Winteratem : Aliento de Invierno

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

Esta historia se centra en Kilian Winteratem y Lyra Goth personas distintas, sí, pero inexplicablemente hechas para encontrarse en el momento exacto en el que sus vidas empezaban a tomar forma. Él, silencioso y reservado, con esa manera distante que parecía un muro pero que escondía una calidez honesta. Ella, creativa, dulce, segura de sí misma, con una luz tranquila que volvía más suave cualquier lugar al que entrara. No fue un flechazo. Fue algo más simple pero a la vez diferente y llamativo. Su primer encuentro no cambió el mundo. Apenas un cruce de caminos, un silencio compartido, una energía que ninguno entendió, pero que ambos sintieron... como si algo agradable estuviera por comenzar. Y así era.

Genero:
Romance
Autor/a:
vanessa
Estado:
En proceso
Capítulos:
3
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Prefacio

Era mi primera semana aquí, y el edificio era más grande de lo que esperaba. Al doblar una esquina, escuché un sonido metálico, el roce de cuerdas. Un solo riff de guitarra eléctrica, corto, mordido, como un gruñido musical. Haciendo que me detuviera abruptamente.

La puerta de una de las sala de prácticas estaba entreabierta. Dentro, alguien tocaba en penumbra. Con gran curiosidad asomé la cabeza y ahí fue cuando lo ví.

Un chico alto, demasiado para ser de preparatoria, sentado en el suelo contra la pared, guitarra eléctrica apoyada en la rodilla. Un aire frío que me calaba hasta los huesos.

Kilian Winteratem.

Lo reconocí por su reputación, aunque nunca habíamos hablado. Él levantó la mirada hacia mí. Ni sorpresa, ni molestia, ni interés. Solo un gesto vacío, plano. Como si verme fuese tan relevante como oír un lápiz caer. Intenté mover mis labios para decirle algo educado. Un hola tal vez . El apartó la vista y siguió concentrado en su guitarra.

Como si yo no existiera. Descaradamente indiferente. Parpadee, confundida por un segundo, pero no retrocedí apoyándome un poco en el marco de la puerta.

-Tocas muy bien. -comenté, con una sonrisa ligera, pero el no respondió ni se inmutó. -Perdón, no quería interrumpir. Solo estaba buscando el aula de armonía -insistí.

Silencio

El ni siquiera levantó la vista esta vez. El muy arrogante. Solté un suspiro no molesta, más bien divertida en secreto y dí un paso atrás. Justo cuando estaba por irme, él me habló. No para responderme, no para presentarse, solo para decir lo mínimo necesario.

Sin mirar.

-Tercera puerta a la derecha. -Su voz era profunda, baja, con un acento alemán muy marcado, casi un murmullo áspero.

Me detuve, sorprendida de que sí me hubiera escuchado. Me rendí y caminé hacia la dirección que me había indicado no sin antes dar un último vistazo al chico. Me quedé congelada por un instante al ver su expresión cargada de una sonrisa suave y ligera, que al parecer había hecho inconscientemente

Salí dando pasos rápidos hacia la el salón de armonía, alejándome rápidamente de ese él, pero aún seguía haciendo preguntas a mi misma sobre él.