CENTINELA TESTIGOS DE LAS ESTRELLAS

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Sinopsis

En un mundo donde la magia vio por primera vez la luz hace más de 1000 años. La civilización lo intento todo para avanzar, pero todo siempre tiene un precio. La naturaleza se ha rebelado contra la humanidad y el orden cambio. El mundo dejo de ser seguro y solo la magia que algún día fue solo un sueño es lo que nos ha permitido sobrevivir. Las criaturas han conseguido usarla solo una cosa es segura nunca estaremos a salvo otra vez. Alaya Valtra perteneciente al sector siete de Pyros; su don para usar la magia de exploración es indiscutiblemente bueno para sus veintidós años seria sin duda un gran elemento para las tropas de defensa. Pero.. ¿Que ocurre cuando la magia empieza a debilitarse?¿Cuando no sabes que hacer? ¿Cuando sientes que alguien te ha estado vigilando?.

Genero:
Fantasy
Autor/a:
Jacque
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capitulo Uno



La magia siempre ha sido como una gota de agua que, con constancia y sin interrupción, puede erosionar la roca más resistente incluso en el corazón del valle cambiando el curso de la historia.

-H.H.R.




El calor que emana del viejo abrigo de mi hermano mayor amortigua en mi cuerpo el frío que me recorre desde la punta de la nariz hasta los pies, aunque no pueda verme se que mis labios están llegando al punto máximo que puedo tolerar, el viento sopla con pequeños cristales helados y mi cabello que llega hasta un poco más de abajo de mis hombros es algo crespo de color rojizo, se revolotea en una pequeña danza sobre mi rostro, aunque admito que me parece mejor esto que estar en el baile.

La melodía suena aún pese a que he caminado desde hace un rato, el suelo aunque resbaloso no me hace caer, el Lownaris aun tiene la capacidad de iluminar en ese color azul tan vibrante, aunque su copa luce muy apagada el día de hoy, quizás el baile está afectando nuevamente su capacidad de almacenar la energía pero nunca me ha interesado tanto como distribuyen el Sisime. Me parece perfecto estar en este lugar tranquilo sin escuchar la voz molesta de Héctor. Aunque sea el más atractivo del sector siete dudo mucho que pueda hacer más que ser una cara bonita con el pésimo carácter.

Camino por aquellos escalones congelados hasta llegar al gran árbol luminiscente que se encarga de almacenar y procesar la energía gracias a la magia, doy pequeños tropezones todo gracias a el vestido es molesto no me deja caminar bien—. No entiendo por qué sigo usando esto— suspiro profundamente antes de sentarme en una de las butacas de piedra que están ahí.

—Mi estimada y valiente Valtra—una voz varonil suena y me hace despabilar un segundo de mis pensamientos—.Te has escapado del baile ¿eh?— realmente es cierto que algunas personas no entienden cuando alguien quiere estar tranquilo— creí que en esta ocasión conseguiríamos un buen partido que te acepte con todos tus defectos- kiran ese sujeto uno de los pocos hombres que tolerar es mi única opción. Lleva una mascara de color negro que solo cubre ojos y nariz con marcas doradas que hacen curvas a lo largo de esta misma y una estrella en el centro.

—Kiran ¿Te he dicho lo guapo que luces con ese pantalón está noche?—inquiero elevando una ceja mientras se mira ligeramente con una sonrisa aquel pantalón que es bastante amplio a sus costados, en un tono café ligeramente como la madera de un árbol joven.

—No— con ese peculiar tono de haber conseguido algo sin pensarlo.

—Entonces por qué vienes así, luces ridículo— bufo mientras enrollo mi cabello en una coleta mal hecha es difícil cuando ya tuvo una batalla y perdió contra el aire.

—Aveces eres fastidiosa, sabes perfectamente que estamos en la quinta luna —se sienta a mi lado quitando su máscara y ahí está ese rostro familiar con ese toque de madurez para alguien con en apenas veintidós años, cabello negro y ondulado hasta el nivel de las orejas, ojos verdes con toques naranjas quizá cafés no estoy muy segura no consigo distinguir muy bien, junto a esa piel blanca, podríamos decir que no sería un mal partido para alguna chica del sector especialmente por aquella pestañas rizadas suyas siempre he sentido algo de envidia si tengo que decirlo en una palabra Hermosas—Aunque no nos guste sabes que debemos estar presentes para la unión de lazos — lo único que arruina toda esa armonía es aquella cara es esa marca que recorre desde la cuide de la ceja y baja hasta llegar al nivel de su mentón con unas pequeñas salientes sin sentido como si de un garabato se tratara además lleva unos pequeños "aretes" en las orejas — aunque tienes mala suerte de no gustarles a los hombres de aquí, eso quizás es por tu enigmatica forma de ser la señorita poco femenina o tal vez tú mal carácter frio y hostil cuando te invitan a beber.

—No eso no es cierto — miro un segundo mis manos y luego a el — ni siquiera me agrada del alcohol, ademas tengo cosas más importantes en qué pensar que andar bailando para que me cortejen un par de idiotas y hacer un lazo debil. Tengo la oportunidad de regresarle un poco a esos malditos Nyxon de todo lo que han hecho como para desperdiciar mi tiempo con esos tipos, además— señale mis ojos— les resultó beneficioso el aceptarme y lo sabes perfectamente, por eso mandaron a los mensajeros a dejar esa carta inmediatamente. Después de las pruebas que se hicieron en la cuarta luna.

