Psyque en el templo del amor

Sinopsis

Lan WangJi es un guardaespaldas de elite, entrenado para cumplir con su deber, es contratado por el segundo hijo de una adinerada familia para que vigile a su problemático esposo e hijo, a quienes en realidad mantiene cautivos, siendo ellos parte de sus juegos psicópatas. Wei Wuxian un joven soñador, que aspira a convertirse en curador de arte, vive un infierno que le hace desear la muerte cada día, siendo lo único que lo mantiene en pie su pequeño hijo y el cuidado de su jardín al que apodo el templo del amor. Ambos viven en realidades distintas, pero las circunstancias los unirán en un momento en el que ambos parecen ajenos a lo que en verdad desean, la libertad de amar sin condiciones. Libertad de hacer lo que desean y no ser regidos por los deseos de otra persona. Almas gemelas que se unen y sanan entre sí, porque ¿Quien dijo que no te podías enamorar de tu guardaespaldas cuando este te procura más allá del deber?

Genero:
Drama
Autor/a:
KasalyCraft19
Estado:
En proceso
Capítulos:
23
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1

Un joven Sonriente y un Jardín con olor a libertad

Un joven de alegre sonrisa, cabello color caoba y brillantes ojos grises miraba embelesado las esculturas dentro del Walker Art Gallery, como parte de los tantos destinos turísticos que sugirió para recorrer con su familia durante sus vacaciones en Reino Unido.

Se detuvo en una en especial una escultura elaborada en 1787, por el escultor Antonio Canova, conocida como una de las seis versiones de la leyenda de Cupido y Psique, representando la vida amorosa de ese par de dioses.

Recordó haberlo leído en uno de los libros que su tío Jiang le regaló cuando tenía trece años, felizmente había leído sin parar, descubriendo su amor por el arte en cada expresión. En algún punto añoro un amor de leyenda, una mitología que es propia de una fantasía, pero para un joven enamoradizo, ese era el ideal, nadie rompería su ilusión o eso creía.

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Lan WangJi termino de desayunar en la cafetería cercana a su lugar de trabajo, su mirada se perdió en el paisaje, el verdor del bosque le tranquilizaba y la música relajante dentro del establecimiento le hizo perderse en sus pensamientos, en general enfocados en la nueva familia que tendría que proteger.

Si bien WangJi podría dedicarse a lo que quisiera, inclusive no tenía la necesidad de trabajar su familia era acaudalada y el, podría ser un vagabundo si así lo desease, pero él no era partidario de vivir del dinero de sus padres, prefería labrar su propio camino, lo que evidentemente consistía en trabajar por un patrimonio con el esfuerzo propio.

Fue así como se convirtió en guardaespaldas.

Su familia tenía un largo linaje dentro del ejército, su padre fue condecorado en su época al igual que su tío, siendo los más destacados de su generación, pero la guerra acabó con la vida de su padre y su madre quien había fallecido cuando él tenía tres años los dejó al cuidado de su tío desde una edad temprana.

Vivir con su tío tanto para su hermano como para él no fue muy diferente a como vivir con su padre, las reglas propias de los Lan prevalecían, simplemente las muestras de afecto se redujeron, porque a diferencia de su padre, su tío no es que no los amara simplemente no era adepto al contacto físico, justo como él.

Como se esperaba al cumplir la mayoría de edad y estudiar un par de años en la universidad se enlisto y cumplió con lo esperado, inclusive su tío no paraba de elogiar cuando para él no era importante, su único objetivo era proteger, las situaciones lo llevaron a donde estaba ahora que inició como un favor a un buen amigo, le recomendaron y así pasaron diez años siendo guardaespaldas, porque si era sincero el ejército le limitaba, no es que no fuera disciplinado, pero sus superiores eran gente sin moral y poco honorables. Asqueado el abandono del ejército, rompió la tradición y tomó un empleo en donde podía seguir haciendo uso de sus habilidades y protegiendo a quien lo necesitase.

A diferencia de su hermano que después de una operación donde sus dos amigos a quienes consideraba sus hermanos fallecieron, el trauma fue tal que dimitió, sin importante el qué dirán o el escrutinio ni la deshonra que significaba terminar con su carrera militar estando en su punto más alto, pero…comprendía las circunstancias y creía que su hermano estaba mucho mejor ahora, cuidando de su sobrino y atendiendo su jardinería.

