De una misma semilla

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Sinopsis

Después de que el divorcio entre sus padres se concretara, Kelly termino yendo a vivir con su padre Benjamín a un pueblo nevado cerca de una montaña en la que su padre vivió cuando era niño, el ambiente de una nueva vida desde cero le produce una sensación de cansancio y estrés profunda, pero sabe que si se queja no va a solucionar nada, solo causara molestias. Puede que el nuevo ambiente sea agradable por momentos, pero tampoco le reconforta haber perdido todo lo que conoció en su vida. Tampoco es que importe, de ahora en más solo seguiré haciendo lo que quiera hasta cumplir los dieciocho y poder ser una adulta, si, eso pensó, porque no estaba ni un poco al tanto de las historias que rodean aquel pueblo misterioso, tanto ella y su padre se han visto involucradas con nuevas criaturas acechándolos, ahora depende de ellos ir por el buen camino y no dejar que esas nuevas situaciones terminen de separar su tensa relación.

Genero:
Romance
Autor/a:
KyunsL1
Estado:
En proceso
Capítulos:
12
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

El comienzo

Estados unidos, Wisconsin.

La familia Wagner se encontraba navegando por la fría carretera en una tarde nevada, el ambiente frio lograba incluso empañar la ventana del auto.

Solo había dos personas en el auto, Kelly y Benjamín, padre e hija, aunque para muchos podría ser algo inusual, la comunicación no era algo demasiado efectivo en esa familia, después de que el divorcio se concretara entre los dos padres, la relación de Benjamín y su hija, que era mucho más apegada a la madre Margaret empezó a ir en picada, aun cuando fue su mujer quien hizo todo lo posible porque la separación se llevara a cabo después de conseguir un nuevo amante.

Las discusiones entre los dos abundaban más y eran cada vez más conflictivas, las cosas terminaron llegando a un punto, en el que intentar permanecer juntos solo seguiría siendo un problema que escalaria hasta terminar en una verdadera fatalidad.

Aun cuando Kelly no era una niña, él seguía intentando reconciliarse con Margaret, pero al final nunca lo pudo lograr, no quería tener una mala relación con la mujer que tanto quiso y crió a su hija, pero las cosas no salen como uno las planea por mucho que lo intentes.

Ahora se encontraba de esa forma, manejando un automóvil viejo que hace ruidos extraños mientras lleva unas cuantas maletas en la cajuela, después del divorcio, tuvo que abandonar la casa debido a que era de su mujer, y por obvias razones ninguno de los dos quería seguir viviendo juntos, quizás para la fortuna de su mujer y la de su amante, Benjamín fue quien quedo con la custodia de Kelly, podía no ser por mucho tiempo porque faltaba poco para que ella cumpliera los dieciocho y se convirtiera en una adulta legalmente, pero en ese poco tiempo en el que todavía tenía el dominio de ella quería pasar el tiempo que no pudo pasar con ella cuando era joven debido al trabajo y a los múltiples estreses de la vida adulta.

Para cambiar el ambiente citadino, se decidió por comprar una casa en una localidad fría, a Kelly le encanta el frío pensó, será maravilloso para ella pasar lo que queda del año antes de su cumpleaños en un lugar que nieva.

Y aunque Benjamín pensaba eso, Kelly no estaba muy entusiasmada, si le gustaba la nieve, pero no lo suficiente como para vivir en una localidad así de fría y que luce tan sombría por la cantidad de nubes en el cielo, le encanta el sol tanto como el clima frío, pero sabe que esas dos cosas no pueden subsistir a la vez, soltó un suspiro de decepción mientras seguía viendo la carretera sin final por la ventana, su padre que hacía el que ignoraba los múltiples suspiros empezó a ponerse nervioso mientras intentaba aparentar de que realmente no se sentía desplazado por cada actitud que Kelly tenía hacia él.

Alrededor de diez minutos después, habían llegado por fin a su destino, recibidos por un cartel de madera cubierto de nieve, por fin conocerían su nuevo hogar.

Nueva esperanza.

Era el nombre de aquel encantador pueblo, cuando Kelly leyó aquel nombre no pudo evitar mirar a su papá, como si no pudiera creer aquella casualidad, lo fulminó con la mirada y después la aparto de mala gana, Benjamín se sintió levemente asustado por ver la actitud demasiado pesada de su hija, era exactamente igual de aterradora a su madre, pero le encantaba aquella personalidad explosiva, quizás era lo que le faltaba a él algunas veces en la vida.

Pero incluso si aquel nombre era algo demasiado empalagoso, no significaba que lo hubiera escogido en forma de indirecta para salvar su relación con su hija, aquel pequeño pueblo ubicado al pie de una gran montaña también fue el lugar en el que se crió él cuando era niño, si, el gran Benjamín, aquel oficinista en realidad había vivido toda su niñez en un lugar como ese completamente ajeno a lujos como lo eran el agua caliente.

Tuvo que mudarse después de que su madre consiguiera un nuevo trabajo, y su padre, un leñador fornido nunca se negaría a los encantos de aquella mujer, por lo que su adolescencia la vivió en la ciudad, de todas formas, las habilidades aprendidas en aquel ambiente solido seguían bien presentes, después de todo, perderte de pequeño en una montaña por toda una noche durmiendo en un tronco hueco hace una actitud bastante fuerte.

El auto se detuvo después de llegar a una casa, la había comprado en internet y debido a todos los papeles de divorcio no pudo observarla bien, siendo lo único que tenia de referencia unas cuantas fotos en línea en las que todavía estaba en construcción y una video llamada que hizo con el dueño.

No era algo excesivamente grande, contaba con tres habitaciones, una grande para una pareja y otras dos pequeñas a lo mejor para los hijos del matrimonio, una sala de estar que podría tener como máximo a tres personas y una cocina que conectaba directamente con el baño, algo un poco incomodo. De todas formas, para ser un lugar en el que viviría solo, después de que Kelly creciera y se fuera era perfecto para él, miro a su hija emocionado, pero a ella realmente no le impresiono ni un poco, parecía estar más distraída escribiendo múltiples veces en su teléfono.

No pudo ocultar el malestar que le causaba el poco interés que tenía su hija, pero sabía bien que tampoco podía culparla de sentirse tan desinteresada después de haberla alejado del entorno con el que había crecido.

Sacaron las maletas y entraron, la puerta hizo un sonido similar al de algo atascado por varios años y los dos se miraron, por dentro estaba regular, parece que le habían hecho limpieza antes de que ellos llegaran, examino y busco el calentador y lo prendió, al poco tiempo la casa empezaría a estar caliente y los dos podrían hacer desaparecer el frío que les estaba ahogando por completo.

Kelly tiro las maletas que llevaba en las manos a lo que se suponía que era la sala y a paso veloz se dirigió rápidamente al baño, prendió la luz y examino minuciosamente el espacio de dos metros por uno, era un poco angosto, pero tampoco es como si dos personas se fueran a meter a la vez.

Ella lucía decepcionada pero después de ver algo en la parte superior salió excesivamente contenta, tanto que el corazón de Benjamín se animó después de aquel incomodo y sofocante viajé.

Empezó a dar múltiples saltos en el mismo lugar como si fuera una niña jugando con amiguitos y después lo observo con aquellos ojos llenos de brillo y alegría, menciono entre una gran sonrisa que la ducha tenía calentador de agua, así que podría bañarse sin ninguna preocupación.

Después de escuchar el motivo de su alegría, los labios de Benjamín se curvaron hacia arriba y no pudo evitar reír fuertemente, fue tan exagerado que su risa se escuchó por toda la casa debido al eco, incluso Kelly se ruborizo después de escuchar la risa de su papá y le exigió inmediatamente que parara de reírse

Tomo sus maletas de mala gana y con múltiples quejas se encerró en una de las habitaciones, Benjamín se acercó y golpeo la puerta, le dijo que tomará la habitación más grande, la del matrimonio, ya que de seguro ella tendría más cosas y necesitaría espacio, pero se detuvo después de escuchar un grito de Kelly diciéndole que no era necesario, volvió a mencionar lo que él siempre pensaba, «no estaré mucho tiempo aquí tampoco» después de eso, bajo la cabeza y termino de sacar el resto de maletas de Kelly y las apilo afuera de su puerta, llevo lo poco que había traído para él a su habitación, no era demasiado grande, quizás porque el espacio estaba mal distribuido debido a la gran cama.