—Tus habilidades con la magia son mejores que las mías, seguro irás al frente desde el comienzo.Ademas tu padre y tu madre fueron parte de los vigilantes en las lunas pasadas. Y Ethan es un elemento importante del batallón en la sección tres pronto ascenderá a las líneas del dos, no dudo que lo consiga ha sido el mejor. No es sorpresa que ellos quisieran a la hija de los Valtra en sus líneas principales como comodín.

—Eso creo kiran, se que extrañarás mi gran sentido del humor —miro la pequeña capa de nieve que se hace sobre mi regazo.

—Si sobre eso creo que tenemos conceptos muy distintos — una risa melancólica suena de su parte, miro por el rabillo del ojo como elevó su mirada al cielo—cuando intenté negarme a qué formarás parte de las tropas me golpeaste con tus propias manos. Se que nuestra sección ha proporcionado buenos magos y hechiceras en lunas pasadas pero sabes que la mayoría siempre que vuelve termina con severos traumas o incluso daños físicos muy graves—busco entre el bolsillo de su abrigo algo y de el saco un pequeño collar—Toma, mi magia es tan simple que no sirvo para siquiera ser tomado en tu lugar. — bufa algo decepcionado —Pero al menos tu puedes ayudar a algo más grande.

—Esto es de tu madre¿ Porque me lo das?—es un collar no muy grande de forma redonda de un material plateado en el centro hueco en el que hay dos pequeñas perlas violetas flotantes, no es tan ostentoso pero simplemente es lindo.

—Ella siempre dijo que era un amuleto de suerte, la protegió hasta el último día—lo tomo en sus manos y la puso en mi muñeca enrrollada haciendo que esta se funcionara ahora en mi piel aquellas dos perlas flotantes giran ahora dentro de mi brazo aunque pronto se desvanecen—Pero no mueras tratando de derrotar tantas de esas cosas.

—Kiran— acaricio ligeramente mi muñeca y en efecto vuelve a notarse aquellas perlitas girando unos segundos hasta que dejó de frotar— pero ni creas que con esto me voy a enamorar de ti.

_¡¿Que?! Por favor Alaya sabes que eso no necesitas decirlo ambos sabemos que desde niños siempre me has perseguido — paso su mano sobre su cabello obscuro.

—Todo el lugar sabe que eras tú quien lo hacia— eleve una ceja recargando mi peso en una de mis manos sobre la butaca fría.

—Si claro finge lo que quieras —se levanto de golpe dándome la espalda unos segundos — hablo enserio Alaya realmente eres la única que me queda—susurro en lo bajo — No podría imaginarme siquiera tener que quemar tu cuerpo en el bosque de las animas y el tenerte que visitarte todos los días en las zonas altas— ahora solamente está mirándome —¿Eso lo entiendes no?— me pongo de pie poco después sacudiendo la capa de nieve que había sobre mi, bajando el pequeño escalón.

—Ni por mil monedas de oro esterlinas me veras muerta, que te parece si volvemos escuché que Lyla estaba buscando con quién hacer lazos — golpee su brazo con leve fuerza —no de malas termine usando este ridículo vestido por tu culpa.

—Oye oye, no digas eso margarita se esforzó mucho en hacerlos deberías agradecerle que luces como una dama de sociedad aunque ese cabello rojo tuyo enredado no ayuda ¿Por qué no usas algo para controlarlo un poco si quiera eh?— empezamos a andar camino a aquel baile en el centro del sector.

—Margarita solo me lo dio así como a todas las mujeres que se presentarán al baile —ahora que lo pienso este vestido no está tan mal aunque el marrón claro no me va muy bien tiene unas cuantas figurillas hechas a mano en color dorado ,simplemente es lindo y si le rompo siquiera un hilo en el baile Margarita seguramente va a cortarme la cabeza si por algo le conocen como la Bruja de los mil cortes, es muy gracioso ese apodo hasta que sabes que tiene ochenta años parece de cuarenta y su magia de control de objetos le ha ayudado a manejar y aplastar con tanta fuerza contra el suelo a los que se burlan de su trabajo aunque ya nadie es tan idiota para hacerlo , o bueno llegué a pensar hasta que tuve el honor de verlo por mi cuenta en una ocasión cuando kiran llevo su de gambeson recién entregado roto por pelear contra un grupito de los lobos de vigilancia por un palo con forma de báculo lo rasgaron de la parte trasera y cuando ella lo vio uso su poder, kiran estuvo cuatro semanas sin poder levantarse de cama.

—Vaya vaya, pero si es Alaya el segundo rostro más lindo del pueblo por qué yo soy el mejor claro esta- esa maldita y frustrante voz—veo que estás lista este año para aceptar el lazo conmigo—este sujeto lo único que puedo notar es el hecho que es el sujeto más alto del lugar eso lo hace destacar con su metro ochenta y seis, su cabello castaño llegando a negro corto y ondulado, su piel clara y esos ojos de color avellana, junto a su pequeña marca naciente entre su comisura del labio hasta su pomulo en forma de espiral — podemos establecerlo de una vez y ahorrarnos todo, sabes perfectamente que mi fuerza en el uso de magia de defensa con la tuya de exploración nos podemos compensar el uno con el otro, en el campo de batalla —pero sin duda alguna no es para nada mi tipo.

— Héctor me alaga mucho que quieras hacer el lazo con alguien como yo pero —continuo caminando sin detenerme a su lado —creo que me gustaría estar lejos de ti.

—Oye no seas así te conviene este lazo; te ayudará a tener parte de mi poder y yo del tuyo nada mejor que una grandiosa fuerza y habilidad—sin duda eso no están falso pero no permitiré que pueda usar mi magia a su gusto, y menos ahora con lo que ocurre — aunque no quieras Alaya, nuestras habilidades harían un buen guerrero si tenemos hijos—se curvo una linda sonrisa en su rostro estoy segura que este sujeto con esa cara de galán ha dejado más de una enamorada pero no para mi —pero solo espero no tenga tu cabello tan extraño— ahí está ese comentario una vez más.

