Prólogo
Valmora parecía una ciudad tranquila, pero para Aylin no lo era. Su pasado seguía respirando en cada rincón, recordándole que había perdido algo que nunca volvería. Elian, por su parte, se refugiaba en la rutina, intentando huir de las mentiras que una mujer había tejido a su alrededor.
Ninguno buscaba nada, pero la vida rara vez pregunta lo que quieres.
Fue un cruce de miradas, un instante suspendido en el tiempo, y ambos lo supieron:
había algo ahí. Algo imposible de ignorar.
Aylin no estaba lista para volver a sentir.
Elian no confiaba en nadie.
Y sin embargo, cuando el alma reconoce a su otra mitad, no importa cuánto lo niegues… siempre vuelve a encontrarte.