𝕮𝓻𝓪𝓿𝓲𝓷𝓰 𝖄𝓸𝓾 | ʜʏᴜɴᴊɪɴ x ʜᴀɴɴᴀ ʏᴏᴏɴ

Sinopsis

Hannah Yoon, una fotógrafa reconocida por capturar el mejor lado de las personas, recibe la sesión que podría cambiarlo todo: fotografiar a Hwang Hyunjin. Él idol que irradia una intensidad peligrosa, una belleza que parece hecha para tentar y desintegrar corazones en el escenario Desde el primer flash, la tensión se vuelve un susurro ardiente entre ambos. Hyunjin la mira como si ella fuese la única capaz de ponerlo de esa manera, de poner las cosas el juego. Pero había un pequeño problema, Hyunjin no se puede enamorar ya que su trabajo como idol se lo impide... ¿Hyunjin aceptar su destino y guardará sus sentimientos en lo más profundo de si mismo? ¿hanna estará dispuesta a aceptar su corazón?

Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

𝘕𝘰𝘵 a good day. | Primer capítulo

—Eran las 2:30 de la mañana y mis dedos ya estaban cansados de tanto editar fotos para una empresa de seguros automovilísticos, las cuales se iban a utilizar para promover el servicio de esta empresa. El silencio fue interrumpido por mi teléfono, el cual vibró porque llegó una notificación. Agarré dicho dispositivo y vi el motivo de la vibración, pensando que era un mensaje de mi mamá preguntándome cómo prender un horno eléctrico, pero no. Al ver el motivo de la notificación acomodé mis lentes mientras mi mandíbula caía hacia abajo sin poder creer lo que estaba pasando: era una de las empresas más famosas, Cartier.—Al ver tal propuesta y tal recompensa acepté sin dudarlo, pues no me iba a perder tal oferta. Además, el dinero me serviría para adquirir una nueva cámara de fotos, ya que la mía, a pesar de que andaba bastante bien, no sentía que las fotos eran tan buenas a menos que las editara demasiado. Así que me venía muy bien. Hablé un poco más con Cartier y me dijeron cosas interesantes como la temática de las fotos, y que antes de ingresar a la empresa debería mostrar un QR en recepción para poder pasar. Eso sonaba supermoderno para mi cerebro del 2003.

Dios, esto no está pasando... ¿o sí? Dios, qué emoción. No lo puedo creer -dije mientras mi sonrisa se hacía cada vez más grande.

—Mi entusiasmo me hizo bailar de la alegría, ya que iba a hacerle una sesión de fotos a mi celebrity crush, porque sí, desde que era pequeña y tenía 19 años -actualmente tengo 23- Hyunjin me parecía el chico más lindo de todo el mundo, al punto de que era mi sueño conocerlo. Hasta que conocí a mi novio, Johann, del cual me enamoré gracias a su gran sentido del humor y porque nacimos en la misma ciudad, Washington. Nos mudamos a Seúl a la misma edad, a los 12 años. Bueno, según Johann dice que él se mudó primero, pero solo por unos meses. Eso es hacer trampa.

Tengo que contarle esto a Johann! , debe saberlo!.

—A pesar de que él me dijo que no iba a tener datos en el lugar en donde se encontraba -un bar- pensé que si lo llamaba por teléfono los datos no importarían... creo. Marqué su número esperando una respuesta.

Por favor, contesta... vamos, amor, contesta el teléfono —Susurré esperando que me respondiera, hasta que lo hizo.

¿Hanna?, ¿hola?

Johnni, no sabes quiénes me contactaron para que haga una sesión de fotos a un modelo... ¡Cartier!

¿Quién? Hanna, estoy ocupado ahora, te dije repetidas veces que no me llames!.

¿Cómo que quiénes son, cielo? Te lo acabo de decir. ¡Me pagarán la cantidad justa para poder comprarme la cámara de la que te hablé anoche!

No jodas, Hanna, ¿solo por eso me llamaste? Estoy ocupado, ¿sí? Después cuando llegue me lo dices.

Lo siento, solo quería decirte lo que me pasó... cielo.

Hanna, antes que nada, te-

Yo también te amo, amorcito, nunca lo olvidaré.

Te iba a decir que tienes que preparar mi comida para cuando llegue, pero eso también.

Oh... ok. Pero ¿no ibas a comer ahí?

Hanna, solo vine aquí a tomar. ¿No me escuchas cuando te hablo o cómo?

Discúlpame... adiós, cielo.

