Un Intercambio ➮SeokHui

Sinopsis

Jun viajó a otro plano de la realidad sin razón aparente, su vida pasada llena de felicidad era ahora solo una visión que añoraba cada vez que lo recordaba. ¿Su fuente de vida en aquel nuevo universo? SeokMin, siempre fue él ♡

Genero:
Young Adult
Autor/a:
'about you
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Jun abrió los ojos de repente y expulsó el agua que habían llegado a sus pulmones.

La falta de enfoque de atención no lo dejó reaccionar en el momento.

La luz y el sonido eran tenues. Pero escuchó su voz, esa voz que con simplemente susurrar su nombre sabría que todo estaba bien.

Aunque la voz constantemente se alejaba de a poco, hasta que hubo un momento que dejó de escucharlo.

— ¿SeokMin? —Tosió el nombre.

Tintineo sus dientes una vez que el frío lo abrazó, calándolo hasta los huesos. Estaba mojado. No. Empapado de pies a cabeza.

No sabía cuánto paso para que ahora el calor empezará a calentar su pies, después las piernas y muy pronto todo su cuerpo.

—Jun, soy Dino... Ehm... ¿Él necesita más calor?

—No, es suficiente —alguien más habló— Debemos avisar a SeokMin.

—SeungKwan, ¿eres tú?

—Debe descansar, señor.

No peleó la suficiente, así que, no tuvo más remedio que obedecer. Y durmió por la sabrosa temperatura que le propinaban las cobijas secas.

Jun estaba confundido.

Intrigado.

Incompleto.

Y un poco... Olvídalo. Totalmente desconcertado.

¿Por qué de repente todo a su alrededor estaba ambientado en un diseño hanok combinado con una rara tecnología?

Estaba en una sutil habitación con una pantalla de televisión junto con muebles tradicionales coreanas. E incluso llevaba puesto ropa cómoda de dormir tradicional.

¡¿Qué era lo que estaba pasando?!

—SeungKwan, es solo que no lo entiendo. Todo es tan diferente, las calles, esta casa, ¡y hasta tú! ¿Está es tu forma de pedir disculpa, solo querido convertirte en una clase de sirviente o algo así? En serio no estoy enojado por lo de la vez pasada, solo intenta no espantar a mis clientes en busca de una casa, acostándote con el jardinero en la habitación principal que curiosamente se parece a ese tal Dino ¡y ya! —Jun forcejeo un poco mientras hablaba de tonterías, o eso fue lo que pensó SeungKwan.

El rubio estaba siendo cambiado por SeungKwan, o más bien, obligado. Tenía que ponerle demasiadas capas de ropa en menos de diez minutos.

—Señor, tiene que darse prisa. Su prometida está apunto de llegar.

— ¡¿Prometida?!

—Bueno, espero que ella acepte el cortejo, y así lo será. Necesita que todos olviden de los rumores entre el oficial y usted.

Jun suspiro —No entiendo nada. Lo único que necesito es ver a SeokMin.

SeungKwan también suspiro pero de cansancio. El de baja estatura lo tomó por los hombros para encarar a su jefe.

—Señor, todo esto es por su bien. Por su reputación.

—Agh. ¡Ya deja de hablarme así! —agito sus hombros.

Su amo se estaba comportando como un niño.

—Pero señor...

—Basta.

—Señ...

— ¡Ey! Shh...

¿De qué supuesta reputación hablaba? ¿De ser el mejor vendedor de bienes raíces? No lo era y no le importaba las competencias. Las reputaciones no servían de nada, solo servían para convertirte en un estúpido con caca en la cabeza.

Quería ver a SeokMin.

Formó un puchero en su rostro y azotó un poco su cabeza en la mesa de madera. Aquella acción no fue para nada cortés por parte de Jun, no en frente de la linda mujer que tomaba un trago de su té con elegancia.

Está llevaba una refinada joyería sobre su cabeza haciendo juego con su traje tradicional de color azul y verde. A simple vista se sabría que provenía de una familia noble, pero a Jun no le interesaba. Y tampoco el hecho de no tomar conversación y estar en un silencio incómodo por cinco minutos.

Estaba tan absorto en sus pensamientos que olvidó toda su formalidad, sin embargo, SeungKwan pensó que lo hacía a propósito.

Fue hasta ese momento que al alzar la vista pudo divisar el fino perfil de SeokMin. Quien caminaba por el estrecho callejón que estaba a un lado de su casa.

