Lo que quedo de nosotros

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Sinopsis

Renata Salvatierra lo tenía todo bajo control… hasta que despertó en un búnker sin salida. Sin señal. Sin recuerdos claros. Sin explicación. Y con ella Liam Carter su primer amor, su peor herida. Años atrás, lo que empezó como una historia intensa terminó en traición, dudas y una pérdida que los separó sin despedidas. Ahora, alguien los obligó a reencontrarse en el peor lugar posible. Encerrados. Incomunicados. Observados porque no están solos, alguien conoce cada detalle de su pasado, cada error. ,cada , secreto, cada mentira y está decidido a usarlo para destruirlos. Mientras el encierro se vuelve cada vez más asfixiante, Renata y Liam deberán enfrentarse a lo único que nunca pudieron dejar atrás: lo que sienten… y lo que realmente ocurrió. Pero en este juego no se trata solo de salir, se trata de sobrevivir al otro , a la verdad y a quien está moviendo cada pieza desde las sombras porque algunos amores no terminan se transforman en algo mucho más peligroso. Y esta vez… no hay escapatoria.

Genero:
Thriller
Autor/a:
veranox
Estado:
En proceso
Capítulos:
8
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Donde despierta todo.

No sabía si estaba a salvo o atrapada con lo único que nunca logró dejar atrás.

El dolor llegó antes que la conciencia.No fue inmediato.

Fue una presión lenta, pesada, instalada en su cabeza, como si alguien hubiera apagado y encendido su cuerpo sin pedir permiso.

Renata abrió los ojos de a poco.La luz blanca le golpeó directo en la vista.

Parpadeó varias veces, desorientada, intentando enfocar el techo perfectamente liso sobre ella. Demasiado blanco, demasiado limpio.demasiado silencioso.

—¿Qué…?

Su voz salió débil, áspera.Se incorporó con dificultad. El cuerpo no le respondía del todo. Los músculos pesaban, torpes, como si hubiera dormido más de lo normal… o alguien la hubiera obligado a hacerlo.

Algo no estaba bien.Giró la cabeza.

La habitación era amplia, minimalista. Fría en su perfección: una cama enorme, una mesa baja, una lámpara de diseño.Sin desorden,sin marcas de vida pero con ventanas. Grandes ventanas de piso a techo.

Renata se levantó con esfuerzo y caminó hacia ellas.Y entonces lo vio :El vacío.

El mundo estaba abajo. Muy abajo.

La ciudad se extendía como una maqueta lejana, borrosa por la altura. Los edificios parecían piezas diminutas.

Demasiado alto.Mucho más alto de lo que cualquier caída permitiría sobrevivir.

Un balcón rodeaba el ventanal.Renata abrió la puerta, el aire golpeó su cara.Frío. Real.La sensación no fue libertad , fue vértigo.

Un paso en falso…y no habría segunda oportunidad.

Retrocedió de inmediato.

—No…

El pulso se le disparó…Eso no era una salida,era una advertencia.

Volvió adentro y entonces el recuerdo cayó.

La reunión…el mensaje urgente ... .El pasillo vacío ... .Un ruido ... .Una mano.

Oscuridad.

Se llevó la mano a la nuca.Dolía.

—No…

Se obligó a moverse.Salió de la habitación.

El espacio se abría a un ambiente enorme.Un living de lujo. Sofás amplios. Pantallas integradas. Una cocina completamente equipada.

Todo impecable, funcional , preparado.

Demasiado preparado.

Abrió cajones….Comida sellada, ordenada, suficiente. Mucho más de lo normal.

Heladera llenas, alacenas completas, botellas de agua.

Todo para sobrevivir días, semanas, meses, años.

El estómago se le cerró. No era un refugio improvisado. Era un lugar pensado para quedarse mucho tiempo.

Sobre una mesa encontró su teléfono…. Pantalla encendida. Sin señal ,sin datos. Nada.

—Claro…

Una risa breve, vacía. Levantó la mirada. Y entonces lo vio en el sillón.

Alguien. Él corazón le golpeó fuerte.

Se quedó quieta, observando.

La figura estaba recostada. Inmóvil.

—Hola… —su voz salió tensa—. ¿Hola?

Nada.

Se acercó. Paso a paso. Hasta verle el rostro y el mundo se detuvo.

—No…

El aire no le alcanzó.

—Liam…

El nombre salió solo, como si su cuerpo lo reconociera antes que su mente.

Se arrodilló a su lado.

—Liam, despierta.

Lo sacudió. Una vez…..Otra.

Él frunció el ceño… y abrió los ojos.

Confusión. Dolor.

—¿Qué…? —parpadeó—. ¿Dónde estoy?

Renata exhaló, corta.

—Eso mismo quiero saber.

Liam se incorporó lentamente. Miró alrededor.

Y su expresión cambió.De desorientación…a alerta

—Esto no es casualidad.

—No —respondió ella—. Claramente no.

Se movieron por el lugar.Puertas. Paredes.

Nada.

Sin cerraduras visibles.Sin salida.

—Esto parece un penthouse… —dijo Renata, en voz baja.

—Pero funciona como un búnker —corrigió Liam, pasando la mano por un panel—. Aislado. Controlado.