Adiós, Hanna. (𝘌𝘴 𝘶𝘯𝘢 𝘵𝘰𝘯-)

¿Estás con una mujer, o quién habló así? ¿Hola? ¿Amor? ... mierda. Me colgó.

¿Será que me está...? Nah, él no es así.

—Aparté el teléfono y terminé de editar las fotos. Las mandé al Gmail de la empresa ya que no tiene Instagram, y me puse a cocinar.

—Agarré un poco de cilantro que tenía al costado para ponerlo de decoración en la salsa pesto, mi especialidad, mientras la olla con fideos tiraba vapor a tal punto que empañó las ópticas de mis lentes, haciéndome no poder ver. Tanto así que sentí cómo el filo del cuchillo cortaba la piel de mi dedo anular como si fuera mantequilla.

Ay, mi dedo... ay, ay, ay, mi dedo, mierda -dije mientras llevaba la herida a mi boca.

—Corrí al baño y abrí una gaveta para encontrar una curita suelta en un organizador. La quité rápidamente y me la coloqué en la herida, a pesar de que una sola no cubría el gran tajo que me dejó la cortada, la cual esparcía sangre por todos lados. Así que tuve que ahogarla en agua fría hasta que la sangre desapareció. Luego me miré al espejo por un segundo.

¿Te duele el dedo? ¿Sangra demasiado? -dijeron las voces de mi consciencia como si fuera Johann, el que me hablaba con tanto amor y comprensión, justo como lo hacía al inicio de la relación.

Oh, Johnni... cómo quisiera que todo volviera a ser como fue al principio -dije agarrando mi mano y haciendo presión en aquel dedo que aún dolía, y mucho.

—Mientras seguía cocinando sentía cómo mi dedo palpitaba más que mi corazón cuando veo a mi novio actualmente. Sentía como si mi dedo estuviera amputado, con una herida abierta y en descomposición... no como si fuera un simple corte.

—Terminé la pasta con salsa pesto y probé un poco. Me había quedado exquisita.

Fui a mi estudio y arreglé las cosas que tenía que llevar. Puse un rollo nuevo en mi cámara, puse un poco de maquillaje básico en mi cartera: un bálsamo de Nivea Blackberry, un arqueador y un rubor color salmón/taffy. Luego puse la misma en el estuche e hice un outfit donde el color dominante era el rojo, ya que los de Cartier me dijeron que la temática era todo de ese color mezclado con bordo. Iba a ser brillante.

—Me puse mi pijama para ir a dormir y me tiré a la cama acurrucándome en las sábanas para luego darme la vuelta y darle un abrazo a Johann... solo para acordarme de que él no estaba ahí. Abrí los ojos, suspiré y me di la vuelta, deseando un abrazo de su parte ya que hace bastantes semanas que no nos abrazábamos como antes. Luego de unos minutos cerré los ojos y sentí el peso del sueño hasta que volví a abrirlos por segunda o tercera vez.

Las alarmas... mierda.

—Me levanté y busqué mi teléfono que estaba en la cocina; me había olvidado de ponerlo a cargar en mi mesa de luz. Puse un par de alarmas para no quedarme dormida.—Por suerte esta vez fueron pocas; la última vez eran demasiadas alarmas, y ni con eso logré despertar.

—Puse el teléfono a cargar y me acosté por fin a descansar. Esta vez, por fin, me quedé dormida.

—Desperté en un lugar que estaba todo oscuro, pero lo veía como si fuese el lugar en el que me crié. Había un montón de gente mirándome con asco y yo no entendía el porqué, hasta que miré para arriba y vi que la hoja de una guillotina iba a bajar. Así es: me estaban ejecutando. Todos los presentes gritaban cosas que no entendía, ya que no eran palabras. Escuché cómo la guillotina bajó rápidamente y cuando lo hizo no había nada ni nadie, solo una figura varonil que se acercaba a mí poco a poco. Cuando distinguí de quién se trataba vi que era Hyunjin, quien se puso delante mío y acarició mi mejilla con suavidad.

"Tú estás a salvo conmigo, cielo" —dijo Hyunjin para agarrar mi mandíbula y besar mis labios como si yo fuera la persona más bella de este mundo. Hasta que me desperté al sentir un fuerte golpe en la mejilla. Era Johann.

Levanta el puto culo de la cama, zorra —dijo, aunque apenas se le entendía lo que quería decir: estaba borracho.

¿En serio? ¿Vuelves borracho a casa? —dije mientras me paraba de la cama.

Cállate, estúpida —dijo mientras revoleaba la mano para intentar pegarme otra vez, pero lo esquivé con suerte.

