El idiota de mi acera

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Sinopsis

El idiota de mi acera Yuki Kioko no tiene tiempo para idiotas. Tampoco para turistas españoles que se meten en medio de la calle mirando el teléfono justo cuando su moto pasa por ahí. Pero aquí está, en la sala de espera de un hospital de Tokio, acompañando al chico más irritante que ha conocido en su vida porque, técnicamente, fue ella quien lo atropelló. Mateo Montenegro llegó a Japón huyendo de una vida que no eligió. Lo que no esperaba era que el primer golpe no vendría de su familia, sino de una Kawasaki verde y la chica de carácter imposible que la conduce. Dos personas que no deberían haberse conocido. Un accidente que no debería haber pasado. Y veinticinco capítulos para descubrir que a veces el destino no llega con música de fondo, sino con el crujido de una rueda contra la acera y alguien gritando groserías en español. Tokio los juntó. Ahora tienen que decidir qué hacen con eso.

Genero:
Drama
Autor/a:
zIRi
Estado:
En proceso
Capítulos:
5
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

PROLOGO

Tokio no duerme

Eso es lo primero que aprendes cuando vives aquí de verdad, no cuando lo visitas con una mochila al hombro y una cámara colgada del cuello, sino cuando lo habitas, cuando lo respiras, cuando lo odias y lo amas al mismo tiempo en el mismo instante. Tokio pulsa. Tokio late. Tokio grita en neón y susurra en papel de arroz, y si tienes suerte, o mala suerte, dependiendo de cómo lo mires, un día la ciudad decide cruzar dos caminos que nunca deberían haberse tocado.

Yuki Kioko tenía veintitrés años, una moto Kawasaki Ninja verde oscuro que había comprado con su primer sueldo completo, y una paciencia que se medía en milímetros. Vivía en un apartamento pequeño en Shimokitazawa, trabajaba como asistente de diseño gráfico en un estudio del centro, y detestaba, con una intensidad que rozaba lo filosófico, a la gente que no miraba por dónde caminaba.

Mateo Montenegro tenía veinticuatro años, una tarjeta de crédito con el nombre de su padre grabado en relieve dorado, y la costumbre de caminar por el mundo como si el mundo le debiera algo. Había llegado a Tokio tres días antes desde Madrid, con dos maletas de marca, un itinerario vago y la seguridad absoluta de que todo en esta ciudad estaba dispuesto para su disfrute personal.

No se conocían. No tenían ninguna razón para conocerse. Hasta que Yuki lo atropelló.

Y así empezó todo. No con una mirada al otro lado de una habitación, no con una canción en el momento exacto, no con ninguna de esas estupideces que la gente romantiza después. Empezó con el crujido del metal contra la acera, con un grito en español que Yuki no entendió pero cuyo tono captó perfectamente, y con la certeza absoluta, helada y fulminante, de que su vida acababa de complicarse de una manera monumental.

Esta es la historia de dos personas que no debían haberse conocido, que se conocieron de la peor manera posible, y que tardaron exactamente veinticinco capítulos en admitir lo que ya era evidente desde el primer segundo.

Bienvenidos.