Prólogo - El eco de las sombras
Dicen que el destino no se escribe con tinta, sino con sangre.
Y la de Jeon Jungkook siempre ha estado fría, corriendo bajo la piel de un hombre que aprendió a matar antes que a amar.
En el silencio de la noche, donde las luces de Seúl parpadean como los últimos latidos de una vida condenada, él camina entre sombras, dejando tras de sí un rastro invisible, un susurro que la policía teme pronunciar:
"Mr. Bunny Killer."
Para el mundo, es un monstruo.
Para la mafia, su rey.
Para sí mismo, solo un eco vacío que respira entre la culpa y el control.
Pero incluso la oscuridad más densa se tambalea cuando la luz se atreve a tocarla.
Y esa luz tiene nombre: Park Jimin.
Un chico que no conoce el peso de un arma ni el sabor metálico del pecado, pero cuya mirada logra detener el pulso del asesino.
Un alma limpia arrojada al foso de los demonios, donde aprenderá que incluso el amor puede oler a pólvora y redención.
Esta no es una historia de buenos ni de malos.
Es la historia de dos almas que se reconocen entre la ruina, dos destinos que colisionan con la misma fuerza con la que el amor puede destruir... o salvar.
Y mientras el mundo arde, entre besos rotos y promesas que sangran,
el Rey de las Sombras se pregunta por primera vez si vale la pena vivir...
si amar puede ser menos mortal que matar.