PROLOGO
En un pequeño pueblo rodeado de campos en flor, donde la vida parecía girar en torno a la belleza y la bondad, vivía una mujer cuyo don era transformar lo ordinario en extraordinario. La florista, con sus manos llenas de tierra y su corazón lleno de esperanza, no solo embellecía jardines, sino también las almas de quienes tocaba con su bondad.
Pero bajo la tranquilidad de los días soleados y el murmullo del viento entre los pétalos, el destino tejía un hilo inesperado, conectando su vida con una criatura de piedra, oculta en las sombras de una cueva olvidada. A primera vista, el golem parecía un ser de otro mundo: frío, imponente, y tan ajeno al calor humano como la roca misma. Sin embargo, tras su mirada vacía se escondía una historia de dolor, una maldición que había sellado el corazón de un hombre atrapado por el engaño y la soledad.
Este no es solo un cuento de flores y magia, sino de dos almas heridas que, al cruzarse, comenzaron a sanar. Es una historia sobre el amor que desmorona piedras, sobre la lucha por la aceptación y sobre el milagro de transformar el sacrificio en redención.
Cuando la florista encontró al golem, no podía saber que estaba a punto de cambiar su vida y la de todo el pueblo. Y mucho menos, que su amor sería lo único capaz de romper la maldición que lo aprisionaba.
Así comienza esta historia, donde el tiempo, el sacrificio y la esperanza deshojan cada pétalo de un amor que floreció contra todas las probabilidades.