—Salí de la habitación con el teléfono en mano y me dirigí a mi estudio de fotografía. Me vestí rápidamente, agarré mis cosas y me fui en el auto antes de que Johann me atrapara y me golpeara repetidas veces hasta dejarme multicolor.

—Aceleré, puesto a que estaba tres minutos tarde a la sesión de fotos, y no quería atrasarme tanto.

Al llegar corrí con todas mis cosas a recepción y una señorita me atendió amablemente.

Hola, ¿con quién tengo el gusto? -dijo la recepcionista mirándome, esperando mi respuesta.

Soy Hanna, Yoon Hanna. Estoy aquí porque me contactaron para una sesión de fotos con Hwang Hyunjin.

Usted debería haber llegado más de cuatro minutos antes, señorita. Como sea, permítame el QR.

Sí, ya sé que llegué tarde. Aquí tiene -dije entregando mi teléfono con el QR ya abierto.

—En el momento en que me devolvió el teléfono y me indicó la puerta, corrí como si mi vida dependiera de ello, porque en parte lo hacía. Al llegar, toqué la puerta tres veces y al instante una chica con una placa que decía "staff" me abrió.

Hanna, por fin. ¡Pasa, pasa! ¡Te estábamos esperando! -dijo la chica invitándome a entrar.

—Al entrar me quedé admirando por un segundo la decoración del lugar, la cual me parecía deslumbrante, hasta que alguien tocó mi hombro un par de veces, haciéndome dar la vuelta para ver a la persona por la que mi yo de 19 años daría el alma: Hyunjin.

Tú debes ser Hanna, ¿verdad? —dijo el chico acomodando la bata que traía puesta la cual del lado derecho decía su nombre en cursiva.

Sí. ¿Tú debes ser Hyunjin?

El mismo. Un gusto en conocerte —Dijo estirando la mano con una amplia y dulce sonrisa.

—Estreché su mano brindando una sonrisa igual de amplia, hasta que Hyunjin interrumpió con una pregunta.

¿Qué te pasó en el dedo? ¿Te duele?

¿Oh? ¿Mi dedo? No es nada, simplemente me corté haciéndole la comida a mi novio.

¿Tienes novio? —Dijo Hyunjin con un asombro notable, pero algo en él también mostraba un toque de desesperanza, quizás en sus cejas o en sus ojos.

Así es. Se llama Johann.

Debí imaginarlo. Eres demasiado bonita como para estar soltera. Qué suerte la tuya. Como sea, sígueme al lugar de la sesión; es en la parte más alejada del set -dijo Hyunjin para agarrar mi mano y llevarme al lugar.

—Hyunjin se sacó la bata en el espacio donde lo iba a fotografiar y reveló una camisa sin mangas que daba un aspecto desordenado pero hermoso al mismo tiempo, haciendo que sus músculos quedaran expuestos. En la pose en la que estaba se marcaban aún más, al punto de que sentí una gota de sangre caer por mi nariz, pero afortunadamente la pude retener.

—En cada fotografía que tomaba sentía que Hyunjin estaba mirando algo más allá que solo la óptica de la cámara. Sentía que me estaba mirando a mí, con ojos que prometían más que solo una fotografía. Prometían placer.

—Luego de un par de fotos donde evitaba una mirada que hacía que la atmósfera se llenara de un sentimiento que no era mío, sino de Hyunjin, nos dejaron tomar un descanso, y yo iba a aprovechar para ir a buscar un algodón al baño. El problema era que no sabía dónde había uno... pero sí sabía quién lo sabía.

Hyunjin -dije mientras el chico se ponía la bata de nuevo.

Dime, ¿en qué te ayudo? -dijo acercándose lo más rápido que pudo, como si yo fuera su preocupación más grande en ese momento.

Es que me está sangrando la nariz y no sé dónde hay algodón. ¿Me llevas? -dije apretando mis fosas nasales para no inclinar la cabeza y tragar sangre.

Ven, vamos -dijo Hyunjin para tomar mi mano y salir del set, dirigiéndonos a un baño unisex para que ambos pudiéramos entrar.

Él agarró un algodón y me apoyó contra los lavabos del baño.

Quédate quieta porque no puedo ponerte el algodón, ¿ok?

Sí, sí, está bien -dije mientras sentía cómo Hyunjin se acercaba a mí, al punto de que nuestra respiración se mezclaba con todo el ambiente del lugar, llenando la atmósfera de algo que podría llamarse "amor".