Pronto tendría que comprar muebles, agradecía que el dueño le hubiera prestado mientras tanto un par de colchones inflables para poner en las tablas, dejo las maletas a un costado y se recostó en el colchón que tenía un par de mantas.

Mando su mano derecha a la cara y empezó a frotar la zona cercana a los ojos, mientras suspiraba y sacaba el estrés de los últimos días acumulados, no sabía por completo si estaba haciendo lo correcto, pensaba que aquella decisión había sido demasiado dramática, que se haya separado no significa que tiene que irse del estado en el que vivió una gran parte de su vida solo por no querer seguir teniendo molestias con su exmujer.

Observo el techo de madera con leves manchas, lo pensó minuciosamente y volvió a su cabeza si debió esforzarse un poco más en hacer que Margaret no se divorciara de él, lo pensó, y su cabeza siempre llegaba al mismo pensamiento, debió haber batallado más, pero ahora no era momento de arrepentirse después de haber firmado los papeles y aceptado de que ya no era su mujer, era la de otro hombre, uno mucho más joven que él y con mejores oportunidades, Margaret tenía un buen ojo, conseguir al hijo de un empresario que está en crecimiento, eso es ser una mujer astuta.

Suspiro cansado, si, una mujer astuta, la misma mujer astuta que lo enamoro y ahora lo dejo solo, se sentía vacío y el dolor punzante en su pecho incremento, mientras seguía vagando en los pensamientos que seguían consumiendo su corazón, escucho un par de golpes en la habitación, se preguntó si Kelly había encontrado una nueva molestia y había decidido decírsela, sabiendo que su hija en lo que menos pensaría es en acercarse a él después de que algo le molesta se levantó rápidamente incluso haciendo que sus maletas cayeran e hicieran un fuerte estruendo.

Se golpeó incluso el pie con una de las patas de la cama, pero ni siquiera el dolor impidió que se detuviera, abrió la puerta y vio a Kelly ahí parada con ropa un poco más abrigada, incluso llevaba en su cabeza un gorro que le había comprado él en un festival cuando tenía ocho años.

Mientras sonreía conmovido por cualquier acto de su hija, ella rápidamente chasqueo los dedos sacándolo de aquellos pensamientos, le dijo que no hiciera ese tipo de cosas porque le daba pena.

—¿Estas muy cansado —Pregunto Kelly mientras evadía la mirada de su papá y ponía sus manos en los bolsillos de su saco.

Él la miro curioso por sus palabras, ¿acaso quería salir? No, lo pensó mejor, ¿acaso quería salir con él?

—¿Quieres salir a conocer? —Le pregunto directamente a su hija, se le hacía un acto demasiado adorable.

Kelly es el tipo de chica que no pide permiso, si le preguntan porque razón salió cuando sus padres se lo negaban ella solo respondía con un, ¿acaso soy una niña? Se le hacía curioso ver su actitud tímida ante él, pero también sabia de que ese tipo de entorno para ella era algo también distinto, podía quedar atrapada en la nieve y nadie estaría ahí para ayudarla, así que tenía un poco de sentido.

—Si estas cansado no importa.

No podía solo negarse ante ella cuando se había tomado el tiempo de prepararse, abrió una de sus maletas y saco una bufanda y unos guantes y se los puso rápidamente, salió de la habitación rodeando a Kelly y se acercó a la puerta de la casa, después la abrió y le hizo un gesto para que ella saliera primero, gesto típico de un caballero, Kelly lo miro como si no fuera necesario, y como si estuvieran teniendo una batalla de miradas, Benjamín termino cediendo y salió él primero, después ella y cerraron la puerta.

Los dos caminaron un poco hasta que por la neblina la casa se desvaneció, la acera estaba levemente resbaladiza, así que en ocasiones, Kelly tomaba el abrigo de Benjamín para no resbalarse, cada que lo hacía, evitaba con todas sus fuerzas la mirada de su papá llena de alegría.

Después de una caminata en silencio, pudo escuchar como Kelly buscaba diferentes palabras para decirle algo.

—¿Por qué este pueblo?

Solo con hablar podía verse una cantidad de vaho asombroso, este siguio caminando mientras veía el suelo.

—De pequeño viví un tiempo aquí

Ella lo miro como si no tuviera idea, pero tampoco pareció sorprenderle mucho.

—¿Así que por eso siempre luces tan imponente?

La miro como si no tuviera idea, ¿él lucia imponente? Nunca había escuchado algo como eso, por lo general solían decirle que parecía un tipo amable y responsable, todas esas palabras por compañeros de trabajo en la empresa.

La miro fijamente, preguntándole con la mirada si acaso le tenía miedo, ella lo miro como si no fuera el caso.

Su niñita nunca había dado impresiones de ese tipo, ¿entonces porque le decía algo como eso? ¿Hubo acaso algún momento en el que pareciera así? No recordaba algo de ese tipo, se había enfocado toda su vida por actuar como alguien educado, estaba seguro de que se preocuparía mucho en no poner una mala cara incluso si la estaba pasando mal.

Un suspiro se escuchó a su lado y después de eso unas palabras «olvídalo», miro a Kelly, intento hablar, pero ella inmediatamente lo callo.

Caminaron un rato más y llegaron al centro de la ciudad, una rotonda, en la que en el centro estaba la alcaldía, rodeando una cantidad grande de tiendas de todo tipo, mientras caminaba incluso llego a ver una Sexshop, tapo los ojos de Kelly como si fuera una niña, cuando ella pregunto que pasaba e incluso intento quitarse las manos de su papá de la cara empezó a quejarse más, pero él no iba a permitir que viera algo como eso.

Cuando era un niño lo máximo que había eran pequeñas tiendas en las que de por si estaba la casa, atendidas por los padres de los niños con los que hablaba, sus padres para generar ingresos convirtieron una habitación en un pequeño almacén en el que vendían cosas, el pueblo había evolucionado mucho, incluso como para tener un centro comercial increible.

Los ojos de Kelly se abrieron cuando pudo notar que en aquel centro comercial había una cafetería grande, no hubo necesidad de que hiciera un gesto exagerado, Benjamín supo inmediatamente de que quería entrar, le echo una mirada a su hija y rebusco entre su chaqueta su billetera, cuando ella noto eso, rápidamente empezó a empujarlo, deteniendo por completo que él la sacara.

—¿No quieres entrar? —Pregunto Benjamín.

—No es necesario, no quiero.

Siguieron recorriendo el lugar, el tiempo se lo paso volando mientras visitaban cada una de las tiendas y hablaban con los tenderos, parece que, en realidad, todos se conocían, tenía sentido debido a que el pueblo tampoco era demasiado grande.

Aún cuando Kelly se negó con todo su ser, terminaron comiendo en un pequeño restaurante no muy lejos de su casa cuando estaban devuelta, ella reclamo todo el tiempo cuando estaban sentados ahí de que no debían gastar dinero en eso, que salía demasiado costoso y que en su lugar, compraran un par de provisiones e hicieran la comida en la casa, de esa forma saldría más barato, aún cuando empezó a verse tentado en hacer lo que su hija le pedía, le gano más el darle de comer algo rico a Kelly en lugar de la comida quemada que podría hacer en la casa.

La mesera paso y les dio unos menús, el miro de forma cómplice a Kelly mientras ella seguía viéndolo de mala gana por haber decidido comer en ese lugar y se cubrió con el menú, no pidieron algo muy costoso, él unos wafles y Kelly termino pidiendo una hamburguesa, de acompañamiento unas papas fritas para los dos.

La mesa quedo en silencio mientras la comida era preparada, Benjamín se puso a observar a Kelly, no importaba cuanto la mirara, tenía exactamente la misma cara y actuar de su madre, era casi como ver un reflejo joven de la mujer que tanto amo, se rio en voz baja, ella lo noto y le dijo que contara el chiste, pero este término evadiendo eso.

—¿Emocionada con la nueva preparatoria?

Ella lo miro como si fuera el tema que menos quería discutir, este término sumergiendo se en el menú para evadir su fuerte mirada.

