Introducción
–De todos modos todavía queda mucho para el verano –digo mientras dejo a mis amigas atrás para entrar a una tienda que está cerca del parque donde siempre nos sentamos a hablar de temas importantes.
–Dices eso porque nunca eliges nada –dice Noe entrando conmigo.
–Prefiero adaptarme a lo que elegís.
–Yo hago lo mismo tranquila –escucho decir a Lina que aparece de repente detrás mía.
–Sois demasiado despreocupadas –dice Noe cogiendo la misma lata que Lina.
–Y tu demasiado ansiosa –dice Lina. Veo como Noe se incomoda.
Siempre había tenido más confianza con Noe, para mi era como una hermana, pero no podía negar que mi personalidad era mucho más parecida a la de Lina y eso me había costado varias peleas con Noe por supuestamente apartarla de la amistad de tres. Ella no sabía pasar de nada y Lina y yo no teníamos tiempo para preocuparnos por más cosas.
Salimos de la tienda y vamos al parque a reencontrarnos con las demás. Ellas ya estaban viendo imágenes de una posible casa que había encontrado la hermana de Lina.
–De verdad que no entiendo donde las consigues –dice Lina sentándose al lado de su hermana.
Estuvimos un par de horas más viendo casas, comparando precios e intentando saber cual estaba más cerca de la playa. Ya teníamos presupuesto, mañana Noe llamaría para preguntar por los días libres y, con suerte, reservar.
Me cuesta respirar. Levanto la cabeza y cierro los ojos. No recuerdo cuando se salió todo de control, no recuerdo en qué momento todo se confundió tanto. Suelto el móvil e inmediatamente lo vuelvo a coger, le escribo a Lina, está exactamente igual que yo. Definitivamente ha empezado nuestro infierno.