¿Masoquista?

Sinopsis

Aquello era consensuado aunque no lo pareciera.

Genero:
Erotica
Autor/a:
Lezan
Estado:
Completado
Capítulos:
2
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Prisionera

Por su culpa los habían capturado y llevado a la mansión Malfoy. En aquel lugar se hallaban los Malfoy(obviamente) acompañados de Bellatrix Lastrange quien es cuñada del patriarca rubio.

Recuerda que a Harry y a Ron los llevaron a un calabozo y a ella la tendieron con fuerza sobre el piso de aquella sala. Con una daga Bellatrix le hizo poco a poco cortes en uno de sus brazos.

La herida le ardía, pero era un ardor gratificante, soportable, divino...

Tras escribirle esa horrible frase en su, ya no tan, inmaculado brazo la loca le paso su áspera lengua y ella soltó el más vergonzoso gemido.

Sus mejillas se colorearon de un fuerte color rojo que le hacía competencia al cabello de un Weasley. Se supone que la estaban torturando e interrogando ¿Como se le ocurre gemir?... Mejor dicho ¿Por qué gimió? ¿Acaso...?

No pudo seguir divagando cuando sintió en su mejilla derecha un ligero corte y la sangre, roja y caliente, saliendo por la abertura hecha en su piel. De nueva cuenta la Mortífaga paso su lengua por la zona dañada, como si quisiera comprobar lo sucedido.

Y pese a no saber que expresión puso, supo que sea lo que sea que intento hacer con ese experimento lo había logrado.

Pudo ver la lujuria y la locura en esa mirada y el miedo le recorrió la columna vertebral pero no despego la mirada de la contraria.

Ya no le pregunto sobre la espada simplemente se quedó encima suyo, con la daga en una mano y la otra sosteniendo el brazo (no magullado) de su víctima.

Algo hizo clic en su cabeza cuando escucho un paso.

—¡Váyanse!

Gruño a su hermana, sobrino y cuñado. Quienes entre replicas obedecieron.

No sabía lo que pasaba por la mente de la Lastrange quien jugaba con la daga mientras mantenía la mirada perdida. Como si pensara sobre su próximo movimiento.

Después de unos minutos saco su varita y la desvistió con un rápido evanessco. Dejando a la nacida de muggles como dios la trajo al mundo.

Era incomodo y no le falto ser inteligente para saber lo que pasaría en esa misma sala.

Al menos nadie la observaría pero si la escucharían.

Vio como dejo la varita a un lado y procedió a aplicarle cortes por las piernas y brazos, tachando las palabras "Sangre sucia" que había escrito anteriormente. Al terminar agarro su varita y dijo su imperdonable favorito, y su cuerpo comenzó a agitarse por el dolor.

El dolor del crucio era diferente al ardor de las cortadas, era casi insoportable y estaba en todo su cuerpo, sentía que sus piernas se humedecían tal vez por la sangre que estaba saliendo de sus heridas, grito de dolor, aun cuando sintió la lengua pasar por sus piernas, el crucio junto el dolor que este le causaba siguieron.

El hechizo se detuvo cuando Bellatrix metió su lengua dentro de la vagina de Hermione.

Hermione se encontraba sudada y cansada. Su garganta estaba seca por los gritos, aun así, gimió y enrosco sus piernas por el cuello de la contraria impulsándola más hacia su intimidad.

No quería admitirlo, pero le gustaba ese trato... Odio el crucio pero esa lengua era... Su perdición.

La lengua de la Mortífaga se movía dentro de su vagina chupando con gula y fuerza el clítoris de la sangre sucia.

Hermione no razonaba con normalidad. Era virgen y sabía que Bellatrix le quitaría la virginidad... aun cuando una vocecita en su cabeza le dijo que eso era violación, que debía luchar en contra de sus impulsos (y de la Lastrange) ella misma decía que no.

Era consensuado, aunque las circunstancias hicieran parecer lo contrario. Hermione lo quería, aunque en el fondo eso se pusiera en duda.

Bellatrix no pararia hasta lograr su objetivo (sea cual sea) aunque ella gritara o pidiera que pare

La mano que retenía su muñeca se movió hacia sus glúteos, levantando esa zona del frio suelo. Metió, sin aviso, tres de sus fríos dedos dentro del estrecho canal que se escondía entre las nalgas de la Granger.

Hermione soltó un sonoro grito.

Bellatrix saco su boca de la, ahora húmeda, vagina de la menor.

Tras mover con rapidez y potencia sus dedos después de un rato los saco.

Hermione estaba allí, tirada y con la respiración agitada. Ya no había nada que la imposibilitara levantarse, pero no se levantó.

Bellatrix solo estaba saboreando lo que anteriormente había probado.

Granger estiro un brazo hasta la daga que había sido algo olvidada, no pensando para nada en sus acciones (cosa poco usual en ella), la atrajo hacia sí, Bellatrix se quedó observando (a fin de cuentas, ella aún tenía control con la situación). La castaña se hizo un corte horizontal y poco profundo en el estómago y atrajo a la Lastrange hacia ella.

Puso una mano en el cabello oscuro y con la otra movió una mano de la mayor hacia uno de sus pechos. No estaba pensando, puede ser la pérdida de sangre que le está afectando ¿No?

Bella lamió el corte y subió su lengua hasta los pechos. Los masajeaba con rudeza y mordisqueaba (arañándolos en el proceso), los sensibles pezones de la nacida de muggles.

Hermione no se dio cuenta cuando se quedó dormida.


Despertó, desorientada, atada a una cama. Tenía grilletes en las muñecas, tobillos y cuello. Estaba sola y con mucho esfuerzo se logró sentar.

Se encuentra vestida con una bata sencilla, blanca con bordados en oro. No tenía su varita cerca. Todas sus heridas sanaron y ni rastro de Ron o de Harry.

Sus ojos vagan por la habitación buscando una forma de salir de allí.

A las horas aparece Bellatrix Lastrange.

Tu amiguito... —inicio a decir para luego subirse encima de la castaña — Potter... Fue asesinado por mi Lord y tú... —Mete una mano por debajo del vestido agarrándole a la nacida de Muggles un pecho —Serás mi juguete.

Continuará

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