La chica suspiro mientras jugueteaba con los cubiertos que le habían traído a su papá

—Siento que he perdido todo lo que construí en estos años, es tonto, ¿no? No es como que alguien de todas formas fuera a recordar lo que hicimos cuando estábamos estudiando después de salir, pero no sirve de nada haberse esforzado tanto y haber formado un grupo cuando volverás a empezar desde cero.

Aquellas palabras desmotivadoras de Kelly hicieron que se le formara un nudo en la garganta a Benjamin, ella era una chica popular en su preparatoria, tenía un grupo grande de amigos con los que salía a menudo, aquello le producía un inquietante sensación de malestar por haber alejado a su hija de sus conocidos solo por sus propios problemas personales, aún cuando Kelly pensaba en eso, nunca se quejó frente a él cuando estaba pasando por todos los problemas del divorcio, quizás porque se le hacía algo extra y pesado de lo que él tuviera que preocuparse.

Pensó su decisión nuevamente, hubiera sido mejor haber rentado un apartamento no muy lejano a su preparatoria y que de esa forma siguiera con sus conocidos, de verdad había sido muy egoísta y no había pensado ni un poco en los sentimientos de Kelly en todo ese proceso, aún cuando a cada momento pensaba en ella ya que era su todo.

Bajo la cabeza sin poder dirigirle la mirada a Kelly, ella noto aquel gesto y rápidamente frunció las cejas, como si eso no fuera lo que esperara, le dijo que dejara eso y quitara ese rostro que le molestaba profundamente, antes de que ella siguiera hasta un punto de levantar la voz, a su mesa llego su pedido.

Traído por un chico de piel morena y cabello corto café oscuro, pudo notar como la mirada del chico y la de Kelly se encontraron, casi como si no pudieran apartar la vista, este sonrió mientras dejaba los platos y hacia un gesto de cortesía, después se alejó de la mesa, pero pudo notar como incluso cuando Kelly centro la vista en su plato, aquel joven seguía observándola.

Había olvida que su hija es en realidad, una mujer bonita, como no había estado muy presente cosas como pretendientes no se le habían pasado por la cabeza pero no negaba de que existiera, ver esa mirada descarada le produjo una sensación de enojo, pero decidió ignorarla y tomar los cubiertos para empezar a comer, Kelly que lo miraba y no entendía observo hacia atrás y vio al chico que hablaba con otras meseras, un chico popular y extrovertido, ella lo observo con curiosidad y tanto su mirada como la del chico se encontraron nuevamente, después de una fuerte mirada ambos terminaron apartándola mientras se ponían nerviosos y mientras Benjamín empezaba a doblar el tenedor.

Su hija que lo vio le dio una palmada en la cabeza y le dijo que dejara eso y que en su lugar comiera lo que compro, refunfuño, pero no pudo negarse y empezó a comer.

Al terminar ambos se dirigieron a la casa mientras eran abatidos por la fuerte ventisca de nieve, el aire era tan frío que incluso pensó que hubiera sido buena idea comprar unos lentes en alguno de los almacenes de chucherías que habían visitado momentos atrás, pudo notar como Kelly batallaba fuertemente por el viento y le tomó la mano con firmeza, ella lo miro y le dijo que la soltara ya que no iba a salir volando, pero cuando menos se lo espero una brisa paso por debajo y sus piernas terminaron resbalando casi haciéndola caer, avergonzada tapo la cara de Benjamín con su mano mientras le exigía que no se riera, pero este no hizo mucho caso a eso.

Llegaron y encendieron el calentador, mientras tiritaban de frio en lo que esperaban que el aire se pusiera más calientes ambos se miraron fijamente, los dos con el mismo tipo de pensamiento se negaron a quitar la mirada, pero al final, los dos terminaron riendo como si fueran amigos de toda la vida.

Las cosas terminaron cuando se fueron a dormir, las cosas podrían ser más complicadas al día siguiente, así que se decidieron por descansar para no agotar más sus cuerpos después de aquel batalloso día.

***

No sabía bien qué hora era, pero estaba muy oscuro, la luz de la luna que se podía apreciar levemente por la ventana iluminaba cierta parte de la habitación, somnoliente, se levantó de la cama mientras rebuscaba en la desconocida pared el botón de la luz para ir a por un poco de agua a la cocina, sin conocer la casa, se negaba a ir a oscuras, pero por más que buscaba el botón no lo encontraba por ningún lugar.

Con un suspiro en forma de queja, rebusco entre la mesa de noche, con la intención de si podía hallar su celular para iluminar el camino, pero tampoco lo logro encontrar, en ese punto, el sueño se había marchado y solo se empezaron a sentir molestias, con los ojos bien abiertos ya en ese momento, se levantó más decidida y rebusco, con la poco luminosidad, por fin pudo sentir una forma parecida a la de su teléfono, celebro en silencio mientras lo agarraba, pero sus ojos se pusieron en decepción cuando noto que estaba en tres por ciento de batería, soltó una maldición, sabiendo que de esa forma no podría usarlo para iluminar debido a que la linterna no funcionaria, decidió subirle un poco el brillo y aprovechar lo máximo que pudiera la luz de la pantalla para alumbrar, pero de la nada, una sensación inquietante se formó en la parte trasera de su nuca y recorrió toda su espalda, todo este tiempo, la luz de la ventana ilumino su cuarto, pero en ese momento, parecía como si se hubiera visto tapada, se quedó quieta, ¿Qué cosa podría haberla tapado? Quizás la rama de un árbol debido a la ventisca, ¿pero en ese momento? El ventarrón que había pasado momentos atrás cuando regresaba con su papá había desaparecido, así que era imposible.

Giro rápidamente la cara y pudo notar una figura humana mirándola desde aquella pequeña ventana, parpadeo rápidamente en solo unos segundos, preguntándose si acaso había visto mal, pero era una realidad, había alguien ahí observándola, se cayó y dio un fuerte grito, aquella figura rápidamente corrió, era una persona, efectivamente era una persona y la había estado observado, ¿la estuvo viendo dormir? El terror se apodero rápidamente de todo su cuerpo y pudo sentir como sus piernas empezaron a temblar y a sentirse pesadas impidiéndole tomar fuerzas para levantarse.

En el proceso de solo segundos su puerta se abrió rápidamente y entro su papá, Benjamín completamente exaltado pregunto de un grito que había pasado, al ver a su hija recostada en el suelo supuso que se había caído y se acercó apresuradamente a intentar levantarla, pero ella le dijo inmediatamente que no se trataba de eso, señalo la ventana mientras temblaba.

—¡Había alguien ahí!

Su voz temblorosa le hizo saber inmediatamente a Benjamín que su hija estaba asustada y no era ningún tipo de juego.

Se giro rápidamente y se apresuró para salir de la habitación de su hija, pero ella se sujetó de su pierna, él la observo.

—¿Acaso piensas dejarme aquí?

Tenía que ir a investigar, y ella lo sabía, pero se negaba a estar sola, ¿Qué pasa si cuando él sale aquella persona regresa? Es un ambiente nuevo, no sabe ni siquiera en qué lugar su papá guardo las herramientas, esta indefensa, no puede quedarse sola, con su cuerpo tembloroso tomo un abrigo de lana y se lo puso, era grande y le llegaba hasta las rodillas, se levantó y le dijo que iría con él, y aún cuando Benjamín se negó ella no estaba dispuesta a echarse para atrás con su decisión.

Termino aceptando, y ambos se aventuraron, ella con una linterna y él con un hacha de leñador, examinaron minuciosamente todo el alrededor de la casa, viendo la parte que daba a la ventana de Kelly, los dos se miraron, era imposible que alguien la hubiera visto, porque aquella ventana estaba muy alta, a más de dos metros, debería haberse subido en algo, y en esa parte no hay nada con lo que sujetarse para subir y tampoco había huellas de que hubieran puesto algo para acercarse a ver.

Pero ella lo sabía bien, había visto a alguien, debido a la luz intensa proveniente de atrás no pudo distinguir ningún tipo de rasgo, podía haber sido una mujer o un hombre, pero estaba segura de que había visto una persona, ningún animal habría echo eso, pero con aquellos ojos espeluznantes viéndola de verdad que parecía un animal salvaje.

