Plan A: Enamorarlo

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

DESCRIPCIÓN Catalina nunca pensó que enamorarse sería tan complicado. Entre confesiones a medias, silencios que duelen, y un plan que tal vez nunca debió escribir... el último año de secundaria se convierte en una carrera contra el corazón. ¿Y si enamorar a alguien no era parte del plan, sino el verdadero error?

Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Capitulo 1; Cambio de escenario

Me llamo Catalina. Tengo quince años y, aunque suene extraño, todavía me estoy descubriendo. Vivo con mis papás, que son personas decentes, buenas, con enseñanzas que jamás podría reprocharles. Gracias a ellos soy lo que soy, aunque eso a veces no se siente como algo tan extraordinario.


Cuando tenía catorce me cambié de escuela. Fue un cambio fuerte, pasé de una institución privada a una pública, y aunque lo primero que pensé fue que era mi oportunidad para empezar de nuevo, me sentía profundamente insegura. Siempre fui flaca, pero en mi otra escuela había tenido sobrepeso por un tiempo y eso me marcó. Pasé por una etapa fea, de exigencias con mi cuerpo, de contar calorías, de no sentirme suficiente nunca. Fue un proceso horrible. Me prometí que en esta nueva escuela iba a actuar como una chica

perfecta. ¿Y sabés qué? No funcionó.

Funcionó algo mucho más simple: empezar a ser yo misma. Descubrí que, cuando me relajaba, las personas empezaba a aceptarme. Que podía conectar. Que no hacía falta tener un "cuerpazo" para sentirme bien. Que mi rostro, mi estilo, mis ojos grandes y marrones, mi pelo largo y castaño (aunque no natural), mis facciones suaves... eran parte de algo más importante: lo que yo era por dentro.

Me gusta bailar a solas en mi cuarto. Me gusta escuchar música de los 80s y 90s, cosas que aman mis viejos. Me gusta dormir. Y no tengo grandes habilidades, pero a veces siento que tengo una manera especial de observar el mundo, de prestarle atención a cosas que los demás no ven.

En la escuela nueva fue todo extraño al principio. Algunos compañeros eran simpáticos, otros... no tanto.

Me hice amiga de Ludmila, una chica increíble: amable,sincera, leal, chistosa cuando menos lo esperás. De esas personas que te hacen sentir en casa. Tenía el pelo corto, oscuro como el azabache, la piel clara y una mirada tranquila, como si nada pudiera alterarla. Era como si supiera todo, como si llevara años en esa escuela, así era. Nos conectamos de inmediato.



El año en que todo empezó.

cuando llegué a tercer año, Damián ya estaba ahí. No me fijé en él al principio. Era de esos chicos que no sabés si son simpáticos o pesados, porque hacen chistes constantemente, te hablan como si te conocieran desde siempre. Me hacía comentarios, bromas, y yo... simplemente no le daba bola

Con el tiempo, me empezó a caer bien. Tenía una sonrisa hermosa, era morocho, hablaba con todos, parecía honesto y era gracioso, aunque a veces un poco agrandado. No sé en qué momento exacto me empezó a gustar, pero lo cierto es que un día lo vi de otra forma. Tal vez porque había cambiado físicamente, o tal vez porque empecé a prestarle atención a su forma de ser. Empecé a buscar excusas para hablarle, a mirarlo más en las clases, a ofrecerle parte de mi comida, a intentar que me note. Pero algo era diferente.

Él ya no me hablaba como antes. Como si, al darse cuenta que ahora yo lo miraba distinto, él se hubiera alejado.

Ludmila y yo analizábamos cada situación, como si estuviéramos resolviendo un caso policial. Ella era buena leyendo personas y no dudaba en decirme las cosas como eran. Me ayudaba a acercarme a Damián sin que pareciera demasiado obvio, se metía en conversaciones con él a propósito para incluirme. Todo estaba cuidadosamente planeado... pero sin dejar de ser parte de nuestra vida cotidiana. No éramos un dúo de espías ni nada, solo dos chicas intentando descifrar.



Fin.

Esta historia está escrita desde el corazón de una adolescente. Si alguna vez hiciste un plan absurdo para enamorar a alguien, bienvenida. Y si no... bueno, todavía estás a tiempo.