Juguetes para pokémon

Sinopsis

A veces para algunos los pokémon podrían ser grandes amigos, pero cuando una mujer con cierto negocio cuestionable lo ve como algo mas empieza a divertirse invitando a unas cuantas chicas para que conozcan esa experiencia

Genero:
Erotica
Autor/a:
Lagarto5w5
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1

Advertencia. Historia con contenido sexual (Esta historia tendrá contenido sexual o grosero, fetiches, violación, etc... Si no te gusta este tipo de cosas no sigas leyendo) esta historia solo esta con el hecho de entretener, el siguiente contenido solo es ficticio y se debe quedar ahí

Antes quiero aclarar una cosa:

Es que los pokemon son anthro (esto lo digo por si no logro encontrar imágenes de pokemon anthro)

Con esto ya aclarado ahora si podemos comenzar la historia

Narrador

Todo comenzó en Unova (Teselia o como le digas) en pueblo Terracota, más en específico a la salida de este y cerca de la ruta 2. Alejado del pueblo y oculto entre el bosque había una gran casa que estaba cerca de la costa y que haría preguntar a varios quien sería tan loco como para hacer una estructura así de grande en un lugar tan alejado de la civilización

Esta casa de dos pisos parecía una estancia para pasar el verano con unos toques algo antiguos, y como decíamos tenía dos pisos, un gigantesco sótano junto con un enorme garaje. La parte trasera tenía una gran piscina que daba un gran vista hacia el mar

Si bien los pokemon podían pasear por esa zona. Los pokemon que estaban en ese lugar no eran solo salvajes y algunos de estos ya tenían a una dueña. Aunque acercándose más se podía notar que la mayoría de los pokemon presentes en el lugar eran de género femenino lo cual era algo sospechoso

Además de eso era sospechoso que esta casa de playa estuviera algo alejada de las rutas y estuviera en una zona muy oculta

La razón del porque esta casa de playa estaba en un lugar alejado de la civilización ya lo hacia sospechoso y no era para más ya que dentro de esta casa de playa se encontraba una de las criminales más grandes del mundo pokemon, una mujer tanto atractiva como peligrosa encargada del mercado de esclavitud, ya sea de pokemon o de ser necesario también de personas. Así es, esos pokemon que estaban afuera trabajaban para ella, desde que estas pokemon salieron de su huevo fueron leales a esta por no decir que también fueron corrompidas por sus ideales oscuros como por su propósito

Aunque entre todos esos pokemon. Dentro de la mansión, había un pokenmon que era el único macho en la zona, por no decir el más leal, así como el más poderoso de esta peligrosa criminal

Y hablando de esta criminal…

Esta tenía un largo vestido blanco el cual cubría casi todo su cuerpo a la vez que parecía llevar guantes blancos los cuales eran largos y parecían unirse a su vestido, sus vestido era lo suficientemente apretado para dejar a la vista su cuerpo bien formado con sus grandes curvas a la vez que el vestido dejaba un pequeño espacio para sus grandes tetas y haciendo que su piel blanca combine a la perfección con su vestido

Llevaba también un collar de oro alrededor de su cuello como unos aretes algo grandes colgando de sus orejas, la gran mujer que era como dos metros de alta o quizás más, también llevaba un gran sombrero negro el cual cubría su rostro sin problema dejando bajo este la sombra de sus ojos amarillos los cuales parecían brillar con una mirada depredadora a la vez que de una amenaza silenciosa

Alcina: ¡No me importa lo que digas Cassandra! -dijo molesta hablando por teléfono- ¡Si no me consigues más pokemon dile a esa puta que el siguiente culo jodido será el de ella! ¡ENTENDIDO!