El temor que había sentido empezó a transformarse en un odio intenso, porque sabía lo que había visto y se negaba a creer que lo que vio no había pasado, su corazón seguía latiendo, y apretando los puños, se dirigió a hacia la zona en donde estaban las otras casas, Benjamín intento detenerla diciendo que era peligroso y estaba haciendo frio, pero ella le dijo de que pudo haberse escondido entre alguna de las casas.

Le menciono que se separan, pero eso fue respondió por un grito de parte de Benjamín que le dijo que podía aceptarle todo menos eso, incluso aunque para él seguía siendo algo raro porque no había rastros de que alguien pudiera alcanzar esa ventana, no podía dejar a su hija adolescente con pijama y completamente indefensa con solo una linterna, un grito podía alertarlo, pero no sabía si llegaría a tiempo.

Ambos se adentraron y empezaron a pasar por las casas en las partes traseras, la luz de la linterna alerto a algunos vecinos ya que empezaron a encender las luces de las casas, pero eso no detuvo a Kelly que estaba decidida a encontrar a quien la había estado observado, todo se detuvo cuando llegaron hasta una cerca que separaba las casas del bosque.

Benjamín la observo más decidida que nunca, pero hasta él sabía que eso que estuvieran persiguiendo ya estaba completamente perdido, si hubieran salido inmediatamente en cuanto lo vieron, podría haber una posibilidad de encontrarlo, pero eso no había pasado.

Él le toco el hombro a Kelly y le dijo que no se preocupara más y que regresaran a casa, y ya en ese punto después de haber caminado un largo rato mientras investigaban y no encontrar nada, hasta ella pudo admitir que quien sea que la vio había huido y no lo encontraría, bajo la cabeza y asintió para irse de nuevo a casa, y su papa exhalo relajado porque había aceptado, pero noto unas huellas en la parte baja de la cerca.

Se acerco y observo, eran unas huellas grandes de botas, por aquel tamaño, supuso que eran de alguien alto, pensó en eso, ¿acaso quien la vio era una persona tan alta? Miro la cerca, ¿acaso había huido por ahí?

Se lo dijo a su papá, pero él le insistió de que no había huellas en la parte que daba a su ventana, pero ella seguía decidida de que esas huellas eran de quien la miro, se sujetó de la cerca decidida a saltarla y seguir investigando pero fue sujetada y bajada como si fuera una niña por Benjamín que le regaño diciéndole que era peligroso porque era el bosque, incluso le señalo un par de carteles pegados a la cerca que informaban de trampas para osos y la alerta de animales salvajes, ella observo aquellos carteles, y termino resignando se y aceptando volver a la casa.

Benjamín se tranquilizó, y se acercó a ella rodeándola con sus brazos para calmarle el mal momento que había pasado, aun cuando había sido un día tranquilo, tuvo que pasar algo que los hizo tener un mal momento, de camino a casa Benjamín no se apartó ni un poco y la rodeo con su brazo de la cintura como si fuera una niña para que no se perdiera, no le dijo nada hasta que ya más cerca de la casa pudo notar a algunos vecinos hablando, quizás por el alboroto que habían hecho momentos atrás con la linterna alumbrando hacia sus ventanas, se avergonzó y lo empujo pero su agarre era fuerte y difícil de sacar, decidió taparse la cara con ambas manos para no ser vista, de todas formas no es como que tuviera que ver el camino, su papá la estaba guiando, pero saber eso no lo hacía mejor.

Se acercaron a la casa y ella entro primero, observo la puerta y al ver que su papá no entro la abrió un poco y observo, pudo notar a Benjamín hablando con unos vecinos curiosos, se quedó mirando, como si estuviera esperando hasta que él entrara, pero parece que se demoraría un rato así que cerró la puerta sin ponerle seguro.

Ya adentro la sensación de inquietud no desapareció, en su lugar, siguió sintiendo aquella sensación horrorosa en la nunca aun sabiendo de que estaba sola y no había nadie con ella, abrió la puerta de su habitación, pero solo volver a dormir no le producía nada de confianza, salió rápidamente de ahí y cerro esa puerta con llave, observo la otra habitación pero no se sentía tampoco con confianza viendo aquello, termino abriendo la puerta de la habitación de Benjamín y tirándose boca abajo en su cama, desacomodo las sábanas y termino cubriéndose con ellas por completo haciéndose una bola.

Completamente cubierta y apretada sin siquiera poder moverse, termino con el tiempo desapareciendo aquella sensación, ni siquiera se preocupó por las ventanas que también tenía la habitación de su papá, después de tocar aquella cama a los minutos termino durmiendo plácidamente, tanto que ni siquiera noto cuando Benjamín volvió a entrar.


***


Era ya otro día, después de la situación de anoche los vecinos se acercaron a él preguntando porque había decidido hacer una fiesta de luces sin avisar, él les informo aquella inquietud de su hija acerca de que alguien la había visto mientras dormía, las señoras se asustaron y empezaron a exagerar, pero sirvió porque le informaron a la policía que le dijo que empezarían a rebuscar en los alrededores, pero que no le garantizaban nada, tampoco es que esperara que lo lograran encontrar, pero aquello de seguro alentaría a Kelly, claro que cuando entro para informárselo la encontró durmiendo completamente cubierta en su cama, quiso acercarse, apretarla y estrujarla, pero sabía que le molestaría, estuvo un rato mirándola y pensando cómo podría dormir con ella ahí en medio de la cama, pero supuso que por su tamaño no podría hacerlo sin moverla ni un centímetro, así que decidió dormir en el suelo con una colcha gruesa que había traído para de esa forma no molestarla.

Aquella situación se le hizo muy irreal sobre todo por la información de alguien viendo a otra por la ventana y no dejar ningún tipo de rastro, hacer algo como eso era imposible pensó, pero definitivamente no podía dudar ni un poco de su asustada hija que le repetía muchas veces que lo que había visto era de verdad y que no estaba equivocada, tenía que creerle aun cuando se escuchaba muy fantasioso.

Al día siguiente lo volvió a comprobar.

Aprovechando que se había levantado temprano salió y recorrió la casa por fuera para observar, pero de ninguna manera podía creer cómo alguien podría mirar a través de aquella ventana ubicada en una parte tan alta, la nieve que no había sido quitada de seguro dejaría marcas, además de aparte de la ventisca a eso de las seis no había nevado más, cuando ellos dos salieron que era aproximadamente a media noche era imposible que las huellas fueran cubiertas, simplemente nadie pudo haber visto atreves de esa ventana sin dejar rastro.

Suspiro y rasco su cabeza, pero sabía que eso no serviría de nada y solo miro con la vista apagada a aquella ventana, pensó en volver adentro por dinero para salir rápidamente a comprar el desayuno antes de que Kelly despertara, pero noto unas huellas que no había visto ayer por la noche debido a la agitación del momento, no supo exactamente que era, pero estaba seguro de que se trataba de algo relacionado con lo de su hija.

Con eso en mente, fue rápidamente y golpeo las puertas del vecindario sin vergüenza alguna, algunas de las casas pertenecientes a los vecinos con los que había hablado la noche anterior y les pidió que le prestaran una escalera, una pareja de ancianos se la presto amablemente y se dirigió a su casa poniéndola cerca a la ventana de Kelly.

Al subirse al techo de su casa pudo observar una serie de marcas en su tejado, huellas de botas, alguien había estado caminando la noche anterior en su techo y había dejado todo marcado, debido a que no había nevado en ese tiempo en el que estaba y que el sol no había salido por completo no habían desaparecido, mando su mano a su boca y pudo aceptar que lo que había visto Kelly era de verdad, alguien la había estado viendo, quizás mientras dormía, una sensación de punzada empezó a formarse en su nuca y también de enojo, que fue dirigida a sus puños, ¿Quién era el loco que estaba haciendo eso?

Solo habían estado un día, pero ya había algún idiota haciendo cosas tan asquerosas como esas, mirando a su preciosa hija mientras está en un estado vulnerable, ¿Qué clase de viejo verde se atrevería a hacer eso? Ese tipo de degenerados en este pequeño pueblo.

