Destino incierto
(Esta historia pasa después de la pelicula de Reze)
Habían pasado unos días desde la pelea de Denji contra Reze y aunque las cosas no habían vuelto a la normalidad, por lo menos se habían calmado.
Aki Hayakawa escucho un golpe en el living de su departamento lo que lo despertó de su sueño. Se sentó en su cama, aun intentando despertar cuando escucho a Power discutir con Denji de que no quería bañarse. Este tipo de discusiones se habían vuelto la alarma para ir a trabajar.
Se puso las pantuflas y se levantó de la cama, se dirigió al living donde vio a Denji recogiendo la basura de la noche anterior y a Power jugando con Nyanko. La discusión terminó en lo que le tomó a Aki levantarse.
Entro al baño y en 15 minutos ya estaba todo listo, incluso se hizo la coleta hacia arriba con su pelo. Empezó a preparar el desayuno para los tres, mientras Denji se metía en la tina y Power hacia elongaciones frente a la ventana. Unos minutos después, estaban los 3 comiendo el desayuno mientras Aki leía el periódico.
-Oye Power, hoy tenemos que ir con la señorita Makima, que no se te olvide. - Dijo Denji masticando su tostada con mantequilla.
-¡No, no, no! No quiero verla, no desde la ultima vez. - Power puso cara de espanto al escuchar ese nombre.
-No te van a drenar la sangre otra vez, Power. Ya que Beam no puede patrullar con Denji por el momento, ustedes deberán ir juntos a otra misión. - Dijo Aki bebiendo de su café sin dejar de leer el periódico.
Al oír esto la expresión de Power cambió de miedo a alivio.
-¡Ja! ¡Ya lo sabia. Cuando hay que matar demonios poderosos, siempre se vienen arrastrando ante la gran Power! Los humanos son tan débiles y patéticos. - Se dirigió hacia Denji quien seguía comiendo.
-¿Y que harás tu Aki? ¿Otra vez patrullaras con el demonio Ángel?
-Si, Makima me pidió que lo mantuviera vigilado, así que otra vez patrullaremos el área poniente de la ciudad. - Dijo sin prestarles mucha atención.
Escucho unas risitas detrás del periódico, Aki lo bajo y ambos disimularon su risa. Volvió a levantar el periódico y las risitas continuaron.
-¿Qué? - Dijo Aki medio molesto.
-Nadaaaaaaa. -Respondió Denji, en tono jovial.
Aki bajó el periódico otra vez y Power ocultó rápidamente las manos, pero alcanzo a ver que estaba haciendo un gesto obsceno, poniendo un dedo dentro de un circulo.
-Si ya terminaron de desayunar, vístanse. No queremos llegar tarde otra vez al metro. - Dijo Aki terminando su desayuno y levantando los platos.
Unos minutos mas tarde, ya iban saliendo del departamento hacia las oficinas de Seguridad Publica, para que la Makima les diera la misión de hoy.
Aki y Angel Devil patrullaban las calles de un vecindario silencioso y tranquilo, habían reportado un demonio con forma de perro en esta zona y debían eliminarlo pronto, ya que había atacado a 2 personas ayer.
El día de hoy hacia calor, como era habitual en esta época, por lo que Aki le compró un helado a Ángel quien caminaba a su lado, despreocupadamente. Este era el único incentivo que conocía para que Ángel hiciera su trabajo, de lo contrario se quedaba holgazaneando hasta que terminaba el día.
-Vamos Ángel, no te quedes atrás. Este Demonio perro es muy escurridizo. Y no quiero pasarme todo el día cazándolo.
-Si, si. Ya voy. -Ángel ya había terminado su helado y arrojó el cono a un basurero cercano.
Pero había algo distinto en él, aun seguía con su actitud floja y melancólica, pero miraba de reojo a Aki cuando pensaba que no lo estaban mirando. Como si quisiera decirle algo, pero no se atreviera.
Siguieron caminando por el vecindario hasta que vieron oyeron un gruñido proveniente de un callejón, ambos se miraron y asintieron, ya habían encontrado el demonio.
-Acerquémonos en silencio. - Dijo Aki desenfundando su katana, Ángel se puso detrás de él.
Se asomaron por el callejón y vieron a su objetivo, un demonio con forma de perro callejero pero con propiedades demoniacas, mas grande de lo habitual, ojos rojos, proporciones extrañas y un olor a sangre fresca saliendo de él. Esta comiéndose a una pobre persona que había encontrado desprevenida.
Aki miró alrededor y vio una escalera que llevaba al techo, hizo una seña a Ángel y subió la escalera para poder atacar desde arriba. Aki subió la escalera en silencio y al momento de llegar al techo, Ángel voló con sus alas y se puso a su lado, se encogió de hombros al ver a Aki con expresión incrédula.
Aki se paró en el borde del techo mirando al demonio que seguía devorando a la persona inocente, sujeto firme su katana apuntando hacia abajo y se lanzó del techo. En un solo movimiento atravesó la cabeza del demonio, eliminándolo de inmediato. La sangre empezó a brotar de la herida, pero Aki le cortó la cabeza solo para estar seguro.
-¡Ya vencimos al demonio! ¡Procuren no tocar su carne o su sangre! - Dijo Aki en voz alta. Las personas ocultas en sus casas y departamentos se asomaron a ver.
Ángel descendió del techo con sus alas, pisando suavemente el suelo. Miró el demonio muerto en el suelo como la ultima vez que estuvo con Aki, pero esta vez fue distinto. Parecía mas que estaba pensando en otra cosa.
-Vamos Ángel, ya terminamos por hoy. -Aki limpio la sangre de su espada con un movimiento y la envainó. Ambos se alejaron de la zona.
Caminaron unos minutos hasta que Aki no aguanto más y se dirigió a Ángel.
-¿Estas bien? Te veo mas callado de lo normal. ¿Es por lo que pasó con Reze y el Demonio Tifón...?
-Aki, quiero agradecerte por haberme salvado esa vez. Y yo... estaba pensando... - Ángel se sonrojó y desvió la mirada mientras hablaba. - Que si tu... tu... ¿querías que fuéramos novios?
Hubo un momento de silencio donde ninguno de los dos reaccionó.
Hasta que Aki se recupero de la impresión y solo pudo responder una palabra.
-¿Qué?
