Limitada A Ser Feliz (+18)

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Sinopsis

Ailish es una jóven con un traumatico pasado, la vida solo le daba desgracias y cuando ella creía que las cosas no podían empeorar, un grupo de hermanos la secuestra. ¿Qué quieren de ella? ¿Es una venganza? ¿Es una obsesión? ¿Ailish logrará escapar? ¿Quiénes son ellos? ¿Su pasado tiene algo que ver con el secuestro? En medio de un juego de identidades rotas y sentimientos prohibidos, Se descubrirá que el odio y el amor puede ser la peor condena. Y solo una cosa es certera: ella a partir de ese momento estará Limitada A Ser Feliz. (Es una historia totalmente ficticia, con alto contenido explicito. Contiene lenguaje vulgar e incluye temas bastante delicados, se recomienda discreción, si no te gusta esta clase de contenido NO LO LEAS) 🔞 [la trama contendrá varios clichés]

Genero:
Drama/Romance
Autor/a:
Crazyal
Estado:
Completado
Capítulos:
62
Rating
5.0 6 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Capítulo Uno: Ailish Lennon.

Yo no creia en la suerte, pero en toda mi vida solo tuve desdicha. Comienzo a creer que estoy maldecida o algo así...


Mi nombre es Ailish, Ailish lennon. Vivo en un pueblo pobre en Estados Unidos. Me cuesta mucho demostrar mis sentimientos.

A veces solo me gustaria saber lo que se siente ser amada, ya sea porque les parezco interesante o tal vez graciosa, alguien que aprecie mis virtudes como persona, no me importa quien sea, sigo esperando que me quieran genuinamente.


Fisicamente no destacó en nada, solo soy una jóven alta de pelo castaño, ojos marrones y una tez de morena clara, tirando más a blanca.


Me gustaría hablar de mi, pero mi vida es más patética de lo que me gustaría.

A los 2 años fui a parar en un orfanato, nunca supe que le paso a mis padres biológicos ya que a los pocos meses de ser puesta en adopción, una pareja de panaderos me adoptaron; la familia Lennon.

Ellos ya tenían una niña de 7 años, pero el motivo por el cual quisieron que forme parte de su familia era porque ella quería una "hermanita".


Puedo confirmar que no hay mentira mas grande que esa. Nunca tuve buena relación con Jaida, mi hermana adoptiva. Desde que tengo memoria he recibido todo tipo de maltratos de su parte y ni hablar de mi padre adoptivo.

Si bien ellos tenian un negocio familiar, que era una panaderia conocida en el pueblo, se supone que el dinero que ganaban no era el mejor.

Aun así, padre solía traer muchas cantidades de dinero a la casa, dinero que no duraba mucho porque él se la pasaba en casinos apostándolo todo y si no era así, se iba a tomar hasta embriagarse en burdeles.


Mi mamá adoptiva era un sol, aunque muy manipulable y tonta, debo decir.

Ella soportaba todos los abusos verbales de mi padre, en el peor de los casos él hasta llegaba a golpearla.

Padre es del tipo de hombre al cual nunca puedes contradecir o cuestionar, quien cree tener la razón siempre.


Lana Rudderford, mi "madre" era una mujer de mediana edad muy hermosa. Rubia y de ojos claros, tenia algo de sobrepeso y una voz muy dulce.


Desde que llegue a la casa mi "padre" me odió. A dia de hoy sigo sin saber la razón.

Él nunca me tuvo cariño o empatia , desde muy pequeña me obligaba a hacer todos los quehaceres de la casa, tareas pesadas que niñas no podrian hacer, como transportar materiales de construcción, calcularle las cuentas o limpiar su auto. No podía dirigirle la palabra y si cometía errores me daba una fuerte paliza... nadie intervenía por mi si eso pasaba.


Marcus Lennon era un hombre fuerte y muy machista, no respetaba su hogar ni a su esposa,, pero Lana Rudderford quien es mi madre adoptiva, lo amaba y temía que él se fuera de su vida, así que fingía no ver nada, prefería ignorarlo todo con tal de mantener su casa, su familia unida y su panadería intacta.


Él también era un hombre de mediana edad, de ojos oscuros al igual que su pelo, bigote y barba que eran de color castaño oscuro.


