Versos al Deseo Prohibido
Noches frías surgen tras el atardecer, llevándose con ellas el calor.
La Luna no quiere desaparecer
Y estoy cansado de este pudor,
pues no se puede exigir pureza
a un ser que ya admiro su belleza.
La Luna es cruel, por supuesto lo es,
obligando a reprimir un deseo,
obligando a reprimir lo que soy.
Yo soy cruel, por supuesto lo soy,
negándome a cumplir su decreto,
negándome a cumplir esta vez.
Ambos nos hacemos mal,
ninguno cree esa realidad.
La Luna cree en el amor eterno,
pero yo solo creo en el momento.
Los dos somos culpables de esto,
de este sufrimiento de averno.
Yo soy lujuria,
Tú eres castidad.
Yo soy pecado,
y tú bondad.