Cautiva de la Luna

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Sinopsis

Mudarse a la Luna debía ser un nuevo comienzo. En cambio, resultó ser una jaula de oro. Anna Eletto acaba de unirse a Esferus-Land, una potencia global dirigida por una avanzada civilización alienígena. En un mundo de pruebas clínicas, control absoluto y la temida "Honest-room"—donde es imposible guardar secretos—, Anna es una prisionera del progreso. Pero el verdadero peligro no es la tecnología. Es su jefe. Frío, poderoso e innegablemente no humano, él vigila cada uno de sus movimientos. Ella sabe que debería huir, pero en un lugar donde no puedes mentir, su corazón es el traidor más peligroso de todos. Un Slow-burn sci-fi romance donde la verdad es un arma y el amor es la mayor brecha en el protocolo.

Genero:
Scifi/Romance
Autor/a:
YanaMishou
Estado:
Completado
Capítulos:
38
Rating
5.0 5 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Prólogo

Queridos lectores, ¡bienvenidos al mundo de Esferus! 🚀💞

Esta es una slow-burn romance profunda y emocional. Pero a medida que avancen y se sumerjan en la historia de amor entre una mujer de la Tierra y un hombre alienígena, verán que hay mucho más que solo química.

Más allá de sus corazones, encontrarán un mundo lleno de intrigas políticas, secretos peligrosos y giros inesperados en la trama.

Esta historia es una trilogía y me alegra compartirles que el segundo libro, 'Captive by Oblivion', ya está terminado y también se publicará aquí. ¡Acompáñenlos hacia lo desconocido!

***

Prólogo

Anna se quedó callada, con un nudo de emociones contenidas apretándole la garganta.

Ya no quiero el vestido blanco... pensó, retorciendo nerviosa la tela de seda entre sus dedos temblorosos. Con cada segundo que pasaba, crecía en ella el deseo de hacer trizas aquel vestido inocente; cualquier cosa con tal de no tener que usarlo hoy. Cualquier cosa para impedir que esta boda se llevara a cabo.

Como si fuera una señal, su memoria le trajo el momento en que conoció las tradiciones esferianas. Esas tradiciones dictaban que ninguna mujer allí se casaba de blanco. Recordó lo molesta que se había sentido entonces. Como la mayoría de sus amigas, Anna siempre se había imaginado como una novia de blanco impoluto.

Y ahora, lo tenía frente a ella. Pero, en lugar de una alegría inmensa, le provocaba un rechazo nauseabundo. El sueño se había convertido en su prisión. La estaba asfixiando, oprimiéndole el pecho; un recordatorio gélido de que ya no le quedaba otra opción.

«Anna», la mujer esferiana la llamó con suavidad, dejando caer su mano con delicadeza sobre su hombro. «Lo siento. De verdad necesitamos prepararte».