Amarte fue tocar el cielo y caer al infierno.

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Sinopsis

Una flor destinada a marchitarse, un colibrí que desafió el destino. Dos almas marcadas por cicatrices, una promesa hecha bajo la lluvia, y un amor que ni el tiempo ni la distancia pudieron enterrar. Inspirada en la leyenda de Xóchitl y Huitzilin, esta es la historia de Lilith y Azrael… donde el cielo y el infierno se rozan con los dedos.

Estado:
En proceso
Capítulos:
37
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Capitulo 1: Cempasuchil Y Acero

Tonto el que no entienda....cuenta una leyenda... Hace siglos en las tierras del sol y los muertos, dos niños jugaron entre Campos dorados. Xochitl, con flores en las manos, y Huizilin, con alas en el alma.... El destino los separó. Cuentan que el amor "no muere", solo se transforma.

Ella, se convirtió en cempasuchil, flor de los recuerdos y la nostalgia.

El, en colibrí, mensajero de los muertos, mensajero del Mictlan reino de los muertos.

Desde entonces, cuando un colibrí muere, se posa sobre un cempasúchil y es por que el amor vence a la muerte.


Lilith conocía bien aquella leyenda, aquella historia que marcó su vida...


El anillo se deslizo por su dedo con una gema preciosa. Una gema vacía sin emoción alguna, aquel gesto solo hacia que su corazón muriera poco a poco perdiendo su esencia...


El altar estaba lleno de flores, rosas blancas y todo tipo de flores... Menos cempasúchil.

Ella había pedido rosas blancas, como la mentira en la que ella se encontraba metida.


El vestido de novia apretaba su pecho las luces de la iglesia caían sobre ella como un juicio silencioso que sellaria su vida y su destino en silencio.


Y aun que su rostro fingía calma, su corazón corazon golpeaba... como si supiera que el estaba cerca.


Y entonces... Las puertas se abrieron en un golpe seco y brusco.


Primero entró el viento... Luego el caos.


Un disparo al aire, seguido de hombres armados, y por último Azrael.

Con el cabello desordenado y revuelto, la camisa manchada del viaje y del cansancio, sus ojos encendidos como si aun ardieran por ella.


Y en su mano aun portaba aquel anillo de acero negro con un colibrí grabado y tallado en un color azul, mientras lilith portaba como colgante un anillo de acero negro igual al de Azrael pero con la diferencia de que este tenia una flor de cempasúchil tallada en cristal.


-¡Ella nose casa! ¡Y yo no me lo callare!- rugio aquella voz ronca de Azrael cargada de coraje.


Los murmullo estallaron como cristales silenciosos callendo al suelo.

El novio, aquel chico parado al lado de lilith, estaba pálido. No sabía si correr oh enfrentar a la muerte de frente.


Lilith, solo pudo mirar a Azrael.

Allí estaba después de dos años, después de tantas cicatrices sin sanar.


Su cuerpo temblaba, no por miedo si no por que conocía perfectamente ese brillo en su mirada de aquel chico.

Aquel brillo era el mismo que tenía cuando por primera vez, le prometió que todo hiba a estar bien.

Que nunca la dejaría sola, que su amor sería eterno, como el de xochilt y Huitzilin.


Antes de que todo explotara y se desbordara como un río... Los recuerdos la invadieron.


Dos años antes.....


El día que se conocieron, llovía lilith no sabía que iba a enamorarse del peligro, del caos envuelto y disfrazado de una sonrisa traviesa y ojos color miel.


Azrael....


Azrael solo quería un café amargo. No pensaba encontrar a la flor que le cambiaría la vida y lo marcaría de por vida.