Tierra Roja
Unos intensos rayos me despiertan a la mañana siguiente y veo a Zander pasarse una mano por sus cansados ojos tras haber estado montando guardia toda la noche, pese a que le había insistido que me dejase tomar el primer turno. Pero como es usual, siempre quiere tomar la delantera en esta clase de cosas cuando se trata de nuestra protección haciéndome pensar que tal vez no confía en mí lo suficiente, así que tal como había decidido le hago saber que estoy cansada de que me deje fuera de situaciones porque no confía en mí.
Mi corazón se enternece al leer sus labios. Dice que no se trata de eso, sino que simplemente desea ser él quien me proteja porque me ama añadiendo que es su manera de agradecerme por haberle hecho feliz. Aún así, no estoy dispuesta a que tire por la borda el Pacto de Sangre, de modo que en tono suplicante le pido que me deje protegerlo. Afortunadamente, el accede, pero ya había oído eso antes.
—Tu palabra no es suficiente, quiero un Pacto de Sangre.
—¿ No te basta mi promesa?—suena ofendido—¿ Qué pasa contigo?
— Siempre haces lo mismo, quieres hacerlo todo sólo como si yo fuera una inútil ¡ Soy tu camarada Zander!
La tristeza se ha apoderado de mí, pero no estoy llorando. Miro a mi novio fijamente para que pueda ver la determinación en mis ojos.
—Es cierto, siempre intento dejarte al margen porque odiaría perderte.Pero,has demostrado que ya no eres la misma chica que conocí en Redfort. —Zander usa su uña para cortarse la palma de la mano—. Yo, Zander Weaver acepto a Val Parker como mi camarada ante la adversidad y juro que jamás la dejaré atrás nunca más.
Zander pone su palma sobre la mía y luego acaricia mi mejilla con su pulgar. Se disculpa por haberme lastimado y sé que no volverá a hacerlo.
—Alexa, creo en ti. Eso jamás lo dudes.
Estoy por besarlo, pero para mi sorpresa él me detiene con un rotundo « No».
— Sabes bien, — Zander clava su mirada en mí y deja el lenguaje de labios—. Que amo a Rena.
Sé que está mintiendo, sólo no quiere que los demás del avión se enteren porque podrían aprovecharse de eso y debo seguirle el juego.
— ¿ Qué tiene ella que no tenga yo? He estado contigo desde que dejamos Redfort y aún no ves todo lo que he hecho por ti.
— Lo siento Alexa, pero sólo te veo como una camarada, aunque he comenzado a detestar tu compañía.
En eso, se oye la voz de Claude a través de un altavoz anunciando que estamos listos para aterrizar. Miro por la ventana, rodeada de una serie de colinas rocosas color rojo oscuro que me hacen sentir como si estuviera caminando sobre Marte. En medio de lo que resulta ser un profundo cráter se alza una especie de plataforma de cristal que funciona para darle altura a tres torres del mismo material que me hacen recordar a la ciudad de Dubai que una vez vi en la tele.
Una serie de autopistas elevadas a una buena distancia del suelo se entrecruzan unas con otras, pero una de ellas es de un color plateado y es la única que da a un monumento dorado que representa el símbolo del infinito.
No cabe duda de que este país (por mucho que ellos no quieran admitirlo) ha entrado en otro siglo.
Una turbulencia me indica que ya hemos comenzado el aterrizaje haciendo que deba coger una bolsa para vomitar.
Mis nervios aumentan y, aunque sé que debo mantener mis sentimientos por Zander ocultos discretamente deslizo mi mano por debajo de la manta hasta alcanzar la suya.
Damos un ligero rebote en el momento que tocamos el suelo y tan pronto como dejamos de patinar me desabrocho el cinturón.
Claude y los dos hombres nos esperan frente a la manga que conecta el avión con el aeropuerto. Nos dice que una vez que hagamos el check in nos dirigiremos a la sede del ayuntamiento para presentarnos a la ciudadanía. Una vez que abandonamos aquel túnel bajamos unas escaleras mecánicas en dirección al punto de control internacional en donde un hombre de barba gris me pide mi identificación para poner un timbre y luego nos indica que pasemos nuestro equipaje bajo una máquina de rayos X.
Tan pronto como salimos del aeropuerto nos subimos a un auto de color negro y miro por la ventanilla.Estamos en una autopista rodeada de las mismas montañas, pero desde esta distancia parecen como charcos de sangres, debido a su color escarlata y habría seguido contemplándolas de no ser porque la voz de Claude interrumpe mis pensamientos.
—La ciudadanía ha estado muy ansiosa desde que anunciamos su llegada. Desde que se enteraron que derrocaron al Ministerio han sido como unos héroes.
—Eso quiere decir que ellos no saben que ustedes estaban detrás de esto—dice Zander.
—Lo saben, pero a diferencia de ustedes entienden que el Proyecto Alfa es indispensable para prevenir el Ragnarok.
—¿Ragnarok? —pregunta Zander.
—Así es como hemos denominado a la catástrofe que se avecina. Ustedes no lo saben, pero la temperatura aumentará causando una terrible Hipertermia.
—Imagino que su objetivo es implantar los tejidos en la población para que resistan a ello ¿No es así? —pregunto.
—Es correcto, pero tenemos otros planes relacionados al gen Alfa.
—¿ Cuales? —pregunta Zander.
—Tranquilos, ya habrá tiempo para eso.
