Cåpîťűļø 1. 【una traición dolorosa】
Desde que aquel ser apareció en la grieta el día que Mirai Trunks volvió al pasado, algunos de los amigos de Goku empezaron a comportarse de manera extraña. Aunque Goku lo notó, no le dio mucha importancia, pensando que estaban así por la nueva amenaza del futuro que Mirai había anunciado. Después de una larga y dura batalla, Goku llamó al Rey del Todo para que los ayudara, pero terminó borrando esa línea de tiempo.
Ya en el presente, Goku notó que sus amigos actuaban de manera cada vez más extraña cada vez que se les acercaba. Cuando preguntaba, la respuesta siempre era la misma: "Es imaginación tuya, bueno, me tengo que ir...". No sabía qué pasaba, pensó que debió haber hecho algo que los ofendiera, así que se fue con su mejor amiga, Bulma.
Bulma: ¡Goku, qué gran sorpresa! ¿Vienes a ver a Vegeta? Salió un momento, si quieres puedes esperarlo.
Goku: ¿Salió? Bueno, no importa. En realidad, quería verte a ti. Es que últimamente siento que mis amigos me están evitando, desde que llegó Mirai y no sé qué hacer... Tú eres como la única que no se porta así conmigo.
Bulma: ...Ay, mi Goku... -se le acerca y lo abraza-. Creo que estás exagerando, ellos serían incapaces de rechazarte o algo por el estilo.
Goku: ¿En verdad lo crees?
Bulma: Claro que sí. Oye, mejor quédate a dormir aquí, así podrás pensar bien las cosas.
Goku: Gracias, Bulma. Eres la mejor.
Bulma: Lo sé.
Siguieron hablando de lo sucedido hasta tocar el día que se habían conocido. Ninguno de los dos podía creer lo rápido que había pasado el tiempo. Parecía que fue ayer cuando Bulma lo arrolló con su auto, y ahora ambos eran adultos. Habían pasado tantas cosas: algunas divertidas, otras emocionantes y otras tristes.
Ya de noche, Goku se fue a la habitación que le había prestado Bulma. Se recostó y se relajó, pensando en lo que había sucedido y en lo que había hablado con Bulma. Llegó a la conclusión de que ella tenía razón: sus amigos eran sus amigos, siempre peleando codo a codo, nunca lo dejarían de lado. Probablemente debían de haber tenido un mal día.
Pero la realidad era otra. Desde que aquel ser llamado Black apareció, sus amigos empezaron a temerle a Goku. Ya no lo miraban como la persona gentil, amable e ingenua que era, sino como un monstruo. Lo peor de todo es que en sí no lo podían derrotar, era muy fuerte. Temían por sus familias, temían que algún día él se convirtiera en su enemigo. Varios ya estaban empezando a idear un plan contra Goku, eran sutiles, no querían llamar la atención de aquel saiyajin y que los matase.
A la mañana siguiente, Goku se despertó por el alboroto que escuchaba en la Corporación Capsula. Al percibir los gritos, se dio cuenta de que eran sus amigos y familiares. Por curiosidad, fue a ver qué estaba pasando, ya que no era normal que sus amigos estuvieran gritando.
Bulma: ¡No, no, no y no! ¡Jamás haría algo como eso! -exclamó furiosa la mujer. Su grito fue escuchado por aquel azabache, que lo hizo parar en seco y especular sobre qué estaba pasando.
Krillin: Por favor, Bulma, tú eres la única que podría hacerlo. Después de todo, tienes los recursos.
Bulma: ¡Jamás! Es una locura lo que me piden. Goku no entendía nada. ¿Qué era lo que le pedían a Bulma? ¿Y por qué se negaba a hacerlo?
Vegeta: ¡Claro que no es una locura, mujer! Tú viste lo que pasó, eres testigo y aún así te niegas a cooperar.
Mirai Trunks: Mi madre tiene razón, padre. Lo que piden ustedes es una locura y no puedo creer que en verdad lo estén pensando.
Gohan: Apoyo a Mirai. No importa lo que pasó, mi padre es una buena persona.
Goku: ¿Están hablando de mí? -pensó mientras ponía más atención a la conversación.
Vegeta: ¿Serán tontos o qué? -dijo fastidiado-. Por su culpa, Mirai no tiene línea de tiempo.
Milk: Hazle caso al señor Vegeta, hijo. Es una amenaza para nosotros.
Bills: Ese cabeza hueca se mete mucho en problemas. Si sigue así, podríamos ser destruidos.
Yamcha: Es verdad. Casi todos los problemas que hemos tenido son por su culpa, por esa estúpida obsesión de pelear con alguien más fuerte.
La palabra "culpa" resonó en la mente de Goku como un eco. Se sintió un nudo en el estómago al escuchar las palabras de sus amigos.
Gohan: Mi padre no tiene la culpa de nada.
Milk: ¡Él no es tu padre! -dijo molesta, lamentablemente, Goku lo escuchó.
El silencio se apoderó del lugar. Gohan, Mirai y Goku se quedaron sorprendidos por aquella declaración. Gohan tartamudeó, incapaz de hablar con claridad.
Gohan: ¿Cómo que no es...? -su voz se quebró.
Milk: Tú no eres hijo de Goku. Le pedí a las esferas del dragón que tuvieras cola como él para que no sospechara. Tu padre biológico es Yamcha.
Gohan: ¡Estás mintiendo! -gritó, su voz llena de dolor y confusión. No podía creer lo que decía su madre.
Goku se sintió como si hubiera sido golpeado en el estómago. Estaba en shock, incapaz de procesar la noticia. El niño que había criado durante años no era su verdadero hijo. Su esposa, a la que tanto había amado y respetado a pesar de su carácter, le había sido infiel con su amigo. Todo estaba pasando demasiado rápido y no sabía cómo asimilarlo.
Vegeta: Bueno, en ese caso, creo que será más fácil para ti eliminarlo. Antes de que sea un gran problema para todos -habló con una voz fría y calculadora.
La gota que colmó el vaso. Demasiado para Goku. Su hijo mayor no era su hijo, su esposa lo había engañado y ahora todos sus amigos querían destruirlo. Algo en su corazón comenzó a cambiar. El dolor, la tristeza y la ira se mezclaron en un torbellino de emociones.
Goku se sintió como si estuviera perdiendo el control. No podía creer que las personas que habían sido su motivo para salvar a la tierra ahora quisieran eliminarlo. La traición y el dolor se apoderaron de él, y por un momento, se preguntó si realmente valía la pena seguir luchando.