Marcus tenía un punto débil: Su hija. El trato que nos daba a Madre y a mi no era nada similar comparado con el trato que éste le daba a Jaida.

Ella era su niña consentida, nada le faltaba. Tenia el amor de sus padres, era popular a dónde fuera que vaya y cada vez que queria dinero solo bastaba con pedirle a su padre, él jamás le negaba nada.

A sus 20 años, Jaida ya contaba con su propio auto y se hizo varias operaciones en todo el cuerpo, como los labios, los senos, la lipo y el trasero.

Admito que la envidiaba un poco, ¿por qué éramos tan diferentes si ambas éramos las hijas de los Lennon? La preferencia hacia Jaida era clarísima, pues mientras a mí me tocaba el aseo de toda la casa, ella se iba de compras o a fiestas.


Jaida Lennon era una mujer hermosisima. Fisicamente parecida a su madre, blanca, rubia y de ojos celeste claro. Debido a sus operaciones tenia unos labios muy atractivos y unos pechos grandes que la hacían ver muy sexy. Aunque muchos decían que sus operaciones estaban tan mal hechas que daba miedo, en ocasiones se veia como un mal resultado.


No recuerdo que me dieran dinero a mi... mi ropa era lo que Jaida desechaba.

Ropa fea y rota, a veces creo que me adoptaron para no contratar a una empleada doméstica.

Claro está que Jaida se burlaba de mi cada que podía, me despreciaba, se notaba en su voz.

Me veía como alguien inferior a ella. Y lo era.


Algo que nunca comprendí con exactitud, es porque mi familia me ocultaba ante todo el mundo ¿tanta pena les daba? Se supone que debería tener los papeles de la adopción, pero no es así. No me permiten salir de casa, ni de compras, ni a salidas ocasionales. Y si lo hago debe ser en compañía de mi madre.


En el peor caso, salgo con Jaida cuando va al mall, pero solo para ayudarla con las bolsas de sus compras...


Mi mamá es la única que se encarga de la panadería, tanto en preparación de los alimentos como en la venta. La admiro, porque ella parece débil, pero al igual que yo aguanta de todo.

Es la única que me ayuda con la limpieza del hogar y pese a que también tiene favoritismo hacia Jaida o que no me defiende de los malos tratos, a ella también la humillan muchas veces.


Jaida la trata muy mal, se avergüenza de ella.

Se la pasa diciendo que la comida de su madre es un asco, que le da pena decir que la panadera es su mamá.


Tanto Marcus como Jaida son personas muy malas, pero ¿Qué podíamos hacer? Lamentablemente era la familia que le tocó a lana y ella se rehusaba a perderlos.

Yo, por mi parte, consideré la idea de fugarme de casa, ha habido muchas veces en la que me hartaba de los malos tratos y solo quería huir, pero lo pensaba mejor y me daba cuenta de que en verdad no tenía a donde ir, ni quién me socorra. Desgraciadamente no tenía más familiares, ni amigos. No tenía círculo social, no sabía a dónde iría ni como podría salir adelante sola.


Algo raro de mi persona es que no he tenido muchos trámites, mi rutina diaria se basa en madrugar, ir al colegio y volver a casa para mantenerla en orden. Puedo contar las veces que en mi vida he salido de casa.


Tengo documentación falsa, mis padres no eran fanáticos de los trámites, según ellos, el papeleo duraba mucho y eran algo caóticos, entonces pagaron para falsificar mi identificación.

Se nota que les doy igual, porque hasta Jaida si tiene documentación válida y real.


Pero bueno, al fin y al cabo me dan techo y comida. Cuando colapso, mi mamá me consuela y me da mi postre favorito: Rolls de canela.

Al menos ella demuestra preocupación por mí.


En el colegio no tengo amistades, no me gusta encariñarme porque a las finales se cambian de institución o me provocan las ganas de tener una vida como ellos, de adolescentes felices y sin preocupaciones, cosa que lamentablemente no puedo tener.

Aún así, muchos chicos me han invitado a salir, se me confesaron y me dijieron todo tipo de piropos.


Cuando es San Valentín, mi casillero se llena de cartas, chocolates y rosas... Es chistoso, porque todas esas personas no me conocen de nada, no saben como soy ni datos de mi vida, solo me quieren por mi físico. Pienso que solo buscan llevarme a la cama y ya.