El auto se detiene en una luz roja y entonces Spieldberg nos informa que Redfort , al igual que Tierra roja, fueron nombrados en honor a las colinas que rodean el país, pero también porque representan el color de la sangre.Para los Dunianos la sangre significa vida y, de acuerdo a la cultura de este país, mientras ella exista la humanidad jamás desaparecerá.
Su compañero añade que Conrad fue quien propuso dicho nombre a Archer Bane como una manera de recordar su tierra natal.
Veinte minutos después, el auto se detiene frente a un pequeño escenario de madera negra y sobre él hay un podio con el símbolo de una Hoz y el martillo haciendo me temblar. Tan sólo pensar que estos hombres pretenden revivir las atrocidades acometidas durante la revolución rusa me hace temblar.
Spielberg nos abre la puerta y una vez fuera Claude nos pide que lo sigamos. Subimos las pequeñas escalinatas mientras escucho a la muchedumbre gritar nuestros nombres desde detrás de una valla metálica.
Claude se pone frente al podio y tras saludar a los ciudadanos de Tierra roja dice sentirse honrado de poder presentarnos a la ciudadanía y que espera que nos hagan sentir como si estuviéramos en casa. Añade, que como ya les había adelantado somos una pieza importante para el proyecto Alfa y luego dice los nombres de Lana Brishley, Kleyson Maine y Sky Glassol.
Una mujer de tez blanca, peliroja, de ojos azules y vestida con una túnica roja sube hacia donde nos encontramos seguida por unos hombres vestidos con el mismo atuendo, pero de color azul y verde.
—Buenas tardes, ciudadanos de Dunia. Como líder de nuestra tierra me siento muy honrada de que nos acompañen en este momento y de seguro tienen muchas preguntas para nuestros invitados. Por favor, levanten la mano y escogeré algunas.
Lana Brishley escoge a una chica de mi edad quien pregunta si en algún momento perdí la esperanza de poder salvar a los Aspirantes.
Antes de que pueda pensar en una respuesta Lana me hace un ademán para que me acerque hacia el podio y me congelo al ver las miradas de todos puestos en mí. Tomo una bocanada de aire y respondo que jamás perdí la fe porque si lo hacía no podría seguir adelante. Luego, Lana escoge a un hombre de unos treinta años y me pregunta si en caso de que el proyecto Alfa llegue a fracasar Zander y yo los protegeríamos del Ragnarok. La verdad no quería comprometer a mi novio en una promesa en la que podría no querer involucrarse, pero conociéndolo supongo que el accedería al igual que yo, de modo que respondo afirmativamente.
La siguiente pregunta es para Zander. Me alejo del podio y oigo a una chica preguntar si se arrepiente de haberse convertido en Oficial a lo que mi novio responde negativamente añadiendo que siempre ha querido proteger a los demás. Acto seguido, una mujer de unos cuarenta años le pregunta que es lo que más admira de mí como su camarada.
—Alexa jamás se da por vencida sin importar cual sea la situación.
Mi pecho se hincha de orgullo al oírlo hablar así de mí.
Las preguntas terminan y Zander deja el podio para darle el lugar a Lana quien informa que organizaran un evento dentro de poco donde los ciudadanos podrán interactuar con nosotros.Después, le da a la palabra a Kleyson y a Sky quienes se identifican como los líderes del Cónclave y de la Equixia respectivamente.
—Dunianos, deseamos ser honestos con ustedes. Si bien algunos miembros del Cónclave están haciendo todo lo posible para aprobar leyes complementarias que permitirán agilizar el proyecto Alfa estamos teniendo detractores. Como saben, cada nueva modificación al Proyecto Alfa debe ser aprobada, pero el partido Aisken, opositor, no está conforme con llevarlo más lejos y el Ragnarok se acerca.
Una orda de abucheos se oyen y Kleyson espera a que disminuyan para continuar.
—No obstante, creemos que con la llegada de los Oficiales cambiarán de opinión.Eso es todo.
Bajamos del podio y somos escoltados por Lana hasta el auto.Nos dice que nos visitará en la sede de la OIP muy pronto y si necesitamos cualquier cosa Claude está a nuestra disposición. Se despide de nosotros con un apretón de las manos.
Una vez en el auto, Claude dice que nos dará un tour por la ciudad y quince minutos después estamos parados frente al monumento que vi. Explica que los primeros pobladores de este país eran personas exiliadas de Rusia hacia Siberia por los Zares, pero que de alguna manera lograron escapar y llegaron a este tierra infértil. La mayoría de ellos eran campesinos que con sus conocimientos se las arreglaron para poder hacer este lugar habitable. Ellos adoptaron el símbolo del infinito como un mensaje de esperanza para ellos mismos, solían decir que no morirían en esta tierra hostil, sino que serían eternos como el infinito ,sin embargo, algunos murieron a causa de unas extrañas bestias salvajes que descendieron de las colinas. A modo de prevención, comenzaron a construir una valla que aún existe. Hasta ahora nadie se ha atrevido a ir más allá para averiguar de qué se trata, pero durante las noches se escuchan aullidos.
—La gente tiene miedo de que esas bestias puedan romper la valla—dice Claude.
—Hemos usado drones, pero no hemos captado nada—dice Spieldberg.
—Claude, tu historia me ha llamado la atención¿Me permitirías ir a investigar? —dice Zander.
Sus palabras me sorprenden, Zander no es el tipo de persona curiosa que iría por algo así y menos cuando tenemos cosas más importantes de qué preocuparnos.
