Lunes 28/7
Lunes.
Otra vez la rutina me saca de la cama…
como si no supiera que el alma pesa más que el cuerpo.
Subo al bondi, como quien sube a un ring,
miradas que no se tocan, pero atraviesan.
¿Qué habrá detrás de esos ojos ajenos?
Miradas perdidas,
gente que huele a cansancio,
que aprieta el celular como si ahí adentro viviera el consuelo.
¿De dónde vienen? ¿A dónde irán? ¿Quién los espera?
Y yo acá,
pegada a la ventana empañada,
pensando que quizás todos estamos un poco rotos,
sobreviviendo —una vez más— a un lunes.
Poesía del quiebre.