Terror navideña
“Campanas Bajo la Nieve Negra”
La Nochebuena había caído sobre Nueva York como una mentira piadosa.
La nieve descendía lenta, casi bella, cubriendo el ruido de la ciudad, apagando el caos habitual con una calma artificial. En el pequeño apartamento de Queens, Peter Parker dormía profundamente por primera vez en días. No había villanos, no había sirenas, no había gritos. Solo el zumbido lejano del calefactor y las luces del árbol de Navidad parpadeando en tonos cálidos, como un corazón mecánico latiendo en la oscuridad.
Peter sonreía dormido.
La noche iba a ser tranquila
Hasta que escuchó los gritos.
No fueron fuertes al inicio. Eran lejanos… distorsionados, como si el viento los desgarrara antes de permitirles llegar a sus oídos. Voces infantiles. Llorando. Suplicando.
Eran demasiados gritos
Peter se incorporó de golpe, el corazón martillándole el pecho mientras intenta ver que pasaba
—No… —susurró—. No puede ser.-
Con dificultad Se acercó a la ventana. Afuera, la nieve había comenzado a caer con violencia, formando un muro blanco imposible de atravesar con la vista. El frío parecía filtrarse incluso a través del cristal. Y entonces… los gritos se repitieron. Más cerca, mas y mas cerca
Peter no dudó.
El traje rojo y azul envolvió su cuerpo como un reflejo automático. En segundos, Spider-Man estaba de pie en el alféizar, mirando hacia una ciudad que ya no reconocía. El viento rugía como una bestia viva, empujándolo hacia atrás cuando saltó al vacío.
La noche estaba mal.
No solo fría. Maldita.
Cada calle parecía más larga de lo normal. Los edificios se deformaban entre la ventisca, y su sentido arácnido… vibraba, pero no con advertencia. Vibraba con miedo.
—Donde estan?-se pregunto mientras trato de ver con todo el frío que se atravesaba-
Los gritos seguían cada vez mas
-¿Niños? —gritó—
-AYUDA
-AYUDENOS!
-¡Oigan! ¡Estoy aquí!
No hubo respuesta clara. Solo risas apagadas… y algo más.
Pasos.
Pesados. Lentísimos. Como si la nieve misma temiera moverse bajo ese peso.
Peter se balanceo como pudo intentando buscar donde viene los gritos, busco donde pueden estar
Entonces la vio.
Una silueta enorme, encapuchada, recortándose contra el blanco absoluto. No caminaba: avanzaba como si el mundo se apartara para dejarla pasar. En su mano, una bolsa roja gigantesca, retorciéndose suavemente… desde dentro.
Un sollozo escapó de esa bolsa
—No… —susurró Peter.
La figura se detuvo.
Giró lentamente la cabeza hacia él.
Peter sintió que algo lo observaba más allá de sus ojos, más allá de su traje, más allá de su nombre.
Y entonces… desapareció.
—¡Oye! ¡Espera!
Spider-Man la siguió, balanceándose a duras penas entre edificios que parecían difuminarse. La presencia reapareció a varias calles de distancia, como si jugara con él.
Peter intento alcanzar pero la presencia de forma maquiavelica cambiaba una tras otra y otra vez .
Finalmente, aterrizó frente a ella, bloqueándole el paso.
La bolsa se movió con violencia.
—¡Suéltalos! —gritó—. ¡Ahora!
La figura no respondió.
Solo levantó una mano… y el mundo explotó.
Una fuerza brutal impactó el pecho de Peter, lanzándolo contra una pared, rompiendo ladrillos y aire a su paso. Cayó pesadamente sobre la nieve, jadeando.
—Maldición… —tosió.
Saltó de nuevo, golpeando con toda su fuerza.
La presencia estaba arrastrando con el protagonista que intentaba buscar la forma de salir de esto pero nade podía, esta nieve + su visibilidad le costaba
Finalmente en un momento de imprevisto Su puño conectó directo a la cara del encapuchado
El impacto desgarró la capucha.
Y el mundo se detuvo.
