Historia completa. Jimmy wall
PD:Ahora ajustaré la historia si no les gusta. La idea es que entretenga ya que es un oc y me gustaría que estuviera en el fandom.
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Jimmy Wall. Historia
La ecuación personal de Jimmy Wall era sencilla: Ser diferente + Ser pobre + Ser inteligente = Ser un blanco perfecto. Ella, a sus catorce años y con un CI de 178 que consideraba más un interruptor de luz permanente que un don, lo había comprobado diariamente.
Era linda, pero de una manera que su entorno se negaba a ver. Llevaba el cabello castaño claro peinado en dos moños bajos y pulcros que descansaban sobre sus hombros, con un flequillo recto y preciso que enmarcaba sus ojos marrones, ojos que observaban el mundo con el cansancio de quien ya ha leído el último capítulo. Sus aretes de argollas redondas y pequeñas tintineaban levemente cuando movía la cabeza con un sarcasmo calculado. La piel morena clara, algunas espinillas en las mejillas y unas ojeras pronunciadas —herencia materna— completaban un rostro que ella mantenía en una expresión de aburrimiento perpetuo. Su sonrisa, sin embargo, era su firma personal: solo los dos dientes delanteros superiores estaban rotos, partidos en diagonal, lo que le daba un aire de duende que había decidido usar como escudo y arma. "Es mi sonrisa de luna creciente," solía decir con voz plana, "solo brilla cuando hay oscuridad."
Su armario era una declaración de guerra pasiva: pantalones jeans negros desgastados, con agujeros que dejaban ver las medias panty de red debajo; encima, un suéter negro de cremallera delantera, siempre cerrado hasta el top, adornado con franjas blancas horizontales. Y en su cuello, colgaba un broche pequeño en forma de corazón, siempre cerrado. "¿Qué lleva ahí?" le preguntaban los curiosos. "Polvo de hadas y facturas sin pagar," respondía sin levantar la vista de su manga. Dentro, protegida como un talismán, estaba la única foto de su madre sana y sonriente.
En clase, era la estudiante estrella que fingía una pereza épica. Mientras otros sudaban sobre los libros, Jimmy absorbía conceptos con la frialdad de un ordenador y los escupía en los exámenes con una precisión infalible. Sacaba primeros puestos sin parecer esforzarse, un logro que le granjeaba la admiración de sus profesores y el odio profundo de sus compañeros.
"Oye, Cerebrito," le lanzó Marco, el matón principal, un día en el pasillo, "¿ya le hiciste los deberes a tu novio el fantasma?"
Jimmy, sin apartar los ojos de su libro, respondió con un suspiro exagerado: "Sí, le ayudé con geometría no euclidiana. Tu problema es que solo entiendes el espacio en tu cabeza, y ese está bastante vacío." Los chicos alrededor rieron nerviosos. El sarcasmo era su primera línea de defensa.
Su verdadero refugio, sin embargo, no era el aula. Eran los márgenes de sus cuadernos, donde entre fórmulas de física y anotaciones de literatura, dibujaba la silueta alta, delgada e inquietante de Slenderman. Su obsesión no era el miedo común; era un amor retorcido, casi romántico. Para Jimmy, Slenderman era la entidad definitiva: poderosa, enigmática, existente al margen de toda regla social. No lo veía como un monstruo, sino como la personificación de un vacío con propósito. En la soledad de su habitación, tenía un póster del Hombre Delgado pegado con washi tape. En su libreta, escribía frases que jamás diría en voz alta: "Incluso en el vacío, el sentimiento genuino es la prueba de que estamos vivos. Tú no eres caos. Eres un orden que ellos no pueden comprender."
Pero Jimmy tenía otro don, uno más oscuro, cultivado en la fragua del dolor. Podía leer a las personas como libros abiertos. No era telepatía, sino una observación hiperlógica. Notaba el microgesto, la pausa calculada en una mentira, la forma en que los ojos se desplazaban al inventar. Había descubierto, casi por accidente, que podía manipular. Un halago estratégico aquí, una información clave soltada allá, una semblanza de vulnerabilidad que no sentía. Lo hacía para evitar golpes, para conseguir favores y, últimamente, por puro experimento sociológico. Lo más alarmante era la insensibilidad que había crecido como una segunda piel. Cuando veía sufrir a alguien, no sentía el punzón de la empatía. Solo una curiosidad clínica, como quien observa una reacción química. El daño ajeno había dejado de importarle. El daño propio lo calculaba como un riesgo asumido en la ecuación de la supervivencia.
