único
Sin duda él ya no quería ser el mejor guerrero de Dios.
¿Por qué tenía que pasarle eso a él? De todos los alfas de México tenía que ser Kunno era el que se fijara en él.
Respiró profundamente un par de veces, decidió que lo mejor era no dejar ningún comentario en el vídeo, debía ser solo algo de momento que no pasaría a más.
Vaya que estaba equivocado.
Después del vídeo en el que lo etiquetó siguieron otras publicaciones, tanto en Tik Tok como en Instagram en las que o lo etiquetaba o hablaba de él, incluso había comenzado a seguirlo en todas sus redes sociales.
Las personas ya hasta habían comenzado a burlarse de su insistencia y Kevin no quería ser grosero, el tipo era irritante, sí, pero la humillación pública definitivamente no la merecía.
Comenzó a responder a algunas de sus publicaciones, le devolvió el follow en Instagram y trató de ser lo más amable posible al momento de rechazar sus avances. Él ya tenía una relación con un alfa, aunque no fuese público aún, no le faltaría al respeto de esa manera.
Las personas dejaron de burlarse del notorio interés de Kunno cuando comenzaron a interactuar y él incluso había ganado un par de seguidores, todo había salido bien, ¿verdad?

─¡No mames!─ El grito entre sorprendido y asqueado que había salido de lo más profundo de su garganta se escuchó por toda la casa.
─¿Qué pedo? ¿Por qué gritas wey?─ Diego, que estaba de visita, lo miró asustado por el grito e igualmente disgustado porqué lo había hecho distraerse de la trama de Barbie escuela de princesas.
─Mira esta mamada.─ Le mostró el teléfono al castaño que se lo arrebató en seguida para poder ver mejor de qué se trataba.
La pantalla del aparato mostraba uno de los vídeos más recientes de Kunno, en el que para sorpresa de nadie, mencionaba a Kevin, pero lo que había causado el grito era uno de los comentarios.
" @fandekevin
Cuando confirmen su noviazgo nos hacemos los sorprendidos, ¿va? 48 ❤️ "
Si ese comentario por sí mismo provocó diversión en Lainez, sin duda lo mejor eran las respuestas del mismo.
” @mari
MIS PAPÁS 👹💗 120 ❤️ "
" @kevinkevinkevin
q lindos se ven juntos 15 ❤️ "
" @nadie
ojalá confirmen pronto 10 ❤️ "
El pobre Diego no pudo contenerse más, la estruendosa carcajada se escuchó por toda la casa, el tabasqueño tuvo que dejar el teléfono a un costado de sí en el sofá para poder sujetarse el estómago que comenzaba a dolerle como consecuencia de su risa.
Kevin consideraba seriamente matar a quién había considerado su mejor amigo.
─No te rías, pendejo.─
Le dió un zape al tabasqueño, ¿cómo podía reírse de esa catástrofe? La estruendosa carcajada frenó, pero la diversión seguía claramente dibujada en el rostro de Diego mientras se sobaba la nuca.
─Es que, wey, ¿cómo no me voy a reír? ─ Las ganas de reírse seguían ahí, pero la expresión fúrica en el rostro de Kevin lo obligó a contenerse. ─Ya wey, tampoco es para tanto, los emparejamientos entre figuras públicas son muy comunes.─ Con un encogimiento de hombros le restó importancia al asunto.
─Pero es que, wey.─ Kevin no sabía cómo explicarlo, para Diego no tendría sentido, él no sabía de su relación con Julián, no entendería el desagrado que le producía lo que él veía como un simple emparejamiento. ─Es con Kunno.─ Fué lo único que dijo, esperando que entendiera al menos una parte de la gravedad de ese asunto si repetía quién era la persona con quién lo emparejaban.
─Ya pasará, no puede hacerse más grande.─
Diego dió por terminada la conversación, ambos volvieron la vista a la pantalla, lo único que Kevin esperaba era que Julián no se enterara del rumor.

Julián iba a matar a ese Kunno, de eso no había duda.
¿Cómo se atrevía? No tenía ningún derecho a coquetearle abiertamente a su omega, hablaba tanto de él que parecía ser lo único que rondaba su mente, no le gustaba.
