PRÓLOGO
[Querido Jungkook:
Te echo de menos.
Han pasado solo cinco días, pero te echo de menos como si hubiesen sido cinco años.
Quizá porque no sé si esto es el final, si tú y yo volveremos a hablar alguna vez.
Bueno, estoy seguro de que nos saludaremos en clase de química, o por los pasillos, pero ¿volverá a ser como antes?
Eso es lo que me entristece.
Sentía que podía contarte cualquier cosa, y creo que tú sentías lo mismo.
O eso espero.
Así que voy a decírtelo todo ahora mismo,mientras aún conservo el valor.
Lo que ocurrió entre nosotros en el jacuzzi me asustó.
Sé que para ti no fue más que otro día en la vida de Jungkook, pero para mí significó mucho más, y eso es lo que me dio miedo.
No solo lo que le iba diciendo la gente, sino el mero hecho de que sucediese.
Lo fácil que fue, cuánto me gustó.
Me asusté y lo pagué contigo, y lo siento mucho.
Siento no haberte defendido ante Liam en la fiesta.
Debería haberlo hecho.
Sé que te lo debía.
Te debía eso y más.
Sigo sin creerme que vinieras y que llevaras las galletas de pastel de fruta.
Por cierto, estabas muy guapo con tu suéter.
No lo digo para halagarte.
Lo digo en serio.
A veces me gustas tanto que no puedo soportarlo.
Me llena por dentro hasta arriba del todo, y siento como si fuese a desbordarme.
Me gustas tanto que no sé qué hacer al respecto.
El corazón me late a toda prisa cuando sé que volveré a verte.
Y entonces, cuando me miras como me miras, me siento el chico más afortunado del mundo.
Las cosas que dijo Liam no eran ciertas.
No sacas lo peor de mí.
Todo lo contrario.
Has sacado lo mejor.
Me diste mi primera historia de amor, Jungkook.
Por favor, no permitas que termine.
Con amor.
Jimin.]