Las estrellas amantes
Las estrellas nacen con un propósito, las estrellas de menos nivel se dedican a iluminar al cielo y acompañar a la luna en su eterna tristeza, las estrellas de mayor nivel se unen al crear constelaciones, suena sencillo, pero es algo bastante solitario, tras que le rompieran el corazón a la luna se prohibió que las estrellas amaran, ya sea en amistad o al enamorarse, pero si bien, no es común que suceda, ha habido estrellas que han roto las reglas, como las que fueron apodadas como “las estrellas amantes". Una era una estrella con un gran brillo, tan grande que la luna solía alagarla, y las demás estrellas solían envidiarla, aquel odio tan grande llevaba a ignorar y apartar a la pobre estrella, el dolor que tanta soledad y presión por parte de la luna llevaba a que en las noches más oscura la pequeña estrella llorara incluso más que las nubes grises, tanto que sus lágrimas llegaban a la tierra y eran confundidas con lluvia, pero había una estrella que no podía ignorar aquella situación, una pequeña estrella de un brillo casi inexistente, está estrella a escondidas charlaba con la pequeña estrella, solía hacerla reír y secaba sus lágrimas, la estrella de poca luz nunca pudo decirlo, pero ante sus ojos la luz de aquella estrella era la más bella que nunca había visto. Amabas estrellas estaban perdidamente enamoradas, pero no tardaron mucho en ser descubiertas, esto por una amiga de la estrella de poca luz, quien se cree que celosa, le diría todo a la luna, está lloraría por la traición de sus estrellas, en especial, por la de su estrella brillante, para castigarla, la despertaría a la tierra, convirtiéndola en humana, incapaz de volver a ver a su estrella amada, lo que la luna no contaba sería que la estrella de poca luz iría detrás de su amada, dispuesta a dejar todo atrás, como castigo, la luna los maldijo, con una maldición que hacía que sin importar que, siempre acabarían separándose, una y otra vez, además, la luna también haría parte de esta maldición que una de las estrellas tendrá que ver en cada una de sus vidas de humano ver a la otra morir en gran agobia, sin poder impedirlo. La historia de las estrellas amantes ha servido como lección para los miles de millones de estrellas en el cielo, quienes ahora tienen un gran miedo a enamorar y acabar desterradas y malditas por la celosa luna, quien al no poder amar el sol, decidió que nadie podría amar.