"Jimmy, ¿me ayudas con este problema? Es que no entiendo nada," le pidió una compañera tímida una tarde.
Jimmy la miró, analizó su expresión de verdadera angustia, y sintió... nada. "Claro," dijo con una sonrisa que no llegaba a sus ojos. "Es sencillo. Solo tienes que dejar de complicarte la vida. Como yo." Ayudó, sí, pero fue un acto mecánico, un algoritmo social ejecutado sin calor.
Su armadura de sarcasmo se resquebrajó el día que decidió comprarse un colgante con el símbolo del proxy de Slenderman. Lo había ahorrado moneda a moneda. Era un trozo de plata que simbolizaba su lealtad a la única cosa que amaba. Camino a la tienda, la emboscaron.
Fueron cuatro. Marco y su séquito. La arrastraron a un callejón. Los golpes fueron metódicos, humillantes.
"¡Mira a la novia del fantasma!" gritó Marco, sacando su teléfono. "¡Sonríe, Cerebrito! ¡Para el antes y después!"
Jimmy, con el labio partido, sintió el frío del cemento. Pero su mente, esa máquina, se puso en marcha. Cuando Marco se volvió hacia un contenedor de basura, buscando algo más, Jimmy habló. Su voz sonó clara y cortante.
"Sabes, Marco, tu problema no es que seas un imbécil," dijo, escupiendo sangre. "Es que eres un imbécil predecible. Gritas porque tu cerebro no genera suficiente voltaje para un pensamiento completo. Me golpeas porque soy un espejo de todo lo que jamás serás: alguien a quien, incluso muerta, recordarán más que a ti."
El insulto, preciso y veraz, fue el detonante. Marco encontró un tubo metálico oxidado. "¡Te voy a borrar, puta rata!"
El impacto en su sien fue un estallido de luz blanca y luego, el silencio.
(Aquí continúa desde tu marca: "esto y lo demás ya sabes de cuando despierta...")
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Despertó en un bosque, dolorida y rota. Dolor en cada centímetro. Sus lentes, partidos. Su ropa, rasgada. El broche de corazón, milagrosamente, seguía en su cuello. Y entonces, lo vio. Allí, entre los árboles: alto, traje negro, sin cara. Slenderman.
Jimmy parpadeó, aturdida. Se tocó la cabeza sangrante.
Jimmy:"¿que?... ¿En serio? ¿Justo ahora que estoy toda arruinada? ¿No pudiste aparecer cuando me dio el primer lugar en mates, eh?"
Slenderman no se movió.Un tentáculo oscuro se acercó lentamente y le rozó el brazo magullado. Al instante, el dolor desapareció.
Jimmy (sorprendida):"Bueno... eso sí es un servicio. ¿Traes curitas también?"
Otro tentáculo se acercó a su cara.Jimmy no apartó la mirada.
Jimmy (voz más baja):"Siempre quise conocerte... Pensé que eras solo un cuento."
Slenderman se inclinó.Jimmy sintió una presión en la mente, como un susurro frío y múltiple que no usaba palabras, sino imágenes: un bosque infinito, silencio, la sensación de ser observada... y una pregunta sin voz: ¿Por qué no gritas?
Jimmy (sonriendo con los dientes rotos):"Gritar es para los que tienen esperanza. Yo solo tengo preguntas. ¿Y tú? ¿Qué tienes?
Slenderman extendió un tentáculo hacia el broche de corazón en su cuello.
Jimmy:"Ah, eso... Es de mi mamá. Lo único que no se ha roto."
La figura alta se irguió.La sensación en su mente cambió: ya no era una pregunta, era una oferta. Un lugar en la oscuridad. Un propósito.
Jimmy (con los puños apretados):"¿Y qué, tengo que ser tu esclava o algo? Porque te aviso, no se me da seguir órdenes. Pero si es para partirle la cara a gente como Marco... bueno, eso sí me interesa."
Slenderman asintió lentamente.Los tentáculos la rodearon, no para lastimar, sino como un acuerdo.
Jimmy:"Vale. Pero una cosa: yo pienso, tú actúas. Somos un equipo. ¿Trato?"
Un último tentáculo rozó su mejilla,frío y firme. Trato cerrado.