— ¿Acaso solo quieres copias tuyas?¿ Si quiera saber cómo funciona el concebir?— vire los ojos y suspiré aquí hace más calor es bueno que los demás del pueblo se esmeran en esta celebración para la unión, aunque no se si en las otras seis lo hagan.

— Por supuesto que lo se pero si mi magia es más fuerte que la tuya puedo hacer posible eso y creo que también lo sabes.

— Si por supuesto que lo se, mira déjame traerte una silla Héctor.

—¿Para que quiero yo una silla?

— Para que no te canses de esperar a que eso pase—vire los ojos caminando y solo escuché a lo lejos un pequeño bufido molesto y emane una risa en lo bajo. El lugar es amplio los asientos son de piedra azul brillante para resaltar que hay asientos para quienes no sabemos bailar, por ejemplo yo estoy en ese club.

Los adornos flotantes van de casa en casa como pequeños farolitos de papel rojo iluminando el lugar mientras una gran fogata está en el centro aunque el fuego no es bastante grande, ayuda a apaciguar el frío que hay sin llegar a ser sofocante. El pequeño sector siete se encuentra ubicado en la región de las montañas heladas de Pyros lejos de la capital a unos ochocientos setenta kilómetros y un poco más debido a las constantes fluctuaciones de los ríos en los sectores tres y dos, aunque estamos algo cerca del sector cinco a unos seis tal vez ocho días así que todo el año lunar estamos envueltos en nieve, quizás sería fácil para nosotros el poder irnos de esta zona pero no podríamos fortalecer nuestra magia, en esta zona canalizamos mejor el Sisime y nuestro árbol Lownaris le fascina este clima.

La música y el baile pronto captaron mi atención, varias chicas y chicos se han reunido en el centro alrededor de la fogata mientras pareciera que se han elegido con solo verse incluso kiran aunque se que no es bueno bailando lo disfruta mucho y aquella chica que es más bajita que el, han estado toda la noche bailando incluso antes de mi pequeña escapada. Ese sonido de tambores y unas flautas tocadas por Cocok el músico del sector siempre anima en estas épocas, las mujeres levantan con una mano la esquina de su vestido mientras que juntan sus manos con las de los hombres empezando aquel pequeño baile de círculos con brincos al ritmo de la música entre aplausos de los mayores quienes observan, incluso Héctor que lleva con el dos parejas de baile luces animado. Pronto se separan las mujeres levantan ambas puntas y bailan alrededor de los hombres dando vueltas y revoloteando aquellos vestidos de los cuales si miro bien los detalles hechos por margarita se pueden notar flores, hermosas flores en diferentes colores que aquí no se pueden dar. El ambiente es sin duda armonioso mientras unos toman un poco de hidromiel y otros siguen con los pies aquel baile que pareciera no acabar , si fuera si quiera una decente bailarina quizás me invitarían a participar. Unos minutos después termina aquella danza en la que se despiden las parejas con una pequeña reverencia pero la música continúa para aquellos que quieran seguir después no los culpo la música es maravillosa y es alegre.

— Adoro esa música el viejo Cocok siempre sabe tocar incluso le ha enseñado a su hijo — se sentó un poco agitado a mi lado empujandome con el hombro— vamos aquí te puedes relajar ya estuviste mucho tiempo con las espadas este mes por favor diviértete todos aquí tratamos de hacerlo. El último ataque que tuvimos de Nyxon fue hace como un año han disminuido ya sus ataques, ni siquiera sabemos si aún existen en estás zonas.

—Como hacerlo si solo bailan y beben no me gusta. Además no sabemos si realmente estamos logrando disminuir sus ataques, y no insistas sabes perfectamente que no se bailar.

— Eso es por qué te falta sentir la música, disfrutarla, sentir como recorre tu cuerpo — señala su estomago— sentir el calor que te envuelve y te dice insistente continúa bailando —rio tallando su cuello, ahora que lo pienso se ha vuelto a poner la máscara como todos.

—¿ Y tu máscara? La has perdido ¿No es así?

— Quizas ...hace ... un rato— hago una sonrisa forzada mostrando una curva torcida —tal vez quizás ¿desde que me dieron el vestido?—suspiró pesado recibiendo una mirada retadora de mi amigo — vamos no me eches la culpa estaba ocupada y cuando lo recibí.

— No puedo creerlo en serio — se bien lo que sigue.

— Es importante para el baile el uso de la máscara— le miro un segundo y noto su mirada juzgando por haber robado sus palabras — vamos además no me planeo escapar ya me has atrapado aquí, no te tienes que preocupar no planeo hacer nada con nadie está noche pero y que me dices tú te vi bailar animadamente este año con esa chica.

—A si sobre eso — su mirada estaba puesta sobre aquella chica con vestido similar al mío únicamente por qué las flores en el era de color violeta junto a otro grupo de chicas que traían sus máscaras a juego como la de kiran riendo de manera curiosa por decirlo en palabras claras se notaba a kilómetros sus mejillas rojizas— creo que es momento de hablar— sonrió señalando con la cabeza a dónde la chica estaba era bajita como de un metro sesenta comparado a su metro ochenta de el, sus ojos claros como la miel, su cabello negro lacio atado en una coleta y enrollado con una trenza— Recuerdas que en las clases siempre decían que los lazos solo se pueden hacer cuando sientes a la persona correcta con la que tú magia haga conección.

