Prologo
Lingling Kwong, CEO de una de las empresas de construcción más importantes de Tailandia. Nadie imaginaba que la respetada mujer de negocios también era una de las figuras más temidas en la mafia.
A su lado, Rebecca Kwong: mano derecha, hermana y sombra inseparable. La segunda mujer más peligrosa del país, no solo por su brutalidad al torturar a sus enemigos, sino por la dulzura engañosa de su rostro, capaz de confundir a cualquiera.
Becky poseía, al igual que Lingling, una belleza letal. Ambas habían heredado los negocios de su padre y fueron criadas para ser perfectas: defender, dominar y, si era necesario, destruir.
En su mundo no había espacio para el amor. Lo único que conocían eran los encuentros fugaces, las noches sin nombres y la crudeza con la que habían sido forjadas.
Lo que las hermanas ignoraban era que pronto llegarían dos mujeres a sus vidas. Mujeres capaces de poner a prueba cada muro, cada herida y cada demonio con el que habían aprendido a vivir.
Y esa irrupción no solo derrumbaría su imperio de acero, sino también sus corazones…