—Lo siento, pero no tenemos tiempo para eso. El Ragnarok será pronto y tenemos que descubrir la manera de transplantar esos tejidos a la población.
—Me temo que eso no es posible, uno de nuestros camaradas, Gregg, murió a causa del tejido artificial— le informo.
—¡ Y lo dicen ahora! Pedazos de mierda, ¿ qué le diremos a la ciudadanía?
—Hasta que no se aprueben las leyes del Cónclave no tenemos nada que decirles. Usemos ese tiempo para pensar en algo—dice Zander.
—Muy bien. En ese caso, Zander mañana elevaré una solicitud a la Orden para que aprueben tu petición.
Media hora después, estamos caminando por el mercado de la ciudad. Sus calles están hechas de adoquines, la gente grita ofreciendo sus mercancías y hay pequeñas casas hechas de barro que se encuentran deshabitadas.Seguramente, los dunianos decidieron dejarlas como un recuerdo de su historia.De pronto, una chica vestida con una sudadera nos ofrece, pero le dijo que no tengo dinero aunque ella dice que es un regalo de bienvenida. Aún así, Zander le entrega unas monedas diciendo que no le agradan las cosas gratis.
La chica sonríe mostrando sus dientes picados y corre junto a su madre en uno de los puestos.
Pasamos bajo un arco de medio punto y Zander me dice que es increíble que haya venido sin dinero. Respondo que mamá no había alcanzado a darme la mesada del siguiente mes.En eso, me entrega 30 dólares diciéndole que los use sabiamente.El hecho de depender financieramente de mi novio no me agrada, pero no tengo otra opción. Se los devolvería tan pronto como pudiera.
Nos alejamos del sector y los rascacielos vuelven a aparecer. Es como si estuvieras atrapado entre el pasado y el presente haciendo que el recorrido jamás fuera aburrido.
Claude nos informa que esta es el área corporativa donde se encuentran las empresas. Explica que las compañías de telecomunicaciones dominan el mercado y que Dunia se sostiene principalmente de la exportación de minerales como el Zafiro y el Jade.
—Ambas piedras tienen gran demanda por parte de las joyerías—dice Spieldberg
—Pero también porque la gente cree en sus propiedades mágicas—dice su compañero.
—Gente idiota como Eiane—ríe Speildberg—. Hace oraciones para invocar su magia.
En eso, noto que una gran muchedumbre se ha reunido alrededor de una plataforma circular de color plateado que se encuentra a unos centímetros del suelo. Dos hombres jóvenes llevan una espada como las que solía ver en las películas de ciencia ficción antes de que el Ministerio las prohibiera por considerar que incitaban a la violencia y llevan una especie de sensor circular aferrado a sus camisetas.
Uno de ellos lleva el cabello largo calipso oscuro hasta la altura de los hombros y viste una larga chaqueta de cuero negra junto con unos pantalones ajustados del mismo color dándole un aspecto gótico. En eso, el chico ataca a su oponente haciendo que una parte del sensor disminuyera un cuarto. Luego, ataca nuevamente y su oponente es incapaz de parar la espada.
La gente grita ansiosamente « Zane» mientras elevan sus puños en el aire.
—Creo que me deberás veinte Duniaris— le dice Speilgberd a Eiane.
—Eso está por verse.
El chico contrataca realizando un giro de muñeca logrando penetrar su defensa.Ante esto, Zane muestra una mueca y contrataca como una máquina imparable y antes de que le de el golpe de gracia el chico resbala. Zane pone su espada en la yugular y el chico dice darse por vencido.
—Vaya idiota,— sus ojos color turquesa se ven aterradores—.Te mostraste muy seguro al retarme y resultaste ser una escoria como los demás. La próxima vez no combatas, sino crees poder ganar.
Zane guarda la espada en su cinturón y se vuelve hacia la multitud.
—¿ Hay alguien que se atreva a retarme?
—Yo.
Sorprendida, veo que Zander ha hablado.
—Vaya, pero si es Zander Weaver. Muy bien Oficial, veamos si tu habilidad con la espada es tan buena como lo es con las armas.
—No deberías, es el campeón Nacional —le aconseja Eaine.
—Alguien tiene que enseñarle a esta basura como tratar a los demás.
Zander sube a la plataforma y le pide al chico prestado su equipo.
—Las reglas son simples—explica Zane—. Debes vencerme antes de que el tiempo se acabe.En caso de que ninguno de los dos logre derrotar al oponente aquel que tenga más vida será el vencedor ¿Estás listo?
—Sí.
Zane le indica que presione su sensor. Entonces una cuenta regresiva comienza en el dispositivo y alrededor de ésta, formando un círculo de color azul, están sus puntos de vida.
Zane ataca primero, pero mi novio es capaz de parar su ataque y contrata con movimientos armoniosos tal como cuando solía nadar, pero Zane es capaz de bloquearsus ataques.
La gente que hasta hace poco no dejaba de victorear se ha quedado muda y en el aire se puede sentir la tensión.
De pronto, noto que la fuerza de los ataques de Zander se detiene y deja de oponer resistencia convirtiéndolo en un blanco fácil.
«¿ En qué demonios está pensando? ».
Zane logra quitarle un tercio de vida y continúa haciéndolo sin que mi novio haga algo para impedirlo.
—¿ Te has rendido tan pronto? —pregunta Zane.