— ¡Ah! Es él —su rostro brilló. Por un momento pensó que podría morir de tristeza.

Olvidó a su invitada sin decir nada y corrió detrás de su esposo.

Estaba a punto de entrar a un callejón con puestos de venta y demás artilugios. Cuando lo alcanzó se abalanzó, abrazándolo por detrás mientras lo llamaba con ese tono amoroso de siempre.

Estaba con él, era suficiente para olvidar todas sus dudas y confusiones. Inspiró con fuerza el aroma de la prenda de SeokMin. Incluso desistió en enfocar su atención en un Dron pasando por su lado dándole los buenos días.

—Oh, SeokMin. No sabes lo raro que es todo esto. Necesito platicar contigo.

SeokMin trató de mirarlo por su hombro y después miro a su rededor con una pizca de preocupación en el rostro.

—Bien. Pero no aquí —Jun lo abrazó con más fuerza.

El moreno los guío a un local donde aparentemente estaba vacío. Llegaron a la parte trasera cubriéndolos con las pantallas y unos cuántas bambalinas para que no pudieran llegar a ser vistos.

Jun no dijo nada. ¿Por qué su SeokMin no estaba siendo como su SeokMin? Cada vez que SeokMin y él se encontraban, el moreno lo llenaba de besos por todo su rostro y le hablaba con cariño.

Este SeokMin estaba siendo un poco descuidado, aún no le decía “¡acabo de encontrar a la octava maravilla¡, y lo mejor de todo es que lo puedo rodear con mis dos brazos. Ven, dame un besito”.

— ¿Estás bien, Jun? Me dijeron que tuviste un accidente —Oh. No lo llamó bombón, ni gatito. Pero estaba bien, su voz ya no era tan fría.

—SeungKwan me dijo que caí a un río.

—Me alegra que estés bien.

Está vez SeokMin lo abrazó a él. De acuerdo. Si era su SeokMin.

Aunque... ¿Por qué SeokMin era ligeramente más alto que él?

— ¿Qué fue lo que te dijo el señor Park? ¿Está dispuesto a casar a su hija contigo?

— ¡SeokMin! ¿También tú? —lo empujó lejos de él.

—No entiendo, ¿Qué está mal? —le miró confundido.

—¡Todo! Todo este show. SeungKwan primero y ahora tú. Es a caso... ¿Me están haciendo una broma? Porque no es divertida, o tal vez sí, pero ya es suficiente. ¿Y qué es eso de entregarme en brazos a otra chica? ¿Qué ya no me quieres? También... ¿Dónde están nuestras...

—Jun.

Lo tomó tiernamente por las mejillas.

—Tú no me dices Jun, a menos de que estés enojado conmigo. Sueles decirme cosita a veces —Mostró un puchero.

SeokMin se sorprendió, Jun jamás le había hecho un berrinche. Nunca.

—Creo que estás delirando un poco por el accidente.

—No —se quito a SeokMin de encima y le dio la espalda mientras se mordía el pulgar — Tal vez solo sea un sueño.

El ambiente se suavizó un poco. SeokMin fue el primero en darse cuenta, e ignorando el hecho de ver a Jun golpearse la cabeza con su mano y repitiendo “despiértate” una y otra vez lo volteo postrando un beso húmedo en sus labios.

Jun se calmó de inmediato.

—Te extrañé.

La voz ronca y algo grave que salió de la boca de su esposo provocó que Jun se estremeciera entre los brazos de este.

— ¿A dónde fuiste? —Preguntó todavía embelesado por el beso de hace unos segundos.

—Te lo había dicho. Fui a la capital, si quiero encontrar trabajo en el palacio, necesito desposar a una mujer de allá.

— ¿Qué? Pero...

—Jun, ya hablamos mucho sobre esto. Sabes que no podemos estar juntos.

¿Qué era de lo que hablaba? ¿Casarse con alguien más? Pero eran esposos. Cómo sea. Jun no le dio demasiada importancia. Solo era un sueño. Una pesadilla más bien.

SeokMin lo volvió a juntar a él, está vez sujetándolo de su cintura. Paso su mano por la nuca del rubio para que los labios de Jun no sé separaran de él en ningún momento.

—Este ridículo traje tradicional te sienta bien. Es tan caliente —dijo entre sus labios juntos.