—Sentí cada respiro cálido de hyunjin,haciendo que mis mejillas tornen de color rosado, haciendo notorio mi nerviosismo, pero, había algo en el que me hacía cosquillas en el estómago, ¿será "eso"?, no, no creo, yo ya amo a alguien que me ama, creo. No obstante, sentía que él no miraba el algodón tanto como me miraba a mí, a mis ojos. Una vez nos separamos, mi respiración se rehabilitó tras aquel momento donde mis mejillas estaban de un rojo carmesí.

Tienes muy lindos ojos. Podría mirarlos todo el día, ¿sabes?

¿Tú crees? Mi novio dice que son normales y que no tienen nada de especial -dije tocando aquella mejilla donde Johann me había golpeado, porque ardía un poco.

Pues al parecer tu novio no entiende que eres demasiado linda para él, solo digo. Por cierto, ¿qué te pasó en la mejilla?

¿Oh, esto? No es nada. Mi novio volvió de beber muy borracho y me pegó muy fuerte esta mañana. Ni hoy ni ayer tuve un buen día, ¿ok?

Te entiendo. No siempre es un buen día, pero... ¿y si te animo un poco el ánimo? ¿Qué dices?

¿Qué vas a hacer? ¿Vestirte de payaso? No, gracias.

No, tontita. Mira, cerca hay un bar que te hace pensar que es de día aunque sea de noche, y viceversa. ¿Qué tal si vamos después de todo esto y nos despejamos?

Una sola entrada a ese bar cuesta demasiado y no tengo tanto dinero. Además, el dinero que me den por esta sesión lo pienso usar para una nueva cámara... Solo déjalo así, Hyunjin.

Lo puedo pagar yo. Luego se me va a ocurrir cómo me lo puedes pagar sin que tenga que ver con dinero. ¿Aceptas?

—Luego de unos segundos de pensarlo bien, respondí:

Acepto.

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ʜᴏʟᴀᴀᴀᴀ, ʙᴜᴇɴᴏ, sɪ ᴇs ǫᴜᴇ ʟᴇɪ́sᴛᴇ ʜᴀsᴛᴀ ᴀᴄᴀ́ ᴍᴜᴄʜɪ́sɪᴍᴀs ɢʀᴀᴄɪᴀs ᴘᴏʀ ᴀᴠᴇʀ ʟᴇɪ́ᴅᴏ ᴍɪ ᴘʀɪᴍᴇʀ ғᴀɴғɪᴄ, ᴄᴀᴘᴀᴢ ɴᴏ ᴇsᴛᴇ́ ᴛᴀɴ ʙᴜᴇɴᴏ ᴘᴇʀᴏ ᴇs ǫᴜᴇ ᴄᴏᴍᴏ ᴇs ᴍɪ ᴘʀɪᴍᴇʀ ғᴀɴғɪᴄ ᴇɴ ᴇsᴛᴀ ᴄᴜᴇɴᴛᴀ (ʏᴏ ʏᴀ ᴛᴇɴɢᴏ ᴏᴛʀᴀ ᴄᴜᴇɴᴛᴀ ǫᴜᴇ ᴅᴇᴊᴇ ᴛɪʀᴀᴅᴀ ᴘᴏʀ ǫᴜᴇ ᴀɴᴅᴀʙᴀ ʀᴇ ᴍᴀʟ ʟᴀ ᴄᴏsᴀ) ᴘᴇʀᴏ ᴇsᴘᴇʀᴏ ǫᴜᴇ ᴛᴇ ʜᴀʏᴀ ɢᴜsᴛᴀᴅᴏ ʏ ᴘᴇʀᴅᴏ́ɴ ᴘᴏʀ ʟᴏs ᴇʀʀᴏʀᴇs ᴅᴇ ᴏʀᴛᴏɢʀᴀғɪ́ᴀ, ᴘᴇʀᴏ ɴᴀᴅᴀ, sɪ ʀᴇᴀʟᴍᴇɴᴛᴇ ᴛᴇ ɢᴜsᴛᴏ ᴘᴏʀғᴀ ᴅᴇᴊᴀ ᴜɴ ᴄᴏᴍᴇɴᴛᴀʀɪᴏ ᴅɪᴄɪᴇɴᴅᴏ ᴀʟɢᴏ ʟɪɴᴅᴏ ᴘᴏʀғɪᴛᴀs ʏ ᴇsᴘᴇʀᴇɴ ǫᴜᴇ ᴇɴ ᴇsᴛᴀs ᴠᴀᴄᴀᴄɪᴏɴᴇs sᴇ ᴠɪᴇɴᴇ ᴍᴀ́s ᴄᴀᴘs!! ᴄʜᴀᴜᴜᴜ ʟᴏs ʀᴇ ᴋɪᴇʀᴏ ♡