—Ni siquiera he comenzado.
En eso, Zander contrataca rompiendo su defensa y comienza a disminuir sus puntos de vida.Zane se ve descolocado y una gota de sudor cae por su frente.
—Gracias por mostrarme tus patrones de ataque —dice Zander.
—Maldito, ¿ como has podido adivinarlos?
—Un Oficial jamás revela sus secretos.
Zander le da un último ataque logrando la victoria. Luego, apunta su espada en dirección a su pecho y en tono autoritario dice que jamás vuelva a menospreciar a un oponente.Entonces, Zane se arrodilla diciendo que la costumbre es arrodillarse ante el oponente, pero mi novio le dice que se levante.
—Un oponente que ha dado lo mejor de sí jamás debe humillarse a sí mismo.
La muchedumbre grita el nombre de Zander y tan pronto como baja de la plataforma el chico que le había prestado el equipo le da las gracias y le dice que puede conservarlo, pues no lo merece.
—Te equivocas, has luchado admirablemente, eso te hace digno de llevar esta espada.
—Gracias, señor.
—llámame Zander.
El chico asiente y Zander regresa con nosotros.
—¿Te has dado de lo que has echo? Has arruinado su carrera— dice Spieldberg indignado.
—Se lo merece, alguien como él no es digno de llevar una espada.
—Zander, sus patrocinadores no estarán felices con esto. Ten cuidado— le advierteClaude.
Treinta minutos después, estamos ante la OIP.Es un edificio de cristal de grandes proporciones y arriba de la puerta principal se lee Organización Internacional de la Paz en letras azul claro. Una vez adentro, veo como una serie de personas suben y bajan por unas escaleras transparentes llevando papeles.
Claude nos lleva hacia un elevador de color grisáceo ubicado cerca de la puerta y presiona elpiso 25. Damos paso a un enorme penthouse desde el que se puede ver toda la ciudad y que está adornado con muebles que si bien no parecen lujosos se ven de buena calidad.Diría que este cuarto es más lujoso que la casa de Zack.
Una chica de mi edad de tez blanca, ondas color caramelo, ojos verdes y pecas en la nariz está vestida con un delantal blanco se encuentra poniendo la mesa, pero levanta la vista en cuanto Claude garraspea.
—Dot, ellos son nuestros invitados.
—Es un placer conocerlos, si necesitan algo no duden en pedírmelo.
—Ella trabaja desde las nueve de la mañana hasta las cinco de la tarde excepto los fines de semana. Posee una llave—explica Claude.
—La cena está servida por si tienen hambre.
—De seguro que lo tendrán—dice Claude—. Bueno chicos, me despido. Si necesitan algo llamen a este número.
Una vez que se ha marchado suelto un aire contenido y voy hacia la mesa. Dot me sirve un vaso con agua y miro a Zander antes de tomarlo a lo que él responde con un asentimiento.
Pruebo la carne y saboreo en mi boca lo buena que está y felicito a Dot por ello. Ella me da las gracias y me dice que hagamos sonar la campanilla si necesitamos algo.
Voy a decir algo, pero Jake me hace un gesto indicándome que usemos el lenguaje de labios.
—Me dijiste que no comiera nada ¿ por qué has cambiado de opinión?
—Está claro que nos necesitan, no creo que quieran matarnos.
Siento pena por Dot estando sola en la cocina , de modo que le pregunto a Zander si puede comer con nosotros.
—Es una buena idea, podemos sacarle información.
Hago sonar la campanilla y cuando ella aparece le explico nuestra petición, pero ella dice que no se le tiene permitido comer con los huéspedes.Le insisto que nadie lo sabrá y ella accede.
Zander le hace varias preguntas acerca de la historia del país y del funcionamiento de la ciudad.Dot inicia relatándonos lo mismo que dijo Claude sobre los campesinos y agrega que con el retorno de la democracia el primer gobierno comandado por Eren Shein decidieron llamar a este país Dunia porque significa mundo y esperaban que este lugar fuera como ello, un lugar donde todos sus habitantes pudieran ser felices y para cumplir con aquel ideal se esmeraron en crear grandes avances tecnológicos como hacer alianzas con las grandes potencias.No obstante, se las arreglaron para que dichos Tratados no les fueran vinculantes.
—Me cuesta creer un país quisiera aceptar un Tratado bajo esas condiciones—digo.
—Dunia tiene minerales que nadie más posee. Son necesarios en diversos ámbitos, por lo que deja a los demás sin opciones.
—Sin embargo, una vez que el Ragnarok se produzca sus recursos se acabaran.
—Así es, es por eso que estamos desesperados. Nuestro gobierno trabaja noche y día tratando de impedir el Ragnarok.
—La comida empezará a escasear¿Han estado ahorrando provisiones? —pregunta Zander.
—Sí, el gobierno ha estado almacenando y h creando refugios subterráneos equipados con artefactos capaces de enfriar el aire, pero dudo que sea suficiente.
Terminamos de comer y Dot nos enseña nuestra habitación. Es una habitación de color verde claro con una sola cama matrimonial y nos ofrece que si lo deseamos puede ordenar que sea reemplazado por dos individuales.
—No será necesario, yo dormiré en el sofá—responde Zander.
—Como deseen, aquí tienen la llave. Terminaré de lavar los platos y me iré a casa.
Despues de que Dot se va le digo a Zander, aún en lenguaje de labios, que pensó rápido al intentar aparentar que no somos novios.