SeokMin no lo ignoro, solo estaba muy concentrado en recorrer sus manos hasta donde pudiera porque en serio había extrañado a Jun.

Y su corazón se rompía cada vez que pensaba que nunca serían felices y jamás estarían juntos en esa vida.

Jun gimió a lo bajo cuando sintió entre sus prendas lo excitado que estaba SeokMin. Se mordieron y lamieron sus bocas por unos segundos más. Jun empezaba a odiar que aquel SeokMin fuera más alto, aunque exageraba un poco, ya que, solo eran como tres centímetros; pero aún así tenía que alzar su barbilla para tomar los dulces labios del moreno. Y no le parecía.

Jun sintió la mano que estaba en su cabeza empujar hacia abajo interrumpiendo sus besos franceses. El rubio buscó una respuesta en la mirada de SeokMin. No dijo nada. Solo pudo entenderlo cuando lo miro desde abajo en rodillas.

SeokMin ya tenía a fuera su erección. Tan parada y húmeda.

¿En qué momento la había sacado?

Por un segundo Jun salivo. No. No era el momento. Bueno, aunque había sido el momento desde que empezaron a besarse con pasión. Quizás solo una lamidita.

—El viaje fue algo agotador.

Jun no dejo que diera más explicaciones. Independientemente de que SeokMin se estaba comportando con un poco de frialdad y monotonía lo hizo. Seguía siendo el rostro de su marido, daba igual.

Era una pesadilla húmeda.

El rubio tomó el pedazo de carne y empezó. Igual se lo estaban ofreciendo, no podía rechazar aquella delicia. Lo engulló, lo lamió como paleta y beso. Era tan excitante mirar hacia arriba y ver lo bien que SeokMin disfrutaba de su trabajo.

Ah. SeokMin se veía como un aristócrata, uno que le encantaba que le dieran sexo oral hasta hacerlo explotar. Jun conocía tan bien el cuerpo de su esposo, así que, no dudo en darle todo el placer que podía. Movió su mano de los muslos definidos y llevo su dedo por detrás del escroto.

Acarició el bulto y al no tener respuesta empezó a rascar la zona con un poco de delicadeza. Fue ahí cuando SeokMin reaccionó arrugando aún mas su frente en forma positiva. Poco después gruñó a lo bajo y expulsó el líquido viscoso sin contar que Jun lo tomara con su lengua en seguida.

Llegó a su orgasmo tan fuerte que necesito recargar su mano en la pared.

—Jun. ¿A caso... lo bebiste? —le preguntó con los ojos abiertos de sorpresa.

—Soy un buen esposo —Jun agudizó su voz con esa boca toda roja e hinchada.

SeokMin no lo interrogó ante la respuesta, más en cambio, su virilidad contestó por él hinchándose frente a los ojos de Jun.

—Me estoy arriesgando un poco al estar haciéndotelo, se supone que debía ir a una reunión —menciono algo cansado. Volvió a besar los labios de Jun. Su rubio estaba siendo no algo, de hecho, muy ruidoso.

Anteriormente, Jun no dejaba salir muchos quejidos, sabía en lo que se estaba metiendo y no estaba dispuesto a peligrar su romance secreto homosexual. Estaba vez era muy diferente. Jun se estaba comportando tan extraño.

Pero ese hecho de no escuchar nunca los gemidos por un largo rato, realmente enloqueció a SeokMin cuando escuchó los lindos y excitantes gemidos de Jun.

SeokMin tomó con más fuerza las piernas abiertas de par en par y empujó su pelvis más rápido generando que Jun rebotara en él.

— ¡Ah! ¡Ah! —Gimió más fuerte— Nu, nunca... Lo habíamos... Hecho parados... ¡Ah!

—Pero ésta es tu pose favorita —SeokMin murmuró sobre la piel desnuda del hombro para después dejar unas cuantas marcas rojizas.

Jun estaba delirando por tanto placer. Su SeokMin real nunca le había hecho el amor con tanta fuerza y rudeza. No estaba acostumbrado, pero al parecer a ese cuerpo le encantaba porque su dureza le dolía por ya reprimir su clímax.

El rubio aflojó un poco su agarre en el cuello de SeokMin cuando recargó su espalda con agresividad en la pared, pero no importo el dolor una vez que SeokMin embistió en él con ritmo y pasión.