Esta criminal era conocido como Alcina Dimitrescu, está madura de 44 años junto con sus tres hijas, las cuales tenían entre 20 o 25 años, se encargaban de este oscuro negocio, después de que Alcina dio a luz a sus hijas esta dejo al hombre solo llevándose a sus hijas para criarlas y cuidarlas

Después de unos años de cuidar a sus hijas y ver solo pokemon hembras Alcina se dio cuenta de lo sola y necesitada que estaba, por lo que un día fue al mercado negro para conseguir a un pokemon macho, pero no a uno cualquiera, quería buscar a uno que pudiera ser grande y fuerte. Que pudiera protegerla en cualquier caso de peligro

Hace varios años atrás…

Cuando había llegado miro a su alrededor notando algunos puestos de venta, ya sea de algún grupo criminal o de mafia. El team rocket parecía tener una buena racha en el mercado negro pero los otros grupos lideres no se habían quedado atrás, si bien Alcina pudo ver con interés el hecho de unirse a la mafia esta prefirió hacer su trabajo sola junto con unas pocas ayudantes humanas

Además, no quería tener a la policía o a los campeones regionales sobre ella mirándola con sospechas, prefería ser más silenciosa y discreta que las grandes mafias del momento, los cuales al parecer perdían poco a poco su poder debido a que su influencia poco a poco iba muriendo con el pasar de los años

De todas maneras, a ella no le importaba, de cualquier forma, ella también vendía a pokemon hembras en el mercado negro, ya sea para que se unieran como soldados a estas bandas criminales o para complacer los oscuros deseos de estas personas

Claro, ella había escuchado que el matrimonio entre pokemon y humano era legal, pero debido a que era mal visto por muchas personas, ya sea por la vergüenza o por otra cosa preferían buscar o verlo en el mercado negro, lo cual hacia el trabajo más fácil para Alcina

Dejando eso de lado la gran mujer se concentró en buscar lo que quería y después de un rato había encontrado algo que llamo su atención, lo cual estaba en un puesto del team plasma. Acercándose a este vio a un pokemon en su primera etapa, al principio Alcina lo miro con asco ya que era un tipo bicho, pero luego noto algo que había llamado su atención

Alcina: Es más grande de lo normal… -analizando al pokemon-

En eso un miembro del Team plasma se acercó y cuando reconoció a la figura sonrió

¿?: Vaya, si es la gran Lady Dimitrescu -sonrió el vendedor- veo que le llamo la atención nuestro gran chico -dijo señalando el pokemon que estaba durmiendo en la jaula-

Alcina: Y no te equivocas, pero si me permite preguntar ¿Por qué es más grande que los de su especie?

¿?: Jajaja veo que también lo noto -con una sonrisa maliciosa- este chico fue visto por nuestros científicos y por lo que sabemos es descendiente de un pokemon alfa

Alcina: ¿Un pokemon alfa? -dijo ella de forma lenta, tratando de ocultar su asombro-

Los pokemon alfa se caracterizaban por ser más grande que el promedio que el de su especie, por no decir que sus estadísticas de poder estaban por encima del promedio de lo que sería su especie, por lo que tener un pokemon así no solo garantizaba su seguridad. En eso Alcina pensó y recordó a veces lo difícil lo que le resultaba romper las mentes de las pokemon o humanas con sus juguetes sexuales, si cuidaba bien a este pokemon y le daba los cuidados necesarios posiblemente su trabajo sería más fácil, sin mencionar que en su forma final sería un pokemon muy temible y que muy pocos se atreverían a enfrentar

Alcina: Así que al parecer heredo esos genes de alfa ¡Hmmp! Interesante -dijo ella con una pequeña sonrisa- ¿Te parece hacer un intercambio? -dijo ella viendo su bolso- tengo a unas cuatro pokemon, dos de ellas son Lopunny~

¿?: Nada mal -silbo el miembro del team plasma para luego verla con diversión- pero lamento que esto no pueda ser así, este pokemon solo se vende con efectivo, créame que cuesta más de lo que cree

Alcina: Maldita sea -maldijo en voz baja mientras hacia una mueca-

¿?: No le voy a mentir Lady Dimitrescu, me gustaría ver a esas putas Lopunny y sus grandes culos, pero mis jefes me ordenaron vender a este chico malo por efectivo o si no me colgarían

Alcina: -suspiro- muy bien, ¿De cuántos pokedolares estamos hablando?