Físicamente soy algo alta, tengo una buena proporción física.

Abdomen marcado, pechos medianos (bastante notorios) y muslos gruesos. Soy castaña de ojos color café, mis labios suelen estar de un color rojo intenso y son grandes.

Amo ejercitarme, ya que como tengo mucho tiempo libre en casa, busco maneras de distraerme y hacer ejercicio es una de ellas.


Jaida en parte me odia porque la mayoría de sus intereses amorosos terminaron fijándose en mí, obviamente si ella se enteraba de eso se encargaba de hacerme sufrir en casa, humillándome y obligándome a hacer cosas extras.


[...]


Tocó el timbre, la clase había terminado. Recojo mis libros y me apresuro en salir, tenía que llegar temprano a casa o me regañarian.

Camino con prisa hasta que me choco con alguien que no logro reconocer.


-¿Eres Ailish Lennon del décimo grado?-Un chico castaño de aparéntemente el club básquet me dirigía la palabra.


-Así es. ¿Tú eres...?


-Soy Josh, Estoy en segundo de bachillerato. Puede que me conozcas como el número 12 del club de los halcones. Por fin tengo el placer de poder hablarte en persona. Mayormente, sales con mucha prisa y es imposible hablarte.


-Oh sí, es que tengo cosas por hacer apenas salgo -Me incomodaba el ambiente, sentía que muchos ojos nos observaban.


-Comprendo, eres una chica ocupada. Oye, por cierto... ¿Tu hermana es Jaida? Una chica rubia de mi grado.


-Si lo es, ¿Pasa algo con ella?


-No, nada. Solo me preguntaba como era posible que nunca nos haya dicho que tenía una belleza como hermana.


¿A caso este tipo me estaba coqueteando? Ya me encontraba muy incomoda y debía irme.


-Ahm lamento dejarte, pero tengo apuro.-Intente esquivarlo, pero sujetó mi brazo.


-¡Espera! Si tienes prisa, yo puedo llevarte. Me gustaría saber porque nunca respondes las cartas que te envío. ¿Tengo fea letra?


Ahhh, con que él es el sujeto que suele enviarme cartas confesandome lo bonita que me veo y que quiere hablarme.


-No, no es eso. Solo que al no saber quien me enviaba esas cartas, no las respondía. Lo siento.


-No te preocupes linda, es comprensible. Mejor seguirnos y hablarnos por redes sociales ¿te parece?


-No tengo ninguna red social.


-¡¿QUÉ?! -Parecía en verdad asombrado, pero era cierto. No me permiten tener telefono aunque tenga 15 años.


-Lamento decepcionarte, pero es momento de irme.-Ya me estaba demorando demasiado y este tipo no aflojaba su agarre.


-Que raro, aún así no me doy por vencido y te seré sincero: Me gustas hace mucho, te quiero para mi. Te verias muy bonita siendo mi porrista y también mi novia. Todo el colegio nos envidiaría. -Sonreia de lado, confiado de su físico y labia, en verdad era guapo, pero no busco relacionarme con nadie.


Alumnos que se encontraban cerca nos miraban, esperando mi respuesta.


-No busco nada con nadie, espero me entiendas. Y en serio ya debo salir - Me safe de su agarre y caminé en direccion a la salida.

Hasta que siento como me voltea hacia él y me agarra de una nalga.


-En verdad estás bien buena, no te hagas la difícil que en pocos días caes, bebe. -Susurró.


¡Plas! Sonó mi mano impactando en su mejilla, todos nos vieron sorprendidos mientras que el lugar quedó en completo silencio.


-Respetame asqueroso, ¡ni siquiera te conozco!-Me largué a correr sin mirar atrás. Debía coger el bus si o si.


-¡Hija de puta! Prometo que esto no va a quedar así... -Fue lo último que llegué a escuchar, lamento humillarlo en publico pero no iba a permitir que un extraño me falte el respeto de tal forma, suficiente tengo con mi familia.


No me percate que Jaida observó a lo lejos toda la escena, aparentemente enojada y decepcionada.


Al llegar a casa Jaida me espero en el sofá, cabreada y no sabia el porqué.


-Ja, sigues siendo una maldita zorra.


-¿Qué?


-¿Seguiras pretendiendo ser inocente? El colegio entero sabe que seduces a todos los hombres que puedas, insitandolos a pasar la noche contigo. Me das asco.


