El renacer de la Reina libro 2

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Sinopsis

Cuando la oscuridad le arrebató todo, incluso la vida, la Reina Anastasia renació entre los velos del olvido. Despertó en un mundo que ya no recordaba, con el alma marcada por un amor que se niega a morir. En los reinos distantes, Tristán —el Rey Oscuro—, vive en las sombras sin alma y cuidando del fruto de su amor; mientras las sombras conspiran para separarlos por toda la eternidad. En esta segunda parte de La Reina Nacida de las Cenizas, el destino volverá a encender las brasas del amor, desafiando la muerte, los dioses… y el tiempo mismo.

Genero:
Romance
Autor/a:
Marie Figueroa
Estado:
Completado
Capítulos:
30
Rating
4.5 2 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Prólogo

Anastasia

Abro mis ojos y me encuentro rodeada de tinieblas.

Camino por lo que parece un bosque sin fin, sin rumbo, sin destino. Mi alma se siente vacía, un dolor profundo me quema por dentro, un grito contenido quiere estallar y consumirlo todo.

Tristán… Manuel, mi bebé.

A mi alrededor, sombras humanas vagan sin rumbo, con miradas perdidas. Me acerco a una de ellas.

—¿Dónde estamos? —pregunto.

Ella no responde, solo sigue caminando como si no existiera.

Estoy consciente de lo que ha sucedido. Morí…

Morí en aquella cama. Cuando exhalé mi último aliento, sentí cómo mi alma se desprendía del cuerpo. Vi a mi hijo en brazos de aquella malvada mujer… y luego lo vi a él, al amor de mi vida.

Estaba vivo. Había sobrevivido.

Y en ese mismo instante, desaparecí.

Desde entonces, he vagado aquí, sin rumbo, sin tiempo, sin esperanza.

Pero dentro de mí una fuerza grita: quiero volver.

Quiero ver a mis hijos, quiero volver a abrazar a mi amado, mi Tristán.

Una luz resplandece frente a mí.

Un halo dorado se abre, invitándome a cruzarlo.

Un portal

Al atravesarlo, llego a una sala inmensa, como un palacio hecho de piedra negra y fuego azul.

Ante mí, un trono se alza majestuoso. En él, un hombre de mirada antigua y corona oscura me observa.

A su lado, una mujer de belleza imposible y ojos como estrellas.

El hombre se pone de pie.

—Bienvenida, Anastasia Peña. Te estábamos esperando.

—¿A mí? —pregunto, incrédula.

—Sí, querida —responde él con una voz profunda—. A ti.

—¿Dónde estoy? —pregunto mientras mis manos tiemblan.

El hombre sonríe apenas.

—Estás en Morvhal, el reino de las almas. El lugar entre la vida y la muerte.

Yo soy Aragón, Señor de Morvhal… y ella, Elyra, la Dama del Destino.

Caigo de rodillas. Antes de que él hable, decido suplicar.

—Mi señor… perdone mi atrevimiento, pero debo pedirle algo… por favor.

—Habla —responde él.

—Déjeme volver. Se lo ruego.

—¿Y por qué habría de hacerlo?

—Porque necesito ver a los que amo. A mis hijos, a mi esposo. Mi muerte fue injusta… aún tengo mucho que proteger. ¡Por favor!

Él intercambia una mirada con Elyra, quien le sonríe con sutileza.

Entonces hace aparecer un libro en su mano y lo abre.

Sus ojos se mueven rápido sobre las páginas invisibles.

—En efecto —dice al cerrar el libro—. Tu muerte fue injusta.

Mi corazón late con esperanza.

—¿Entonces… puedo volver?

Él asiente.

—Volverás, Anastasia Luminary. Tendrás una segunda oportunidad.

Caigo de rodillas, llorando de emoción.

—Gracias… gracias, mi señor.

Pero su voz endurece, y su bica se tuerce en una sonrisa malevola. Este hombre me da escalofrios, es engañoso.

— Volverás pero sin recuerdos. Todas tus memorias y recuerdos de los que alguna vez amaste serán borrados. Comenzaras una nueva vida. Solo tu hijo puede salvarte de este destino y podrás volverá tener tus memorias.—

— Solo debo encontrar a mi hijo y volveré a recordar—

— No es tan sencillo querida Anastasia, fíjate tu alma esta ligada a Manuel, desde que fueron separados el ha estado en un sueño profundo donde solo tu puedes despertarlo. Volverás y deberás encontrarlo para que el pueda despertar si no llegas a tiempo el morirá y también tu unica manera de volver a estar con quien mas amas. Y morirías vacía y triste y estarás peor de lo que estas ahora caerás en el reino de la nada y allí torturaran tu alma por la eternidad.—

— Que crueldad es esta—

— Es nuestra condición, no cederemos, ademas tu amor si es verdadero se pondrá a prueba y si pasa la prueba sabremos que es amor verdadero.—

Mi cuerpo tiembla.porque tanta maldad a mi alrededor, cuando tendré un respiro de verdad y la tragedia no toque mi puerta.

—Piensa que también esta es una oportunidad que tendrás de salvar como quiera a tu hijo el morirá de cualquier manera tanto como si te quedas o como si no llegas a tiempo.

Manuel mi Manuel mi bebe lo salvare, lo despertare. El se sacrifico por mi es tiempo que me sacrifique por el.

— acepto—

— Bien querida bien, volverás pero el velo del dolor y la nostalgia siempre te perseguirán a donde quiera que vayas y solo serás feliz con el que lleva la mitad de tu alma.— extiende la mano y yo desaparezco de ese lugar.


Punto de vista Aragón

Elyra se acerca a el furiosa

—¿Qué has hecho, Aragón? ¡Eso no era lo que Selene pidió!

—Relájate, hermanita. Estaba aburrido de esta eternidad sin emoción. Solo he añadido un poco de… entretenimiento.

—Si la diosa Selene o nuestro padre, el alto dios Naeron, se enteran, no nos salvarás ni tú mismo. Ademas que te a hecho esa niña, ¿este juego tuyo es venganza verdad?

—Tranquila, nadie lo sabrá y no no es venganza. Creias que por ser hija del maldito Fae le hice esto pues estas equivocada hermanita. —responde él, recostándose en su trono.

Elyra se marcha con el rostro lleno de ira. — No te creo nada, mucha casualidad ¡no!— dice Elyra llegando a la puerta de la sala del trono.

Aragón sonríe, dejando caer una copa de fuego líquido entre sus manos.

—Entonces… que comience el juego.