— Eso ya lo sé kiran ¿No querrás decir que?— observo a la pequeña chica entre sus amigas es un grupo pequeño creo que son las últimas chicas que se han graduado, aunque estoy segura de que a ella si la conozco y bastante bien, pero no solamente yo la conozco todo el sector sabe quién es ella.

— Si — por la posición de la segunda luna veo que solo quedan unas dos quizás tres horas para amanecer.

—¿Filis? Te refieres a ella— tape mi boca para hablar esperando que nadie me escuche un tanto preocupada— estás loco, pretendes hacer tú lazo a la hija del General Zoinok.

—Vamos no es tan malo — la sonrisa confiada que tenía bajo apenas un poco — no creo que el general se niegue, digo que es imposible si el lazo es natural ¿Cierto?.

— Si pero — baje mi mano— no estoy segura de que sea buena idea, quiero decir que es maravilloso para ti y me alegro por ella pero...

—Claro que quizás nos enamoremos aún más de lo que ya lo estamos — guiña su ojo coqueto a dónde la chica que ríe bajo hablando aún con sus amigas aunque también luce algo preocupada eso no se me podría escapar con solo verla.

—¿De entre todas las chicas? Pensé que tú también irías por Lyla—talle mi cien con mi dedo índice — kiran ella era una opción menos degolladora, el general tiene planes de casar a su hija al menos con Héctor o con alguien que use magia de defensa.

— Pues creo que les gané a todos ellos ¿No es así?— recarga sus codos sobre sus piernas apoyando su boca entre sus manos ahora un poco pensativo— Se que es complicado pero el baile de las máscaras es para eso, de esto se trata, encontrar con quién las magias de uno se puedan enamorar pero si además de esa atracción existiera la que hay entre los portadores aumentaría el lazo aún más.

—No lo sé — mi pierna tomo vida propia estando en un sube y baja nervioso.

—¿ Y apenas se te ocurrió la gran idea de contarme esto?

—Alaya no lo entiendes, es diferente... estar con ella es lo mejor, siento que mi mundo a su lado tiene sentido y que podría ser más que solo un florista de cristal.

— Si pero — rebusque en mis memorias— realmente no se por qué no lo dijiste directamente.

— ¿De verdad no te diste cuenta de nada?, ella va todos los días a la florería para llevar al cuartel de su padre flores — río nervioso — tenemos pequeños...Bueno cosas de parejas lo normal, unos besos — sujetó su cabeza entre sus manos— No... pensándolo bien ¿Ya la cagué no es así? — simplemente asentí y escuché balbuceos de su parte, viendo como aquella chica venía a nosotros.

—Alaya— su voz es tan suave y dulce perfectamente encaja en su cuerpo y su tamaño y de cerca se puede apreciar aún más su piel tersa y suave mientras en sus manos lleva unas marcas que recorren desde sus dedos medios hasta el nivel de sus codos en ambos brazos —creo..creo que necesito hablar contigo.

— Eso parece — le hago un espacio en el asiento el cual tomó—cuanto tiempo llevan saliendo ustedes dos — hable lo más bajo posible para que solo ellos dos escuchen.

—Llevamos un ciclo de la primera luna —penso ella—eso son — comenzó a contar con sus dedos.

—Un año .... Filis—corrige algo rojo mi gran y tonto amigo.

—¡Ay! por los cuatro dioses— proclame algo bajo pero audible ellos se veían preocupados, aunque también note unas miradas ajenas y curiosas de parte de algunas personas aunque por poco tiempo.—¿ Filis estás segura de esto?

—Yo — miro a mi amigo y luego a mi y por último a sus manos— quiero hablar con mi padre decirle.. decirle que me enamoré de él — tapo su rostro aunque eso no evita que sus orejas se tiñeran de un rojo fuerte.

—Eres tan dulce, yo también me enamoré de ti— suspiró embobado kiran sin apartar su mirada llena de amor por aquella joven de cabello negro.

— Es solo que mi padre — ella baja sus manos un momento a sus piernas — me ha comprometido ya en matrimonio con uno de los miembros del comité de su cuartel.

—Pero es imposible que hagas eso ahora que ustedes dos ya saben eso, solo te causaría dolor.

—Es solo que kiran y yo hemos estado saliendo en secreto. Nadie sabia — tomo mis manos de golpe mirándome como si en mi mirada buscará ayuda—Solo tu lo sabes ahora.

Mire un momento con cierto toque de tristeza y ligero enojo quiero decir conozco a kiran de casi toda la vida de mis veintidós años y veinte hemos estado juntos y ahora recién me entero que esta enamorada y lleva dos años saliendo con Filis la hija de nuestro general y yo solo pensé que ella era una loca obsesionada por el arte de las rosas que hace el, vaya es frustrante.

—Bien que les parece esto, el baile aún sigue y una vez que terminen, las personas se juntaran en parejas al día siguiente—ellos asienten y suelto mis manos de filis— háganlo también ustedes hagan creer que no se enamoraron solo que sus magias inevitablemente — entrelazó mis manos y les miro a ambos — se juntaron. Y mañana en la presentación, puedo abogar por ustedes y decirles que puedo notar su lazo usando mi magia— les mire un segundo y sonreí con algo de empatía por mi amigo, aunque me desconcertó de pronto un abrazo de la chica

—Alaya de verdad si nos apoyas prometo que el día que kiran y yo tengamos una niña se llamará como tú— reí palmeando su cabeza suavemente. Filis es una joven con quién he compartido apenas unas cuantas conversaciones pero se de mano propia que su bondad no es fingida. Si pudiera tener una hermana me encantaría que se pareciera mucho a ella.