Aunque era conciente que la relación que tenía con Kevin no era pública aún, eso no le daba derecho a ese tal Kunno a si quiera pensar que un alfa de quinta como él podría ser digno de reclamar a Kevin como suyo.
Simplemente no era merecedor de la atención que su omega estaba siendo tan amable de darle.
Recuerda que cuando vio el vídeo en el que mencionaba a su mexicano, aquel que ahora tomaba como su primer avance, no pudo hacer más que carcajearse tan fuerte que le dolió el estómago.
Porque, claro que había escuchado sobre Kunno, un alfa sin talento, prepotente y con actitudes que otros alfas habían calificado como vergonzosas para su casta. No pudo verlo como competencia en ese momento, pero ahora que sus desesperados esfuerzos por tener la atención de Kevin no solo habían funcionado sino que además estaba recibiendo el apoyo de otras personas para cortejar a su omega su lobo lo veía como una amenaza, una que se iba a encargar de eliminar.
Julián pasaría un tiempo en México.

Son cerca de las tres de la tarde cuándo Kevin por fin llega a su casa, sumamente agotado por el entrenamiento que fue más extenuante de lo normal porqué tiene un partido al día siguiente.
Todo lo que piensa es en tomar una ducha para quitarse el sudor, después le enviará un mensaje a Julián que ha estado algo desaparecido durante el día y pasara el resto del día acostado en su cama.
Deja sus cosas en un rincón de su habitación, demasiado cansado para organizarlas correctamente, finalmente toma su tan ansiada ducha.
Se relaja con el agua tibia sobre su cuerpo mientras canta acompañado de la voz de Luis Miguel. Sale del baño, limpio y fresco, vistiendo un pantalón viejo junto a una playera que le robó a su alfa la última vez que lo vió, se considera afortunado porque el olor de Julián sigue impregnado en la tela aunque hayan pasado meses del encuentro.
Está listo para recostarse en su cama, enviar un mensaje a su pareja y pasar el resto del día deslizando videos, que si tiene suerte no hablaran sobre la supuesta relación que tiene con Kunno, el tema lo sigue molestando.
El camino a su cama se ve interrumpido por los toques en su puerta, comienza a caminar a la entrada, listo para correr a cualquiera que esté ahí.
La idea abandonó su mente por completo cuando aún sin abrir la puerta pudo reconocer el aroma a chocolate amargo con toques mentolados que tanto había extrañado, su alfa estaba ahí.
Corre los metros que le quedan para llegar a la puerta, misma que abre emocionado y sin darle un momento al argentino para reaccionar tira de él con todo y maletas al interior de la casa.
Kevin se abraza a su pareja como un koala, frota su rostro contra el cuello del alfa, cubriéndose con el familiar olor, quiere estar envuelto en las feromonas de Julián y grabar en su memoria cada nota de su aroma.
Julián sujeta a Kevin desde la parte posterior de sus muslos, deposita un cariñoso beso en el cuello de su omega, sonriendo contra la piel canela, feliz y complacido con la emoción de Kevin al verlo.
Ambos se abrazan con fuerza y sin deseos de soltarse, anhelan el contacto con el otro después de todos los largos meses que tienen sin verse, quieren alargar ese abrazo tanto como sea posible.
─Te extrañé mucho, Juli.─ Su voz suena ligeramente ahogada al estar hablando sobre el cuello del argentino, pero la emoción en sus palabras es palpable.
─También te extrañé mucho, Kevin.
Los labios del argentino se mueven del cuello a la mejilla del mexicano y después a la comisura de los labios carmín, esperando que su omega entienda lo que quiere con ese pequeño movimiento, por suerte, así es.
Kevin retira su rostro del cómodo lugar en su cuello, mira a Julián a los ojos sonriente, durante un par de segundos antes de colocar sus manos en las mejillas de su alfa y acercarlo para un ansiado beso. Sus labios se mueven contra los impropios, apasionados y amorosos como ellos mismos, no hay lujuria en la danza que comparten sus bocas, solo ansias de sentirse cerca junto al deseo ardiente de comunicar a su pareja el inmenso amor que sienten.
