Un exraño USB
— Es por ello que considero que ahora nuestro principal objetivo, es la gente... brindarles una seguridad y alivio en que no volverán a sentirse solos, nuestros dispositivos deben brindarles confianza y, inclusive, una amistad que consideren más realista... la tecnología ha cambiado mucho en estos años, es por ello por lo que debemos ser la primera marca de dispositivos móviles en volver a brindar la importancia de la socialización. —ahí estaba, Oh Sehun, un joven, apuesto y con una vida brillante por delante. —Esa es mi propuesta para nuestro nuevo ZT-x Note 8, muchas gracias.
Los aplausos por parte de los jefes y compañeros de trabajo no se hicieron esperar. Por supuesto, esto era lo que le había asegurado el pronto ascenso, el esfuerzo en su trabajo y la total dedicación a ello; la habían ganado un reconocimiento enorme dentro de la empresa de dispositivos móviles en donde trabajaba, tenía un buen puesto en el departamento de marketing y lo más seguro era que pronto tendría su propia oficina, un sueldo mejor pagado y un puesto mucho mejor y reconocido. Por supuesto, a sus 26 años aquello era todo un éxito, siendo que además había conocido al hombre de su vida, Park Chanyeol; un médico cirujano de 29 años, bastante famoso en su área de trabajo también, apuesto y muy caballeroso, mucho más alto que Sehun y dulce, y por supuesto; bueno en el sexo.
Había logrado todo por lo que lucho, su propuesta había sido aprobada, otra vez; y seguramente ganaría millones para la empresa, estaba claro y bastante obvio, que Sehun iba a ser el nuevo gerente del departamento de publicidad. Caminó con estilo elegante y formal fuera de la sala de juntas una vez que se acabó el bullicio, algunos de sus compañeros pasaban a su lado dando golpes suaves sobre sus hombros y una mención de felicitación para después irse de largo. Su turno, o al menos sus deberes, habían terminado, por lo que iba a llamar a Chanyeol, cuando aquellas sucias manos se hicieron presentes sobre su cuerpo, otra vez.
— Muchas felicidades Sehunnie. —ugh, odiaba ese apodo salir de su asquerosa boca. Sus manos recorrieron sus brazos hasta situarse en su cintura, apretándose contra su cuerpo mientras susurraba sobre su oído, su aliento caliente haciéndole estremecer de asco.— Como siempre, tan espectacular, por eso eres el mejor Sehunnie... mi subordinado favorito.
— Jongin, por favor... quítame las manos de encima. —lo empujó de manera gentil, no queriendo armar una escena de uno de los pasillos de la empresa, aunque ciertamente ya le tenía harto. —Te he dicho que no me gusta que me toques, puede considerarse acoso sexual... vuelve a hacerlo y me aseguraré de reportarte en RHH.
Sehun se giró, escuchando las disculpas de Jongin a lo lejos mientras rodaba los ojos. ¿Es que todos eran unos imbéciles?, él no era el único, Wu Yifan también se la pasaba acosándole a pesar de que todos en la empresa sabían que ya estaba comprometido con alguien; era incomodo, y a pesar de eso no se había tomado el tiempo de acusarlos o algo, no por miedo o clemencia, más bien porque quería tener un poco más de “poder” dentro del lugar; en cuanto tuviera su ascenso, estaba seguro de que RHH no lo ignorarían, como habían hecho con Yifen, una de sus compañeras que, tristemente, había sido víctima de acosos fuertes, yendo a acusar a los culpables pero ganándose burlas del resto de los empleados... el mundo era una mierda, luego; ella renunció al no soportar esto, puesto que la empresa únicamente disminuyó el sueldo de los asquerosos que la toquetearon.
Ser jefe de Marketing le aseguraría su seguridad por fin, pues iba a estar a la par de Jongin e iba a ser el superior de Yifan; por fin podría quitárselos de encima.
Entro a la zona de cubículos de la empresa, la que seguro pronto dejaría cuando lo ascendieran; tomó asiento y llamó a Chanyeol, soltando risitas coquetas mientras acariciaba sus cabellos y se recargaba sobre la silla giratoria, cruzando sus piernas una encima de la otra; todo sin percatarse de que los ojos curiosos y lujuriosos de alguien, le miraban fijamente.
—Oh Sehun,seguramente eres una maldita puta... haciendo esas sonrisitas al idiota de tu prometido... maldito tipo con suerte... —gruñó por lo bajo, recargando su mentón sobre la palma de su mano. —Algún día... como quisiera follarte, seguro que gimes como una complet... —el sonido de un nuevo mensaje corto su “inspiración” de sueños caliente e imposibles con aquel compañero de trabajo.