Han pasado apenas unas horas desde que terminó el baile pero eso no impide que todos nos encontremos reunidos bajo el gran árbol de Lownaris tan vibrante con ese tono azúl, mientras la nieve aún en pequeñas cantidades nos hace compañía todos nos vemos exactamente iguales con aquella vestimenta hecha para el frío no es nada a lo que no estemos acostumbrados ya a llevar varias capas de ropa para mantener el calor. Un par de pantalones blancos de lana justos a la cintura, una camisa con mangas largas, unos guantes de piel de conejo, un cinturón de color café hecho con la piel de bestias salvajes, botas de cuero altas hasta casi la rodilla y un pequeño abrigo hecho con el pelaje sobrante de los conejos cazados en la última expedición, para proporcionar calor adicional. La vestimenta podria ser bastante estorbosa pero complica con su objetivo que es mantenernos en calor y protegernos del frío y la humedad en la que vivimos. Además tenemos la fortuna de contar con algunos magos de magia de calor con unas pequeñas runas nuestros pies y manos y nuestro torso se encuentran calientes, es acogedor.

En el lugar se ha montado un pequeño escenario de madera con un podio en el medio en el que se encuentra Zoinok el general encargado de nuestro sector.

Aquel hombre de cabello blanco bien peinado como si al viento del invierno no le gustará estar cerca de el, su ropa es negra desde los pantalones hasta los guantes, sus botones van del lado izquierdo brillantes en dorado y cada uno brilla con runas diferentes, mientras en sus hombros lleva una capa conas solapas en forma de picos con un fondo rojo que destaca por mucho su cargo en el lugar llevan el símbolo de Pyros una estrella dorada que brilla palpitante en su hombro.

—¡Sector siete!— pronunció frente a todos aquel hombre con voz profunda de todo un general haciendo que hasta los más pequeños guardarán silencio enseguida — Estamos aquí para anunciar algo sumamente importante. Hoy se cumple — deja a un lado el pidió poniéndose frente a todos con las manos detrás mientras aún habla — un año más desde el último ataque que tuvimos de los Nyxon— sus zapatos hacen eco en el lugar — estoy bastante complacido de la seguridad que proveemos — se detiene entendiendo sus manos al aire— por lo que hoy celebraremos sin interrupciones a los nuevos lazos.

Todo el mundo empezó a aplaudir, a un costado de aquel escenario una fila de al menos diez parejas se encuentran ahí subiendo hasta ponerse al lado del general quien retoma su postura anterior con los brazos detrás.

—Este año estamos encantados de que nuevamente el sector siete pueda juntar magias de una manera tranquila, y como es nuestra costumbre — extiende su mano a un hombre que lleva un traje similar al suyo aunque lleva consigo una máscara que cubre por completo su rostro debe ser un miembro de los lobos nocturnos por la forma de esta, apenas alcanzo a ver sus ojos tan profundos e enigmáticos mientras la máscara cubre su boca entre una especie de colmillos sosteniendo una caja abierta con lazos trenzados— las parejas que se encuentran presentes aquí este día serán unidas frente a los ojos de todos nuestros hermanos en el sector. Hoy enorgullece entregarles sus lazos de foja por favor tomen con orgullo — pronto comenzó a entregar aquellos lazos que al ser tomados por las parejas uno en cada extremo comenzaban a entrelazarlos de mano a mano hasta un punto en donde quedaba un nudo siendo jalados por ellos mismos haciendo que desapareciera ante los ojos de los demás. Aunque hoy no estaba de humor para ver a otros hacer eso sí no que he buscado por todo el lugar y no he visto a Filis ni Kiran me siento algo ansiosa el general continúa entregando aquello hasta llegar al último lazo y cerrando aquella caja — con esto damos por concluido la ceremonia de este año , esperemos pronto la próxima luna veamos a los mas prometedores — miro a Héctor que estaba cruzado de brazos algo indignado— poder lograr consigo más méritos mientras tanto—aclaro su garganta — es para mí anunciarles con gran alegría que mi pequeña hija Filis ha contraido nupcias con el condecorado teniente de primer nivel Agusth Xifra sin más terminamos el día de hoy por favor vuelvan a sus rutinas y los clasificados por favor vayan al campo de práctica. — dio por concluido Quello mientras bajaba de aquel escenario.

—¿Que?— hable bajo buscando por todos lados a mi amigo está vez pasando entre la gente está vez active la magia en mis ojos buscando con más rapidez entre aquellos ese rostro familiar con algo de desesperación chocando contra algo duro—

— Señorita Valtra es un placer poder verla de nuevo — la voz del general me hace perder la concentración apretando mis ojos mirándolo ahora ahí estaba ese hombre alto sin duda con ojos profundos del mismo color que Filis

— General — coloco mi mano en un puño sobre mi pecho en señal de respeto

— Descansa señorita Valtra — bajo mi mano — me he enterado que fuiste seleccionada de inmediato, debo felicitarte. Aunque me apena mucho siendo la última de tu familia en nuestro sector.

— Es lo mínimo que puedo hacer General, cumplir con mi deber, mis padres siempre me lo dijeron.

— Y debes estar orgullosa de eso — suspiro profundamente y hablo está vez con un tono que ni el mismo invierno me había helado tanto — Sobre tu amigo el florista no deberías de buscarlo más

—¿Disculpe?

— Las ataduras nos impiden continuar adelante señorita Valtra — Esbozo una sonrisa aunque no es sincera — pero tranquila— le doy mi palabra que el no está muerto.