Es cuando el beso termina que Kevin puede reaccionar, ¿qué estaba haciendo Julián ahí?
─¿Por qué viniste?─ Su voz es suave, aún agitado por el beso que le robó por completo el aire, sus manos no se mueven de las cálidas mejillas, en cambio con sus pulgares las acaricia suavemente.
─Quería verte. Le dije a Josep que tenía demasiado desgaste y dijo que podía ausentarme hasta el partido con Leipzig.─ El mexicano enarco una ceja, parecía demasiado sencillo si lo pensaba, Julián por su parte ofreció a Kevin una sonrisa radiante, el mexicano no pudo decir nada más, lo importante es que Julián por fin estaba con él después de tanto tiempo.
Julián no mentía, aunque no sucedió exactamente así. El delantero le informó a su entrenador de su ausencia cuando ya estaba por abordar el avión, así no podría detenerlo. El español fue muy comprensivo, aunque también tenía una idea de los asuntos que Julián quería resolver, no era difícil de adivinar dado que el joven argentino no podía dejar de hablar cualquier cosa referente al mexicano.
Ambos se quedan en la puerta durante un par de minutos, comparten besos suaves acompañados de sonrisas brillantes, hasta que se separan para que el argentino pueda acomodar sus pertenencias en la habitación del omega.
Julián ya tiene un espacio reservado para él en los cajones de Kevin, es ahí donde acomoda las cosas que lleva para sus cortas vacaciones.
Se quedan juntos en la sala, Kevin se recuesta en el sofá, con Julián entre sus piernas mientras acaricia los suaves mechones marrones.
Recostados en el sofá se dedican a disfrutar de la compañía del otro, conversando sobre todo lo que les ha pasado durante el tiempo que no se vieron.
Su conversación se ve interrumpida por eso sonido de una notificación en el teléfono del mexicano.
Kunno te ha mencionado en su historia.
Es lo que lee en la pantalla, suspira harto, no entiende como es que no se da por vencido. Julián lo nota, pero guarda silencio, esperando para poder preguntar el motivo de su expresión, aunque no lo necesita, pues a los segundos el audio de un vídeo le responde.
─Ya listo para el partido de mañana, con la camisa puesta para ir a apoyar al equipo, pero sobretodo a mi Kevin.─ La voz del norteño parece hacer eco en el lugar.
Las feromonas que están saliendo de Julián son espesas, el olor a menta esa demasiado pesado y hace que a Kevin le pique la nariz, pero el argentino no puede evitarlo.
¿Cómo se atreve a llamar suyo a Kevin?
─¿Quién era ese?─ Su voz es grave, casi rozando con el tono de su voz de mando, una prueba más de su molestia. Kevin se encoge en su lugar
─ Un amigo, bueno, no es mi amigo, él es, eh. ─ Kevin balbucea, no quiere molestar más a su alfa, pero, ¿cómo le dice que es su pretendiente sin hacerlo enojar?
Julián abandona su lugar entre las piernas del omega, se acomoda sentado frente a él, lo mira fijo aún esperando una respuesta, que no parece poder terminar de formarce entre los balbuceos nerviosos del de sangre azteca.
El argentino respira profundo varias veces, regula el agobiante aroma de sus feromonas hasta que vuelve a la normalidad. Lo último que quiere es asustar a su omega.
─¿Es el tal Kunno que tanto habla de vos?─ El tono de su voz vuelve a la normalidad, su mirada se mantiene fija en el más alto que se queda estático ante la pregunta.
─¿Lo sabías?─ Kevin aún luce nervioso, pero al fin logró dejar de balbucear. Julián asiente un par de veces.
─Sus vídeos, me empezaron a aparecer en redes. También ví los comentarios, las personas que lo apoyan para conquistarte.
Los recuerdos de todos los comentarios que leyó llegan a su memoria al igual que los comentarios de ese tipo, Julián huele a celos de nuevo.
─¡Yo lo rechacé!─ Se apresura a aclarar el mexicano, se mueve en el sofá hasta estar frente al delantero. ─He rechazado todos sus avances, él no me interesa y yo nunca he dado razones para que crean que andamos.
