Park Sunoo 𖤐 Heejay

Sinopsis

𖥻 Park Sunoo ፧ ❛ Mi nombre es Park Sunoo, nací el 14 de febrero en el año 2023 y mis padres, Lee Heeseung y Park Jay son la pareja más hermosa que he visto a mis cortos dos años de vida. ❜ Sólo el pequeño Sunoo contando la relación de sus padres desde su propia perspectiva. ‣ No permito copias y/o adaptaciones. ∅ ‣ Soft ! Fluff ‣ Heeseung¡! Alfa Jay¡! Omega ‣ Esto fue inspirado en la caricatura de "Los Rugrats" en un 30% y el otro 70% es sólo mi imaginación divagando. ‣ Mini fic. ↬ Inicio: 03/05/2025. ↬ Finalizada: ??/??/??

Genero:
Lgbtq
Autor/a:
hoon's gf
Estado:
En proceso
Capítulos:
3
Rating
n/a
Clasificación por edades:
13+

jay jay ── .ᡣ𐭩

Solo podría describir a mi papá Jay Jay con una palabra.

Increíble.

Él me quiere montones, me contaba cuentos cuando estaba en su pancita y murmuraba lo mucho que me amaba sin parar.

En serio, lo hacía tanto que comencé a patearlo un poco para que guardara silencio, pero eso sólo lo hacía hablar más.

Papá Jay Jay me espero más que nadie, incluso cuando mi hermano mayor no pudo salir de su pancita, papá siguió manteniendo su sonrisa y aunque tenía miedo de volver a pedirle a la cigüeña un bebé, yo pude llegar sano y salvo.

Mi papá prepara mis deliciosos biberones, me deja cantar mis canciones favoritas en la sala a todo volumen, baila conmigo y me arropa por las noches antes de darme besos en las mejillas.

Aunque no todo es divertido, a papá siempre le asusta que corra por la casa y aunque me rio para dejarle saber que me lo estoy pasando genial, él sigue diciendo “¡Ddeonu deja de correr, por favor!” mientras me persigue.

Y eso lo hace aún más divertido.

Luego amenaza con decirle a papá Heeseung sobre mis travesuras y ya no es tan emocionante, cuando lo hace, papá hee ya no quiere llevarme al parque a jugar con los demás niños y eso me hace llorar durante horas.

Pero en fin, aún así amo a papá Jay Jay, amo sus manitas suaves, su aroma a flores, sus abrazos y sus besos.

—¿Listo para comer Sunoo? —. Yo siempre estoy listo para mi biberón de la tarde.

Me acomodo mejor en el sillón donde mi papá me pidió quedarme quietecito y él se acerca con el biberón en la mano antes de dármelo.

En segundos ya me tiene en sus brazos y acaricia mi cabello mientras yo bebo mi leche y juego con mis pies cubiertos por unos molestos calcetines, obra de papá Jay Jay, por supuesto.

En fin, la vida a los dos años no es tan mala y menos cuando tienes a un papá Jay Jay junto a ti.