— Señor donde está Kiran— hable firme aunque mi voz era con algo de miedo

— El será expulsado del sector al anochecer, me he enterado que deshonroso a mi pequeña hija — torció levemente la boca en signo de asco — no puedo permitirle si quiera volverse a acerca a ella

—El no ha hecho nada malo señor, estoy es un abuso de su autori— no pude terminar de hablar al sentir aquellas miradas, dos lobos nocturnos se habían puesto detras del general su presencia es intimidante, sin duda ellos por algo sin asesinos a sangre fría.

— Solo por el melancólico recuerdo y por la honorable labor de tus padres y tu hermano mayor te daré la oportunidad de despedirte de tu amigo.

—General el exilio es... Peor que la muerte el.. su magia

—Siempre hay que seguir las reglas Señorita Valtra— se inclino un poco hacia mi — Si se rompen las reglas no solo el, cualquiera en el sector sabe las consecuencias— se irgio nuevamente — Y como miembro del sector número siete saber asumirlas es de honorables. Dese prisa y vaya es la única oportunidad que le puedo dar como favor a sus fallecidos padres.— su capa cubre levemente mi rostro mientras se aleja.

Sujeto mi pecho en una falta de aire, estoy segura que es una mala broma ¿amar es romper las reglas?, se tambalea el lugar ante mis ojos aunque me esfuerzo por caminar ¿Por cuánto tiempo ? Ni siquiera lo sé he caminado un rato ya sin fin de maneras de romper el hechizo que no hay ,esta sensación no es magia es una emoción ,miedo y preocupación. Me detengo hasta encontrarme en la florería que aún tiene el letrero de cerrado. Abro aquella puerta con algo de fuerza eso pensé que hacía,pero estaba abierto... Ellos rompieron la puerta la mesa principal con un estante de madera rústica con detalle hechos a mano por los padres de kiran las luces apagadas , adentro más en el lugar el aire es pesado, me tapo la nariz al instante Glicina el lugar huele demasiado, entro a la habitación trasera donde está su taller cristales de diferencia colores pero en el suelo hay rastros de rupturas y algo de sangre. Nuevamente el aire me falta y no es por el somnífero que hay en el aire subo las escaleras que están al fondo llegando a su habitación está totalmente destruida, me destapo el rostro recogiendo aquellos libros.. No más bien son—¿cartas de amor kiran?—Debe ser una broma todo está mal miro al rededor la foto vieja de cuando niños está rota en el suelo, dudo un segundo y tomo uno de aquellos abrigos con prisa mientras paso rápido por el lugar saliendo pronto de la florería aunque algo está mal no solo lo de kiran esto.. es

—¡Rápido vayan pronto al refugio!— un soldado de las vigías se encuentra gritando desde lo alto del árbol mientras solo veo ¿fuego? , la gente está corriendo niños cargados por padres y ancianos corriendo lo más rápido que pueden no sé quién pero uno choca contra mi con fuerza dejándome caer en el suelo.

— ¡Alaya date prisa y ayuda aquí no seas una inútil!— esa es la voz molesta e inconfundible.

—¿Héctor?— me levanta con fuerza de un tirón, está manchado de sangre en el rostro y su brazo tiene tres cortadas... Herida de garras.

— No hay tiempo de explicaciones, te das prisa y ayudas con tu maldita magia de una vez o te largas— su voz era molesta pero destilaba preocupación , enojo y tal vez una pequeña pizca de miedo.

— ¿Que es lo que está ocurriendo?

— Uno de los lobos nocturnos fue dañado peleando contra esa cosa Alaya no es momento de tonterías — es la primera vez que estoy segura de que no miente.

<<Imposible tenemos la mejor defensa para un ataque y con el general y los dos lobos nocturnos no deberíamos meternos.>>

Escuché un gran crujido la madera de la casa de frente había sido rota totalmente mientras Susan era lanzada por el aire contra un farol que iluminaba por las noches la calle.

—¡SUSAN!— alguien grito aunque solo escuché el sonido de la madera que caía a montones y entre el escombro, la espesa nube de polvo algo extraño mucho más grande que Héctor tal vez el doble se asomó.

—¡¡HÉCTOR, AYALA!!— el general se interpuso entre aquella criatura con su espada que brillaba con runas de poder y agilidad llevaba golpes en el rostro está era la primera vez que veía su rostro de esa manera ¿Acaso lo tomaron por sorpresa? Imposible—¡ QUE HACEN AHI PARADOS PAR DE IDIOTAS, LLEVEN A TODOS A LA ZONA SEGURA!!

— ¡SI SEÑOR!— gruño Héctor corriendo hasta donde Susan la nieta de los Millers panaderos del sector se veía mal. — ¡CARAJO ALAYA SI NO AYUDAS MEJOR — No termino de hablar cuando algo sujeto su pierna cayendo al suelo soltando a Susan unos metros

—¡Héctor!— saque de mis botas dos dagas lanzandolas al aire aunque le dieron a algo que pronto apareció cayendo sobre la nieve manchando de sangre aquello, tomo aquellas dos dagas cortando aquellas garras que aún sujetaban su pierna mientras estás se volvía cenizas — ¿¡Eso es un Nyxon usando camuflaje?!— levanto a Susan del suelo

— Carajo — ni siquiera el está absorto de sentir dolor su pierna y brazo estaban lastimados, alguien tocó mi hombro era Margarita quien toco a Susana quitándole peso su magia es control de objetos ayuda a retirar o aumentar el peso de las cosas está golpeada ella también parece haber sido atacada pero eso no la detiene.— bien es hora de irnos cabeza de manzana — se había levantando aún sangrando — está cortada no es para nada grave

— Yo me llevaré a todos los que pueda ustedes dos por favor encarguése de dejarnos el paso libre— margarita se estaba esforzando llevando a más de veinte personas aligerando su peso la mayoría de los habitantes tenían habilidades en magia muy básicas y solo pocos teníamos magia "útiles" para proteger nos habían estado entrenando desde que se dieron a conocer. Pero nunca nos habían permitido pelear en realidad solo eran muestras y prácticas.