Cuando era un niño no se fijaba en ese tipo de cosas, pero estaba seguro de que no había personas del tipo ladrón o morbosos porque las personas o ancianos les estripaban las manos y los testículos con piedras, parece que las costumbres se han perdido y es por eso que ahora hay personas que creen que pueden hacer eso sin salir impunes, pero de ninguna manera lo voy a volver a permitir, me niego a dejar de que Kelly se sienta incomoda en el tiempo que pasara aquí, al igual que me niego a dejar que algo como eso vuelva a pasar.

Empecé a hacer que la nieve del tejado cayera empujándola con la bota, los fuertes golpes terminaron haciendo salir a Kelly que miro confundida y vio a Benjamín subido ahí.

—¿¡Pero qué crees que estás haciendo!? —Dijo en tono de regaño, quizás había hecho mucho ruido.

La miro con una sonrisa, pero no le iba a decir de ninguna manera de que había notado algo sospechoso, quería que olvidara ese tema rápidamente y en su lugar su cabeza estuviera llena de pensamientos típico de chicas como que maquillaje debía usar ese día.

—Toca hacer este tipo de limpiezas.

Dijo sonando muy convincente mientras seguía empujando la nieve hacia abajo borrando por completo cualquier tipo de huella, ella lo miro como si sintiera vergüenza de él y se entró a la casa, se alivió de que no se le ocurriera subir a mirar, pero sabía que de todas formas no lo haría.

Al rato salió con una pala y se acercó por el lado en donde estaba la escalera.

–Ese tipo de cosas se hacen con una pala, ¿es que no lo sabias? Señor que vivió aquí de pequeño.

Lo dijo como si fuera algo obvio, Benjamín rio y pudo notar como ella hizo un gesto de enojo mientras mostraba los dientes, quizás harta de él, no importaba que tipo de actitud tomara Kelly, siempre podía ser usado como burla por parte de su papá y eso a ella le molestaba.

Alcanzo la pala y siguió sacando la nieve, ella que lo miraba desde abajo sin quitarle el ojo pregunto nerviosa si quería que le ayudara, él se sorprendió, ¿acaso lucia tan viejo y acabado? Sonrió, pero se negó diciendo que estaba resbaloso.

Kelly que ya tomaba su falta de equilibrio como algo que siempre tomaría Benjamín para burlase de ella, así que lo repitió de forma chillona mientras le sacaba la lengua ya que no podía enseñarle el dedo medio a su papá, de todas formas, se adentró y saco una pala no tan grande y empezó a sacar la nieve de la parte delantera de la casa y alrededores, Benjamín que veía a su dedicada hija desde arriba termino sintiéndose orgulloso de su espíritu trabajador.

Estuvieron un rato haciendo un poco de aseo, Kelly le dijo directamente si quería ir a mirar muebles en algún almacén del pueblo, pero Benjamín que ya había encargado un par de muebles en la ciudad se negó, le dijo que no tardarían mucho tiempo en llegar al igual que el resto de cosas que habían quedado en la casa de Margaret, ella no parecía estar muy convencida, consciente de que el clima era demasiado irregular y un día podía haber una increíble tormenta y otro día podía estar haciendo sol tal como ese día.

Decidió no decirle estos pensamientos a su papá y aceptar de que los muebles tardarían un poco más y debería tener su ropa tirada en una esquina mientras dormía en un colchón inflable.

La cara extremadamente expresiva de Kelly fue notada por Benjamín, que suspiro relajadamente mientras bajaba por la escalera y se acercaba para tocarle el hombro, rebusco en su abrigo y conto unos cincuenta dólares, tomo su mano rápidamente, la abrió y puso el dinero ahí para después cerrarla, Kelly que se vio sorprendida por la rapidez intento devolverle el dinero a su papá pero este se negó a recibirlo, le sonrió y le dijo que merodeara por ahí buscando cosas y comprando lo que quisiera, de paso que desayunara en un lugar bonito.

Ella lo vio de una forma brusca, pero no dio quejas y se giró fuertemente caminando con paso fuerte, al poco rato ya no pudo distinguir su figura por ningún lado,

Entro a la casa y se sentó en el suelo para descansar, definitivamente estaba viejo, la vida en una oficina había dado factura por el nulo movimiento físico que tenía todos los días, ahora trabajos simples como esos le producían un fuerte dolor de espalda y de cadera punzante bastante molesto.

Se levanto del suelo y camino en busca de una caja del auto y tomo un par de medicamentos para el dolor muscular, en la gaveta, pudo notar un par de cosas que eran de Kelly, se preguntó porque razón no las había visto anteriormente, pero estaban envueltas en una tela que fácilmente pudo ignorar por no ser importante, las tomo, una caja marcada como «no importante» con marcador rojo, la escritura había sido tan brusca que la sensación de inquietud empezó a crecer, dudo si abrirla y solo dejarla cerca de la puerta de su habitación para que cuando llegara la viera y se ocupara de organizar lo que había en ella, pero el leve pliegue que tenía la caja por su mal cerrado termino haciendo que sucumbiera ante la tentación.

Entro a la casa y se sentó para poder abrirla, adentro había libros y cuadernos junto con distintas manualidades de papelería, tomo una, era un dibujo que había hecho Kelly cuando tenía unos cinco años, ¿Cómo es que guarda cosas como esa? Dio una risita baja pero amarga, después de ver eso, se preguntó si acaso toda esa caja se trataba de cosas que había hecho su querida hija de pequeña.

Con una sensación de calma dulce decidió sacar las cosas y apilarlas para ver minuciosamente cada una de ella, efectivamente, los libros de texto eran sus libros de primaria, llenos de dibujos y múltiples preguntas infantiles, se le hacía extremadamente adorable ver los pequeños dibujos hechos con colores pasteles en los bordes de las hojas, al igual que leer las preguntas y ver las respuestas que daba la pequeña Kelly.

Cosas como «¿Qué quieres ser de grande?» eran respondidas con algo lindo como «¡Una buena hija!», ¿acaso podía pedir algo más? Leyendo cosas como esas le hacía parecer que se quejaba todo el tiempo en sus pensamientos inútilmente, disfruto leer cada una de las respuestas que daba, al menos hasta que llego en un punto en el que las preguntas dejaron de ser respondida, no podía solo detenerse en ese punto, debía seguir leyendo más.

Dejo el cuaderno y tomo uno de los que estaban apilados al borde de la caja, solo con abrirlo pequeños trozos de macarrones y lentejuelas cayeron al suelo, estaba completamente lleno de manualidades que había hecho la pequeña Kelly en sus días de jardín, era demasiado adorable para él ver como sus pequeñas huellas se remarcaban en partes en las que las hojas quedaban pegadas debido al pegamento, puso su dedo, y noto la gran diferencia de tamaño ante la huella de su pequeña hija, suspiro plácidamente, y cerro el cuaderno para después abrazarlo.

Miro el resto de las cosas, un cuaderno le llamo la atención particularmente, esto porque a comparación del resto de cuadernos, la caratula no estaba desgastada ni las hojas amarillentas, no estaba nuevo, pero no tenía el mismo trato de vejez que tenían los otros, lo miro curiosamente, con la sensación de que ese cuaderno era cosa diferente, pero tampoco sintió que estuviera haciendo algo malo, ¿a Kelly podría molestarle? Efectivamente, pero esto debido a que es una chica que se avergüenza bastante fácil incluso para ya ser prácticamente una adulta, lo tomo y abrió, en la primera página estaba escrito con la linda caligrafía de Kelly «Diario N. 2», después de leer eso lo cerro.

Así que era algo así de personal se lo pregunto, recuerda haberle dado ese tipo de regalos a su pequeña niña cuando iban a comprar los regalos de navidad, pero no sabía que seguía teniendo ese tipo de cosas, quizás el que este tan nuevo es debido a que no lo usa demasiado, la caratula tiene un diseño muy antiguo, recuerdo que este dibujo animado le encantaba cuando tenía seis, pero le llamo la atención algo más, ¿numero dos? Había llegado al punto de llenar uno, eso le pareció curioso.

Pensó seriamente si leer un poco, eran secretos de Kelly, una forma de desahogarse segura, leer algo como eso podía molestarle y con justa razón, no se trata de manualidades, pero viendo que se trata de algo tan viejo, se puso a pensar la importancia de ese tipo de secretos, de seguro se trata de cosas de cuando tenía once años, no estaba seguro si algo como eso podía enojarle fuertemente, algo como «rompí el jarrón favorito de mamá por estar jugando con las hadas» le parecía bastante real.