—No sabes cómo desearía repetir lo de aquel día, pero mientras estemos aquí tenemos que mantener distancia.
—¿ Crees que no están espiando?
—Es posible, no podemos correr riesgos.
Sólo pensar que Zander está tan cerca de mí y a la vez tan lejos me destroza el corazón, pero sé que es necesario. Aún así, dudo que ellos no estén al tanto de nuestra relación e incluso si no fuéramos novios de seguro Claude sabe que Zander me estima como su camarada, de modo que no hay mucha diferencia.
Aún faltaban unas horas para la noche, así que le digo a Zander que vayamos a dar un paseo por la ciudad como una especie de cita.Nos quitamos nuestros trajes y cinco minutos después estamos a las afueras de la OIP.Caminamos tres cuadras y llegamos a orillas de un río que da a mar abierto lo que me hace recordar a Brooklyn.
Una pareja se halla comiendo a las afueras de un restaurante mirando un par de yates anclados bajo un puente de hierro donde la gente a puesto unos candados con las iniciales de sus enamorados. Como me gustaría poder poner nuestras iniciales.
Pasamos por un puesto de helados y Zander me pregunta si deseo uno. Respondo afirmativamente y el hombre nos entrega un helado de frutilla y chocolate. Nos sentamos en una plaza cuando, de pronto, escucho murmullos a nuestras espaldas. La gente nos está mirando y se lo hago saber.
—Somos el nuevo juguete. Sólo ignóralos.
De pronto, recibo un mensaje de Jenny diciendo que aún no han podido conseguir ayuda porque no han firmado ningún tratado, pero Howard cree que si reunimos evidencias ellos cambiarán de opinión.
Estoy escribiendo un mensaje para ponerle al tanto de la situación y preguntar si hay noticias de Jo, pero Zander me advierte que sea cuidadosa porque los teléfonos pueden estar interceptados. Entonces, escribo una mentira esperando que la inteligencia de Jenny sea suficiente como para comprenderla.
No queremos de su ayuda, ahora estamos del lado de la OIP.El proyecto Alfa es indispensable para salvar a todos de la catástrofe. No vuelvan a escribirnos.
De: Jenny
Para: Alexa Parker
Ni creas que te dejaremos acabar con vidas inocentes, sabes lo que esos tejidos le harán a los ciudadanos.
Apago el móvil.
A partir de ahora, La Hermandad ya no es parte de mí.
—Alexa, a veces me pregunto cuando será el día en que dejes de cometer errores.
—¿ A qué viene eso?
—Estabas dispuesta a enviar un mensaje sin pensar en las consecuencias.Dices que quieres protegerme, pero haces cosas como éstas ¿esperas que confíe en tí?
—¡Eso es porque no soy perfecta! Es normal que olvide cosas.
—¡Tienes que serlo! Te enseñé que debías estar un paso adelante, olvidas que te he confiado mi vida.
—Lo siento,tienes razón.
—Una disculpa no es suficiente, decidí confiar en ti, pero vivo pensando si harás alguna tontería.
—¿Cómo haces para hacerlo todo bien?
—Es simple, pienso en ti. Si cometiera un error tú estarías en peligro. Deberías hacer lo mismo.
—Lo tendré en cuenta.
El hecho de que Zander hubiera decidido confiar en mí incluso, aunque tuviera dudas de mis capacidades me hace sentir como una inútil.El está arriesgando su vida por dejarme participar en la toma de decisiones, y en ocasiones no hago más que decepcionarlo.
Le digo que iré a dar un paseo y que regresaría a nuestro cuarto más tarde.Oigo la voz de Zander llamar mi nombre, pero lo ignoro.
Atravieso la plaza sumida en mis pensamientos. Entonces, unas risas me hacen levantar la cabeza y veo a unos chicos saliendo de una tienda con unas espadas como las que tenía Zander. Uno de ellos les dice que su espada personalizada le vencerá la próxima vez que combatan. Por simple curiosidad, entro a la tienda y veo que un montón de espadas distintas a las que llevaba el chico se hallan colgadas de unos fierros metálicos, pero también hay una serie de juguetes.
Avanzo un poco más y veo a un hombre mayor tecleando en una calculadora y no es hasta que me acerco al mostrador que me pregunta si puede ayudarme.
—¿Cuanto cuesta una espada personalizada?
—Eso depende del material y las características que deseas de acuerdo a tu estilo de combate.
—La verdad no sé acerca de los materiales, pero normalmente mi estilo de combate es de corto alcance.
—En ese caso, esta sería ideal.
El hombre me tiende una espada corta de color naranjo y muy liviana.
—A juzgar por tu estatura y complexión diría que te vendría bien¿ Quieres probarla?
—No gracias, ¿ cuánto cuesta?
—quince mil duniaris.
Le pido prestada la calculadora y casi me voy de espaldas eso cuesta casi lo que gana mamá.
Tras darle las gracias abandono la tienda y regreso por donde vine y en eso veo que cuatro personas están teniendo un duelo sobre unas piedras en medio de una fuente recordándome a la Soul Battle que Mia mencionó una vez.
No puedo evitar imaginarme a Zander y yo luchando contra Kyle y Sakura y un sentimiento de nostalgia se apodera de mí.
Dos de los chicos parecen no ser muy buenos en ello. Al igual que yo con los tridentes, sus movimientos no eran fluidos como si el arma no fuera una extensión de ellos.
