Parte 1 – El origen
Para qué ser bueno en la vida, si la gente solo te utiliza para su conveniencia; siempre serás la presa del más fuerte si no enseñas los dientes, si hay un Dios siempre hay un Judas.
Cuántas veces no fui utilizado por otros, cuántas veces no fui yo el que quedó mal.
Nadie se fijara en el otro lado de la moneda, no importará cuántas veces intentes convencerlos, tú siempre serás el malo de un cuento mal contado.
Supongo que un villano no nace, se hace, ya no me importará dañar a los demás porque solo me dieron la espalda cuando les extendí la mano.
Pero… qué más da, supongo que mi inocencia y amabilidad me llevaron a esto. Esta vez yo pondré las reglas, jugaré con sus mentes hasta volverlos locos, los destruiré hasta que supliquen piedad y misericordia por sus almas, hasta que se lamenten por todo el daño que me han hecho.
Llevarme bien con sus amigos será el primer paso de mi plan, luego tocará ponerlos en su contra, nada fuera de lo normal. Y, por último, acabar con su vida destruyendo a su familia.
La primera presa siempre es la más fácil, es la típica persona que finge ser una inocente oveja, pero en la mínima situación de peligro no dudará en mostrar su verdadera personalidad.