Habíamos recorrido y más de la mitad del sector todos estaban ya seguros Héctor y yo hemos peleado por primera vez mano a mano encontra de esas bestias los Nyxon criaturas como perros incluso aún más grande casi llenado a ser como del tamaño de los lobos con cuatro patas delanteras que usan para sujetar y dos traseras para levantarse cuando quieran, sus colas son como un aguijón mientras en su cabeza alargada como flecha con dos filas de dientes con sobresalientes colmillos, ojos rojos fuera de sus cuencas , y a los costados de la cabeza tienen antenas en forma de bigotes.

— Creo que ya son todos — hablo degollando a un Nyxon en el camino — es bueno no toparse con esa cosa seguro el general lo aniquiló — retiro su espada era muy bueno con ella talle mis ojos ocultando nuevamente mi poder estaba algo cansada ya de usarlo pero tener disponibilidad de Sisime en batalla era único. Pero mi cabeza solo estaba en algo importante

— Filis y Kiran — le mire — necesito buscarlos

— Kiran debe estar entre los primeros salvados no seas tonta crees que se arriesgaría a morir con su magia tan básica — se burló de manera descarada

— No hables de esa manera de el— limpie la sangre que llevaba en mi mejilla hacia un rato el me había salvado de uno de los Nyxon que se abalanzó sobre mi pero eso no impide que le siga detectando siempre con ese carácter tan asqueroso. — incluso el daría la vida por quien sea si puede ayudar — miro a los lados nuevamente activando mi magia

— Si te miro así me das cosas —su mirada estaba clavada en mi y mis ojos —como brillan con ese color rojo me hace creer que eres un Nyxon ni siquiera dudaría en matarte

—Si tanto quieres hacerlo hazlo de una vez — camine delante de el rumbo a quellas caravanas , sabía exactamente dónde estaba mi amigo podía vislumbrar su magia su color rojo cálido como una fogata de hogar tambaleante pero acogedora, mi amigo , mi hermano , mi único familiar aquí, aún vive— pero no planeo abandonarla a ella ni a el por qué no puedes cumplir con tu deber

—Si hubieras hecho el maldito lazo conmigo tendríamos más poder— me detengo un momento volteandome a el.

—¿¡Es por eso!? Ya te lo he dicho ni por mil vidas que tenga, haré un jodido lazo contigo. Eres arrogante, estupido, creído, altanero y también un estupido mujeriego.

— Y tú eres una rarita, incompetente que se cree demasiado por ser hija de los Valtra, crees que me gustas?!— escupido con recelo — solo quiero el maldito lazo por tu poder de todo el maldito sector siete eres la única con el poder suficiente para aumentar el mío. Ni siquiera eres guapa — viró los ojos — eres odiosa y ve tu maldito cabello rojo eres presa fácil si no fuera por tus magia y tú familia nadie te haría el mínimo caso

—Y eso a mí que me importa si no fuera por mi ahora estarías muerto ni con tu maldita magia que te ayuda con la fuerza estarías vivo— vire mis ojos caminando de vuelta a dónde aquella magia estaba — a partir de aquí cada quien por su lado sobrevive sin mi estupido

—¡¿Estupido!? Te salve el culo hace un momento y así me agradeces estás en deuda conmigo!!

—¡ Bien!— lanze el dedo medio hacia el mientras caminaba — ahí está mi deuda pagada imbécil — soy capaz de matar los malditos Nyxon como para depender de el, mi fuerza física quizás no sea la mejor pero mi habilidad me permite saber dónde y cuando atacarán he estado entrenando lo suficiente. Puedo hacerlo confianza es lo que no debe de faltarme.

—¡Hija de— escuché un golpe en seco y luego la espada caer al suelo volteo un momento atrás y aquella bestia contra la que peleaba el general había aparecido sujetaba a Héctor del pie lanzandolo de lado a lado mi rostro estoy segura que se deformo al ver cómo aquel hombre perdía la consciencia.

—¡Héctor!— tape uno de mis ojos — como no lo pude ver — miro a aquella bestia que suelta contra la pared de un edificio al inconsciente y cubierto de sangre de Héctor como basura— es imposible yo.. yo puedo usar bien mi magia — camino hacia atrás aunque me detengo si voy en esa dirección podría darse cuenta de kiran y esa otra persona seguro era Filis llendo por el, miro a aquella criatura es enorme no sé cuánto mide pero se que son más de tres maestros unos cuernos enormes y el pelaje que solo despara sus ojos, lleva consigo algo como armadura lo que me revuelve el estómago enseguida es eso, lleva consigo un cinturón hecho de manos y pies de humanos. Esto está jodido , yo estoy jodida Héctor está inconsciente a unos metros más están Kiran y Filis . Y yo estoy aquí con ganas de vomitar sobre la nieve.

— Lo has estado haciendo bastante bien Alaya— la voz del general suena de pronto ahí estaba su capa estaba rota su cabello estaba despeinado tenía sangre santiendo de su nariz y ematomas por el rostro, su armadura estaba algo roto — este es el último

— ¿El...el último?— titubeó un momento ¿Cuántos ha matado ya el general? ¿Tan fuerte es? Ni siquiera Héctor pudo soportar la fuerza contra la que el mounstro lo impacto en el suelo.

