E𝒄𝒐 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝒇𝒍𝒐𝒓𝒆𝒔 𝒑𝒆𝒓𝒅𝒊𝒅𝒂𝒔

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Sinopsis

En un rincón olvidado por el tiempo, donde el viento susurra secretos y las flores guardan memorias, Amara vive sin saber que su destino está entrelazado con el misterio de una flor ancestral. La anémona, símbolo de esperanza y olvido, será la llave que abrirá puertas a un mundo que siempre estuvo allí, esperando ser descubierto. En un mundo donde las sombras susurran secretos y el viento guarda los ecos del pasado, Amara se encuentra al borde de descubrir lo que está más allá de lo visible. Hay algo mágico en el aire, algo antiguo y misterioso que llama su nombre, y ella no puede dejar de sentirlo. Los susurros de la naturaleza no son solo sonidos, son advertencias y promesas, entrelazadas en cada hoja que cae y cada flor que florece. Este es el inicio de una historia que, aunque parezca tranquila y silenciosa, está por desbordarse en un torrente de enigmas. La vida de Amara, tan serena y repetitiva como las estaciones que pasan, está por cambiar cuando una flor inesperada cruza su camino, trayendo consigo un poder que ella nunca imaginó. ¿Será capaz de entender lo que le depara el destino o se perderá en los ecos del misterio que la rodea?

Estado:
En proceso
Capítulos:
2
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Chapter 1

*Capítulo 1:El susurro del viento.


Amara vivía en un pequeño pueblo rodeado de colinas verdes y cielos infinitos. Su vida, tranquila pero marcada por una sensación de vacío, se deslizaba lentamente entre las estaciones. Aunque los días parecían repetirse, Amara sentía que algo faltaba, como si una pieza del rompecabezas de su vida estuviera perdida, justo fuera de su alcance.


Desde pequeña, había escuchado historias de su madre, de cómo había sido una joven vibrante, llena de energía y curiosidad. Pero la imagen que su madre le había dejado era borrosa, como un viejo retrato cubierto por una capa de polvo. La figura de su madre parecía desvanecerse con cada día que pasaba, dejando a Amara con más preguntas que respuestas.A menudo, se refugiaba en la naturaleza, buscando consuelo en las suaves brisas del campo o en el murmullo del río cercano. Había algo en esos momentos de calma que la hacía sentir que, a pesar de todo, no estaba sola. La flora local, especialmente las flores que brotaban con el cambio de estación, siempre la atraían, pero ninguna más que la anémona, una flor que había visto muchas veces cerca de un viejo árbol en el jardín de su madre. La flor, delicada pero fuerte, parecía ser un símbolo olvidado de algo profundo y significativo.


Un día, mientras caminaba por el campo, Amara se encontró con un pequeño ramo de anémonas azules, en medio de un campo de hierba alta. Sin pensarlo, las recogió y las sostuvo entre sus manos. Al instante, una sensación extraña y reconfortante la invadió. No podía explicarlo, pero sentía como si esa flor tuviera algo que ver con ella, algo que nunca había entendido completamente. En ese momento, el viento sopló más fuerte, y un susurro suave pareció emanarse de las hojas y pétalos, como si la flor misma estuviera susurrando su nombre: *"Amara..."*Confusa y un tanto asustada por la extraña conexión, Amara decidió guardar las flores en su habitación esa noche. Mientras se acomodaba en la cama, la flor seguía brillando en su mente. Sabía que algo había comenzado, algo que cambiaría su vida para siempre. Un destino estaba siendo revelado ante ella, y la anémona era la clave.