-Eso no es así Jaida, no sé porque dices eso...-Todavía soy virgen y no me hablo con nadie, no entiendo de que me habla.


-¿ME CREES ESTÚPIDA? -Gritó-TE VI HABLANDO CON JOSH, MI JOSH. ¿TAMBIÉN LO SEDUJISTE A ÉL? ¿TE LO HAS TIRADO, MALDITA HAMBREADA?


-No lo conozco jaida, te lo juro-


¡Plas! Recibí una cachetada de su parte.


-Eres una mentirosa, una perra y no eres nadie. ¿Cuantas veces te vas a robar la atención de chicos que me interesan? ¿Lo haces a propósito para joderme?-Recibi otro golpe, esta vez en la otra mejilla.


-No es así, por favor detente.


-Tú no me dices a mí que hacer, seduces a mi chico y luego lo humillas publicamente, si que tienes ovarios. Esta es por Josh-Vuelve a darme una bofetada.


-Estoy arta de convivir contigo, con solo verte la cara me pongo de malhumor. Te mereces un castigo para que aprendas tu maldito lugar, como la basura que eres. ¿Entiendes?


Me ardian las mejillas, contenía mis lágrimas. ¿Por qué siempre me tratan así? ¿Qué mal les hago?


-QUE SI ENTENDISTE ESTÚPIDA. -Ella vuelve a pegarme.


-¡Jaida detente por favor!- Entró mi madre con las manos llenas de harina. -No la trates así, se le hinchara la cara.


-¿Y qué? Si causa molestias debe enmendarlo de alguna forma. ¿Por que te metes tú, vieja?


-Queria preguntarles que querian comer, para empezar a cocinar. Hijita ¿Tú que gustas?


-Nada, yo pedire comida. Prefiero mil veces comerme un perro antes que intoxicarme con tu comida. Me voy, pero antes...-Hizo una pausa para mirarme fijamente- Tu castigo será limpiar todo el sotano y la azotea con abrigos y pantalones de piel.


-Pero...hacen 30 grados...


-Exacto, espero que te sirva de lección para no volverte a meter conmigo, ni con lo mío.


-Hija eso es muy extremo, recuerda que la pobre hace muchas cosas y-


-No pedí tu opinión, ella hará lo que le dije y punto. No querras que le cuente lo que hizo a papá, ¿o si mamá? Es más si le cuento que la defiendes puede que hasta se las cobre contigo.


-Perdona hija, tienes razón. -Noté como mamá bajó la cabeza, deprimida. Jaida siempre tenía el control de todo.


-Como no tienes abrigos de piel, te prestaré uno. Va ser chistoso verte vestida así con este calor, eso sí, me los llegas a romper o ensuciar y te arrepentirás como nunca antes. -Me amenazó y se fue.


-Hija, perdoname...lamento todo esto, yo...


-No te lamentes, tampoco podiamos hacer mucho.


-Es que mi niña no es mala persona, lo presiento, solo se altera facil, hay que entenderla...


Madre como siempre defendiendola, era mejor no opinar nada.


-¿Que quieres comer cariño? Lo prepararé para las dos, marcus no vendrá estos días.


Probablemente la este engañando, como suele ser costumbre. Pero no podía odiar a madre, ella me daba pena, nos pareciamos en mucho.


-¿Pizza?


-Siiii, hace mucho no comemos pizza. Lo prepararé ya mismo, no me demoro y si te cansas mucho con tu castigo...puedo prepararte bebidas frías.


-Esta bien. Gracias mamá.


Así mismo nos pusimos cada una a hacer las cosas que teníamos que hacer, estos castigos eran muy inhumanos, casi me muero limpiando así de abrigada en estas altas temperaturas. Hasta me desmayé y madre me tuvo que socorrer.


Jaida llego horas despues, buscando unas cosas. Pero antes comprobo que mi castigo asignado se estuviera cumpliendo, cuando lo corroboró se hecho a reir super fuerte. Diciendo que parecia un teletubbie sudado y feo. Posteriormente me tomó un par de fotos, así.


-JAJAJAJA, para el recuerdo. Que obediente eres, Ailish. Así si me caes mejor, ¡Mamá! -Gritó- Tienes clientes en la panaderia.