— Ve por Filis y ese imbécil de tu amigo. No pondre en riesgo la vida de mi princesa por estás cosas— asentí un momento apunto de correr. Pero algo me detuvo, algo me sujetaba , mire a los alrededores, de casa en casa hasta dislumbrar algo no muy lejos alguien con una capa cubría por completo su cuerpo solo una mano levantada en mi dirección

—¡Que esperas Alaya!— grito el general mientras estaba golpeando con fiereza el cuerpo de aquella criatura el sonido de la espada contra la armadura resonaban.

—¡ Alguien está usando magia señor!— bufé más que enojada aunque pronto sentí algo de alivio al ver cómo los faroles caían frente y no sobre mi. Sentí como aquella atadura me libero poco después de eso mirando aquel lugar donde no había nadie -¿Acaso vi..mal?— negué con la cabeza corriendo está vez sin detenerme en dirección a donde mi amigo estaba. —¡Kiran!— ahí estaba con Filis estaba encerrado en aquella caravana aunque más bien parecen celdas de metal y ella estaba dentro con el — ¡Filis!

—¡Lo siento Alaya!— empezó a llorar la chica — cuando venía esas cosas empezaron a perguirme — saque mi espada golpeando con el mango hasta romper aquel candado a lo que ella corrió y me abrazo — estaba solo no quería dejarlo pero — miro a su amado quien estaba sujetando su estómago sentí como la sangre abandonaba mi cuerpo entero

— Tranquilas — bromeo con dolor mi amigo — aún puedo caminar

— ¡Kiran! No hables— corrió Filis de vuelta a dónde el sujetando la herida asustada tambaleante con frío, negre rápido con la cabeza quitando mi abrigo colocándolo sobre ella y luego viendo a mi amigo —

— Dejame ver no puedo moverte si no se que tan grave es la herida — levanté su camisa su abdomen estaba trabajado eso no hay duda pero esos no impide tener unas garras sobre su abdomen, saque la daga de mi bota cortando aquellas garras que se hicieron cenizas a lo que el respiro algo aliviado

— Deberías darme una de esas — bufo adolorido

— Sujeta aún la herida aunque haya eliminado con mi magia las garras del Nyxon, aún queda la herida física hay que vendarla antes de que termines desangrado— corte la manga de mi brazo con fuerza y ayuda de la saga haciéndola delgada — ayudame Filis hay que taparle la herida pronto— ella asintió asustada y temblorosa aunque lo hizo. Poco después levantamos a kiran del suelo y nuevamente tome la espada — el General está peleando duramente contra esa criatura— Filis sujetaba con su pequeña mano la herida en Kiran mientras el caminaba con dolor y algo de trabajo

— Alaya gracias por ayudarnos — dijo ella entre lágrimas — creí que moriríamos aquí

— Pudieron morir eso no cabe duda — hice una seña para que guardarán silenció y ellos hicieron caso estábamos detrás de una pared asome levemente la cabeza el general estaba de rodillas con la espada clavada en el suelo mientras la bestia ahora no tenía un brazo sujetando con dolor y bufando un chillido que lastimo mis oídos y no solo a mi también a los dos que venían conmigo tapando me con fuerza ambos lados de la cabeza recordé algo busque entre mis bolsillos del pantalón dos pequeños botones en la frente y se los puse a los dos quienes segundos después me miraron aunque después volví a tapar mis oídos con dolor pronto la bestia cayó de rodillas y el general se levantó alzando su espada que era más grande que la de Héctor o la mía destilaba Sisime azul sin duda canalizo mucha magia debe star agotado

—¡Responde!— grito el general, no se por que lo hace esas cosas solo saben matar y ya siento algo corriendo en mi oreja notando que es algo de sangre a lo que sujetan mi hombro tanto Filis como Kiran que me miran preocupados aunque el está en la peor condición de hacerlo, les hago seña que es hora de irnos pero me detengo al escuchar aquella estruendosa pero baja voz que me da escalofríos

—<<Todos ustedes son los culpables>>—

la criatura hablo miro con miedo puro está vez mis amigos miran desconcertados pues no pueden oír al llevar puesto mis runas de ruido

—¡¿ Que carajo son ustedes!?- espera nuevamente el general igual de perturbado que yo, levanto mi espada en su dirección temblando—

— <<Cada uno de ustedes morirá hasta regresar todo lo robado.>>—

escupió sangre y río, su risa me hizo tirar mi espada llamado su atención

— << No somos los únicos>>—

me señalo con la única mano que le quedaba pero el general cortó su mano pero sentí algo quemar mi palma de la mano con dolor, mientras la bestia se quejaba de aquello el dolor en los oídos, las heridas del cuerpo y ahora la mano me hicieron sucumbir en mis rodillas pero pronto deje de escucharlo el general había decapitado a la bestia llendo a dónde su hija

— ¡Filis!—le abrazo con fuerza revisando su rostro que solo tenía sangre de kiran quitando la runa de su frente

—¡ Papá!— le abrazo— ¡ Kiran está herido por favor salvalo! — miro a mi amigo que ahora estaba sujetando si espalda y a la vez su costado.

— Se..señor esa cosa — le miro aunque de inmediato debo guardar silencio la mirada me lo dice todo esto debe ser ajenos a todos hasta para mí aunque no puedo librarme de lo que vi o escuché.

—Hay que llevarlos a la zona segura Señorita Valtra — cargo a su hija en brazos no lo había notado ella tenía el tobillo lastimado y aun así hizo de muleta para kiran que quien me miraba preocupado.

— Estoy bien — tomé su mano y quite después la runa en su frente — estoy bien— repito — hay que llevarte al médico cuánto antes a ti y a Héctor — digo mirando al chico que aún estaba inconsciente en el suelo con heridas graves.— debemos darnos prisa por favor — el solo asiente en el acto de mi preocupación.