Capítulo 1
En una época donde todos quieren ser famosos, yo solo quiero expresarme... Soy Glenda, tengo 17 años, vivo en El Salvador, y no tengo mucho para contar, soy una chica bastante común.
En pleno 2025 todos son más falsos que un pan sin gluten, todos quieren seguidores, todos quieren likes, yo solo quiero tener una vida decente.
No soy tan atractiva, me considero normal; creo que mi autoestima podría estar mejor. Estoy en segundo año de bachillerato, estudiando un diplomado en inglés, no seré muy inteligente —pero tampoco se me da tan mal— este año me gradúo, y no sé qué hacer con mi vida, pero a los 17 años, ¿quién sabe algo?, aún somos especies en desarrollo.
Vivo solo con mi abuela, y me parte el corazón el simple recuerdo pero nadie jamás me quiso, mi madre decidió irse hace 9 años con un hombre que le dijo que si quería estar con ella, debería empezar de cero: sin hijos —a mi padre no lo conocí— . De esa forma, mi madre tomó sus cosas y partió de mi vida, dejándome con mi abuela, quien en todos estos años ha luchado por sacarme adelante. No ha sido perfecto, pero ha sido lindo, me ha brindado amor.
Pero, todo en la vida tiene un tiempo, los años cobran factura... Los años han caído sobre la única familia que conozco, a pesar de ello, mi abuela trabaja en una panadería para llevar la comida a nuestra mesa. Por esa razón, espero graduarme ya y trabajar, para devolverle un poco de todo lo que estos años le he robado; vida, fuerzas y amor. Todo lo que sé ella me ha dado con mucho amor, pero, ¿a qué costo?
No tengo un plan establecido al graduarme siendo menor de edad, quizás solo buscar a alguien que me brinde trabajo de manera informal, no lo sé.
Suelto un suspiro, y regreso mi atención al pizarrón, la clase de matemáticas nunca ha sido mi favorita. Tengo una mejor amiga, Nicole, nos conocimos en cuarto grado y desde ese entonces acá estamos con una amistad inquebrantable.
Y por supuesto, no menos importante tengo un crush... Sí, justamente un amor imposible; Noé, su cabello es castaño, su mirada azabache, su tez blanca, es el sueño de todas, es nuestro compañero, su carácter es tranquilo, amable; muy simpático... Solo tiene un defecto.
¡Nadie está a su nivel!, claro no es para menos, pero el chico tampoco es Brad Pitt, o mejor aún un surcoreano de los doramas que tanto amo.
Se jacta con demasía que jamás ha tenido novia, ni mucho menos ha besado a alguien, — es una joya en la sociedad actual — y no está mal yo tampoco lo he echo, sin embargo no lo grito en todas las esquinas; eso pertenece a mi vida privada... Y él lo grita, lo cual es extraño... Incluso he llegado a pensar que puede ser gay...
Definitivamente odio que me guste tanto...
Detesto no poder dejar de verlo en clases. Al menos no nota mi presencia.
Nadie jamás podrá saber que me gusta.
O al menos eso creía...
*
Terminaron las clases, la parte más feliz del día.
Salgo con Nicole en busca de nuestros almuerzos, para luego irnos a casa estaba rendida y no sabía con exactitud por qué, no vivía tan lejos de la escuela y procuraba terminar las tareas temprano, a las 7 en punto ya estaba dormida.
Tomamos nuestros almuerzo y empezamos a buscar una mesa donde sentarnos.
—¡Glenda, mira ahí está Noé con Walter!— dijo mirándome con emoción — vamos con ellos...
— No cr...
Me jaló de brazo y nos llevo en un santiamén donde ellos: — ¿Podemos sentarnos con ustedes? —pregunto coqueta.
— Claro — dijo Noé.
Se los dije en un chico muy simpático... El almuerzo continuo normal, hasta que Noé empezó a decir que tenía 100 seguidores en su cuenta recién aperturada de Tiktok, no pude evitar torcer los ojos... Allá vamos de nuevo...
—¿No tienes algo más que contar, Noé?
Me callé de inmediato, maldición había pensado en voz alto... Sintiendo vergüenza, empecé a levantar el rostro, ahora mi arroz sabia amargo del mal gusto que yo misma me había causado. Todos me estaban viendo fijamente...
Demonios, vaya momento más incómodo que he causado.
— He notado que no te caigo muy bien, Glenda, ¿por qué? — rompió el silencio causándome más incomodidad. Por un momento me olvidé de Nicole y Walter, quienes solo miraban mientras seguían comiendo.
¿Y ahora cómo salgo de esto?
— No es eso, es solo qu... — tartamudeé. — Es solo que eres muy bor...
— Glenda quiere decir — se entrometió Nicole, salvándome de la situación — ¡que le gustas, y que no sabe cómo acercarse a ti si hablas mucho de tus redes sociales!
¿Cómo dices que dije?
Maldición... ¿Qué estupidez has dicho?, voy a matarla...
Me miró levemente asombrado, Walter miraba la situación con burla... Es un tonto. Es como si ya supiera la respuesta.
— No eres tan bonita, lo siento... — se encogió de hombros y siguió comiendo como si nada... Es un bastardo sin corazón.
— ¿Y acaso tú sí? — solté molesta.
Quiere pelear le enseñaré a respetar a Glenda.