Capítulo Único
Era 15 de Diciembre...la noche del "Día de Disfraces", y todos se encontraban festejando y celebrando en la Aldea de la Hoja. Podía sentirse el alegre ambiente festivo por las calles de Konoha...mientras múltiples personas iban caminando de aquí para allá, platicando alegremente, mientras iban disfrazadas de algún monstruo, fantasma o espectro...luciendo varias de ellas, bonitos y llamativos atuendos...portando así pelucas, capas, máscaras, maquillaje, y postizos de diferentes tamaños, tipos y colores, mientras se encaminaban a alguna de las numerosas casas en las que se había organizado alguna "fiesta"; pues el "Día de Disfraces", era una de las festividades favoritas de la Aldea...ya que era la fecha "idónea" para tener el pretexto "ideal" para salir de la "monotonía" de sus ajetreadas y cansadas vidas como ninjas...siendo así, una ocasión "única y especial" para ellos, en la que, incluso, se podía jugar a ser "algo" o "alguien más"...abriendo de esta manera, un maravilloso abanico de divertidas posibilidades ante los ojos de los aldeanos...quienes aprovechaban esta fecha, para ser lo "excéntricos", que "normalmente" no podían...
Así es como toda la Aldea celebraba y se divertía...reuniéndose entre amigos y acudiendo de una fiesta a otra, mientras los niños iban disfrazados a pedir dulces entre casa y casa, respirándose un aire de "misterio" y "miedo" por todo el lugar y entre todas las personas...sin embargo, no era así para Kakashi Hatake, a quien habían invitado a varias fiestas esa noche, negándose a ir a todas ellas, pues no se sentía con ánimos de "disfrazarse" e ir a "convivir" con nadie...teniendo que desairar así las invitaciones de muchas personas, quienes le habían prometido divertidas fiestas y festejos...pero el problema era que, las festividades del "Día de Disfraces", siempre le traían dolorosos recuerdos...
Así que, en lugar de eso, se había encaminado esa noche hacia el campo de entrenamiento número 3, actividad que, desde hacia ya varios años, se le había convertido en una "costumbre"...pasando así, un poco antes, a la florería Yamanaka...y llevando consigo, algunos lirios rosados muy bonitos...los cuáles, eran sus "favoritos"...llegando de ésta forma, después de un largo rato de silenciosa caminata, y encaminándose hacia el monumento de piedra que se alzaba en medio de aquél lugar; pues esa noche, más que estar "conviviendo" con nadie, quería estar a solas con él...así que tenía que aprovechar que en esos momentos todos los aldeanos se encontraban festejando en casas ajenas, y que los campos de entrenamiento estarían solitarios y desocupados por una vez...
Ya quería llegar, pues tenía muchas cosas que contarle...pues, esa semana no había sido nada "fácil"...y quería desahogarse un poco de todo lo que le había pasado, pues siempre le aliviaba el hecho de sentir que se lo contaba...y lo tranquilizaba el pensar que, realmente, estuviera donde estuviera, lo escuchaba...
Así fue como llegó al monumento, mismo, en el que estaba tallado su nombre...deteniéndose un momento enfrente de él y leyendo las letras "En memoria de..." y bajando la vista por entre toda la larga lista de nombres que había inscritos en aquella pila de piedra, hasta llegar al que buscaba...leyendo de esta forma "Obito Uchiha", por la parte de en medio de ella...para después llenar su mirada de la más profunda tristeza...mientras depositaba en la base del monumento, aquellas bonitas flores que había llevado con él...empezando de esta forma a "platicar" en completo silencio...y quedándose de esta manera durante varios minutos...mismos que, después de un rato, se hicieron horas...decidiendo así tomar asiento a un lado de la piedra y continuando con su charla mental, desfogándose con él de todas las cosas que le habían pasado esa semana...de aquellas que lo habían molestado...y de aquellas que lo habían alegrado...sintiendo, después de un rato de larga plática, que los ojos le empezaba a pesar...era increíble que se estuviera quedando dormido en esos momentos...pero debía ser porque ya tenía bastantes horas ahí...y porque, según podía ver por el cielo, ya era bastante noche...pues ya había oscurecido bastante...viéndose el cielo completamente despejado y de un bello color azul...recordando que había decidido salir de su casa y encaminarse hacia ese lugar, aproximadamente a las nueve de la noche...así que, si sus cálculos no le fallaban, ya deberían ser alrededor de las once...sí, definitivamente ya era bastante noche, y Kakashi no solía dormirse más allá de las diez...siendo esto, "desvelarse demasiado", para alguien como él...
