Negro y Blanco II

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

Han pasado meses desde que Sheryn Blanchett sobrevivió al horror de Benedikt Heinrich. Aunque el asesino fue capturado, las cicatrices que dejó no han sanado. La vida sigue, pero la tranquilidad es solo una ilusión: un nuevo asesino ha comenzado a imitar sus métodos, acechando a Sheryn y a quienes le importan. Ahora, cada mensaje, cada sombra y cada susurro se convierte en amenaza. Con Nicole a su lado, Sheryn deberá enfrentarse a un enemigo más agresivo que parece conocerla mejor que nadie y que está decidido a reescribir la historia del pasado.

Genero:
Horror
Autor/a:
Matthew Leroy
Estado:
Completado
Capítulos:
34
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Octubre en Dusseldorf..

Meses habían pasado desde aquella noche que cambió todo. La ciudad de Düsseldorf ya no olía a primavera, sino a hojas secas y tierra húmeda; octubre estaba en pleno auge, con los árboles amarillos y rojizos proyectando sombras largas sobre las calles. La rutina parecía intentar cubrir los restos de miedo que aún rondaban en la mente de Sheryn Blanchett, pero la tranquilidad era frágil, como un vidrio a punto de quebrarse.

Sheryn, con su cabello pelirrojo brillante al sol de la tarde, caminaba despacio hacia su departamento. Las cicatrices del pasado no eran solo visibles en su cuerpo o en sus ojos; estaban en su manera de mirar, de medir cada paso, de escuchar cada sonido como si pudiera contener una amenaza en cualquier esquina. Los meses de aparente normalidad habían sido un frágil acuerdo con la realidad: asistía a clases, salía con Nicole y Pamela, intentaba reírse, pero siempre había un susurro de alerta rondándola.

Al llegar a su apartamento, Sheryn se dejó caer en la silla de su escritorio. Las carpetas con trabajos de la escuela se mezclaban con los informes que había recogido meses atrás sobre el caso de Benedikt. Aunque él estaba tras las rejas, algo dentro de Sheryn no podía dejar de preguntarse si la historia realmente había terminado. Sus dedos rozaron el borde de su teléfono, aún sin notificaciones… por ahora.

Susan, su madre, había regresado a la rutina diaria también, intentando protegerla del pasado y del miedo que todavía se filtraba en su hogar. La relación entre madre e hija se había fortalecido, pero Sheryn sabía que algunas preguntas nunca se respondían por completo y que algunas verdades nunca se borraban.

Mientras el sol de octubre caía, bañando la ciudad en tonos anaranjados y ocres, Sheryn respiró hondo y se recordó a sí misma que, por primera vez en mucho tiempo, aún podía decidir cómo vivir. Pero había algo en el aire, un leve escalofrío que no provenía del viento, sino de la sensación de ser observada. Y aunque no había ninguna señal concreta, Sheryn no podía evitar sentir que el mundo que conocía había cambiado para siempre… y que tal vez, la oscuridad no había dicho su última palabra.