Historias de un Acorde || [ES]

Sinopsis

"𝐇𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚𝐬 𝐜𝐨𝐫𝐭𝐚𝐬 𝐢𝐧𝐬𝐩𝐢𝐫𝐚𝐝𝐚𝐬 𝐞𝐧 𝐜𝐚𝐧𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐚𝐦𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐲 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐣𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐢𝐠𝐮𝐢𝐦𝐨𝐬. 𝐂𝐚𝐝𝐚 𝐎𝐧𝐞-𝐒𝐡𝐨𝐭 𝐲 𝐓𝐰𝐨-𝐒𝐡𝐨𝐭 𝐞𝐬 𝐮𝐧 𝐚𝐜𝐨𝐫𝐝𝐞, 𝐮𝐧𝐚 𝐞𝐦𝐨𝐜𝐢𝐨́𝐧, 𝐮𝐧 𝐬𝐞𝐜𝐫𝐞𝐭𝐨 𝐝𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨 𝐝𝐞 𝐭𝐮 𝐟𝐚𝐧𝐝𝐨𝐦 𝐟𝐚𝐯𝐨𝐫𝐢𝐭𝐨, 𝐞𝐬𝐩𝐞𝐫𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐬𝐞𝐫 𝐝𝐞𝐬𝐜𝐮𝐛𝐢𝐞𝐫𝐭𝐨." "𝐒𝐡𝐨𝐫𝐭 𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐞𝐬 𝐢𝐧𝐬𝐩𝐢𝐫𝐞𝐝 𝐛𝐲 𝐬𝐨𝐧𝐠𝐬 𝐰𝐞 𝐥𝐨𝐯𝐞 𝐚𝐧𝐝 𝐜𝐡𝐚𝐫𝐚𝐜𝐭𝐞𝐫𝐬 𝐰𝐞 𝐟𝐨𝐥𝐥𝐨𝐰. 𝐄𝐚𝐜𝐡 𝐎𝐧𝐞-𝐒𝐡𝐨𝐭 𝐚𝐧𝐝 𝐓𝐰𝐨-𝐒𝐡𝐨𝐭 𝐢𝐬 𝐚 𝐜𝐡𝐨𝐫𝐝, 𝐚𝐧 𝐞𝐦𝐨𝐭𝐢𝐨𝐧, 𝐚 𝐬𝐞𝐜𝐫𝐞𝐭 𝐰𝐢𝐭𝐡𝐢𝐧 𝐲𝐨𝐮𝐫 𝐟𝐚𝐯𝐨𝐫𝐢𝐭𝐞 𝐟𝐚𝐧𝐝𝐨𝐦, 𝐰𝐚𝐢𝐭𝐢𝐧𝐠 𝐭𝐨 𝐛𝐞 𝐝𝐢𝐬𝐜𝐨𝐯𝐞𝐫𝐞𝐝." "𝐇𝐢𝐬𝐭𝐨𝐢𝐫𝐞𝐬 𝐜𝐨𝐮𝐫𝐭𝐞𝐬 𝐢𝐧𝐬𝐩𝐢𝐫𝐞́𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐜𝐡𝐚𝐧𝐬𝐨𝐧𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐨𝐮𝐬 𝐚𝐢𝐦𝐨𝐧𝐬 𝐞𝐭 𝐝𝐞 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐧𝐚𝐠𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐨𝐮𝐬 𝐬𝐮𝐢𝐯𝐨𝐧𝐬. 𝐂𝐡𝐚𝐪𝐮𝐧 𝐎𝐧𝐞-𝐒𝐡𝐨𝐭 𝐞𝐭 𝐓𝐰𝐨-𝐒𝐡𝐨𝐭 𝐞𝐬𝐭 𝐮𝐧 𝐚𝐜𝐜𝐨𝐫𝐝, 𝐮𝐧𝐞 𝐞́𝐦𝐨𝐭𝐢𝐨𝐧, 𝐮𝐧 𝐬𝐞𝐜𝐫𝐞𝐭 𝐝𝐚𝐧𝐬 𝐯𝐨𝐭𝐫𝐞 𝐟𝐚𝐧𝐝𝐨𝐦 𝐩𝐫𝐞́𝐟𝐞́𝐫𝐞́, 𝐞𝐧 𝐚𝐭𝐭𝐞𝐧𝐝𝐚𝐧𝐭”.