No podía entender que se hubiera quedado ahí por más tiempo del debido...podía escuchar a la distancia, la música de las diferentes fiestas de las casas, para quienes, evidentemente, a esas horas, la "verdadera fiesta", apenas comenzaba...no siendo así para él, quien ya sentía que debía comenzar a despedirse para irse a dormir...diciendo así sus casi últimas palabras, antes de decidir cerrar los ojos por un breve momento, ya que éstos realmente le pesaban...pues el cansancio estaba siendo extremo...y se estaba apoderando de él...sospechando que, quizás, fuera hasta más tarde que las once de la noche...y esa semana, y ese día en particular, habían sido de lo más pesados para él...así que quizás, con unos cinco minutos de dormitar un rato, se podría "reponer", después de lo cual, se marcharía del lugar...así que se acercó un poco más hacia el montículo de piedra, subiéndose un poco sobre la base de ésta, y mirando por última vez aquél nombre, antes de darle un dulce beso y recargarse un poco sobre él; si tan solo lo pudiera volver a ver...aunque fuera por una última vez...pensaba con melancolía y tristeza, pero al menos de esa manera, acurrucado sobre aquella pila de piedra, podía sentir, como si de algún modo, estuviera durmiendo con él...sí...a su lado...con éste pensamiento en mente, se sonrió un poco por debajo de la máscara, hasta ir cerrando poco a poco los ojos...pues éstos, inconteniblemente se le comenzaron a cerrar...cayendo así profundamente dormido junto a la piedra...y despertando, cuando empezó a hacer demasiado frío...abriendo así los ojos pesadamente, y encontrándose con lo que parecía ser la parte baja de una larga túnica negra, la cual rozaba hasta el suelo, alzando lentamente los ojos y subiéndolos por aquél cuerpo, notando que se trataba de un hombre...el cual llevaba una túnica completamente negra mientras traía puesta la capucha de ésta; el extraño hombre estaba subido sobre la base, y estaba recargado de espaldas sobre la piedra monumental, mientras observaba una de las flores que había dejado sobre ella, mientras la sostenía y la giraba con la mano, manteniéndola a la altura de su vista, y viéndola aparentemente con el ojo que asomaba por detrás del único orificio que tenía la máscara color naranja con rayas negras que portaba, misma, que lejos del ojo derecho, le cubría toda la cara...Kakashi se removió un poco sobre el suelo, provocando que aquél extraño sujeto llevara la mirada hacia él.
-Ja...hola, lo siento...¿te espanté?.-le preguntó con una extraña, ruidosa y "aniñada" voz.-Tienes cara de haber visto a un verdadero fantasma, o a un muerto...
-Ah...eh...n-no...lo...lo siento...yo...-decía Kakashi tratando de incorporarse, sintiéndose de pronto muy "apenado" por haber sido encontrado de aquella manera...durmiendo junto a la pila de piedra, en medio de aquél campo de entrenamiento desierto...
-No te disculpes por eso...me imagino que has de haber estado muy cansado como para quedarte dormido en medio de un lugar tan tétrico como éste, en vez de estar calientito en tu cama...o divirtiéndote en alguna fiesta de disfraces o algo así...-le decía el otro.
-¿Tétrico?...-le inquirió sin comprender.
-Es decir...yo sé que aquí no hay cuerpos...pero se supone que aquí están escritos los nombres de gente que ya está muerta, ¿no?..."héroes" de nuestra Aldea...-suspiró algo pensativo.-Pero descuida, me imagino que debe ser muy difícil y cansado ser tan "buen ninja" como Kakashi Hatake...¿qué fue?, ¿alguna pesada "misión"?...-le preguntó, viendo Kakashi que el extraño volteaba hacia él, pero sin poder ver su mirada.
-¿Co-conoces mi nombre?...-fue todo lo que le preguntó, sintiéndose aún un tanto "aturdido" por el pesado sueño que había tenido.
-Pues claro...¿quién que viva en ésta Aldea no sabe del famoso "ninja que copia"?...¿o te gusta más "Kakashi el del Sharingan"?...-le preguntó.
