Obsesión Prohibida - [omegaverse]

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Sinopsis

Basstian Huang es el actor del momento, un alfa dominante cuya vida privada es un misterio celosamente guardado. Sin embargo, tras los flashes, Basstian oculta un refugio con un beta que ha sido su único anclaje a la vida. La muerte de Zaid deja a Basstian sumergido en un duelo silencioso y lleno de sentimientos que estallan cuando descubre un mensaje de Zamir Verlkanur, su coprotagonista omega, en el teléfono de su pareja fallecida. Impulsado por el odio y el deseo de castigar a Zamir Verlkanur, Basstian acepta un contrato de "relación pública" para fingir un romance real ante el mundo. Mientras Zamir utiliza su influencia y el éxito de su reciente película erótica para reclamar un lugar al lado del alfa del que siempre estuvo enamorado. Basstian deberá decidir si su máscara de cordialidad es suficiente para ocultar el vacío que dejó el único hombre que lo amó sin condiciones, o si terminará consumido por el mismo espectáculo que juró controlar.

Estado:
En proceso
Capítulos:
6
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+
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Prólogo

Basstian se quedó de pie en el centro de la habitación que nunca salió en las revistas ni en los sitios de farándula. El aire aquí todavía olía a él… a esa neutralidad sorda del beta que siempre intentó compensar con perfumes lo que no le pertenecía. El silencio le golpeaba la cara y más en la habitación con la que había compartido toda especie de sonidos que se mezclaban de la forma más efímera que le revelaba el amor que siempre supo que no sería para siempre, pero aún así, perderlo de esta forma aún formaba ecos en su cabeza.

Sobre la cama estaban las cajas con las pertenencias que la prensa jamás vería, el rastro de una vida que Basstian había escondido en un departamento mientras su mansión oficial brillaba para las cámaras.

Su vil silencio se rompió por el sonido de la notificación del celular de Zaid en alguna de las cajas que la policía le había entregado. Se acercó para sacar el aparato que brilló por un segundo, la pantalla estaba rayada.

Desbloqueó el aparato con la fecha de su propio aniversario. Abrió la bandeja de mensajes. El número no estaba guardado, pero lo reconoció de inmediato. Los dígitos estaban grabados en su memoria por las largas jornadas de rodaje, por los guiones que compartieron y los roces forzados bajo las luces del set. Era de Zamir. Su coprotagonista. El omega que todo el mundo quería ver a su lado porque “encajaban” de forma perfecta.

El mensaje era corto. Una entrada digital para la premiere de la película que Basstian le había jurado que no era gran cosa. Una cinta donde los gemidos y el sudor de ambos se proyectarían en pantallas gigantes para alimentar el morbo del público. Era una película sin mucho contenido más que el erótico como justificador de libertad en la historia de dos amigos de la infancia que se veían después de años. Caían en la amistad más madura de un alfa y un omega que ya no eran niños y tenían distintas necesidades. Basstian y Zamir habían tenido horas de rodaje de escenas sexuales donde solo se cubrían lo necesario. Era claro que Basstian no quería que Zaid viera tales escenas y menos con sus conflictos recientes.

[+1 1023XXXX]: Espero que veas el perfecto match de Bass.💕🙃

Basstian apretó el aparato hasta que los nudillos le quedaron blancos al leer el mensaje. Bass. Ese apodo no le pertenecía más que a Zaid. Era como él lo llamaba entre las sábanas cuando las luces se apagaban y la fama no importaba.

¿Por qué Zamir sabía el apodo? Había estado meses pegado a él en el set, siendo un metiche, siempre entrometido y buscando cualquier excusa para no despegarse de su lado aunque la jornada hubiera terminado. No dejaba de coquetearle de forma descarada en cada descanso, estirando los minutos para invadir su espacio.

El asco le subió por la garganta, seco y amargo, como un nudo que le cortaba el aire. No lloró Tenía la mandíbula apretada hasta el dolor, sintiendo una vibración tensa en los músculos de la cara. Le temblaron los labios en un gesto breve y roto que ocultó de inmediato. El pulso se elevó, una presión que le golpeaba el pecho y le hacía zumbar los oídos con una fuerza sorda. Los dedos se le movieron con torpeza sobre la pantalla ahora astillada, un espasmo que apenas lograba controlar mientras el frío le recorría la espalda. Se quedó inmóvil, con la mirada fija en el vacío, sintiendo cómo el odio le recorría las venas.

Dejó el teléfono sobre la mesa. Sacó su propio móvil, el que usaba exclusivamente cuando era el actor alfa que todos deseaban. Sus dedos se movieron rápidos sobre el cristal hasta dar con el contacto de su manager. El tono de llamada sonó apenas dos veces antes de que la voz del otro lado irrumpiera.

— [¿Basstian? No esperaba que llamaras hoy, ¿estás bien?]

Basstian no se molestó en saludar. No había espacio para la cortesía en el vacío que le ocupaba el pecho.

— Dile a la agencia que acepto —dijo seco.

— [¿Qué? ¿Hablas del contrato con Zamir? Pero ayer me habías dicho que...]

— Lo haré —cortó, sin dejar que el otro terminara la frase.

Se quedó mirando la pantalla negra, sintiendo cómo el odio terminaba de acomodarse en sus huesos. Ahora le daría exactamente lo que quería. Si tanto quería estar a su lado, lo tendría tan cerca que ni siquiera podría respirar.

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