Genero:
Other
Autor/a:
Anon
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

El rincón donde no lloras || Komi x Tadano

Esta es una obra de fans inspirada en el manga/anime "Komi-san wa, Komyushou Desu" de Tomohito Oda y en la canción "Conmigo no lloras" de Walls. No es oficial y no tiene relación con los autores, editoriales o productoras. Todos los derechos pertenecen a sus respectivos creadores.



"Quizá el mundo no deje de doler..."



[Academia Itan / 16:30 horas]

La academia era algo simple para algunos, para otros daba igual, era un simple requisito para encajar en la sociedad o mantener contenta a sus familias.


Había gente que soñaba con simplemente dejarla y vivir a su propio albedrío, otros querían superarla y entrar a la mejor universidad posible, y luego había otros, algunos solo se esforzaban por mejorar y poder avanzar.


Algunos pensaban ser popular era un pase directo para todo... nunca fue así. ¿Quien no quisiera ser Shouko Komi? Era la diosa de la preparatoria privada Itan, entre todos los personajes existentes ahí resaltaba ella.


Los profesores la amaban, el resto la idolatraba, algunos simplemente se desmayaban por ser vistos por ella, una belleza incomparable según el 99% de la población estudiantil, el otro 0.99% ni siquiera se atrevían a verla a los ojos, pero... ¿Y el 0.1% restante?, ¿Quien era aquel valiente?


Hitohito Tadano. Un tipo normal y secundario en la academia, un chico que simplemente quería olvidar su pasado vergonzoso en la secundaria y simplemente quería vivir como un tipo promedio.

Ese chico que tuvo la mala suerte de sentarse al lado de aquella diosa inalcanzable por cualquier estudiante, recibió odio y amenazas desde el primer segundo y aún así fue el único que se atrevió a verla a los ojos... no como la diosa sino como su compañera de clase Shouko Komi, una chica con un trastorno de comunicación que le impedía hacer amigos.


Y en aquel atardecer soleado se formó algo más fuerte que cualquier alabanza recibida, ese día nació una amistad más fuerte que cualquier cosa, ese día fue el inicio de la relación entre Shouko Komi y Hitohito Tadano


/ / /


[Residencia Komi / 17:30 horas]


Las lluvias golpeaban las ventanas con intensidad, en aquella casa solo había una persona, Shouko Komi, estaba estudiando arduamente para su próximo examen, sus padres y hermano no estaban en casa, ella decidió quedarse y no ir al viaje familiar ese fin de semana.


Cargar con el título de "Diosa" era eso, era más una carga que un beneficio u honor. Cumplir con todas las expectativas era difícil, ella no quería ser una estudiante modelo, solo quería ser una estudiante más.


Quería tener amigos como todos, poder salir a divertirse con el resto, muchas cosas que ella había soñado desde que era una niña... lastimosamente ninguna pudo cumplir como pensó.


Siempre era cuidada como una obra de arte delicada, era tratada de mejor forma que el resto, para algunos una bendición, pero para ella era su maldición.

¿Por qué?

Simple. Porque solo fue por suerte, suerte a nacer lo suficientemente atractiva y llamativa para ser vista como inalcanzable, de no ser así ella simplemente habría sido relegada e ignorada por el mundo.


Al menos hasta que llegara él... Hitohito Tadano


El chico promedio, aquel que llegaba a su mente cada día de lluvia, cada día que su mente la llevaba a reflexionar más de lo que ella quería, ese chico que se acercó temeroso pero aún así no se fue, el mismo chico que se esforzó por más de un año para que ella lograra tener varios amigos reales.


Ella quería ser como el, ella quería poder seguir su ejemplo, no quería ser una diosa ni tampoco una mártir, ella solo quería ser una chica más.