-Cariño, estoy en el baño. ¿No puedes atender tú? Por favor.


-¿Estas loca? No pienso atender tu pocilga, y tengo que salir.


-Está bien... voy ahora.


[...]


Los días transcurrieron como normalmente lo hacían, hasta que deje de ir a la escuela. Mamá lo notó y me preguntó el motivo, me limité a decirle que gracias al castigo que recibí de Jaida, me sentía muy descompuesta últimamente, pero la realidad era otra.


Ella posteo las fotos que me tomó en todo el colegio, queria demostrarme a toda costa quien mandaba y sobretodo: queria humillarme ante todos los alumnos y profesores.

Las fotos estaban acompañadas de la frase "me hago la linda, pero en realidad soy así"


No tenía la cara para volver al colegio despues de eso, no queria ver como se me reirían en la cara y aún estaba el asunto pendiente con Josh, después de rechazarlo en publico temía que buscará hacerme algo malo.


Asi que me la pasaba en casa todo el día, me sentia deprimida. Agobiada, no tenia ganas de nada. Hasta que cayó la noche.


-¡Papá! ¡Ya llegaste!- Exclamó Jaida emocionada y se lanzó a abrazarlo, Marcus acababa de llegar lleno de bolsas y regalos.


-Hola mi niña bonita, también te extrañé.


-Esas son para mi, ¿cierto?


-Por supuesto, siempre pienso en ti cuando salgo, ¿si ves?


-Ay, te amo papi, cuentame como te fue.


Se sentaron a hablar en la sala por un buen rato, hasta que mamá despertó de su siesta e intento saludarlo.


-Hola amor, ¿tuviste un buen viaje?


-Hola lana, tengo hambre. ¿Que hiciste de comer?


-Aún no cocine nada...


-¿Que aún no cocinas? ¿No has visto la hora que es? Tch, ni para eso sirves, no sabes ni como recibir a tu esposo.


-Perdoname mi amor, yo cocinare rápido te lo promet-


-Papá, ¿estas seguro que quieres la comida de mamá? Podemos pedir sushi.-La interrumpió Jaida.


-Es cierto, hagamos eso. No quiero que esta mujer arruine mi llegada, luego de cenar saldre con los muchachos.


-Yo también saldré con mis amigas, es viernes y hay que disfrutar.


Ambos se echaron a reir, mamá se fue a su pieza y escuche como lloraba sin cesar.


-¿Mamá, puedo acompañarte?- Pregunté entrando en su habitación. Estuvimos un par de minutos calladas, ella no paraba de llorar y susurrar cosas que no comprendía del todo.


- Él...él ya no me ama como antes, ¿que puedo hacer? Mi hija ni siquiera me respeta ¿que soy para ellos?


Ay mamá, eso es porque nunca hemos puesto límites.

Trate de consolarla como pude y despues de un rato nos pusimos a ver pelis mientras comiamos helado, nuestra relación no era la mejor, pero al pasar por lo mismo nos entendiamos.


Ya era tarde y mamá se quedó dormida, asi que la acomodé en la cama y me fui a mi habitación a intentar dormir. Al cabo de unos minutos cai en un sueño profundo.


Sentia escalofrios en todo mi cuerpo, algo me erizaba la piel. De pronto senti como algo me tocaba los pechos.

Abro mis ojos desconcentrada y veo a mi padre, sacudiendo su miembro de arriba a abajo mientras tocaba mi cuerpo.


-¿QUE HAC- intente gritar pero me tapó la boca.


-Llevas provocandome hace mucho, meneandome tus nalgas cuando pasas frente a mi. Eres una puta que buscaba atención masculina, pues te lo voy a dar...


Marcus emanaba un terrible olor a alcohol, yo intentaba moverme pero él se encontraba sobre mi cuerpo, tapandome la boca y sujetandome ambas manos. Besaba y lamia mi abdomen, él tenia la parte baja del cuerpo desnudo.


Yo comence a llorar, temía que me siguiera tocando, sus besos me daban asco. Forcejeo contra su cuerpo sin éxito hasta que logro pegarle con la punta de la rodilla en toda la panza.


-¡Maldita zorra!- Gritó enfurecido.


-AYÚDENME POR FAVOR, ME QUIERE HAC-


Me agarro por el pelo y me pego un puño en la cara.