Si bien me gustaba cargar un arma el usar otras en las que tu victoria dependiera de tu desempeño es algo que me emociona y entonces desee tener mis tridentes de nuevo. De pronto, una de las espadas sale volando en mi dirección y la tomo en el aire.
—¡ Ey tú! Duelo Forzado — me dice un chico.
—¿Disculpa?
—Cualquiera que tome una espada ajena durante un duelo está obligado a un Cross Duel, así que vete buscando una pareja.
—Yo...no conozco a nadie.
—Pues hazlo o tendrás que pagar tres duniaris.
—Te daré esto—le entrego un dólar—. Puedes cambiarlo ¿no?
—Ni de coña, los dunianos no aceptamos dinero extranjero en los Cross Duel. Es una ofensa al juego nacional.
—Pues piérdete.
Empiezo a caminar cuando veo que el chico me tiene sujeta del brazo.
—Suéltame.
—Dame el dinero.
—Te lo advierto, si no me dejas ir lo lamentarás.
—Inténtalo.
Giro su muñeca haciéndolo gritar.
—Pagarás por esto.
El chico regresa con sus amigos y yo continúo por mi camino cuando oigo la voz de alguien a mi lado. Es Zane.Se encuentra reclinado contra una muralla de piedras y lleva un buzo deportivo.
—Veo que los Oficiales no tienen piedad.
—Si hubiera querido le habría roto la mano.
—Escucha, no tengo ni idea de cómo eran las cosas en Brooklyn, pero aquí un Guardador que se propase con los ciudadanos puede olvidarse de su placa.
—Gracias por el consejo, adiós.
—Espera, ¿ no te gustaría ver dónde entreno?
La verdad no tengo curiosidad, pero no quiero regresar al cuarto tan pronto y tener que ver a Zander, de modo que acepto. Sigo a Zane por un par de calles hasta que llegamos a una tienda de arcade.
Un par de chicas se encuentran jugando en los videojuegos y una de ellas sorpresivamente se le cuelga del brazo y me mira enfadada.
—¿Quién es esta chica? Sabes que no me gustan que tengas más admiradoras.Como presidenta del Fan Club lo prohíbo.
—Tranquila cariño, sólo es una conocida que he traído a ver mi entrenamiento.
—Claro que no... las reglas del Fan Club dicen que sólo las admiradoras podemos entrar, así que..
—¡Y yo soy Zane Trainor! y pongo mis reglas. Las visitas están prohibidas hasta nuevo aviso.
Zane saluda al dueño del arcade y tras darle cuatro monedas este le da una llave.Bajamos a un sótano en el que un camino de concreto se divide en tres direcciones. A lo lejos, puedo escuchar el sonido de lo que asumo son espadas.
A medida que avanzamos puedo sentir un poco de frío y es de esperar, el concreto no es muy cálido que digamos.Nos detenemos frente a una puerta de madera y una vez que se abre vemos una sala rectangular de baldosas negras y blancas iluminada por unas luces violetas.
Sobre una pequeña mesa de plástico hay una botella de agua y lo que parece una pantalla táctil. Zane presiona algo en ella y , de pronto, una plataforma llena de arena sube y un holograma con el aspecto de un joven sosteniendo una espada aparece.
—Durante los duelos, debemos lidiar con distintos ambientes.Además, este software nos permite luchar contra contrincantes que han luchado alguna vez.
Me siento en la silla y veo a Zane combatir. Sus movimientos son precisos y agresivos como los de una serpiente que sabe el punto ideal en donde atacar. Su oponente no es capaz de detener sus estocadas y poco a poco la vida va bajando, pero entonces el ritmo del holograma cambia y le ataca furiosamente. Zane, que hasta entonces lleva la espada con una mano cambia a dos. Ejecuta un bloqueo perpendicular y logra desviar tres de sus ataques.
Al igual que Zander intento leer los patrones del holograma, pero parece demasiado perfecto como para que pueda notar algo.Entonces, noto que su pie trasero se curva en veinte grados antes atacar.
«¿ Debería decírselo? No, sino es capaz de leer los patrones jamás podrá vencer durante un duelo».
El holograma da una estocada en su cadera e intenta nuevamente, pero Zane logra bloquearlo y dando un paso largo hacia delante dirige el ataque al rostro logrando disminuir su vida.
A Zane sólo le queda poco menos de la mitad de su vida. Será mejor que piense rápido.
El holograma le da una estocada en la yugular y Zane pierde. Le escucho soltar una maldición y coger la botella de agua.
—¿ Sabes? Su debilidad estaba a la vista.
El me mira sorprendido.
—Dímela.
—No tendría sentido si te la dijera, pero tal vez si me ves luchar lo descubras ¿ Puedo?
Zane me tiende su espada.
Ataco primero para que el holograma no tenga tiempo de girar su pie y ejecuto varias estocadas cruzadas obligándolo a bloquear, pero debido a que aún soy torpe con la espada él logra romper mi barrera, pero me dejo atacar para que Zane pueda notarlo.
—No te concentres sólo en su rostro observa todo su cuerpo, utiliza el rabillo del ojo para ello—digo.
—Lo tengo, su pie gira antes de golpear.
—Así es, la clave está en no subestimar ninguna parte del cuerpo.