Y en su intento de buscar su paz y cumplir su sueño termino encontrando una brecha imposible de pasar, una tan grande que aún con todo el esfuerzo de Hitohito y sus amigos se hacía cada vez más grande.


Tenía miedo, demasiado miedo. Aquella brecha era: Su trastorno de comunicación... ella quería hablar pero aquel peso dentro de su pecho la frenaba, era como si un candado invisible cerrara su boca y la obligara a ser una simple espectadora.


Intento por años hacer algo y nunca logro avanzar, ella no sabía ni esperaba que una pequeña flor sería la llave a un mundo que ella siempre quiso tener.


Una sonrisa, una tiza y una pizarra bastaron para empezar a mostrarle ese mundo. Ahora podía hablar, poco, pero era un avance... un avance que solo aparecía con él.


El problema no era solo hablar, el problema era decir lo que quería ahora, podía hacer lo básico y eso seguía alzando su figura como diosa pero ella quería más, no para ella, ella solo quería decirle a Tadano lo mucho que le agradecía no rendirse con ella.


Sentía que lo estaba dejando atrás, cada vez tenía más amigos, más personas que le mandaban mensajes de forma insistente, todos hacían fila, parecían esperar un turno invisible para hablar con ella y poder estar con su diosa.


Todos menos él, Tadano estaba feliz viéndola feliz a ella, eso era lo que más le dolía a Komi. No quería que su felicidad fuera la causa de la felicidad de Tadano, ella quería causar eso directamente, quería estar a su lado como él lo estuvo cuando ella lo necesito.


Quería gritarle que no se alejará, que no importaba quien más llegara que él siempre sería su primer amigo, que para ella él estaba empezando a ser más que un amigó.


Cada día que pasaba dónde lo veía irse solo a casa era un golpe a su corazón y como agregar un ladrillo más a su pecho en esa barrera invisible que empezaba a asfixiarla de nuevo.


¿Qué sentido tenía avanzar si él no iba a su lado?

Para Komi era doloroso alejarse de él porque cada vez era más común volver a casa luego de salir con amigas y amigos nuevos, amigos que solo querían a Komi y no a Tadano el "aburrido chico promedio".


Pero el problema del trastorno de comunicación que tanto trabajo en que se fuera con ayuda de Tadano empezaba a regresar, cada día en el que ella no podía decirle que quería volver a casa con él era más peso para ella y eso volvía a poner ese candado que tanto costó quitar.


El silencio volvía a ser esa calida y fría prisión, una contradicción dolorosa e inevitable, el silencio se sentía mejor que el saber que podía decir algo pero decidió callarlo.


No podía seguir así, no podía ser feliz sola, no sin Tadano, no sin el único que se atrevió a caminar a su lado cuando nadie más lo hizo... al mismo chico que ya había perdido


¿Conversar en la academia? Imposible, se la llevaban rápidamente a otros sitios para "hablar" y comer con ella.

¿Y Tadano? Él solo quedaba con la mano levantada en un intento de saludo, con una sonrisa de aprobación que cargaba en el fondo con un dolor profundo que ninguno de los dos entendía.


¿Llamadas? Imposible, ilógico, Komi apenas empezaba a poder decir un par e frases simples en persona y en privado, hablar por teléfono era inimaginable para alguien como ella.

¿SMS? Por pasar tiempo con sus nuevos amigos lo dejo con un doloroso silencio desde hace un par de días.


Lo que ella no sabía era que detrás de esos problemas y cuestionamientos que surgían en su cabeza había alguien caminando entre la lluvia hacia su casa.


...


Hitohito Tadano nunca fue popular ni algo parecido pero se preocupaba por sus amigos y el sabía que Komi estaba mucho más callada, incluso volvía a las señas en vez de usar aquella libreta que solía usar para escribir, sabía que algo andaba mal.


¿Que parecía un acosador? Si, pero le daba igual, era un "simple promedio" dando su mejor esfuerzo para ayudarla... porque la quería, porque no podía seguir ocultando ese sentimiento egoísta de verla, usaría esa excusa para poder estar cerca de ella.


