Vuelo colateral

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Sinopsis

Lorena trabaja como tripulante de cabina en una importante aerolínea, años de esfuerzo la han llevado a trabajar allí así que no piensa cometer ningún error que pueda dañar su renombrado éxito. Aún así la llegada de un extraño y recurrente pasajero hará que su perfecta vida se desmorone de a poco pues detrás de aquella perfecta personalidad y opulencia que él emana se esconde una red de conspiración que amenaza con dañar a un reconocido mandatario.

Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Capítulo 1

Recuerdo cuando empecé a ejercer como tripulante de cabina. Fue difícil lograr un puesto en una agencia de vuelos luego de un tiempo aplicando a varios fui aceptada en una mediamente decente.

  Aunque ahora agradezco todos años de experiencia pues al fin dieron frutos. Observé mi reflejo, el traje de la agencia Fly Emirates era hermoso pues se ajustaba a la perfección con mi esbelta figura.

  Llevaba unos meses laborando en esta, pero aún no me lo creía. Así que siempre que podía me disponía a observarme con detalle, es más tenía que observarme con detalle algo imprensindible en este rubro era la imagen.

  Por suerte para mi tuve la predisposición de nacer con un buen físico además de ser claramente alguien muy ordenado con mi aspecto.

  —¿Te sigue escribiendo el piloto?—preguntó una de mis compañeras de turno.

  —¿Cuál de todos?—bromee mientras reaplicaba mi labial rojo.

  —¡Que descarada eres Lorena!—dijo entre risas.

  Me apoye contra el lavado mientras suspiraba.

  —Pues nada interesante... Me ofreció ir a beber algo cuando estuviéramos libres, pero no se...

  —¿Tan malo es?

  —Malo no, pero en si no quiero inflarle el ego viéndome interesada.

  —¿Entonces no te gusta?

  —No lo suficiente como para tentarme a tener otra cita con él.

  —Quien te viera rechazando al más codiciado del aeropuerto.

  —Y esa es una de la razones, ese tipo es un creído. Es decir esta lindo, pero no para tanto.

  —En fin, en unos minutos entramos en turno así que iré adelantadome.


  Asentí mientras seguía retocando mi maquillaje, aún era contratada. Es decir, el contrato que hice con la agencia era de cinco meses, tenían que pasar esos para volver a hacer otro de un año y finalmente luego del año podría aplicar a uno por permanencia de tres años a más.

  Por lo cuál tenía que ser perfecta, mejor dicho ejemplar.

  Observé que sobre el lavado mi compañera olvidó su celular así que asumí qué algún momento volvería por él o tal vez yo tendría que llevárselo. Escuché la puerta abrirse así que deduje sería ella.

  —Tal vez si acepte una segunda cita con él-comente al aire mientras me colocaba iluminador—, pero no estoy segura si debería responder su mensaje o esperar a encontrar lo de "casualidad"

  No hubo respuesta. Así que seguí hablando de lo más normal pues apreciaba ser escuchada sin interrupciones.

  —De todas formas intento no darle la importancia que el cree que tiene aunque debo admitir que si fue un buen acoston.

  Lave mis manos y me metí a uno de los baños hasta ese punto me resultó extraño que Marina no hubiera comentado nada sobre el tema así que me volví a asomar.

  —Creo que tal vez deberías esperar a que el te busque, usualmente hacemos eso cuando alguien realmente nos interesa.

  La persona que había entrado no era Marina, muy por el contrario era un hombre desconocido. Mis mejillas enrojecieron de inmediato.

  —Le pido mis más sinceras disculpas-tuve que excusarme—, creí que era alguien más lamento la confusión además le tengo que informar que este es el baño de damas.

  —Si, de hecho yo también debería pedir disculpas—admitió—, en realidad el baño de varones estaba demasiado lleno así que pensé en que tal vez podría usar alguno de aquí.

  —Esta bien, no se preocupe—dije con una sonrisa mientras recogía mis cosas y el celular de mi compañera—, que tenga excelente día.

  Salí del lugar lo más antes posible debido a la vergüenza. Una vez fuera note el sudor que cubría mi rostro así que apresuradamente lo seque con un paño.

  «Todo está bien, Lorena, calmate»

  Esperaba que a ese hombre no se le ocurriera hablar con algún encargado sobre eso, bueno tal vez exageraba un poco, pero una nunca sabe la clase usuarios que se puede topar en el aeropuerto.

  Marque mi asistencia en el lector y luego fui directo a cabina donde encontré a Marina entonces le dí su celular.

  —Dios, gracias llegué a pensar que lo había perdido.

  —No, pero fue horrible lo que ocasionó.

Procedí a contarle la historia completa a Marina quien no tardó en reírse.

  —No te burles de mis desgracias—me quejé.

  —Al menos ¿Era guapo?

  —Eso no importa espero que solo no me generé problemas.

  —No exageres seguro se lo tomo como un evento anecdotico.

  Hoy tendría un vuelo nocturno de Dallas, Texas-Miami, Florida era común pues en verano la mayoría viajaba a disfrutar en las playas o a cerrar un buen trato de negocios.