Lex y yo

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Sinopsis

Lex juega al fútbol. Alex llama la atención. Lexi intenta sobrevivir siendo ambas. Para entrar al equipo de fútbol americano, Lexi crea a “Lex”… un chico perfecto para un mundo que no acepta chicas en la cancha. El problema es que mentir es fácil. Lo difícil es mantenerlo. Sobre todo cuando Derek aparece en escena, complicándolo todo. Entre entrenamientos, secretos y situaciones completamente fuera de control, Lexi está a punto de descubrir que vivir tres vidas al mismo tiempo… nunca fue una buena idea.

Genero:
Humor
Autor/a:
Laubel Magno
Estado:
En proceso
Capítulos:
13
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Prológo

Derek tenía una vida digamos como la de cualquier chico, era el quarterback de los Panteras de Texas con la camiseta número 21. Era Popular y Siempre había sido un imán para las mujeres por lo que muchos decían que era un mujeriego que se acostaba con numerosas mujeres de su escuela secundaria, incluida la mitad de las porritas. Eso no lo molestaba, porque eso era algo que le gustaba. Para otros era el chico problemático del pueblo que enfrenta la vida a través del sexo casual y el consumo excesivo de alcohol. Simplemente un borracho que le gusta ir a fiestas.

Lo cierto es que él tenía talento para el futbol americano, y eso era algo que lo haría llegar la universidad y esta podría ser el mejor de NFL, pero tuvo que arruinar su oportunidad de conseguir una beca para la universidad de Yale en una sola noche.


Hace exactamente tres años que no tocaba un balón, que su vida era limitada debido a que era invidente. Sentía miserable, muy miserable por haber arruinar su vida.

El día en que quedó ciego tuvo que dejar el futbol americano, y perdió su beca en Yale. Su única oportunidad de ser alguien. Tuvo que aprender a vivir con su condición, pero sobre todo aprender vivir con el remordimiento de que era un asesino y el culpable de que Lyla Tanner estuviera muerta. Recordaba ese día como si hubiera sido ayer. Sus amigos lo dejaron de lado, su padre no podía ni verlo a los ojos, bueno eso imaginaba, porque el bueno no podía verlo. Pero Derek cría que el fuego lo perseguía; y era porque cuando chico también tuvo un encuentro con el fuego, pero este incidente fue peor, porque todos le dieron la espalda; y si se lo merecía porque fue su culpa. Era su culpa de que Lyla estuviera muerta.

Se levantó de la silla y tomo el bastón que tenía siempre cerca. Se dirigió a la heladera y tomo la cerveza que siempre está en el mismo lugar. Agarro uno lata. Deslizo sus manos buscando la abertura y cuando lo hizo la abrió. Acto seguido le dio un sorbo.

– otr año sin poder ver, salud. – brindo al aire.