Ese día Alcina había salido del mercado negro con la billetera casi vacía y maldiciendo al aire, aunque trato de que la compra no le afectara tanto, luego de eso cuido al pokemon que había comprado, busco en internet o en los centros pokemon sobre cómo cuidar a su pokemon

Si bien ella era buscada era bueno el hecho que no sabían de cómo era su rostro ya que nadie había captado en cámara a esta criminal, por lo que podía ir a las ciudades o pueblos de forma segura ya que nadie sabía cómo era su vida en el bajo mundo gracias a su fachada de civil, solo había rumores por la región, pero nadie había visto los actos que ella hizo

Después de conseguir la información para su pokemon comprado esta empezó a cuidarlo

Al principio para Alcina fue fácil ya que en su primera evolución el pokemon alfa era bastante relajado, esto había hecho dudar a Alcina de que si el pokemon que le habían vendido estaba modificado genéticamente para verse más grande, pero luego de ir a una enfermera joy y fingir que el pokemon era un regalo de un amigo esta le hizo un chequeo a la vez que un escaneo, cosa que sorprendió a la enfermera al ver que no estaba alterado genéticamente y que era un auténtico pokemon alfa completamente saludable, cosa que hizo que la felicitara. A Alcina no le importo y solo devolvió el gesto, luego de eso se dedicó a cuidar y entrenar a su pokemon el cual al parecer seria su mejor compra, cosa que se reflejaría a futuro

Después de algunos meses. Gracias al entrenamiento que el pokemon comprado recibía por parte de las sirvientas, así como algunas de sus esclavas pokemon, el pokemon comprado pasaría a evolucionar a su siguiente etapa

Cuando estuvo en su segunda etapa se podría decir que fue una pesadilla para la mayoría de los residentes de la casa de playa, ya que el pokemon paso de tener una actitud tranquila, a una más rebelde y juguetona, si bien Alcina sabía que algunos pokemon sufrían cambios al evolucionar, como el de sus emociones, este fue uno que hizo que tuviera más de un ataque de ira de vez en cuando

En su segunda etapa el pokemon comprado se volvía un poco caótico por no decir muy rebelde o altanero, había momentos en donde molestaba y en otros donde se pasaba de la raya, lo bueno es que al menos algunos de los pokemon tipo fuego en el lugar lo lograban detener, ya sea a la fuerza o tranquilizándolo, ya que el pokemon comprado era débil al tipo fuego, pero incluso siendo débil al tipo fuego se necesitaron varios de estos para detener al pokemon de tipo bicho/veneno

Cuando el pokemon comprado alcanzo su etapa final Lady Dimitrescu se puso feliz al ver que su actitud era casi como la de su primera etapa, siendo alguien relajado como obediente. Además, gracias al entrenamiento logro que no solo sus estadísticas, sino que sus ataques también incrementaran de forma increíblemente alta y debido a que los pokemon en su mayoría eran anthros a Lady Dimitrescu ya no le importaba el hecho de que fuera tipo bicho debido a lo marcado que estaba su bien construido cuerpo

Aunque eso sí, el pokemon al ser un alfa si guardo cierta característica, como su altura que era por encima del promedio de su especie, además de que si lo hacían enojar este pondría sus ojos en un rojo brillante dando entender su ira, a la vez que su poder incrementaría por el encima del promedio de su especie

Lady Dimitrescu solo lo había visto una vez realmente enojado y fue cuando una de sus esclavas la había atacado golpeando su rostro, claro que ella se había molestado y pensaba ponerla en su lugar, pero debido a que su pokemon macho ahora le era fiel este había visto lo que le sucedió a su maestra, por lo que pensaba atacar a la esclava que se resistía, pero Lady Dimitrescu tenía otros planes para ese momento

Alcina: Oh, no te preocupes querido, se cómo puedes descargar tu ira con esta perra