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La transformación fue instantánea y brutal. Slenderman no solo la sanó; le potenció algo que siempre había estado allí, latente bajo capas de sarcasmo y dolor: una fuerza bruta apenas controlable, un poder físico grotesco que contrastaba con su figura delgada. También ganó una agilidad y flexibilidad sobrenatural, aunque su puntería seguía siendo pésima —no era para ataques a distancia, sino para el caos cuerpo a cuerpo.
Su primera misión fue clara: los matones.
Encontró a Marco y sus amigos celebrando en una casa abandonada, riéndose del "susto" que le habían dado. Jimmy entró sin hacer ruido. Ya no llevaba la ropa rasgada; ahora vestía su mismo atuendo —los jeans rotos, el suéter de rayas— pero limpio, impecable, como si la oscuridad lo hubiera lavado y planchado. En sus manos llevaba un martillo de lapidación enorme y oxidado que había encontrado en un cobertizo cercano. Para cualquiera, sería imposible de levantar. Para ella, con su nueva fuerza, pesaba lo mismo que un lápiz.
"¡Pero... qué...!" fue lo único que atinó a decir Marco antes de que el martillo descendiera.
Jimmy no era rápida en carrera, pero en un espacio cerrado, su agilidad era de pesadilla. Esquivaba golpes con movimientos fluidos y antinaturales, casi como si sus huesos fueran de goma, para luego contraatacar con la fuerza demoledora del martillo. No había precisión, solo destrucción pura. Los gritos duraron poco. Fue una masacre metódica, casi artesanal en su brutalidad.
Cuando terminó, respirando apenas agitada, tomó lo que quedaba de uno de ellos y, con un dedo ensangrentado, escribió en la pared de ladrillo desnudo la frase que resonaba en su nueva mente:
"TODO EXISTE Y YO TAMBIÉN"
La policía encontró la escena al día siguiente. No hubo pistas, solo una carnicería imposible y ese mensaje escrito en sangre que heló la sangre incluso a los forenses más veteranos.
Ññññññññ.
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PERFIL: JIMMY WALL (POST-TRANSFORMACIÓN)
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JIMMY WALL
┌─────────────────────┐
│ FUERZA: ████████░░ (Bruta grandiosa)
│ RESISTENCIA: ████░░░░░░ (Humano promedio)
│ VELOCIDAD: ██░░░░░░░░ (Carece)
│ AGILIDAD: ██████░░░░ (Flexibilidad sobrenatural)
│ CONOCIMIENTO:██████░░░░ (Primeros auxilios + lógica pura)
│ INTELIGENCIA:██████████ (CI 178)
│ DEBILIDAD: PIÑA + ATAQUES VELOCES
└─────────────────────┘
COMIDA FAVORITA: Dangos bañados en miel.
ALERGIA / KRYPTONITA: Piña (contacto causa debilidad extrema).
ARMA PRINCIPAL: Martillo de lapidación (usa fuerza bruta).
ESTILO: Caos cercano, agarres flexibles, cero puntería.
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A partir de ahí, Jimmy se convirtió en creepypastas. No como un proxy más, sino como "La Martillo" o "La Novia del Silencio". Y pronto descubrió que no estaba sola en los márgenes de la realidad. Slenderman, en sus viajes silenciosos, a veces la llevaba a los límites entre bosques y niebla, donde otras "leyendas" vagaban.
~¿COMO ES JIMMY CON LOS DEMÁS?~
🤗Con Sally (la niña de los juegos): Se hicieron amigas al toque. Sally era como una hermana pequeña hiperactiva y siniestra.
Sally:"¡Jimmy! ¡Juguemos a las escondidas! ¡Tú cuentas y yo escondo los cuerpos!"
Jimmy (sonriendo):"Sally, eres más dulce que un caramelo envenenado. Venga, pero si encuentro a Jeff primero, le pinto bigote en la máscara."
Se llevaban de maravilla.Jimmy a veces le ayudaba a "organizar" sus juegos, haciendo trampas mortales más creativas.
😤Con Jeff the Killer: La relación era... explosiva y Nina le cae algo bien jimmy, por que es la que se aguanta de que hable solo de Jeff. Pero le pone celosa que Jeff busque molestar a jimmy.
Jeff (riendo como un loco):"¡Jejeje! ¡Otra mosquita en la telaraña! ¿Vas a llorar, princesita?"
Jimmy (con los ojos entrecerrados):"Lloraré cuando tu cara deje de parecer una palta pisada. ¿Necesitas que te preste una máscara de verdad, o vas a seguir asustando a las abuelitas con ese look?"
