Un encuentro no tan casual.

Sinopsis

Quizás no era buena idea hacer esto. Pero... ¿y si lograba salirse con la suya? Claro, no era la mejor manera, pero a este punto, por plata haría cualquier cosa. Y con cualquier cosa ella no se refería a regalar su cuerpo, si no a algo más legal, no tan legal.

Genero:
Scifi
Autor/a:
Cristian
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Chapter 1

Quizás no era buena idea hacer esto. Pero... ¿y si lograba salirse con la suya? Claro, no era la mejor manera, pero a este punto, por plata haría cualquier cosa. Y con cualquier cosa ella no se refería a regalar su cuerpo, si no a algo más legal.

¿Dónde estará este weon?— susurra con molestia mientras camina en círculos esperando al cliente. La bolsa pesaba y estaba cansada, no había dormido. Aún así la desesperación por plata era más que su salud física mental.

wiririwarawara— Dijo una especie de gelatina plástica detrás de Cristian, asuntándolo por un momento.

¡sí! ¡ijoeputa!— dijo Cristian al segundo, reincorporándose después. Esa era la criatura al cual Cristian debía darle la bolsa con el peluche. Claro, quizás la criatura no hablaba el mismo idioma, pero por algo tenían el traductor de Google. Después de todo Cristian sabía su apariencia gracias a los datos que le dió para saber que era el, y del hecho de que no había nadie más en el callejón.

Cristian estaba recibiendo el dinero cuando derrepente escuchó como algo estrellándose justo tres metros al lado de el. El ruido hizo que su corazón salte del susto y por un segundo pensó que reventaría.

Pero lo peor no era eso. Después del shock, reconoció ese vehículo, o más bien platillo de Rick. Si quizás no lo conocía en persona, pero no es como si no fuera "famoso" por así decirlo. Vino en el peor momento.

Entonces Cristian vio como derrepente la puerta del platillo se abría revelando lo que más temía. Rick Sánchez salió de la nave, oliendo a alcohol y vomitando con varias botellas callendo al suelo desde adentro de su nave. Cristian casi quería vomitar al olerlo.

Y aún no entendía del porque su popularidad con casi todas las criaturas que conoce. Cristian había visto lo absurdo que se volvió este fenómeno, al punto de que aquellos seres tenían una relación para-social con el tipo.

Pero aprovecharía esto al máximo, incluso con su ética bajando hasta el suelo. Tenía una gran guarnición de aguja e hilo junto a varias telas heredadas de su madre, quien al parecer tenía un problema acumulativo compulsivo. Debería agradecer a su madre, tal vez después de salir de la cárcel o algo así, si es que Rick la descubre.

Cristian aprovechó la tela y el hilo, e hizo el primer muñeco tamaño moderado, relleno de puros papeles rotos con goma de Rick. Y encontré el primer cliente al promocionar su talento en un sitio web ilegal.

Claro, podía cuestionar lo que hacía, pero al menos ganaba más plata que los que hubieron evitado la demanda.

Aunque ahora Cristian estaba revaluando el hecho de que el callejón no tuviera una salida decente, saldría corriendo con el poco dinero que le dieron si tuviera a dónde ir.

Rick se tropezó casi callendo de manos hacia el suelo, reincorporándose rápidamente entre maldiciones y groserías.

La criatura quien parecía no tomar importancia al hecho de que Literalmente un vehículo se había estrellado a tres metros al lado de este, pasa como si nada al lado de Rick.

Cristian sin embargo ya estaba arriba de los clásicos contenedores de basura de los callesjones saltando hacia el techo de alguna casa.

Pero es cuando la criatura de gelatina plástica pasa al lado de Rick, que Rick, incluso con su visión borrosa reconoce ese peinado puntiagudo.

Rick derrepente agarra el muñeco de tela y divisa su costura, ignorando los sonidos ininteligibles del alienígena.

¡¿que demonios?!— Dice Rick, mientras tira el muñeco de sí mismo y habré un portal hacia arriba, mientras un portal se abre abajo de los pies de Cristian, haciendo Cristian cayese con un golpe sordo en piso del callejón, raspando sus manos de paso.

Cristian sintió ante el dolor del rapado de sus manos, sucios al contacto con el suelo.

¡no me dolió!— Dijo, mientras lamía su mano, esperando que el ardor desaparezca.

Rick alzó una ceja ante tales palabras, pero mantuvo su expresión inicial de enojo. Mientras se tambaleaba miraba al alienígena agarrar al muñeco de tela e irse lentamente, dejando huellas húmedas al paso. Rick pensó por un momento como se sentiría una criatura así, debe ser fría al tacto, pero dejó esos pensamientos de lado, por ahora.

Mientras Rick busca su pistola, no de portales, si no una glock 17. Mientras apunta hacia el vendedor extraño, quien se levanta con dolor después de haber caído del portal.

Un estruendo ensordecedor mientras suena la cabeza de Cristian es atravesada por una bala. Sangre gotea casi al instante y el cuerpo de Cristian cae al mismo tiempo.

Almenos sabe cómo usar sus manos—susurra Rick mientras entra al platillo y vuela hasta su casa.

Cristian ya hace recostado en la acera del callejón, estático y aparentemente sin vida. Quizás ya tuvo su merecido, por meterse con alguien que te tortura por cagar en el mismo baño que el. Más suerte para la próxima.

Quizás ese hubiera sido su final, si no se hubiera levantado. ¿espera? ¿No estaba muerto?

Cristian jadea al levantarse, con un dolor de cabeza. Solo espera que se calme con paracetamol, y se va a su casa.