Lo abrió y reviso la segunda hoja, en la parte superior estaba marcada una fecha, calculo aproximadamente y supo que eso lo escribió Kelly cuando tenía unos catorce años, seguía siendo una niña, pero en ese punto ya debía notar la conducta errática y la distancia que tenía con su mujer mientras la relación se iba desmoronando cada día, tenía curiosidad de saber qué tipo de pensamientos tenía su hija en aquellos días mientras vivía el cómo se iba deteriorando su relación junto con la de Margaret.

Así que leyó, lo primero que explicaba en aquellas paginas era porque tenía la necesidad de tener otro diario, siendo esto de que el primero estaba completamente lleno de secretos infantiles y necesitaba desahogarse seriamente ya en ese punto, la escritura parecía como si le estuviera contando eso a una persona, cosas como «siento que estoy siendo demasiado irritante, ¿tú que piensas, mi actitud es tan horrible?» o «me siento mal por haber cambiado el primer diario, pero soy una mujer, necesito estos cambios».

Lo que había leído no le daba muchos indicios, así que suponiendo que no se trataba de algo que lleno cuando era una niña con secretos tontos dudo si seguir, no quería irrespetar la privacidad de Kelly, así que solo lo abrió y movió las hojas para saber cuánto había llenado, estaba a más de la mitad, parece que había escrito bastante, pero no había perdido la particularidad de llenar ciertas hojas con dibujos, llego hasta la última, después de eso no había nada más, pero mientras veía pudo identificar ciertas cosas al parafrasear.

«Odio esa actitud suya, cuando no sabe que hacer conmigo solo me da dinero para que no moleste, es tan infantil. ¿Cuándo crees que afrontara las cosas con la frente en alto y deje de ser tan débil? No es eso patético, maldición, que molesta e insufrible soy»

Aquellos pensamientos escritos con una caligráfica perfecta hicieron que su corazón doliera, cerro el diario y guardo las cosas en el orden en el que estaban para que ella no notara nada, después cerro la caja y la dejo en su puerta.

No sabía bien si ella iba a volver a dormir esa noche en aquella habitación después de lo anterior, pero al menos con eso ella podría notar la caja y saber qué hacer con lo que había en el interior.

El lugar se quedó en silencio, sin Kelly se sentía demasiado desolador, suspiro, y pensó que haría en el futuro sin ella, cuando cumpliera los dieciocho y se fuera de nuevo a la ciudad para seguir con sus cosas, ¿Cómo podrá soportar ese tipo de pensamientos desoladores?


***


Caminaba pateando la nieve del suelo, una fuerte patada termino haciendo que la nieve estampara en su rostro y todo su cuerpo temblara, observó a todos lados, y agradeció de que nadie la hubiera visto.

Mientras caminaba por la acerca gris no podía parar de suspirar cada cierto tiempo, se sentía aburrida sin nadie con quien hablar, eso terminaría en poco tiempo cuando comenzara la preparatoria, pero incluso eso no le daba por sentado conseguir a alguien con quien hablar, en este punto, las personas ya tienen sus grupos formados y saben con quienes juntarse por las experiencias previas de los anteriores años, el llegar no asegurara nada, y en pueblos como estos en donde las personas son más distantes con los lejanos no le daba una fuerte sensación de estar a gusto con todo.

Si llegaba a conocer a alguien de seguro se trataría del tipo de persona que es excluida por todos, no necesariamente por ser alguien insufrible, simplemente por no ser alguien lo suficiente interesante como para tener en un grupo y que aporte algo, ese tipo de personas que está en mil grupos, lo aceptan porque se adapta, no es molesto, pero tampoco tiene algo bueno que diga que te debes volver a juntar con él, ese tipo de personas.

Tampoco podía quejarse mucho, no necesita amigos en ese punto, solo compañeros con los que convivir mientras termina todo, estaba agradecida que sus papás habían decidido terminar todo justo cuando entraron las vacaciones, de esa forma, no perdería clases y comenzaría el año escolar desde el primer semestre.

Sonrió falsamente, como si estuviera satisfecha de eso, pero la verdad es que todo le resultaba molesto, siguió pateando nieve hasta que noto a personas susurrando y mirando hacia su dirección, ella observo hacia atrás y no noto a nadie detrás de ella, siguió mirando y después se señaló a ella misma, las personas notando que los había visto siguieron murmurando pero disimulando sus vistas para que no fuera tan obvio que la estaban mirando, frunció las cejas y les mostro el dedo medio mientras apresuraba el paso, ¿Qué es tan curioso? Pensó molesta.

Llego hasta el centro comercial, aunque la distancia tampoco era mucha, no le gustaba hacer ese recorrido, al entrar pudo sentir el aire caliente llegar a ella, aunque estaba haciendo sol, el viento seguía siendo frio, sentía su piel quemarse solo con estar afuera unos segundos, algo como eso era mucho mejor.

A esa hora la mayoría de las tiendas con cosas curiosas estaban cerradas, así que no podía perder el tiempo viendo cosas, decidió ir a desayunar aprovechando que los restaurantes estaban abiertos y el olor era agradable.

Entro en uno no muy grande pero lleno de personas, los lugares de ese tipo solo significaban una cosa, o la comida era muy buena o increíblemente barata, tomo asiento en una mesa de solo una persona y espero a ser atendida, llego la camarera y pidió un caldo para calentar su estómago frio, después de eso le dieron un numero indicando que cuando viera un plato con ese número significaba que era el suyo.

Mientras esperaba, pensó si su papá abría desayunado algo, conociendo lo poco que se preocupa por su bienestar estaba segura de que no había sido así, lo más seguro es que ni siquiera se le pasara por la cabeza comer algo, si no estaba la señora Mary el nunca desayunaría.

Exhalo molesta y noto como el resto de los comensales la miraban algunas veces, rebusco en su bolso y tomo un espejo pequeño y miro su rostro, no había nada inusual, ¿entonces porque siguen viéndome tan fijamente? ¿acaso hay tan pocos visitantes que identifican los nuevos rostros? Debe ser eso, miro como cada nuevo cliente que llegaba saludaba alegremente a quienes atendían, al igual que al ingresar para sentarse en las mesas de adentro chocaban las manos y hacían fuertes saludos mientras se preguntaba cómo había sido su mañana, es verdad que está en un pueblito pensó, con la costumbre de solo saludar en entornos conocidos había olvidado lo amables que son las personas en ese entorno en el que todos se conocen.

Recuerda que cuando era niña cuando fue a visitar a sus abuelos paternos que vivían en un pueblito pesquero todos se trataban de esa forma, no importaba de quien se tratara, si sabían que no eras turista y en su lugar familiar de alguien que vive ahí, inmediatamente te abrazarían y estarían junto a ti preguntándote siempre si estabas bien y si no se te apetecía algo.

Sintió como sus mejillas se ruborizaban por el entorno agradable que se formaba incluso en un pueblo tan frio como ese, una persona paso cerca de ella y la saludo, devolvió el saludo por cortesía, el resto de los comensales la vieron, y parece que se trataba de eso, porque dejaron de verla de esa manera y siguieron con lo suyo.

Después de eso, pudo notar como la mesera caminaba por el espacio reducido con un plato que tenía su número, viendo la dificultad con la que se movía mientras traía la bandeja llena de otros platos para otros comensales, decidió levantarse para tomar el plato y acercarse a la mesa, la mesera noto eso y le dio una sonrisa que fue fácilmente devuelta por parte de Kelly, tomo el plato, pero de pronto hubo un choque y todo termino cubierto de caldo caliente mientras se escuchaban los gritos de una mujer.

Observando lo que había pasado, parece que una chica se había atravesado mientras tomaba su pedido y había chocado con el caldo caliente, que había caído en sus piernas y hecho un desastre, sus ojos se abrieron rápidamente y la mesera completamente asustada puso cuidadosamente la otra bandeja que traía en una mesa mientras pensaba que hacer.

