ELLA ES MI REFUGIO

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

Abad es un chico que no sabia nada de la escritura y mucho menos de la lectura, sin ningún sentido de la vida, hasta que llego a su vida... Una chica que le cambiaria su mundo, sacándolo de la ansiedad, siendo su luz y esperanza en esos días tan oscuros para el... Como ultimo acto de amor le escribió un libro para que lo conociera mejor... Recordando su pasado en el proceso... En este libro se toca temas importantes como el analfabetismo, autosuperación y la ansiedad... Descubre el por que y el para que escribió este libro.

Genero:
Romance
Autor/a:
San-diego
Estado:
Completado
Capítulos:
25
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Visiones

1.Visiones

Cuando nací un 23 de febrero de 2008, no sabía nada de este mundo terrenal, solo estaban ahí mi mamá y papá que me pusieron un nombre de un filósofo: Abad San Diego Quispe Colque, y no sé porque estoy escribiendo mi nombre en este relato. Bueno el caso es que las intimidades de mis padres, papá me puso Abad por la biblia había un ángel llamado ‘Abaddon’ y mi hermano me puso ‘San’, pero debería haber sido ‘Sam’ por el protagonista de Transformers.

¡Ay! caray, seguro mis padres se confundieron y pues me pusieron ‘San’. Algo más pusieron en mi nombre: ‘Diego’ por el deportista argentino Maradona. Y un día vi mi camisa y decía San Diego en el cuello y yo le pregunté si de ahí prevenía mi nombre y no me dio una respuesta mí papá, solo me dijo: ‘tú qué crees con una sonrisa hablamos…’.

Nacido vivo, me hicieron vacunar con los médicos del Materno Infantil de la ciudad La Paz, dejándome huellas o marca del pinchazo y seguro qué he llorado. Luego pues no sé, supongo que me llevaron a mi nueva casa en la ‘La Portada’, que queda yendo al Cementerio General. Más antes vivieron mis padres en Villa Armonía. En casa de La Portada, nací y crecí; no recuerdo mucho de mi niñez como comprenderán mis amigos lectores.

Un día en mi cumpleaños pues, me sacaron una foto muy gracioso, yo con mi soldadito de juguete sin saber nada, pelado en la bañera, tal como llegué a este mundo. Aún recuerdo cuando le pedía a mi hermano me limpiara el moco que languidecía en el borde de la boca, yo le decía ’Yo estoy hecho una m… Aún se recuerda mi hermano en el presente de esas anécdotas infantiles.

No sé qué me pasaba en ese entonces, podía ver cosas con formas de bichos, pero solo yo podía ver bichos y más bichos con figura humana, era muy extraño, hasta que pregunte a mis padres si podían ver y me dijeron que no podían ver nada. Entonces, no sabía qué tenía en mi infancia, me asusté al principio, pero no me hacían daño esos bichos raros, eso era lo bueno, perecían algo así como células humanas o gelatinosas que se movían de un lado a otro…

¿Saben lo peor que me pasaba?, jugaba para que no caigan al piso esas figuras casi humanas, me concentraba para que reboten (podía hacer eso) y me la pasaba el tiempo así jugando. En ese tiempo, yo pasaba más tiempo con mi hermano mayor llamado Raúl (se llamaba igual que mi papá), jajaja; él está molesto por eso, ya que no pensaron mucho en su nombre más bonito de personalidades famosos en el mundo. Volviendo al tema yo iba con mi hermano al Internet de Don Pancho (literal así se llamaba) y cada vez que íbamos: mi papá no le quería dar plata a menos que me llevara junto a él.

En ese tiempo nadie me cuidaba en casa porque era pequeño, me dejaban con los vecinos que vivían cerca de la casa. Con ellos, pasaba el día jugando, comiendo y curioseando programas de la tele; creo que era una niña mayor que yo y un niño de mí misma edad. Recuerdo, que sabíamos imitar un juego, creyéndonos ser los personajes de Dragón Ball Z (popular en ese tiempo), que recuerdos de aquellos tiempos pasados. También sabíamos ver el Puka, eran programas muy divertidos.

Una vez me mandaron a comprar ají para la comida; el de la tienda me pregunta ¿Qué hacía tan temprano niño pequeño?, bueno saben compré pues una golosina de Plantas vs. Zombis, pero me regañaron al retornar a la casa de la vecina, me hicieron devolver a la tienda de Rolo, que era amigo de mi familia. Y, le dije, me lo cambias por favor esta golosina; me dolió eso como si me lo hubieran pegado físicamente.

Lo bueno, es de que este buen hombre me lo cambió, más bien me entendió porque era un niño y pues aquí algo más hay que mencionar, es que mis hermanos eran muy amigos de los hijos de la vecina. Los mayores (Carla y Wilson), bueno el caso es que ya no quería ir a la casa de la vecina, ya no me gustaba y esperaba a mi hermano para pasar más tiempo junto.

En ese tiempo era muy sentimental y sigo siendo por donde quieran ver. Un dato curioso les comento; antes de que la vecina me cuidara, mi mamá me llevaba y dejaba en la guardería de Viacha. Y, un día volviendo a recogerme me vio y se asustó que tenía sangre en la cabeza y nunca más me dejó ahí, decía que me pasaba eso porque me llevaba mal con los demás bebes. Creo que me quitaban mis juguetes y no me dejaba quitar o arrancar de las manos, ahora me mato de risa por ese ego que tenía de no compartir con los peques.

Volviendo al caso, quedarse en casa era muy aburrido, porque no había nadie para hablar o jugar, mis padres todos los días al trabajo de maestros de lunes a viernes, incluso reuniones en las noches convocados por el director y partidos de fútbol o campeonatos los días sábados y domingos...