Miro su celular fijándose en la hora, luego en las fotografías anexadas en el expediente que le proporcionó el secretario de su nuevo jefe, se trataba de un joven de veinticuatro años y su hijo de tres años y medio sus nombres Wei Wuxian y Wen Yuan, el esposo e hijo de la persona que le contrato respectivamente.

Junto con el expediente junto con su celular que guardó en su maletín, se levantó dirigiéndose al estacionamiento donde su vehículo le esperaba, su próximo destino la residencia Wen.

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Los Wen son una familia de renombre no solo porque su patriarca era un exitoso empresario, sino por la polémica que envolvía a esa familia constantemente, desde crimen organizado, tráfico de personas y lavado de dinero y el que sus empresas solo eran una fachada, parecía una verdad dicha a voces, pero que cuando era mostrada a los medios parecían simplemente rumores hechos notas amarillistas y los Wen se posicionan como una familia poderosa e intocable.

Para Lan WangJi podría ser contradictorio, pero él no aceptó ese trabajo por la paga, sino por las personas que él protegería, que lo impulsó ni siquiera él lo sabía, tal vez fue la inocencia mostrada en la fotografía por parte del niño o la sonrisa alegre en el joven, aun cuando sus ojos no mostraban ni la más mínima alegría y algo dentro de suyo le hizo sentir molesto e impotente.

Como le avisaron, fue recibido por el secretario del hombre, quien mientras lo dirigía al estudio le daba indicaciones sobre que no debía molestar al señor Wen no más de tres veces y esas tres llamadas debían ser de suma urgencia y en caso que su esposo intentara escapársele, lo que molestó a WangJi de sobremanera.

También que el hombre no estaba casi nunca en la mansión y cuando estaba él tenía que permanecer afuera de la casa y solo entrar si el señor Wen se lo permitía, WangJi escuchó atentamente aun cuando no estuviera de acuerdo con todo, él debía obedecer y hacer su trabajo.

Llegaron al estudio donde el hombre les esperaba. Wen Chao como el segundo hijo de Wen RuoHan, no se parecía en nada al imponente y atractivo hombre, este hombre era raquítico, no media más de 1.75 y los ojos amarillos denotaban su adicción al tabaco, así como su retorcida sonrisa con algunos dientes de oro, otros chuecos y evidentemente manchado por alcohol, bebidas oscuras y el tabaco como en el caso de sus pupilas.

Todo el lugar apestaba a humo y alcohol, haciendo un esfuerzo porque el olor nauseabundo no se mostrase en su cara, Wen Chao se acercó a él teniéndole su mano a forma de saludo, la cual correspondió por educación, presentándose formalmente frente al hombre.

-Es un placer conocerlo

-Igualmente señor Wen

-Por favor solo Chao, después de todo estaremos en constante contacto

-Preferiría mantener el respeto entre ambos, señor

Wen Chao le lanzó una mirada aguda, pero luego volvió a sonreír y asintió en consentimiento al pedido del joven guardaespaldas – Como se sienta cómodo – Saco un habano de una caja tallada en madera con intrincados diseños, lo encendió y dijo – Supongo que Zhuliu ya le habrá puesto al corriente de en qué consistirá su trabajo

-Me enviaron el expediente y lo analice a profundidad

-Bien supongo que hay cosas que no vienen en ese expediente – murmuró Wen Chao divagando un poco, pero WangJi le escucho perfectamente, el Wen elevó su tono de voz y continuo – Wei Wuxian es problemático y ese mocoso no habla, pero es molesto, así que tiene mi permiso para ponerlos en su lugar oh y si el intenta escapar haga lo que tenga que hacer, no quiero que se le despegue ni un solo minuto, sé que no puede entrar a sus clases en la universidad, pero en los demás lugares quiero que esté junto a él ¿de acuerdo?, también quiero me mantengas informado de cada movimiento de Wei Wuxian, ¿queda claro?

-Si señor – aunque respondió sin queja, por dentro hervía de ira ante alguien tan imbécil como ese, pero debía tragarse su furia y al menos fingir que cumpliría con esas exigencias tan estúpidas, cumpliría sin necesidad de tomar en consideración todas las estupideces a las que sugería tenía permitido.