La intensidad de sus golpes aumenta y mis manos resbalan a causa del sudor. Se me hace imposible detenerlo. Sorpresivamente, oigo la voz de Zane decirme que flexione la muñeca hacia arriba logrando que la espada le de en la clavícula. Luego, dice que la mueva hacia abajo asertándole en la axila. El holograma retrocede, pero ya le he cogido el ritmo y no podrá detenerme. Como una furia ataco tal como lo haría si tuviera mis tridentes y logro vencerle. El ser desaparece.
—Nada mal para una novata—dice Zane.
—Gracias.
Zane toma asiento y me dice que le gustaría retar a Zander nuevamente dentro de una semana. Sé que no está bien decidir por mi novio, pero le digo que no tenemos tiempo para eso, tenemos asuntos con el proyecto Alfa. Entonces, él levanta las cejas intrigado y me pide que le detalles, pues la OIP sólo les ha dicho que serían trasplantados con un tejido genético y que podrían tener superpoderes.
Si Zane se entera de que aquello no es posible entrará en pánico y correrá la voz provocando que el Cónclave no apruebe leyes que nos permitan buscar una forma que pueda protegerlos del Ragnarok. Necesitamos ganar tiempo, de modo que le digo que mi amigo Tyler sabía al respecto, pero la OIP nos ha prohibido tener comunicación con ellos porque somos sus rehenes.
—Sí, mencionaron que los necesitaban para usarlos en el Proyecto Alfa. Lo lamento.
A decir verdad no me importaría ser un conejillo de Indias si con ello pudiera ayudar a encontrar una cura para salvar a todos de la hipertermia, pero jamás seré parte de algo que terminará matándolos tal como lo hizo con Gregg.
Le digo que ya es hora de irme y tan pronto como camino hacia la puerta oigo decirle que ya ha anochecido y que me acompañará hasta la OIP.
Para cuando abandonamos la tienda de arcade las estrellas ya han salido y durante el trayecto me dice que puedo venir a verlo cuando quiera entrena lunes, miércoles y viernes a las cuatro.
Me entero que participará en el torneo mundial y eso me sorprende porque pensaba que el Cross Duel sólo existía en Dunia, por lo que se lo pregunto. Responde que si bien el juego es originario de aquí han comenzado a exportar los equipos y , debido a la gran demanda y popularidad del juego la Federación de E- Sports lo ha incluido en su catálogo de videojuegos concursables.
Me explica que suele competir en la modalidad Singular, pero hay otros que prefieren la Dual.En su caso, tener compañeros sólo lo retrasaría.
En eso solía ser como Zander hasta que llegue a su vida.
Diez minutos después, estamos a las afueras de la OIP y él me da su número de móvil. Me da una palmada en el hombro diciendo que así es como se despiden aquí y lo veo desaparecer entre la oscuridad.
Tan pronto como salgo del ascensor la puerta se abre sin que hubiera tenido tiempo de llamar. Zander está enfadado, pero a la vez aliviado.
—¿Tienes idea de cuántas veces te he llamado?
—Sé cuidarme sola.
Antes de que pueda responder entro al cuarto y me siento en el sofá.
—Alexa, lamento si mis palabras fueron duras, pero era necesario.
—No es la primera vez que hemos discutido por esto ¿ recuerdas en Redfort? Escucha, puede que ambos seamos Oficiales, pero tú fuiste entrenado toda tu vida y me pides que sea como tú.
—¡Claro que no! Sólo quiero que estemos a salvo.
—Dijiste que decidiste confiar en mí, aunque dudabas de que hiciera una tontería.Entonces, nunca confiaste en mí en realidad ¿ es correcto?
—Así es, temía de que hicieras algo estúpido.
—Y aún así hiciste el Pacto de Sangre ¿Por qué?
—Admiré tu determinación.
Suelto un suspiro y me llevo las manos a la cabeza para pensar mejor. Sé que estoy enfadada con Zander, pero es cierto que en ocasiones olvido cosas y como hoy pude haberlo puesto en peligro. A veces hago todo bien, soy cautelosa, pero otra veces mi antiguo yo impulsivo se apodera de mí.
El pensar en mi novio no será suficiente para recordarlo. Necesito algo más concreto como una especie de objeto que me lo recuerde cada vez que lo llevo conmigo y entonces se me ocurre. Saco la camiseta de Zander y corto un pedazo de la manga. Acto seguido, escribo en el borde interior « un error y la vida de Zander depende de ello».
Se lo enseño a Zander diciéndole que mientras lo lleve conmigo no volveré a equivocarme. El responde que no es bueno llevar eso porque el enemigo podría intuir que hay un vínculo fuerte entre nosotros, pero si eso me ayuda está bien.
Le digo que de esta forma sentiré que siempre está conmigo y será mi prioridad, asíque no tiene que preocuparse.
—Lo creeré la próxima vez que estemos ante esa situación.
Eso fue una patada en el estómago, pero asiento.
—Por cierto, he recibido un mensaje de Layla diciendo que ha logrado cifrar nuestro móviles y me ha enviado una aplicación para detectar si hay micrófonos o camáras ocultos.Estamos a salvo.
Sonrío ante la noticia y rodeo a Zander con los brazos para besarlo mientras sus manos van a mis caderas. De pronto, sus besos se vuelven más intensos al igual que los míos. Como si el haber tenido que contenernos todo este tiempo nos hubiera dejado hambrientos. Ni siquiera me aparto para tomar aire y juego con sus cabellos.
