𝐂𝐚𝐫𝐧𝐞 𝐯𝐢𝐯𝐚
𝐂𝐚𝐫𝐧𝐞 𝐯𝐢𝐯𝐚.
Kenneth esconde un secreto y Violett lo observa hasta deshacer su propia mente, en silencio, hambrienta, brillante, delirante.
Cuando la obsesión se vuelve un ritual, no una muestras en busca de amor perfecto, sino de adrenalina, éxtasis y busca de alimentar al monstruo.
El monstruo está más cerca de lo que imaginas: Respira detrás de tu espalda, deja besos silenciosos que marcan su pertenencia, alimentándose de cada parte que pueda sangrar.
Y cuando la verdad despierte, ninguno podrá salir con vida.
Solo no confíes. No lo alimentes.
No dejes que su hambre explote.
Solo lo tienen aquellos que aceptan los que todos temen a nombrar.
Hambre.