-Creo que prefiero el de "Kakashi, el mata-amigos"...creo que va más conmigo...-dijo en voz baja y con tristeza, anegando lentamente sus ojos en lágrimas...
-Con que "mata-amigos", ¿eh?...¿así que las historias son ciertas?...-le preguntó aquél hombre con aparente "curiosidad".
-¿Qué historias?...-le preguntó Kakashi sin entender muy bien a qué se refería.
-Ya sabes...las que cuentan sobre cómo te hiciste de tu Sharingan, y...-hizo una pausa.-tú sabes muy bien cuál es la otra...-Kakashi volteó a verlo desde abajo, abriendo un poco más los ojos.-Por cierto...¿esto es tuyo?...-le preguntó aquél hombre, bajando un poco la cara hacia él y mostrándole su libro de "Haciéndolo en el Paraíso, parte 2", sonrojando a Kakashi al extremo, quien inmediatamente se puso de pie para quitárselo de la mano al otro, quien rápidamente la alzó, llevando el libro hasta arriba, dejándolo un tanto inalcanzable para él.
-Devuélvemelo...-le pidió Kakashi tratando de ver su ojo por el orificio de aquella mascara, pero siendo una vez más, rápidamente esquivado por aquél hombre, quien ágilmente se apartó de él, llevando el libro aún consigo.
-¿Tanto lo quieres?...-le preguntó mostrándoselo.-Pues ven por él...-le dijo en un tono, tanto "retador" como "burlón", mientras se lo guardaba en el bolsillo de la capa; molestando un poco a Kakashi, quién no se esperaba pasar la noche del 15 de Diciembre, jugando a perseguir a un sujeto desconocido de voz rara, al cual, ni siquiera le podía ver bien la cara...-Por cierto, ¿qué hacías aquí, en lugar de estar en alguna fiesta?, ¿tan amargado eres, que nadie te invitó a la suya?...
-No quise ir a ninguna...-le respondió secamente el peli-plata.
-¿Y de qué se supone que vienes disfrazado?...
-No vengo "disfrazado"...-lo atajó con un poco de molestia en la voz, pues aquél sujeto lo comenzaba a exasperar.-¿Podrías devolverme mi libro, por favor?.-le dijo extendiendo la mano hacia él.
-Qué aburrido...-le dijo el otro, haciendo completamente caso omiso a lo que le acababa de pedir.-Yo pienso que estas fiestas son más divertidas si te disfrazas...-le dijo alzando un poco ambas manos, las cuales estaban cubiertas por dos guantes negros.
-¿Me lo devuelves?...-le repitió, viéndolo con frialdad.
-Ya te lo dije...si quieres tu "pervertido" libro, debes venir por él y quitármelo...-le dijo denotando un poco de "diversión" en la voz; provocando una gran y seria molestia en Kakashi, quien no había pasado por alto el hecho de que había llamado "pervertido" a su libro...implicando "implícitamente", que el pervertido era él, por leerlo...
-No pienso ponerme a jugar a las "correteadas" con un extraño desconocido, al cual no pudo verle ni la cara...-le dijo secamente.
-¡Ja!, pero mira quien lo dice...-le dijo el extraño, mirándolo de reojo.-En ese caso, yo podría decirte lo mismo, ¿no crees? No es como que con tu máscara, se te pueda ver por completo la cara...-le dijo el otro.
-¿Quién eres?...-le preguntó secamente, sin moverse de su lugar, ni ponerse a "perseguirlo", mientras lo miraba con creciente frialdad.