Julián toma las manos de su omega, acaricia los nudillos con sus pulgares al mismo tiempo que le dedica una sonrisa.
─Eso ya lo sé, yo nunca dudaría de vos. Pero ese gil es...─ Hace una pausa, si dice todo lo que piensa de él terminará diciendo cada insulto que conoce. ─Insoportable.
—A mí también me irrita.─ Confiesa el mexicano, aliviado de que Julián no parece estar enojado con él como imaginó. ─ Cada vez que me coquetea todo lo que quiero es gritarle que nunca estaría con él, porque te tengo a tí.
Kevin sonríe, acaricia las manos del alfa entre las suyas. Julián lo acerca más hasta que tiene a su omega sentado sobre él con sus bonitas piernas rodeando su cadera.
─Tal vez...─ Julián duda antes de decirlo, está nervioso. ─Deberíamos hacer pública nuestra relación, llevamos años saliendo.─ Siente su corazón latir rápido, está nervioso. Está por abrir la boca para descartar él mismo la idea, pero el aroma de fresas y cerezas frescas proveniente de su omega le indica la felicidad que le provocó su propuesta.
─¿Es neta?─ La emoción es palpable en la voz del colimeño, las manos del omega sostienen las blancas mejillas, le está regalando a su alfa una sonrisa tan radiante que el sudamericano cree estar viendo el sol brillando de frente.
─Sí, es neta.─ Imita a su novio, divertido.
La suave risa de Kevin se escucha en el departamento, ambos comparten un beso amoroso. Pasan el resto de la tarde arreglando los detalles de la revelación.

Todo el equipo nota la emoción de Kevin, aunque el continúa diciendo que no es nada más que la típica emoción previa a un partido, nadie le cree realmente.
El lateral no puede esconder su emoción, la tarde anterior concordaron entre besos lentos que revelarían su relación apenas sus respectivos equipos terminen los juegos que ya tienen programados.
Se siente afortunado porqué nadie ha preguntado nada sobre el llamativo chupetón que tiene en el lado derecho del cuello, cerca del lugar dónde debería estar su marca, le avergonzaría mucho explicar porque está ahí.
"Un día vos tendrás mi marca, pero por mientras podés presumir ese chupón."
Le dijo Julián como una broma la noche anterior, aunque sabe que estaba jugando, presume la marca morada en su cuello como lo haría si fuera una mordida de enlace.
Cuándo el partido está por iniciar voltea hacia las gradas, buscando el bonito par de orbes marrones que tanto ama, lo encuentra sentado en las primeras gradas, cubre su rostro con una gorra y lleva puesta la camiseta de su equipo, como una muestra de apoyo a su Kevin.
No puede evitar desanimarse un poco cuando el equipo rival avanza en el marcador con un gol, no quiere fallar ese partido ahora que su alfa está ahí para verlo.
Están en el segundo tiempo su rival intentó llegar al área con centros constantes, pero por suerte lo único que consiguen regalar el balón para que los locales salgan jugando cerca del medio campo.
Están cerca de los noventa minutos cuando Roberto se la Rosa le hace un pase a Kevin, se mueve con agilidad, hasta que... ¡Gooool!
Los gritos de la afición llenan el por completo el estadio, sus compañeros se acercan a él para celebrar que acaban de empatar el partido gracias a él.
Lo primero que hace para celebrar su empate es buscar en las gradas a su alfa. Se siente orgulloso por la forma en que está celebrando, grita y sonríe como todos los aficionados, le guiña un ojo como una manera de hacerle saber que ese gol es para él, igual que todos los que ha anotado desde que inicio su relación.
Las cámaras lo enfocan, dan un muy claro ángulo del chupete en su cuello, siguen sus acciones de cerca, al igual que las personas presentes, que al no saber a quién va dirigido ese guiño y hermosa sonrisa o quién realizó esa marca lo interpretan como quieren.
Pronto las personas que miraban el partido desde su casa se encargaron de llenar el internet con publicaciones de la fotografía en la que se enfoca en moretón en su cuello. Lo atribuyen al alfa norteño que ha estado demostrando abiertamente su interés, todo internet se llena de ese tipo de comentarios rápidamente.

