El pacto de la luna muerta

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Sinopsis

Cada cien años, cuando la Luna muerta se alza en el cielo sin emitir luz, un antiguo pacto renueva: un alma entregada a cambio de equilibrio entre el mundo de los vivos y el de los espectros. Durante siglos, los habitantes del Reino de Varestia han mantenido ese pacto sin cuestionario. Pero está vez, la elegida es Lyra, una joven que ha nacido marcada por una cicatriz en forma de una luna negra en el pecho, señal del destino. Sin embargo, Lyra no está dispuesta a morir. En su huida, descubre que la luna muerta no es solo un símbolo de sacrificio... Sino el sello de una traición ancestral. Para sobrevivir, Lyra deberá formar su propio pacto con las sombras, despertar la magia olvidada en su sangre, y enfrentarse a los dioses que mueven los hilos de su mundo.

Genero:
Fantasy/Adventure
Autor/a:
Ainna
Estado:
Completado
Capítulos:
9
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Chapter 1- La elegida del eclipse

La luna esgaba oculta tras un manto de nubes oscuras, como si el cielo mismo tratará de evitar lo inevitable. En la plaza central de Varestia, los habitantes habían reunido en silencio, sus rostros iluminados solo por las antorchas. La noche del eclipse había llegado, y con ella, la certeza de lo que ocurriría.

Lyra se encontraba en el altar, rodeada de las figuras encapuchadas de los sacerdotes lunares, sus ojos fijos en ella con una mezcla de reverencia y temor. La marca en su pecho, una cicatriz en forma de Luna negra, al día con una intensidad que no puede ignorar. Era su destino, el destino de todas las nacidos con la señal de la luna muerta.

"Lyra", dijo el sumo sacerdote, su voz grave y resonante, " has sido elegida".

Ella lo miró, El eco de su nombre retumbando en su mente. Elegida para morir, pensó. El pacto debía renovarse, y cada siglo, un alma debía ser entregada en sacrificio para mantener el equilibrio entre el mundo de los vivos y los espectros que moraban en la oscuridad. Lyra había nacido para esto, lo había sabido desde que era pequeña, pero nunca pensó que era tan... Real.

El sacerdote levantó una daga ritual, la hoja  reflejando la débil luz de las llamas. " Que la luna muerta acepte tu sacrificio y que el equilibrio se mantenga. Que tus ancestros te guían al otro lado."

Antes de que pudiera reaccionar, que una presión en el pecho, como si en la misma Luna estuviera aplastándola. Un grito, apenas audible, surgió de su garganta, pero nadie lo escuchó. Sus ojos se nublaron y, por un instante, vio una sombra moverse entre las columnas del templo. Una figura, fugas con un sueño, se le acercó, pero se desvaneció antes de que pudiera distinguir quién era.

Ese sacerdote levantó la daga hacia el cielo, y el momento de la ceremonia estaba a punto de culminar.

Pero algo, algo dentro de lyra, cambio. El miedo que había sentido toda su vida se transformó en rabia. No iba a permitirlo. No sin luchar.

Con un movimiento rápido, extendió su mano y la Luna negra en su pecho brilló con fuerza, como si respondieras su voluntad. Un grito sordo emergió de las extrañas de la tierra, y las antorchas comenzaron a pagarse, una por una, mientras la oscuridad envolvía el templo.

"!No¡" Gritó el sumo sacerdote, retrocediendo, mientras una fuerza invisible lo derribaba. La sombra que había visto antes volvió a aparece, esta vez más nítida. Era una figura alta, con ojos brillando como la propia luna. Un espectro.

"El pacto no debe cumplirse,"dijo la figura con voz etérea. "El sacrificio no es tuyo, Lyra. Has sido elegida, pero no para morir".

Lyra apenas podía comprender, su mente nublada por el mío de la sorpresa, pero una chispa de esperanza comenzó a crecer en su interior. ¿Era posible que su destino estuviera escrito de otra manera? ¿Qué había algo más en juego, algo que ni siquiera los sacerdotes compren?

La figura extendió su mano hacia ella. "Vas a tener que huir, Lyra. El precio de la libertad es más alto de lo que imaginas".

Y antes de que pudiera pensar en algo más, la figura la tomó por el brazo y, con un solo paso, desapareció en la oscuridad, llevándola lejos de todo lo que conocía.