Sus prendas estaban fuera de lugar e igual que SeokMin, se veían ridículos usando esas capas de prendas. Oh, pero también que excitante era. Como regresar al tiempo en las épocas de las dinastías y coger tan delicioso.

Jun no dejo de gemir el nombre SeokMin cerca de su oído. No hasta que algo explotó dentro de él y tuvo que contener por un segundo la respiración. Juntó sus cuerpos como si esperara que sus cuerpo pudieran fusionarse.

Una vez recobro el sentido se deslizo entre los brazos de SeokMin y por fin pudo tocar el suelo.

— ¿Eso es un preservativo?

—Si, creí que sería algo incómodo para ti si no lo utilizaba.

Vaya. Aquel sueño estaba siendo muy detallado. Si no estuviera tan seguro de que fuera un sueño pensaría que todo era real.

Jun obligó a que el moreno se recostara por unos minutos más antes de que se separan como había dicho SeokMin. Se recostó sobre SeokMin.

Incluso en sueños tenía esa costumbre de dormir después de hacer el amor. Bueno. Creo que ya era hora de despertar.

Jun se estiró al sentir ese frío característico de las mañanas. Sintió la mano de SeokMin pasar por sus hebras hechos un lío, sonrió aún con los ojos cerrados. Cómo adoraba que hiciera eso.

— ¿Despertaste? —escuchó la voz de SeokMin, que adivina, también acababa de despertar.

Sacó un quejido en forma de asentimiento.

—Oh, Seokie. No me creerías, pero tuve el sueño más extraño que he tenido —acarició el pecho de SeokMin.

— ¿Lo fue?

Jun asintió — ¿Dónde están las niñas?

Se estiró una última vez. Debía despertarlas para que le ayudarán hacer el desayuno.

— ¿Niñas? —Preguntó algo confundido— Oh. Ya recuerdo. Recuerdo que dijiste que si no estuviéramos en esta situación te gustaría tener dos niñas, ¿verdad?

¿Qué?

La sonrisa se borró de su rostro y abrió los ojos con rapidez después de escuchar aquella atrocidad.

Aún seguía en la tienda donde se habían escondido. Miro a SeokMin y vio el rostro sin expresión, no era la tierna y brillante sonrisa que solía regalarle su SeokMin.

¿Él no iba a regresar, cierto?

Sus ojos lagrimearon.

Tomó la mano de SeokMin y la entrelazó con la suya. No era tan malo. No lo era. No estaba solo, SeokMin seguía con él. Y era más que suficiente.

Si tenía que pelear para estar a su lado, lo haría.

El otro Jun ya había pasado por mucho. Lo sabía porque lo estaba viviendo. Y esperaba que disfrutara de su vida hasta el último momento.

—Tal vez en otro lugar, quizás otro universo, puede que ellas existan. Y somos felices. Juntos. ¿No lo crees?

El rubio se trató de convencer así mismo.

SeokMin besó la mano de Jun tratando de consolarlo cuando vio resbalar una lagrima, y asintió con una tenue sonrisa. Lo amaba tanto. Incluso después de un episodio de delirio.


Jun le sonrió a SeokMin cuando lo vio aparecer por la puerta que estaba adornada con pegatinas e imágenes de fresas, arcoíris y estrellas.

Aún no podía créelo. Pero era real.

—Sigo sin creer que estas niñas salieron de mí —mencionó sin dejar de abrazar a las dos infantes dormidas una en cada brazo. Eran gemelas de dos años.

—Nuestras cachorras —Afirmó aquel SeokMin con cariño acariciando la cabeza de una pequeña. Un agradable olor a arándanos lleno sus fosas nasales. Ese olor desprendía de SeokMin— Eres tan lindo queriendo recordar el día de su nacimiento.

SeokMin se acercó a él y le repartió besos para que dejara de llorar. Su omega necesitaba ser amado en ese instante así que le cantó un verso de una canción de amor.


Cualquier duda, quejas, berrinches o traumas aquí.

Loves them♡carbon sparkly

¡Cuéntale a 'about you lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

0

Me encanta

Divertido

0

Divertido

Picante

0

Picante

Suspense

0

Suspense

Emotivo

0

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

0

Alentador

Impactante

0

Impactante

Bien escrito

0

Bien escrito

Trama absorbente

0

Trama absorbente

Buenos personajes

0

Buenos personajes

Diálogos potentes

0

Diálogos potentes