-Uy...no te pongas tan serio, "Kakashi, mata-amigos"...que me das miedo...-le dijo con burla.-¿o qué?...¿acaso me piensas "matar" a mí también?...-le preguntó fingiendo temblar, mientras se reía, y se apoyaba con ambas manos sobre la piedra monumental...desatando la ira en Kakashi, quien automáticamente se fue contra él, pero siendo esquivado por éste a gran velocidad, golpeando solo el aire...a la vez que iba sintiendo, cómo dos manos lo abrazaban rápidamente por la espalda, rodeándolo por su cintura y atrayéndolo con fuerza hacia atrás, quedando así pegado al sujeto de la máscara...quien inmediatamente repegó tanto su cuerpo, como su cara, hacia él...hablándole al oído con una voz que de pronto sonaba muy diferente a la tonta e infantil que había venido usando hasta el momento...escuchándose ésta vez mucho más gruesa y sexy...haciendo sonrojar a Kakashi, quien se había quedado congelado en su lugar, sintiendo cómo aquél desconocido sujeto, lo tenía sometido e inmovilizado por completo.-Pronto dejarás de necesitar de éstas absurdas cosas...-le dijo con aquella cautivante voz, mientras ponía el libro en su mano, para que lo tomara.-y recordarás de nuevo, lo que es el "verdadero placer"...-le dijo al oído, provocando un intenso sonrojo en Kakashi, quien abrió desmesuradamente los ojos, sintiendo su corazón dar un fuerte vuelco y detenerse, sintiendo cómo las manos de aquel sujeto lo soltaban, antes de darse la vuelta y girarse hacia él rápidamente, dispuesto a quitarle aquella máscara como fuera...pero al terminar de darse la vuelta, éste ya no estaba...provocando que un intenso escalofrío de pronto lo recorriera...sintiendo todo su cuerpo temblar...quien, aún mantenía los ojos muy abiertos y la mirada muy atenta...retirándose velozmente la banda que tenía puesta en la cabeza y revisando con su ojo izquierdo todo perímetro del lugar...buscando con su Sharingan algún rastro de chakra, algo...lo que fuera...pero nada...ahí no había ni se veía nada...no...eso no podía ser...no era posible...estaba completamente seguro de que había acabado de estar hablando con un extraño sujeto de máscara naranja y capa negra..."máscara naranja"..."naranja.." pensó Kakashi llevando sus manos hacia su cabeza y halándose el cabello con éstas, tirando así al suelo tanto su libro como la banda regulatoria que se había quitado de la cabeza, pues esa voz...ese comportamiento tan molesto e infantil...y esa forma de tomarlo y agarrarlo..."No..." pensó desesperado, llevando su cuerpo poco a poco hacia abajo, y acuclillándose lentamente hacia el suelo, pues de pronto, le había costado mucho trabajo el mantenerse de pie...
-¡Kuchiyose no jutsu!.-gritó de pronto, mordiendo su pulgar izquierdo y llevando rápidamente ambas manos al suelo, provocando que de la nada, aparecieran ocho perros.
-¿Todo bien, Kakashi?, ¿para qué nos necesitas?.-le preguntó el perro más pequeño de todos ellos.
-Necesito que rastreen este aroma por todas las inmediaciones del lugar.-les dijo, enseñándoles el libro, provocando que los perros se acercaran a olerlo.-¡rápido!.-les gritó luciendo muy exasperado al ver que los perros lo olían y lo olían, pero no se movían...-¡¿Qué hacen?! ¡¡Vayan!!-les volvió a gritar, provocando que los perros lo voltearan a ver, algunos luciendo espantados, mientras que otros lo observaban extrañados.
-Kakashi...aquí solo está tu aroma...-le dijo Pakkun, viendo extrañado la actitud tan desesperada que mostraba su amo, pues era la primera vez que lo veía así de exasperado...
-No...no es cierto...¡¡no lo están haciendo bien!!-les volvió a gritar Kakashi, luciendo desesperado...llevándose de pronto las manos nuevamente a la cabeza, pues era verdad...por el estrés del momento lo había olvidado...ese sujeto...fuera quien fuera, traía puestos unos guantes negros...
-Eh...¿se siente bien, jefe?...-le pregunto Shiba, viendo preocupado hacia Kakashi.
-¿Sucede algo, Kakashi?...¿a quien querías que persiguiéramos?...-le preguntó Pakkun, quien no entendía en lo absoluto ese comportamiento tan "atípico" en su amo, pues, ¿invocarlos en plena noche del "Día de Disfraces", sin batalla aparente y enseñándoles su libro pervertido que solo olía a él, mientras esté lucía de lo más desesperado?...
-¿Jefe?...-le llamó de nuevo Urushi, viendo de pronto cómo Kakashi se veía de lo más perdido entre sus pensamientos...y no respondía.