Komi había cambiado y ahora él ya no era su único amigo, tenía muchos amigos hombres aparte de él, tal vez el ya no era necesario para ella o simplemente había conseguido un novio... después de todo hace mucho no hablaban y era imposible sus sentimientos fueran correspondidos por ella, él era totalmente reemplazable.


Estaba delante a su puerta y no sabía que hacer, fue sin ningún plan así que no podía poner alguna excusa, solo podía tocar y rezar que la que abriera fuera Komi o su madre.

No quería toparse con su hermano o su padre, le daban algo de miedo, y mucho menos que quien resultará abrir fuera otro chico que resultará ser el novio de Komi o algo similar... mejor intentaría llamarla


...


El teléfono de Shouko sonó varias veces hasta de que ella se incorporará del piso a tomarlo, cuando vio el nombre de Tadano dudo en responder, quería hacerlo para escuchar su voz pero no podía simplemente contestar y quedarse callada y en ese momento seguramente su voz fallaría o simplemente saldrían palabras sueltas, con dolor dejo que la llamara se desviará al molesto buzón de voz.


Lo que no espero fue aquel SMS del mismo Tadano pidiendo disculpas por la llamada, ella sabía que él espero que contestara, no había sido un "error" como el manifestaba en dicho mensaje, tal vez tenía pena o simplemente se estaba rindiendo... igual qué ella.


Aquel pensamiento dolió, el pensar en Tadano y verlo avanzar con otra chica tomados de la mano y riendo mientras ella solo puede observar a lo lejos sin gritarle lo que empieza a sentir por él se sentía muy mal, imaginar como simplemente da vuelta y se marcha sin mirar atrás era más doloroso que cualquier cosa para ella...


...


Tadano espero respuesta... lo hizo por un par de minutos hasta que la lluvia empezó a intensificar lo suficiente para ser un peligro real en su vuelta a casa


Se levanto y quedó mirando aquella puerta que antes era abierta por una animada Shuuko Komi feliz por ver al amigo de su hija o por la propia Shouko que lo llevaba corriendo a su habitación por la vergüenza de las ocurrencias de su madre... la misma puerta que ahora permanecía cerrada sin pinta de querer recibirlo.


Fue el segundo más difícil de su vida, el sabía que ese punto llegaría, Shouko era mucho para un tonto "chico promedio" como él, era la media vuelta más dolorosa de su vida, pero debía aceptarlo.


Dio un par de pasos y cuando vio la calle frente a él sabía que no había vuelta atrás, había salido de la vida de Komi para siempre...


No...


No...


No quería dar ese paso...


No sin decirle lo que sentía...


No sin perder con dignidad al amor de su vida...


Tadano dio media vuelta y se impulso hacia la puerta, aunque no hubiera nadie no se rendiría por una simple llamada rechazada.


Sintió el corazón a mil al levantar la mano... y ver la puerta abrirse antes de que pudiera tocar


Y ahí estaban, uno frente al otro. Como si fuera el destino mismo poniéndolos a prueba


"¡Shouko!"


"¡Hitohito!"


Las cadenas que cada uno acababan de poner en sus pechos desaparecieron, desaparecieron a la par que ese abrazo llegó. Al fin estaban juntos de nuevo.


Mientras la lluvia seguia aumentando su fuerza dos adolescentes se abrazaban con fuerza intentando comprobar que el otro estaba ahí.


¿Había sido el destino? Ninguno lo sabía pero no les apresuraba averiguarlo, después de todo consiguieron lo que querían, estaban juntos de nuevo.


Ambos escucharon su nombre en la voz del otro, en la voz de la persona que aman...


El silencio tenía su encanto así como lo tenían las palabras calidas, no importaba la forma de expresar las cosas, lo único que importaba era el sentimiento detrás de cada acto compartido... y eso fue lo que acababan de entender, no importaba que más pasara, ellos se volverían a encontrar.



"...pero contigo aprendí que a veces basta un silencio compartido para que deje de pesar"