Kelly abrió su bolso y saco una botella de agua que siempre traía con ella y la vertió entre las piernas de la mujer que seguía quejándose de dolor por el caldo caliente, al ver como Kelly vertía el agua no pareció calmarse y solo seguía quejándose, las personas alrededor empezaron a soplar con los menús que tenían cerca mientras Kelly seguía con lo suyo.

La situación cotidiana de hace unos momentos había pasado a ser una muy dramática pero cómica escena en la que cada vez más gente se iba juntando para ver lo que había pasado.

Después de un rato, los gritos y llantos extravagantes de la mujer cesaron y su mirada fija se enfocó en Kelly que seguía nerviosa preguntando si se encontraba bien.

La mujer se limpió las lágrimas que se habían formado en la parte inferior de sus ojos de mala gana mientras insultaba por haber arruinado su maquillaje, se puso frente a Kelly empezó a gritarle que estaba pensando al haberse atravesado en medio del pasillo.

Kelly que no comprendía cual era la necesidad de hacer una escena cuando el suceso no había pasado a mayores vio a las personas del alrededor y algunos se acercaron a intentar calmar a la chica de cabello rubio que estaba entre su edad, había metido la pata por intentar ser un poco amable y ahora debía escuchar los reclamos de una mujer insoportable que actuaba como una niña.

La mujer le seguía reclamando su irresponsabilidad por haberse parado de la nada en un pasillo tan estrecho sin considerar si alguien podría pasar, pero eso para Kelly no tenía sentido porque desde el comienzo la camarera iba en ese camino, ¿no terminarían chocándose de todas formas? Era ridículo.

No dejo que la mujer siguiera levantándole el tono de voz y le dijo lo que había pensado minutos atrás, los demás comensales estuvieron del lado del Kelly y otros que solo querían que la situación terminase para poder seguir con lo suyo le dijeron a Kelly que se disculpara para que la chica dejara de quejarse, Kelly se mordió la lengua y se negaba por completo a pedir disculpas a una mujer que no había tenido ni un poco de cuidado ni de consciencia por la pobre mesera, pero cuando vio que incluso ella ya empezaba a ponerse incomoda termino cediendo y bajando la cabeza para pedirle perdón a la mujer.

No quedo conforme con las disculpas de todas formas, y puso la mano frente a ella, Kelly que tenía la cabeza baja la levanto y levanto una ceja preguntándose a que se debía ese gesto, la mujer con los labios de un lado hizo un gesto de cerrar y abrir con su mano, Kelly puso una cara de completa incredulidad ¿quería que pagara por algo como eso?

No tenía ni idea de cómo funcionaban las cosas en ese lugar, pero ya habían pasado un mal rato, ¿Por qué tenía que seguir de esa forma? Chasqueo la lengua, aquel acto enojo a la mujer que le dijo que diera lo que su corazón gustase.

El resto de las personas habían continuado con lo suyo, había pocos todavía pendientes de aquella situación que incluso entre murmullos decían que ya era algo exagerado, pero para que aquella mujer cerrara la boca termino dándole veinte dólares para que desapareciera, la mujer se burló, tachándole de tacaña, pero no siguió molestando y se adentró al restaurante a una mesa donde al parecer había más personas que había ignorado por el escándalo que había armado.

Apretó el puño de la rabia y aguanto sus ganas de querer jalarle y cortar su cabello perfecto, miro a la mesera que se encontraba en el mostrador con un paño húmedo en la mano, incluso ella había logrado quemarse y no armo tanto drama, al rato le llego otro plato de caldo, pero por los malos tiempos decidió pagar por los dos incluso por el plato roto, termino su desayuno y salió de aquel lugar, la comida no era precisamente barata, pero tenía buen sabor, si su papá decidía volver a molestar con salir a comer lo traería ahí.

Pasando por un puesto callejero, compro un poco de comida para llevar y darle a él porque sabía muy bien de que no había comido nada por lo irresponsable que era, de camino a casa, sintió una sensación inquietante en la nuca, un escalofrío recorrió todo su cuerpo y miro bruscamente hacia atrás, pero detrás de ella no habían personas sospechosas de ningún tipo, aquella sensación tan parecida a la de la noche anterior le hizo tener la piel de gallina y termino apresurando el paso para llegar más rápido a casa.

Llego a casa en poco tiempo y abrió la puerta, un olor increíble llego hasta su nariz y le hizo abrir los ojos de manera inquietante, al girar su cabeza pudo ver a su papá sentado en una mesa de madera plegable con una mujer cerca de su edad, casi siente como su boca se abre por la sorpresa.

Se acomodo el pelo nerviosa y pregunto quién era, su papá rio y le dijo que se trataba de una vecina que había decidido compartir un poco de su desayuno al verlo trabajar tan arduamente afuera.

Sus ojos se giraron a la mujer de no más de uno sesenta, gordita y de cara amigable, era del tipo de señoras que le regalaban cosas de pequeña, claro que cuando se crece cosas como las golosinas dejan de ser bienvenidas por los adultos y solo llegan adulaciones falsas o sin sentido.

La mujer saludo a Kelly con una gran sonrisa mientras le hacía un gesto para que se acercara, Kelly se acercó sin titubear y puso sus compras en la mesa, por suerte tenía la costumbre heredada de su papá de comprar de más, nunca se sabe tener un gusto de la nada y querer comer, Kelly le invito, pero le dijo que estaba llena porque había comido mucho, su papá ni siquiera lo pensó y tomo varios y los metió a su boca, al ver lo hambriento que parecía, Kelly le tiro una mirada juzgadora mientras le hacía un gesto para que no se atragantara, comía tanto que parecía que lo que le dio la mujer no lo había llenado ni un poco, pero los platos que había traído eran lo suficiente grandes como para tener la comida de todo un día, era un tipo vergonzoso.

A la mujer le pareció divertido el gesto de Benjamín, y Benjamín se puso nervioso por ver que de verdad estaba llamando mucho la atención, ante aquella escena, la mirada relajada de Kelly de repente se puso en una de sospecha.

Su papá había vívido en este pueblo cuando pequeño, ¿eso significa que tenía conocidos? Deben ser de su edad, ¿será esta mujer alguna amiga de infancia? O quizás otra cosa, puede ser que más aparte de querer venir a este pueblo porque fue donde vivió de pequeño también pueda ser porque se conoce con esta mujer y tienen un rollo, no le molesta que su papá conozca a alguien, ni siquiera tendría porque ocultárselo si se trata de eso, sobre todo porque la mujer actúa muy linda y luce como alguien decente y agradable.

La mirada de Kelly fue notada por la mujer, que le pregunto si quería decirle algo.

Kelly que miro a su papá sin entender las miradas que le daba solo recibió una sacada de lengua que lo dejo más confundido, puso los codos en la mesa y vio a la mujer con una sonrisa cómplice y de un total felino, interesada por eso, la mujer se sintió un poco inquieta, pero parecía estar bastante cómoda.

—¿Puedo saber su nombre?

La mujer parecía fascinada por ver el interés de Kelly, le dijo a Benjamín lo bueno que era tener una chica tan extrovertida y amable con sus mayores, él inflo su pecho y se mostró orgulloso de eso.

La mujer le dijo que se llamaba Vivian y que había vivido en ese vecindario desde hace más de ocho años, conocía a todos los vecinos y había decidido venir a ver a los nuevos vecinos.

Su tono de voz y aura eran demasiado positivas, le hecho un ojo a su papá y supo de que alguien como ella definitivamente podría traerle unos días llenos de alegría, claro que con lo tonto que era él ni siquiera intentaría nada si no lo ayudaba, suspiro, la mujer pensó que se trataba de ella y le pregunto qué pasaba, ella negó aquella acusación y le dijo que solo estaba un poco agotada, con una sonrisa y acercándose más a Vivian pregunto si tenía hijos.

La mujer le dijo que tenía uno, precisamente era casi de su edad, tenía dieciocho años y estaba estudiando en la misma preparatoria en la que iba a ver, con eso miro a su papá, este se hizo el que no le había dicho, pero era más que obvio que siempre sus temas de conversación rodeaban alrededor de ella todo el tiempo.

—Quizás se lleven bien.

Dijo la mujer sonriendo feliz, una madre como ella de verdad debió criar a un buen muchacho, pero solo con eso debió dar por sentado de que entre ella y su papá no podría haber nada.