-Sé que cumplirá con el trabajo señor Lan, después de todo me dieron espléndidas recomendaciones sobre su trabajo, así que confió en su juicio – elogió el Wen, le dio una calada profunda a su habano antes de continuar esta vez dirigiéndose a su secretario – Zhuliu llévalo con él, es bueno que se conozcan de una vez, después de todo mañana será su primer día

-Como ordene – dijo el secretario a su jefe, luego dirigiéndose al guardaespaldas tomó otra carpeta que le tendió – Sígame señor Lan

-Gracias – tragándose su molestia, que por fortuna no se mostraba en su inexpresivo semblante hizo una reverencia y se despidió de su jefe – Me despido señor Wen

-Suerte Lan WangJi

Wen Zhuliu lo condujo por los pasillos hasta llegar al extenso jardín, donde a lo lejos se veía una cabeza revoloteando entre los pasillos repletos de diversos tipos de flores y hierbas perfectamente cuidados.

-El señor Wei se encuentra al fondo, en la carpeta se encuentra su horario de clases en la universidad y la hora de salida de la guardería del niño, estúdialos bien y suerte

-Le agradezco

El secretario dio un asentimiento y fue de regreso a la oficina de Wen Chao, mientras que el guardaespaldas miraba con detenimiento, hacia la persona que cuidaba con delicadeza cada una de las flores, su toque era suave y fue inevitable mirar sus manos, sus dedos delicados, sus facciones y entonces su mirada se alzó y sus pupilas grises se enfocaron directamente en el.

Tragando saliva discretamente, dejó sus cosas sobre una mesa cercana y se acercó a donde el joven que sabía era Wei Wuxian se levantó, quien le miraba receloso, mientras se acercaba con un inusual palpitar en su interior, se percató que un niño pequeño se aferraba a la pierna de este, ese pequeño era Wen Yuan indudablemente y entonces se detuvo con un metro de distancia.

Wei Wuxian hizo una mueca y Lan WangJi sabía que debía hablar antes de dar una impresión errónea, lo que menos quería puesto que tendrían que convivir de forma constante.

-Lamento la interrupción, me presento mi nombre es Lan WangJi y…

-Él te contrato – dijo Wei Wuxian con voz temblorosa, pero aun así le desafiaba con la mirada un contraste, WangJi se percató de que su mano temblaba, pero mantenía a su hijo detrás de él, protegiéndolo – Dime… ¿Te pidió que nos vigilaras?

WangJi enarco una ceja, era obvio que sabía de las órdenes de su marido, inquietado decidió cambiar la preconcepción que tenía del a como diera lugar, si bien no estaba obligado a insistir, de igual forma quiso hacerlo, haciendo lo que nunca, fue espontáneo y eso le hizo sentir extraño.

-Es cierto que su esposo me contrató, pero no para lo que cree, simplemente me pidió que los escoltara a usted y su hijo a sus respectivos centros educativos, le prometo que no me notara, mi único trabajo es protegerlos

Wei Wuxian se mostró sorprendido en demasía, para que al segundo siguiente apareciera la sonrisa que WangJi guardaría en su interior por el resto de su existencia, un gesto tan deslumbrante que podría rivalizar con el sol y aun así el astro no brillaba como el hombre frente suyo.

-En tal caso, nos ponemos a su cuidado – dijo mirándole con esas pupilas que brillaban como el roció matutino – Tal vez sea innecesario, pero me presento mi nombre es Wei Wuxian, pero puede llamarme Wei Ying y él es mi hijo A-Yuan – dijo mirando hacia abajo a donde el niño seguía oculto detrás de la pierna de su padre, mirando con incertidumbre a quien sería su guardaespaldas.

-El placer es mío señor Wei, joven Yuan

Wei Wuxian acaricia la cabeza de su pequeño y dice con voz dulce y calma que hace al niño relajarse – Cariño preséntate

El pequeño sale y se colocó a lado de su padre y sujetando la parte baja de su playera con fuerza solo es capaz de decir un diminuto Hola, sin ser capaz de mirar a WangJi a los ojos, pero el guardaespaldas sonríe aun cuando sabe que el niño no le ve, se presenta de igual forma – Es un gusto conocerlo joven Yuan

El niño alza su cabeza y mira con la boca abierta al hombre que no le grito por no hablar lo suficientemente fuerte, sorprendido y como los más natural del mundo le sonríe tímidamente.

Los tres permanecieron de pie en medio del jardín, entre flores brillantes, una brisa les envolvió, por primera vez WangJi sintió que tomó la decisión correcta al tomar este trabajo, algo en su interior le hizo prometer que protegería a Wei Wuxian y Wen Yuan…con su vida y de…quien fuera.