-Jefe, si esta es una clase de "broma" por ser el "Día de Disfraces"...está bien, ya nos espantó...¡Uff! Vaya que es bueno...-comenzaba a decir Bisuke, quien inmediatamente se calló, pues Kakashi lo había volteado a ver, fijando en él ambos ojos, cuya mirada se veía un tanto desorbitada...comenzando a llenar estos lentamente de lágrimas.-Ah...¿j-jefe?...
-Olvídenlo...ya váyanse...-les ordenó, volteando de nuevo su cara, mientras se tomaba del cabello con las manos.
-Kakashi...-comenzaba a decir Pakkun.
-¡¡QUE YA SE VAYAN!!-les gritó volteándose hacia ellos de nuevo, comenzando a derramar algunas lágrimas, las cuales escurrían de sus ojos hasta perderse en su máscara, dejando altamente impresionados a sus ninken, quienes nunca lo habían visto llorar así...-¡¡LAAARGO!!.-les ordenó, provocando que éstos brincaran un poco y se voltearan a ver por unos breves momentos unos a otros, antes de decidir obedecer y desaparecer; dejando así a Kakashi solo, quien una vez viéndose solo, se soltó a llorar, sollozando amargamente sobre el suelo, dudando cada vez más de su "estabilidad mental", pues todo eso...¿en realidad había pasado?...¿o había sido únicamente alguna otra treta y mala pasada de su mente? Pues no era la primera vez que le pasaba...y no era lógico que alguien se hubiera desaparecido así...eso sería algo sobrehumano...y nadie podría lograrlo a menos que manejaran algún extraño jutsu de teletransportación...y hasta donde él sabía, solo habían existido dos personas que podían hacer esto, y ambas, ya no existían...lentamente trató de calmarse, retomando poco a poco su habitual respiración. No tenía pruebas de que nada de eso hubiera realmente pasado...y sonaba demasiado loco, como para atreverse a contarlo...ni siquiera estaba seguro de querer decírselo a Gai...pues estaba seguro de que incluso él, lo creería "mal" sí le contara una historia tan rara como esa..."en plena noche del "Día de Disfraces", con un extraño sujeto enmascarado con túnica negra, cuyo comportamiento le recordó a horrores a quien en esa noche, había estado pensando...mismo quien, de un momento a otro, desapareció...dejando pruebas nulas de su existencia..." No...definitivamente no lo debía contar...ya era suficiente con que él mismo lo hiciera, como para permitir que otras personas dudaran de su estabilidad mental y emocional...recordando de pronto la mirada preocupada y desencajada con la que lo habían mirado sus perros de caza ninja..."Incluso ellos..." pensó, mientras se secaba las lágrimas y tomaba su libro, "Pronto dejarás de necesitar de éstas absurdas cosas...y recordarás de nuevo lo que es el "verdadero placer"...esas palabras...y esa forma de decir las cosas..."Obito" pensó sonrojándose intensamente, a la vez que llevaba sus manos para cubrirse la cara. No...eso era imposible...el único "Obito" al que había amado y había conocido, era aquel niño cuyo nombre estaba tallado en esa piedra...todo lo demás debían ser imaginaciones suyas...solo que la de hoy, había alcanzado un nuevo nivel...rayando en el extremo de la "demencia"...de pronto sintió mucho miedo, sintiendo un escalofrío recorrer nuevamente su piel, recordando los últimos días de su papá, antes de que éste se quitara la vida...recordando lo mal y lo irreconocible que lo había visto...y la manera tan extraña en que se había comportado...no...él no quería acabar como él...él no podría terminar por "desvariar" de esa manera...quizás lo más propio por el momento sería regresar a su departamento...y tratarse de olvidar de todo por un momento. Debía dejar de pensar en irrealidades y cosas que, por más que con toda su alma deseara, eran imposibles...Obito estaba muerto, y no volvería..."...lo siento...¿te espanté? Tienes cara de haber visto a un verdadero fantasma, o a un muerto..." esas palabras...no...ya no debía de pensar en ello...pues todo habían sido ideas suyas...y nada de eso había realmente pasado...debía tratar de olvidarlo..."Ya sabes...las que cuentan sobre cómo te hiciste de tu Sharingan...y...tú sabes cuál es la otra..." sí, definitivamente habían sido, una vez más, él y sus eternos remordimientos...así como sus locas ansias por volver a verlo...
Así que con ese pesar, y con mucho qué pensar, fue que lentamente se retiró del lugar...