Ella lo miró.

—¿Un búnker con balcón?

Él no respondió.

Solo caminó hacia el ventanal.

Miró abajo y entendió.

—No es una salida.

Renata negó.

—No.

Silencio pesado.

—Estamos encerrados —dijo ella.

Liam no respondió. Se acercó a una pantalla y la encendió.

La imagen apareció después de unos segundos.

Noticias en vivo.

Un edificio acordonado.Policía y caos.

—…confirmado esta mañana. El empresario fue hallado sin vida en su residencia. Las autoridades investigan posibles vínculos con actividades ilegales…

Renata sintió cómo el estómago se le cerraba.

Liam se tensó a su lado.

—Ese es…

—Sí —dijo él, serio.

La voz continuó:

—Su hija se encuentra actualmente bajo custodia. Su ubicación no ha sido revelada por razones de seguridad…

El aire cambió.

Se volvió más denso.

—No… no puede ser…

Renata empezó a moverse.

Buscó. Tocó paredes.

—Tiene que haber una forma —su voz se quebró—. No pueden simplemente—

Se detuvo.

El miedo ya no era solo pensamiento era físico.

—La puerta —dijo de golpe—. Probemos la puerta.

Fueron juntos . Un panel liso. Oscuro. Sin apertura visible.

Liam apoyó la mano.

Nada.

—Huella digital —murmuró—. Sistema biométrico.

—¿Y ahora?

Él la miró.

—Ahora él está muerto.

Como si esa frase hubiera sido una señal…un sonido cortó el aire.Un leve clic. Después, una voz…..Fría. Metálica.

—Doctora Salvatierra, Doctor Permanezcan en el lugar.

Ambos se quedaron inmóviles.Renata sintió cómo el corazón le latía en la garganta.

—¿Quién habla? —preguntó Liam, firme.

— Por su seguridad, no deben intentar salir.

—¿Seguridad de qué? —dijo ella, elevando la voz.

—Recibirán instrucciones.

La comunicación se cortó.

Sin despedida,sin explicaciones . Nada.

El silencio volvió pero ya no era vacío.Era una amenaza.

Renata miró a Liam.

—Estamos encerrados.

Liam dio un paso hacia ella…y se detuvo.

Como si cruzar esa distancia fuera más peligroso que todo lo demás.

Ella sintió la cercanía.El pasado….El impulso.

Por un segundo…quiso acercarse.Apoyarse.Dejar de sostener todo sola.

Pero hizo lo contrario.Retrocedió como siempre.

Liam apretó la mandíbula.

—Hey… —más bajo—. Vamos a encontrar una salida.

—No sabés eso.

—No —admitió—. Pero—

Se calló.Porque lo que realmente quería decir…no podía.

No después de todo.Se miraron y el tiempo cedió.

FLASHBACK — 10 años atrás

El frío le mordía la piel.Renata estaba sentada en un banco, frente a una biblioteca cerrada, oscura y vacía.

Como si el mundo se hubiera apagado antes de tiempo.Sus manos temblaban.Se secó las lágrimas rápido, con bronca.No quería llorar.Pero no podía parar.Había corrido sin mirar atrás.

La voz de su madre todavía resonaba , las palabras, el peso, lo que dolía demasiado como para decirlo en voz alta.

No estaba perdida, sabía dónde estaba la casa de su abuela pero algo en ella…

no quería volver todavía.

—Hola…

Levantó la cabeza.

Un chico.

A unos metros.

Relajado, pero atento.

—¿Estás bien?

—Sí —respondió demasiado rápido.

Él no le creyó.

Se acercó despacio.

—Porque llorar sola en un parque… no parece muy “todo bien”.

Renata miró al suelo.

—No estoy perdida.

—No dije que lo estuvieras.

Silencio.

Él se sentó, dejando espacio.

—Soy Liam.

Ella dudó.

—Renata.

—¿Nueva en la ciudad?

Asintió.

—Llegué hace poco.

—Se nota.

—¿Por?

—Nadie viene acá a llorar.

Un mínimo gesto apareció en sus labios.

—Solo necesito llegar a lo de mi abuela.

—¿Dónde?

Dudó.Se cerró.

—Cerca.

Liam la observó.Entendió que había más pero también entendió que no debía preguntar.

—Bueno. Te acompaño.

—No hace falta.

—Lo sé.

—¿Y si no quiero?

—Camino igual. Finjo coincidencia.

Un segundo.

Renata suspiró.

—Insoportable.

—Me lo dicen seguido.

Se levantó.

Ella también.

—Es por allá.

Y caminaron sin tocarse pero ya menos solos.

PRESENTE

Renata parpadeó.

De vuelta.El encierro seguía ahí pero ahora también el recuerdo y todo lo que nunca se resolvió.Liam la estaba mirando como si hubiera visto su recuerdo.

—No es la primera vez —dijo él.

—¿Qué?

—Que te encuentro así.

Silencio pesado y cargado…. pesaba más que el encierro porque ahora no era solo el lugar eran ellos y si había algo peor que estar atrapados…era entender que alguien no solo los había encerrado ,los había elegido a propósito no por error.