Yifan no solo le tenía un apetito sexual prohibido a Sehun, sino que de igual manera le tenía un resentimiento con ganas, pues en los últimos lanzamientos, Sehun le había ganado con sus propuestas y ahora, le había “robado” su ascenso. Observo en su pantalla móvil un archivo adjunto, un vídeo que, en el momento, supuso era un virus. El jefe Kim llegaba por los pasillos, con su secretaría a un lado para pedirle que firmará algunos papeles; rodó los ojos, sabiendo que aquel idiota era el más lame culo de Oh Sehun, que, como él, Kim Jongin le tenía ganas carnales a Sehun y que, pensaba; que, si lo ascendía y demás, el tipo Oh se acostaría con él... como si fuese así de fácil.
Guardó su teléfono móvil y se dispuso a revisar su computador, fingiendo no sentirse asqueado y un tanto celoso cuando Jongin nuevamente se acercó a Sehun, luego, vio como éste le daba un suave manotazo y se ponía de pie, susurrando algo para luego salir rumbo al ascensor. El idiota de Kim había sido rechazado, otra vez, por Sehun. Rodó los ojos y comenzó de nuevo sus imaginaciones sucias.
Por la tarde, ya en casa; Sehun se dispuso a hacer la cena para él y Chanyeol, sabiendo que el mayor llegaría más o menos en 2 horas, tiempo suficiente para hacer una cena decente que le asegurara a Chanyeol sentirse más relajado después de un día de trabajo pesado, pues sabía que por la mañana había tenido una cirugía; seguro estaba cansado.
En ropas más cómodas y mientras la cena terminaba de hornearse, llamaron a la puerta, por lo que abrió agradeciendo al chico de paquetería y firmando de recibido, en cuanto abrió el sobre se encontró con un USB, algo extraño creía, aunque luego la idea de que, su idea para publicidad del nuevo producto había sido ya plasmada en un archivo de video y se lo habían enviado para su aprobación, le llenó de alegría. Sacó su portátil y se dispuso a explorar la USB, percatándose de que únicamente había un video.
—Seguro que aBaekhyun y a su equipo de diseño digital les quedó de maravilla... Siempre hace trabajos tan buenos y llamativos. —murmuraba, dando doble clic y esperando a que el archivo se reprodujera, sin embargo, no fue un anuncio estético como lo que Baekhyun solía hacer, en lugar de eso, gemidos y choques de pieles comenzaron a resonar fuertemente en la sala de estar. —Qué.... que mierda...
Era él, un Sehun más joven, abierto de piernas con el miembro goteando sobre su abdomen; un miembro grueso penetrando su culo fuertemente mientras chorreaba con cada estocada, sus pezones atrapados por un par de pinzas eléctricas, sus cabellos desaliñados y gimiendo mientras se retorcía de placer, sus mejillas sonrojadas y un pequeño hilo de saliva goteando de la comisura de sus labios.
—Ugh, Sehun... te amo Sehun. —murmuró la voz más ronca de fondo en el vídeo, acompañando sus gemidos agudos de aquella manera. —Eres el mejor Sehun... tu culo es tan apretado... Te quiero, agh~
Lo reconoció de inmediato, Johnny Shu, su ex novio de la universidad. El bastardo le había grabado en medio de tener relaciones sexuales sin su consentimiento, en una de aquellas ocasiones en donde se dejó manipular por él, totalmente drogados y en compañía de uno de los amigos de Johnny, Jaehyun, quien también se follaba a su novio Taeyong; haciendo entre los 4 un intercambio de parejas. Pero, en cada maldita toma salía su rostro enrojecido, su culo siendo perforado por el miembro de Johnny o de Jaehyun, su cuerpo siendo tocado y sus fuertes gemidos abarcando el mayor sonido posible.
Se sintió mareado, casi con ganas de vomitar. El terror lo invadió de inmediato, sacando la USB de golpe y apretándola entre sus manos.
La policía. Debía acudir a la policía y pedir ayuda, hacer que encuentren al maldito de Johnny y mandarlo directo a la cárcel... Seguramente quería chantajearlo, amenazarlo o algo... pero en la USB solo estaba el vídeo, y de igual forma, no iba a esperar hasta que ese maldito drogadicto le hiciera algo o siquiera se le acercará...