El partido ha terminado, Kevin va a los vestidores, quiere darse una ducha, terminar con la entrevista lo más rápido posible para poder ir a casa y celebrar con Julián.
Julián, por su parte está esperando tranquilamente en el estacionamiento del estadio, está feliz, orgulloso por su talentoso omega.
Revisa sus redes sociales para matar el tiempo, desliza un par de publicaciones sin importancia hasta que encuentra una con la imagen de Kevin.
No puede creer lo que lee en la pantalla.
"Kunno ya está empezando a marcar territorio con su omega."
Suelta un gruñido desde lo más profundo de su garganta, sabe que no debe hacerlo, pero no puede evitar deslizar a los comentarios.
El aroma de sus feromonas es espeso, está molesto, la cantidad de personas que apoyan esa relación, ¿por qué piensa que podrían estar juntos?
Sale del coche, sus feromonas salen de él tan fuertes que las personas no se acercan a él aunque lo reconozcan.
Encuentra el lugar en el que están realizando la entrevista, puede ver a los compañeros de su omega siendo entrevistados, busca a Kevin con la mirada hasta que lo encuentra, rodeado de periodistas.
Piensa por un momento en volver a su auto, olvidar los comentarios de otras personas y simplemente volver a su hogar con su omega.
La idea desaparece por completo de su mente cuando a lo lejos el norteño aparece en su campo de visión, las personas lo miran intrigadas, sin saber el porqué de los mariachis que caminan detrás de él. Pero Julián lo sabe o al menos tiene una idea.
Se acerca con pasos pesados a su omega, se abre paso entre las cámaras y micrófonos que lo enfocan para acercarse a él.
Kevin lo mira, sorprendido por su presencia, se supone que lo esperaría en el estacionamiento.
─Juli-Julián.─ Se apresura a corregirse. ─¿Qué haces aquí?
Los reporteros están por comenzar a hacerle preguntas al argentino, igual de sorprendidos que Kevin por su presencia.
Ninguna pregunta más puede ser formulada. Julián sujeta a Kevin por el mentón con una mano, acomoda la otra en la cintura del omega y finalmente se acerca para besarlo, Kevin se queda quieto en su lugar por un par de segundos, sorprendido por el repentino acto, sin embargo no tarda en pasar sus manos al rededor de los hombros impropios, sujeta la nuca del argentino para acercarlo más a sí mismo, profundizando el beso.
Pronto todas las cámaras abandonan a los jugadores del equipo, para poder enfocar a la recién revelada pareja, los flashes de las cámaras los rodean por completo, tomando tantas fotografías como pueden.
Kunno se queda parado en su lugar, la sorpresa pintada claramente en su rostro ante la efusiva respuesta del omega al beso. Ahora entiende el porque de los constantes rechazos que él creyó no eran más que el omega haciéndose el difícil.
Kevin y Julián se separan después de un largo beso, se miran entre sí antes de que el alfa tome uno de los tantos micrófonos frente a ellos y mire a una de las cámaras.
─ Nosotros somos pareja. ─ Tres simples palabras desatan aún más caos, preguntas de todos los noticieros que buscan un buen chisme para reportar. ─ Hemos estado saliendo desde hace cuatro años. Él es mi omega y yo su alfa, así que dejen de inventar romances dónde no los hay.
Todos entienden en seguida a quién va dirigido el comentario, en ese lugar nadie es ajeno al reciente shipp que crearon entre el influencer y el futbolista que ahora saben no tenía ninguna posibilidad.
Julián toma a Kevin de la cintura y lo saca de ahí, esquivan el resto de periodistas, ninguno tiene nada más que decir.
─Entonces ya no esperaremos a estar libres para hacerlo público.─ Bromea Kevin cuando ambos están dentro del auto.
Ambos ríen, no fué para nada como lo planearon, pero ahora es un peso menos para ambos.
─Ahora que todos lo saben. Debería encargarme de que vos no lo olvidés.─ Le susurra Julián sobre sus labios con voz grave, las grandes manos aprietan sus muslos, Kevin solo puede jadear en respuesta.
Ahora tienen algo más que un empate para celebrar.