-No hagas un escandalo ¿quieres? Ya no puedo resistirme y quiero probarte. Si te tranquilizas no te hare tanto daño...pero si no lo haces, me conoceras enojado.


Intentó desnudarme mientras yo lloraba y le suplicaba que parara, dejó al descubierto mis pechos y no paraba de besarlos.


-POR FAVOR AYUD- éste me ahorcó tan fuerte que me costaba respirar, sentía que moriría.


-¿Que te he dicho mocosa? No hagas un escandalo, yo no dudaré en silenciarte, sea la forma que sea.


-Detente, no diré nada, pero ya no sigas...


-Eso no sera posible chiquita, yo voy a estrenarte ese cuerpo -Cuando estaba por acercar su miembro a mi boca, para que dejara de gritar aparece mamá.


-¡MARCUS! ¿QUE MIERDA HACES?


-Ay no, ya llego esta vieja loca a cagar el ambiente, ¿Que quieres?


-¿Te volviste loco? Deja a la niña-Se acercó enojada y lo empujó para que se alejara de mí

-¿Que tan bajo has caido? ¡Solo tiene 15 años!


-¿Me acabas de tocar? ¿Me acabas de interrumpir mi polvo?


-¿Solo te interesa eso? ¿Ya no te intereso yo? ¿Ni la familia? Pasas dias fuera de casa -Gritaba entre lagrimas. -Apestas a alcohol, como siempre, no te importa tu vida ni la de nadie y ahora buscabas dañar a tu propia hija.


-¿Como me estas hablando, vieja estupida? Ailish ni siquiera es mi hija y ni siquiera importa.


-¡Eres un maldito ignorante! Estas enfermo.


-¿Quién te crees para hablarme asi? Parece que he sido muy amable contigo.


Papá se lanzo sobre mamá y comenzo a golpearla sin parar, le pegaba patadas y demas pidiendole que "lo respetara más"


-¿Qué es todo este alboroto? No dejan dormir...¡MAMÁ! -jaida entró corriendo al ver la escena.


-Me tienes cansado, solo sabes meterte en mi vida vieja metiche.


-Papá, por favor detente, mamá esta sangrando-Se notaba a Jaida preocupada por su madre.


-Jaida no te metas en asuntos de grandes, sal de la habitación.


-No Papá, mamá no puede ni hablar, déjala, te lo suplico! -Intentó separarlos, pero Marcus se enojó más todavía. Estaba muy borracho.


-¡He dicho que te salgas! -La agarró por el brazo y la sacó de la habitación, para cerrar la puerta con llave. -Mierda, en esta casa nadie me respeta.


Mamá apenas respiraba bien, pero Marcus seguia pegandole.


-Ya basta, dejala en paz! -Grite desde la punta de la cama, aún con los pechos descubiertos, tenia mucho miedo.


-Ustedes solo saben estorbar, nunca aprenden.


-Detente de una vez por todas-Me lance contra él e intenté alejarlo de mamá, pero me empujó.


-Ahora tú, mocosa ingrata, recibirás tu castigo y te dejaré sin caminar, pero antes debo encargarme de esta mujer.


Cogi el telefono de mamá y llame a la policía.


-Sueltala ahora o les mandare una grabación de lo que haces. -Lo amenace sin miedo, mamá estaba con graves heridas en la cara.


-Hija...no... llames... a la policia... -Me suplico como pudo mamá.


-No, este hombre casi nos mata, merece estar preso!


-ABRAN LA PUERTA YA, POR DIOS- Jaida, desesperada desde afuera del cuarto intentaba entrar.


-Maldita, tú...llamaste a la policia...VOY A MATARTE.


-Hazlo, la policia no tarda en llegar.


El comenzó a reirse como un loco, mamá intentaba arrastrarse junto a mi con las pocas fuerzas que le quedaba.


-Debi haberte matado cuando pude, pero esta señora insistió en adoptarte. Yo queria tirarte por un arroyo, no has sido mas que un estorbo, pero la señora lana insistia en que solo eras una bebe para matarte y ¡miranos! Todo lo que pasa en esta casa es una puta mierda. Voy a terminar lo que tuve que hacer hace mucho tiempo...


Marcus agarra su bolso que tenia tirado a un lado de la cama y saca un mini revolver de ella y me apunta y...


Impacta un disparo.