Cuernos negros y curvados emergían de una melena blanca como la nieve vieja. Ojos dorados, brillantes, llenos de burla y hambre ancestral. Una sonrisa demasiado amplia, demasiado segura. Su cuerpo era imponente, demoníaco, envuelto en pieles oscuras y símbolos antiguos.
Peter retrocedió un paso.
—¿Qué… qué eres tú?
La criatura inclinó la cabeza, divertida.

—YO? yo Soy lo que castiga a los niños —respondió, su voz profunda, sedosa y cruel—. Soy el miedo que camina cuando Santa duerme. Porque yo soy...Krampus
Tras decir eso El suelo se abrió de golpe
De las sombras surgieron figuras pequeñas, retorcidas, con ojos brillantes y risas chirriantes.
Eran los Ayudantes de Krampus. Antes de que Peter pudiera reaccionar, lo atraparon con cadenas negras como el carbón, apretándole los brazos y piernas mientras lo sometían en el suelo con toda la nieve
—¡Suéltenme! —gritó—. ¡Ellos no han hecho nada!
Krampus ignoró sus palabras. Abrió la bolsa mostrando lo que contenía
Los gritos infantiles de todos esos niños mal portados resonaron una última vez antes de que un portal oscuro se abriera, devorándolos sin piedad.
Peter rugió de rabia.
—¡NO!
Luchó, pero fue en vano. En eso fue forzado a arrodillarse ante ella. La criatura
Krampus se acercó lentamente a Peter como si fuera su presa
Con una mano, tomó su máscara… y la arrancó de su cara
El rostro de Peter estaba magullado, ensangrentado, pero sus ojos seguían llenos de desafío mirando la apariencia de la persona
Ella lo observó con una atención inquietante, como si leyera cada pensamiento, cada recuerdo.
—¿Quién eres? —preguntó suavemente mientras veía la mascara que llevaba
—S… Spider-Man.
Negó lentamente y tiro la mascara por un lado
—No. Ese es tu disfraz.
Se inclinó hasta quedar frente a frente a el
—Dime tu verdadero nombre. Ahora- dijo en tono demandante para que así el hable
—Peter… Peter Parker.
Krampus sonrió, ladeando la cabeza.
—Oh… ya veo. Eres El héroe del que tanto hablan.
Se enderezó.
-Que?-pregunto confundido
—Santa Claus me hablo una vez de ti. Si que me hablo mucho de ti. Porque Sé quién es bueno… y quién no-miro donde fue el portal
Luego Lo miró fijamente con una mezcla de interés y decepción.
—Estás en la lista buena de Santa Así que hoy… te quedas.
Dijo y luego Se inclinó para susurrarle al oído:
—Pero no vuelvas a interponerte en mi camino. De lo contrario la paliza que te di no será la única vez
Le advirtió y después Se giró para marcharse… no obstante se detuvo para preguntar
—Dime —preguntó—. ¿Tienes novia?
—¿Qué? ¿Por qué…?
—Contesta-dijo con demanda
—No…
Krampus sonrió de forma peligrosa. Y por ello le respondió
—Entonces ya la tienes.
Y de golpe Todo se volvió negro.
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Peter despertó sobresaltado en su cama.
El árbol seguía ahí. La calefacción zumbaba. Todo parecía normal.
—UFFF carajo-maldijo -todo Fue… un sueño…
Intentó levantarse sin embargo El dolor lo atravesó.
Camino hacia la sala donde Encendió la televisión y lo vio
“Última hora: múltiples niños desaparecidos durante la noche de Navidad…”
Sus ojos quedaron en shock y tras eso camino para notar sus brazos.
Pudo ver que Las heridas seguían ahí. De lo sucedido
Pero como fue...
Pero antes de responder su pregunta pudo ver algo Bajo el árbol…
un pequeño regalo rojo.
Lentamente se acerco para después Lo abrió con manos temblorosas.
Dentro del regalo había una campana oscura.
Grabado en ella, un nombre:
Krampus
Y una nota que decía:
“Nos vemos la próxima Navidad, querido.”
La campana sonó sola.
Y afuera… la nieve volvió a caer.
FIN
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