Esa noche Lady Dimitrescu había visto con mucha satisfacción como esa maldita chica que se había atrevido a desafiarla estaba gimiendo y gritando, implorando piedad

Después de varios días esa chica estaba en silla de ruedas y siendo una obediente puta

Volviendo a la actualidad…

En cuanto colgó la llamada la gran mujer salió de su habitación, para luego dirigirse a una de las tantas habitaciones de la gran mansión y en cuanto esta llego procedió abrir la puerta para luego sonreír ante la vista que tenía en frente suyo

Alcina: Hola lindo ¿Estás listo? -viendo a su pokemon-

Frente a Lady Dimitrescu estaba su único pokemon macho que habitaba en toda la casa de playa. Un Scolipede dominante, siendo un pokemon dominante estaba por encima del promedio a otros Scolipede y eso se veía reflejado en su gran altura la cual llegaba a los 3 metros o más, pero su altura no era solo de presumir, el gran poder que este pokemon irradiaba era notable, pero esto era apaciguado por la naturaleza tranquila del pokemon

Varios años de crianza por parte de Lady Dimitrescu hizo que no fuera una bestia salvaje y fuera un pokemon más tranquilo, aunque aún podía activar ese poder oculto que era exclusivo para los pokemon dominantes, el cual volvía sus ojos rojos y aumentaba su poder como su resistencia

En cuanto su maestra entro el Scolipede soltó el celular, aunque Lady Dimitrescu pudo notar que este estaba viendo videos de batallas, así como de otras cosas, pero luego eso dejo de importarle. El Scolipede llevaba unos boxer de un tono verde y azul que, hacia una mezcla suave, bajo estos se podía notar un leve bulto, pero para Lady Dimitrescu sabía que eso era más de lo que uno pensaría

Y no era para más, ya que en cuanto el pokemon se puso de pie el pequeño bulto que se notaba bajo sus boxer era en verdad más de lo que era, ya que bajo sus boxer en verdad se podía notar un gigante y largo bulto que parecía ir a un lado de sus piernas, aunque también se notaba un enorme bulto que estaba entre sus piernas el cual parecía estar colgando casi hasta sus rodillas

Si bien el Scolipede había aceptado el uso del boxer eso no impedía que se molestara por el hecho. Después de todo, tener unas gigantes bolas que colgaban hasta sus rodillas siendo retenidas por una patética tela era algo molesto, sin mencionar que su gigante pene equino estaba sujetado a una de sus piernas por la tonta tela que llevaba

Después de levantarse el gran Scolipede se acercó a su maestra y agachando un poco su cabeza dejando que esta acariciara su cabeza

Alcina: Buen chico~ -dijo para luego notar algo- veo que alguien esta reprimido~

Mirando hacia abajo Lady Dimitrescu noto como los boxer del Scolipede se estiraban un poco, sabiendo que era fin de semana la mujer alta sabía que debía buscar la forma de satisfacer a su chico malo, aunque luego esos pensamientos se detuvieron cuando una Gardevoir se teletransporto a la habitación en donde estaban y parecían llevar una hoja, si bien Gardevoir era en parte psíquica podría hablar a través de la mente pero la hoja que llevaba parecía ser de algo personal, por lo que está de seguro se le informo de que la orden se la llevaran personalmente

La Gardevoir luego entrego la hoja a la alta mujer para luego nuevamente teletransportarse, aunque no sin antes lanzarle una mirada seductora al Scolipede, cosa que hizo que este también le devolviera el gesto, en cuanto Lady Dimitrescu termino de leer la nota esta tenía una sonrisa

Alcina: Creo que hoy tienes suerte, chico~ -acariciando el pecho musculoso del Scolipede- hay una linda chica que necesita ser educada, así que debemos prepararnos antes de que llegue~

Con una sonrisa en su rostro el Scolipede siguió a su maestra, en cuanto ambos salieron de la habitación Lady Dimitrescu recordó la conversación que tuvo con sus hijas a través del teléfono, pero luego negó con la cabeza, después de todo ella se encargaría del problema luego