Prologo
Tenia una cabala, ponerse la misma pollera blanca con un top negro diferente cada fiesta de año nuevo, con la creencia de que asi iba a ser un gran año.
Pero, a pesar de que esa noche, al igual que las anteriores cumplió con su cábala, todo cambió, surgieron giros leves seguidos de otros cada vez más bruscos. No obstante tuvo la mano de sus seres queridos que le daban fuerzas para terminar ese arduo camino, como el que todos deben vivir aunque sea una vez en la vida.
Leni, no sabía aceptar los cambios, se negaba a desanclar el pasado de su vida, no podía soltar todo aquello que no la dejaba avanzar. Ya que a la distancia, a lo lejos seguía estando, seguía esperando, pero por el miedo que la perturbaba temía dar un paso hacia el frente por el temor de volver a caer si lo hacía. Por esto, perdura en su sitio con la esperanza de que esos sentimientos sean llevados por una gran brisa, tapando el vacío que nunca se iría pero que la dejaría seguir avanzando con pequeños remolinos.