Jeff solía largarse refunfuñando.Jimmy era la única que lo dejaba sin réplica. Nina lanza una mirada asesina a jimmy
😑Con Jane the Killer: Era tensa, pero de respeto mutuo.
Jane (afilando un cuchillo):"No te confíes solo porque él te protege."
Jimmy (encogiéndose de hombros):"No me protege, Jane. Me elige. Igual que tú elegiste ese cuchillo. ¿Quién es más libre, la que obedece su odio o la que elige su oscuridad?"
Jane la miraba en silencio,luego asentía casi imperceptiblemente. No eran amigas, pero se entendían.
🤨Con Ben Drowned: Era como hablar con un glitch.
Ben (voz distorsionada):"Y̸o̷u̵'̵r̸e̶ ̷n̷o̶t̸ ̵s̸u̵p̴p̸o̸s̴e̴d̷ ̸t̸o̶ ̴b̸e̸ ̸h̴e̷r̴e̴.̸"
Jimmy:"Y tú no deberías existir, y mira. Aquí estamos los raritos. ¿Jugamos algo? A ver quién desconecta antes a un youtuber de terror. Además usas falda"
Ben emitía estática,casi como una risa.
🤓Con Clockwork: El único que casi la entendía.
Clockwork:"Tu mente es... ordenada en el caos."
Jimmy:"Y tú eres un reloj en un mundo de arena. ¿Aburrido, no?"
Clockwork:"Nunca."
🙄Con Eyeless Jack: Intercambio médico.
Jack:"Tus dientes rotos... podría arreglarlos."
Jimmy:"¿Y ponerme unos de vampiro? Paso, me gustan así. Pero si quieres practicar, ve con Jeff. A ese le sobran huecos."
Jack soltaba un gruñido que podía ser una risa.
🙃Con Masky y Hoodie: Eran como sus tíos raritos.
Masky (por señas):...peligro... cuidado...
Jimmy:"Sí, sí, lo sé. Ustedes también cuídense, que andan como fantasmas en pijama."
Hoodie solo asentía,parece que le caía bien.
😮💨Con Ticci Toby: Puro drama.
Toby (agitado):"¡Ellos me miran! ¡Siempre me miran!"
Jimmy (firme):"Toby, cierra los ojos. Listo, ya no te miran. Ahora, ¿vamos a hacer algo útil o sigues chillando?"
Toby la odiaba un poco,pero la escuchaba.
😜Con Lulu (la de la llave): Se llevaban bien. Lulu era callada.
Lulu (mostrando una llave):"...esta abre cualquier puerta."
Jimmy:"Guay. ¿Y tienes una para abrir paquetes de fideos? Es que tengo hambre."
Lulu sonreía levemente.
Entre todos ellos, Jimmy se movía con sarcasmo y seguridad. No era la más fuerte, pero era la más viva en su forma de ser. Y cuando alguien se pasaba, explotaba como una bomba de vez en cuando... Quizás mucho.
Un día, un proxy nuevo se burló de sus dientes.
Proxy:"¿Qué pasó, niña, te caíste de la cuna?"
Jimmy se le plantó enfrente,los ojos echando chispas.
Jimmy (gritando):"¡¿QUÉ DIJISTE, CARA DE BOCADILLO PISADO?! ¡¿TE PENSÁS QUE POR ANDAR CON UNA CORBATA ROTA YA ERES ALGUIEN?! ¡YO LE HABLO DIRECTAMENTE AL JEFE, IDIOTA! ¡SI VUELVES A ABRIR EL PICO TE USO DE TRAPO PARA LIMPIAR LOS TENTÁCULOS!"
El proxy se fue corriendo.Slenderman, a su lado, parecía... entretenido.
Así era Jimmy ahora. Una asesina seria, sí, pero una que seguía siendo ella misma: sarcástica, explosiva cuando era necesario, y con un amor raro y genuino por la cosa alta y silenciosa que caminaba a su lado.
En los foros, empezaron a llamarla "La Novia del Silencio" o "Jimmy la Mordida". Decían que si la veías, era mejor correr. Pero si escuchabas su risa entre los árboles, ya era demasiado tarde.
Ella estaba bien con eso. Al fin y al cabo, tenía un trabajo que le gustaba, amigos raritos, y un novio... bueno, un algo que la entendía mejor que nadie. Y a veces, en las noches más quietas, le susurraba al viento:
"Oye, ¿vamos por unos nachos después de aterrorizar a ese youtuber? Te invito yo."
Y en la sombra, algo se movía, casi como un sí.
FIN