la grabación—. Hemos llegado a la conclusión, con las pocas herramientas que hemos tenido, que esto... No es un virus en el sentido tradicional. Es un parásito. Un maldito protozoo. La PCR confirmo la presencia de anticuerpos del ADN para Toxoplasma gondii. O una variante al menos. Aún no sabemos como mierda pasó todo esto.

En el fondo, Summer, con una linterna táctica, vigilaba la entrada. Su rostro, cubierto de sudor, mostraba un claro desdén ante la situación actual. Su expresión era una mezcla de rabia, miedo y cansancio. Volteándose hacia Camila, susurró algo en inglés, que no se llegó a entender del todo.

—... shit, it’s back again. I swear I saw it. That thing’s right outside.

Jesús continuaba la grabación, ignorando el caos que los rodeaba. Hablaba como quien sabe, que ya no queda nadie más para escuchar, nadie más para conocer que existió en aquel infernal sitio, pero necesitaba dejar algo. Un registro. Un eco de lo que alguna vez fueron.

—La infección comienza de forma similar a la toxoplasmosis común. Un simple cuadro de Fiebre leve, malestar general, confusión leve. Pero al tercer o cuarto día, el comportamiento del huésped cambia. Pierde inhibiciones. Camila sospecha que hay una alteración a nivel del sistema límbico. Aparecen cuadros de agresividad extrema, pérdida de lenguaje, fotofobia. El cuerpo entra en un estado catatónico… y finalmente ocurre la reanimación. No se puede llamar de otra forma. Maldita sea…

La cámara captó un breve crujido a las afueras de la habitación. Summer, producto de su propio miedo, saltó hacia atrás y apuntó con la linterna tras cerrar la misma. Luego, un golpe seco contra la puerta metálica hizo que su corazón, y el de sus 2 compañeros, se detuviera por uno segundos.

—Oh, for fuck’s sake! —gritó ella, girándose hacia Jesús—. ¿Puedes callarte un poco?! That creepy thing is right there! It’s gonna hear us! — Dijo en una especie de grito susurrado.

Camila, sentada junto a una camilla vacía, revisaba una jeringa sin abrir. Lleva el cabello recogido de forma desordenada, con una herida mal suturada en el brazo. Miro a Summer y a él con una mezcla de tristeza y resignación.

—¿Cuál es el punto de grabar todo eso, Jesús? Nadie va a ver esa bitácora. Nadie queda ya. Estamos solos. Solo… guarda silencio.

Jesús, a punto de decir algo, dejó la libreta sobre la mesa. Miró a la cámara con una intensidad que no tenía al comenzar. Su voz temblaba un poco, pero la grabación, no se detuvo.

—Tal vez no. Tal vez sí. No lo hago por ellos… lo hago por nosotros. Para no olvidar cómo empezó esto. Para no olvidar que éramos antes de todo. Médicos, amigos, hijos. —Una pausa breve se hizo entre sus palabras. — Humanos. Que intentamos salvar a los que pudimos. Y porque si alguien encuentra esto… sabrá que no fue una casualidad. Nada de esto debió ocurrir. — Otra pausa se hizo presente y volvió hacia la cámara. — Pero pasó. Sabemos que fue mutado. Sabemos que no fue en Colombia. Encontramos el Maletín.

Camila bajaba la mirada. Summer murmuró algo más en inglés, pero esta vez en voz muy baja, apenas audible.

Jesús respiró hondo. Se inclina hacia la cámara y dice con un hilo de voz:

—Europa del Este, la Federación rusa. Todo comenzó allí. Creían de verdad, ¿que podían manipular al Toxoplasma para qué? ¿Para que fuese una especie de “Droga”? No, lo dudo mucho. Querían controlarlo, Pero fallaron. El parásito aprendió. Mutó. Se volvió más agresivo. Se volvió inteligente.

Un silencio sepulcral tomo lugar por unos largos segundos.

Fueron unos estúpidos. Jugaron a ser Dios, y este es el precio que pagamos.

Jesús se acercó a la cámara, dando fin a la grabación.

La pantalla se funde en negro.

Pero la historia… apenas está comenzando.

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