Capitulo 1/parte 1
"Dos cosas son infinitas: el universo y la estupidez humana, pero tengo dudas sobre el universo".
Albert Einstein
Enero
Eliezer — Téllez, un chico de último año de preparatoria estaba en su habitación cuestionando cada segundo que el reloj sonaba en su muñeca mientras la hora de tomar su pastilla anti-depresiva se repetía constantemente, pero en en su mente... la imagen de su vida; el jardín de niños, la primaria, la secundaria y esos actuales dos años de preparatoria le dolían, dolía sentir el recuerdo como si hubiera pasado hace un par de segundos, el dolór pulsante sobre su frente y la mayor parte del cuerpo hacía que su consciencia se rompiera más, la culpa lo volvió a invadir en un habito ya establecido. Veía la hora escuchando twenty one pilots con sus auriculares inalámbricos. Se sentía solo a pesar de estar rodeado de su familia en la casa enorme de su abuelo, la sangre corría por su nariz, la presión se le bajaba... la sensación del crack inundaba su sistema lentamente haciendo que poco a poco perdiera el conocimiento, sabía que se estaba drogando con algo fuerte, y tomando en cuenta que no uso poco se estaba causando una sobredosis consciente de que podía morir. Aunque para ese punto Eliezer ya no quería seguir respirando con recuerdos y palabras tras palabras de auto-critica.
El recuerdo; su mejor amigo muerto, la figura paterna que le dio su abuelo en el suelo por tal vez sus propias manos...
la persona que pensó que pudo ser el amor de su adolescencia doliendo como el metal hirviendo sobre el cuerpo, cada cosa sobre ilusiones que el mismo se creo lo golpeó enormemente, sus manos aún temblando por el recuerdo del arma enormemente en sus palmas. La vida que se prometió tener derrumbándose sobre cuatro paredes mál pintadas de blanco que se mancharon de la sangre de alguien que consideró en algún momento su hermano.
Eliezer se acosto en la cama mirando el techo esperando a morir de una vez por todas después de escribir su carta de despedida cerrando los ojos escuchando su canción favorita del momento "Routines in the night", la culpa lo calcomia pero por la droga en su cuerpo solo pudo suspirar esperando que sea la ultima vez.
El jardín,las risas, los niños corriendo y durmiendo en paz.
El en un infierno de esas cuatro paredes donde su mente se nublaba de las memorias, la sensación y olores que aún estaba presentes en su piel como un recordatorio de lo que estaba sucediendo en ese momento, la negación de querer que todo fuera un sueño sin gracia, un chiste de mál gusto en su mente pero no... cometió estúpideces que causó muerte y ahora solo lo unico que queda un chico de dieciocho años en el 2027 a punto de morir por un paro cardíaco provocado por una maldita sobredosis.