Zander me deposita sobre el sofá, se pone sobre mí, acaricia mi mejilla sin dejar de probar mis labios. Le atraigo más hacia mí y acaricio suavemente sus bíceps. Zander desliza lentamente su mano por mis costillas y a estas alturas ya soy un volcán en erupción.
Mi novio se aparta un momento para decirme que extrañaba esto y le digo que yo también.
Zander vuelve a besarme, pero entonces mi estómago gruñe y dice que Dot ha dejado comida y que me había estado esperando para cenar.
Nos levantamos del sofá y comemos un pollo asado. Zander me dice que ahora que los fármacos son menos efectivos tendríamos que ser cuidadosos al tener sexo.
Creo que esta es una buena oportunidad para preguntarle si desea tener hijos, pero el tema en cuestión me hace sentir nerviosa, de modo que se lo pregunto de manera poco fluida y su respuesta es negativa.
—Los niños son un estorbo, jamás he sentido deseos de ser padre.
Bajo la mirada a mi plato y juego con mi tenedor. No puedo creer que Zander piense eso de ellos. A decir verdad, aún no me había planteado si quería tener hijos, pero la respuesta de mi novio me libera de tener que pensarlo.De pronto, su voz me saca de mis pensamientos.
—Lo siento si te he decepcionado.
—No lo has hecho, está bien si no deseas ser padre.
—¿Qué hay de ti?
—Mi opinión no es importante, tú ya has tomado una decisión y lo entiendo.
—Claro que lo es. Alexa, si eso es lo que deseas estoy dispuesto a aceptarlo.
—No quiero que te sacrifiques por mí.
—Lo haría si eso te hace feliz.Alexa, lo eres todo para mí y si ser madre es tu deseo no dudaría en hacerlo realidad.
Mi corazón se derrite cuando Zander habla de esa manera. Es como si un millón de mariposas volaran en mi interior y solo su persona es capaz de hacerme sentirme así nisiquiera un hijo podría darme esta felicidad, de modo que ya tengo una respuesta.
—No deseo ser madre—tomo su mano—.Sólo quiero estar contigo para siempre.
De pronto, se oye el sonido de una explosión. Me giro hacia la ventana y veo que han lanzado fuegos artificiales, así que voy hacia el balcón y me aferro a la baranda. En eso, los brazos de Zander me envuelven, está tan cerca que puedo sentir su usual aroma.En ocasiones, solía entremezclarse con su perfume y eso no me agradaba, así que le había pedido que dejara de usarlo.
Zander dice que deben de haberlos lanzados para celebrar nuestra bienvenida.
Esta vista me resulta familiar, habíamos visto una escena parecida arriba de la azotea en la fábrica abandonada el día en que Zander me pidió ser su esposa y no puedo evitar llorar al recordarlo llamando la atención de mi novio. Le digo que sólo he recordado algo bonito y pongo mis manos sobre las suyas.De pronto, su manos me sueltan y le oigo preguntar dónde se encuentra. El pánico se apodera de mí, pero me obligo a calmarme. Tras decirle que estamos en la sede de la OIP me responde que no conoce ese lugar.
—Zander, tienes que recordar. Vinimos desde Brooklyn a Dunia para detener a la OIP.
—No puedo, mi mente se siente vacía y va a estallar.
—Recuerda que la OIP nos obligó a venir o destruiría Brooklyn.
—Es inútil, lo he olvidado y cada vez será peor.
—Lo resolveremos. Ahora será mejor que descanses.
Tomo su mano y lo llevo a nuestro cuarto.Lo dejo recostado mientras voy a la cocina por un paño frío. Durante el camino le envío un mensaje a Tyler, pero no recibo una respuesta.Entonces, miro la hora y veo que allá son las tres de la mañana.
Aún no había regresado al lado de Zander cuando escucho su respiración agitada y apresuro el paso.Abro la puerta y me quedo en schock al verlo golpearse la cabeza con la pared. Rápidamente, lo sujeto por los hombros pidiéndole que se detenga.
—¡Déjame en Paz Alexal! ¿ No ves que no tardaré en olvidarte?
—Hacer eso no te ayudará a recordar.
—No puedo quedarme sin hacer nada.
—Zander, mírame a los ojos.
Sujeto su rostro.
—Eres un sobrehumano, cosas como estas no pueden afectarte. Si para alguien puede haber una cura debes ser tú.
—Es cierto, nuestro cerebro no es como los demás.De seguro la OIP tendrá algo.
—Así es, todo estará bien.Vamos a descansar.
Le pido a Zander que me ayude a desabrochar el brassier y me quito los pantalones para entrar a la cama.
Me había acostumbrado a dormir de esta manera para sentir el calor de mi novio durante las noches. Debido a que soy muy delgada suelo tener frío con facilidad, aunque mi resistencia a él ha mejorado desde que me volví una sobrehumana.
Mientras me abraza por la espalda le comento que esta tarde Zane me había dicho que quería volver a retarlo a un Cross Duel y le pregunto si aceptará el desafío.Responde que no tiene interés en ese juego y que sólo pelea si hay una razón para ello.
—Es una lástima, me habría gustado que tú y yo lucháramos en la modalidad Dual.
—Lo siento, no creo estar en condiciones para eso.
—Está bien, pero si hallamos una cura ¿ me prometes que lo harás?
—Claro que sí.
Tomo su mano y me abandono al mundo de los sueños. Puede que la amnesia intente separarnos, pero nuestro amor es más fuerte y haré todo que sea necesario para vencer esta batalla.