Benjamín le pregunto a la mujer como había hecho para criarlo, ella le dijo que fue realmente fácil porque su hijo siempre había sido muy independiente desde pequeño, le dijo que en realidad era un amor y muy buen muchacho por lo que nunca necesito de una figura paterna, aquellas palabras llegaron a las orejas de Kelly como la melodía más hermosa, ¿mujer soltera?

No le parecía buena idea tener un hermanastro, pero en esa edad, solo sería como tener un mejor amigo si llegaban a llevarse bien, pensó si sería posible convencerlo, los hijos de mami por lo general son un poco estresantes, pero aquella mujer parecía ser perfecta para su papá, no sabía bien si él era capaz de traerle algo bueno a ella como para convencerla, pero solo con ver lo linda que era tampoco sentía que fuera muy complicado, además, su papá era del tipo de hombre popular entre los jóvenes por lo amenazador que se ve algunas veces.

Es un hombre que cree que es estúpido y que luce tonto, pero sus brazos son grandes y tiene una cara firme, sus pestañas son largas hacia abajo y la barba le da un toque atractivo, es imposible incluso que nadie se sienta asombrado por ver su musculatura tanto en el abdomen como en sus gruesas piernas, en realidad, es un partidazo incluso para su edad, pero no hace nada bueno por demostrarlo, eso es lo que lo hace un hombre patético.

Mientras miraba juzgadoramente a su papá, Benjamín y Vivian se vieron de forma cómplice, la mujer le pregunto qué cosas había hecho cuando salió y le pregunto qué tal le parecía el vecindario, Kelly suspiro molesta, el vecindario no estaba mal, era un lugar privado, por lo que no habían vagabundos y todas las personas lucían decentes, pero no sabía si podía soportar el tipo de personas como lo fue esa chica del restaurante, solo el recordar lo natural que actuaron el resto de clientes le indico que cosas como esas eran más comunes de lo que pensaba.

«Es un lugar lindo, solo necesito acostumbrarme» Dijo Kelly evitando contar aquel encuentro incomodo, de todas formas, no era importante decirlo, su papá de seguro se preocuparía y se pondría de intenso a verificar si se había quemado o iría en ese momento al restaurante incluso si no había ninguno de los involucrados, solo para saber que Kelly dijo toda la verdad.

La mujer le dijo que cuando se aprende a ver la belleza del lugar, el resto de los días le parecerían increíbles, Kelly solo ladeo la cabeza esperando que ese fuera el caso, al hacer eso, el rabillo de su ojo enfoco algo en una parte lejana en el suelo, justo al lado de la puerta de lo que era su habitación había una caja que reconocía.

Se levanto poniendo las manos en la mesa y haciendo un fuerte golpe, tanto Benjamín como Vivian se asustaron y retrocedieron por la impresión, Kelly se acercó y vio que la caja era exactamente lo que había pensado y miro a su papá preguntándole si la había abierto, Benjamín negó con la cabeza mientras sonreía, le dijo que la vio en el auto cuando fue a buscar algo y como era de ella para no romper nada solo la dejo ahí para que ella hiciera lo que quisiera.

Kelly no creyó esto por completo, ya que su papá que de por si no era bueno mintiendo, actuaba raro, pero no iba a ponerse a discutir con él cuando hay una visita en la casa, así que solo lo acepto y abrió la puerta de la habitación para dejar las cosas guardadas.

Entro y cuando cruzo cerró la puerta, pudo seguir escuchando la conversación que estaban teniendo la mujer y su papá en la sala, se escuchaba con un tono de carisma y confianza gratificante, así que sonrió plácidamente mientras dejaba la caja en el suelo y la abría.

Solo por los nervios, miro hacia la ventana, pero no había nada, incluso estaba cerrada y empañada por el frio de afuera, sintió un escalofrió solo de recordar aquella cosa por lo que bajo la vista molesta.

En la caja estaba lo que guardo con tanta prisa, cosas que había echo de pequeña descuidadamente, guardaba ese tipo de cosas porque le encantaba ver lo mucho que había mejorado en el transcurso de los años, después de todo, se consideraba una pequeña artista sin talento, aquellas cosas las solía revisar algunas veces con su mamá, incluso era ella quien las tenía guardadas en un armario alto cubiertas con plásticos para que no se dañaran.

Suspiro pesadamente al recordar cómo fue ella misma quien le dijo que se las llevara, le pregunto directamente si es que al tener un nuevo amante iba a olvidar todo lo de su vida anterior con su papá, preguntándole si es que acaso ella no valió nada que ni siquiera quiere guardar un par de cuadernos que utilizo de pequeña, ella solo le dijo que no quería tener ese tipo de cosas en su casa, solo las guardaba por Kelly, y si ella se iba, no tenía sentido seguir conservándolas. Recuerda que apretó los puños cuando le dijo que si no se las llevaba las votaría y se irían para nunca más volver a verlas, se acercó en ese momento a su mamá y deseo golpearla para que dejara de comportarse de esa forma, pero no lo hizo por el poco respeto que todavía le tenía.

Entre la caja rebusco su diario y tomo un lapicero que venía en la caja, escribió en una página la fecha de ese día y marco en los pequeños recuadros coloridos de las esquinas que era un día soleado, escribió lo horrible que fue aquella chica del restaurante, al igual que lo mucho que le interesaba que su papá estuviera con esa mujer, no podía negar por completo que no le fascinaría que consiguiera a alguien más para que su mamá viera que incluso alguien como él puede seguir su vida adelante sin ella, conociendo que es del tipo de mujer que cree que le hacía un favor al estar juntos, sería algo muy satisfactorio.

Río en lo bajo por todavía tenerle amor a su mamá y desear cosas tan infantiles como esas, ¿Qué tipo de venganza es? Pensó juguetonamente mientras leía lo que acababa de escribir y decía que era una mierda, tiro el diario en la caja junto con el esfero, soplo su fleco largo que cubría su rostro, salió para seguir conversando con aquella mujer, pero cuando salió no había nadie, solo su papá lavando los platos.

Pregunto si acaso estaba en el baño, pero su papá lo negó y le dijo que tuvo que volver a su casa por una llamada de su hijo que le preguntaba acerca de algo que no encontraba, pensó en lo patéticos que son los hijos de mamá.

Su papá que había terminado de lavar los platos y se secaba las manos en la ropa la miro como si estuviera esperando a decirle algo.

Ella lo miro desconfiada suponiendo de que se trataba y efectivamente, era lo que había pensado, le pregunto cuando iban a comprar los materiales estudiantiles, se puso la capucha y la apretó para no verlo por la vergüenza, ¿Por qué seguía tratándola como una niña? Cada que hacia ese tipo de preguntas sentía como una de sus neuronas explotaba, terminaría quedando tonta en ese año.

Le respondió que las compraría algún día de esa semana, todavía debían pensar en su propia comodidad en la casa, además de que faltar los tres primeros días no eran un gran problema, Benjamín intento negarse a eso diciéndole que podrían acomodarse con el tiempo, pero que sus estudios son definitivamente muy importantes, Kelly lo miro molesta y Benjamín no supo que había hecho mal.

Rebuscando en sus bolsillos encontró lo que le había sobrado de las comprar y se lo entrego, él le dijo que no hacía falta, pero ella tampoco estaba dispuesta a recibirlo de nuevo, eran personas de carácter fuerte, pero al final Benjamín termino cediendo y guardándolo en su billetera.

Kelly le dijo que estaría en su habitación acomodando sus vestimentas para cuando comenzaran los estudios, Benjamín acepto y le dijo que él seguiría con sus trabajos manuales afuera así que si alguien la volvía a mirar que sepa que es él, Kelly no le gusto para nada aquella broma y se encerró fuertemente en su habitación, él la miro, y se quedó quieto hasta que escucho que puso música, no era demasiado alta, lo suficiente como para ser escuchada nomás en su habitación, con eso, él ya sabía que estaría un rato distraída, por lo que salió de la casa y se dirigió en su auto a comprar un par de cámaras de seguridad, el vecindario las tenía para proteger a los vecinos, pero incluso con eso, las cámaras no apuntaba bien a las zonas de las casas que estaban cerca a la valla que separa el vecindario del bosque como la de él, así que él debía encargarse de aquellas cosas.