Anillos que ya toco
Y si el recordarte les hace tan mal,
no me pesa si es por ti.
Pero no puedo evitar pensarte;
odio que los recuerdos más traumáticos
sean los más íntimos.
No es justo que sigamos así ,
y no sé por qué.
Realmente no sé por qué pensé así:
que el dejar de hablarte sería olvidarte.
No seas tan idiota con tu silencio
que todavía extraño tus manos
con nudillos gastados
y anillos metálicos.
Todavía sigues en mi mente.
Si no dolieras,
ya he habría soltado.
Eres tan lindo, oso de comedia…
porque no nos perteneces.
Porque no te importó quedarte.
- H